viernes, 25 de junio de 2010

Peña Ubiña (2.417 m)

19/06/2010
Macizo de las Ubiñas
Concejo de Lena (Asturias)

Despues de dos semanas lloviendo a cántaros, lo que se me apetecía era alejarme de ríos, arroyos y bosques. Necesitaba piedra, necesitaba caliza. Y como al menos hay que acercarse una vez al año a la zona de Ubiña, para allá que me fui. La idea inicial era haber ascendido el Canalón Oscuro y meterme por la zona de los Joyos de Cueva Palacios, pero al llegar a Tuiza ya vi que el día no estaba para muchas alegrías, muy metido en nieblas por arriba. Así que tocó hacer un cambio de planes sobre la marcha y a Peña Ubiña, ya hacía tiempo que no la visitaba.

domingo, 20 de junio de 2010

Libro Recomendado: Arenas de Arabia

Arenas de Arabia
Wilfred Thesiger
Ediciones Península

La mejor presentación del libro la hace el propio autor cuando escribe “Viajé al sur de Arabia justo a tiempo. Otros irán allí a estudiar geología y arqueología, los pájaros, plantas y animales. Volverán con resultados más interesantes que los míos, pero nunca llegarán a conocer el espíritu de la tierra ni la grandeza de los árabes”. Y es que Wilfred Thesiger recorrió el “Territorio Vacio” la zona desértica de Arabia entre 1945 y 1950, justo cuando los primeros descubrimientos de petroleo ya amenzaban con cambiar para siempre Arabia y a los arabes bajo el peso de los petrodolares. Los viajes los realizaba unas veces bajo la disculpa de realizar investigaciones sobre las plagas de langostas y otras pagados directamente de su bolsillo, pero siempre por puro placer, deseoso de conocer aquellos vastos espacios y compartir viaje, alegrias y sobre todo penalidades con sus compañeros de viaje, los bedu, y entre ellos, principalmente los rashid. Dos se convertirían en sus principales compañeros Bin Kabina y Bin Ghabaisha.

Película: La llamada del silencio

La llamada del Silencio

Título original: The Beckoning Silence
Director: Louise Osmond
Género: Documental/Drama
Duración: 73 minutos

Tengo este apartado totalmente abandonado y no es porque no tenga películas que recomendar ni que no haya visto cosas decentes ultimamente, pero bueno. Lo retomo con esta cinta que yo creo que bien que merece la pena. La verdad es que en poco tiempo he visto varias sobre el Eiger, pero creo que esta es la que explica mejor lo que es esa montaña y lo que entraña su ascensión.


domingo, 13 de junio de 2010

Hoya de San Vicente

Amieva/Cangas de Onís
09/06/2010

Siempre decía que no conocía la Hoya de San Vicente y a decir verdad no era del todo cierto. Ya había estado allí y no una sino dos veces, creo, pero de guaje y con mis padres y claro, como la memoria es selectiva, sobre todo llegando ya a ciertas edades, ejem, pues la verdad es que de la hoya no recordaba nada, por lo que no cabía otra que arrimar a “conocerla”.

La Hoya u Olla como también tengo visto, aunque personalmente creo que lo correcto es hablar de la Hoya, porque eso es en realidad un pozo u hoya de un río. Bueno, pues la Hoya de San Vicente es uno esos de paseos típicos y tópicos, cortos y fáciles, que salen en todas las guías y se recomiendan a los visitantes, turistas y senderistas varios que aterrizan en Amieva o Cangas de Onís. Y es que si bien la fama de la zona se la lleva el río Cares, para mi el RIO, así en mayúsculas, de la zona es el Dobra. Salvaje, indómito e inaccesible en muchos de sus tramos, todos sus rincones, incluso zonas más frecuentadas como Vegabaño o el valle de Angón transmiten la misma sensación de soledad. También la Hoya de San Vicente, lugar bien concurrido en épocas de verano, sobre todo si se tiene la enorme suerte de visitarla, como nosotros, un día en el que allí no había nadie.



Distancia: 7,5 Km (ida y vuelta)
Desnivel: inapreciable
Tiempos: unas 3 horas



Desde la misma confluencia de los ríos Sella y Dobra, en la carretera del Puerto de Pontón y a pocos kilómeros de Cangas de Onís, se toma por la pista que se interna en el valle del Dobra pasando junto a un bar-restaurante hasta alcanzar el Puente Vieyu, un antiguo puente medieval que formaba parte del camino real que comunicaba Castilla y Asturias a través de Sajambre y Cangas de Onís y que entre el puerto del Pontón y el collado de Angón se denomina comúnmente la Senda del Arcediano, senda había recorrido parcialmente hace solo unas semanas, como comenté AQUI.







Desde allí se sigue por la pista sin pérdida posible y siempre junto al río hasta un punto donde se termina la pista y continua un ancho y cómodo sendero. Este baja hasta el río y por encima de unas piedras primero y medio tallado en la roca después atraviesa el Sedu Gatu.















Los picatueros hacen su trabajo por aqui






De nuevo por cómodo sendero se continua ya sin mayores sobresaltos hasta alcanzar la maravilla que es la Hoya de San Vicente.













La ruta bien podría terminar aquí, y así lo hacen la mayor parte de turistas y senderistas que se acercan por la zona, sobre todo el verano cuando la hoya se convierte en una perfecta piscina natural. Pero nosotros queríamos seguir río arriba, por lo que sobrepasada la hoya se alcanza un punto donde el río ha de vadearse, mojándonos más o menos según el caudal del mismo y la previsión de haber llevado botas de agua (como era nuestro caso) o no.

Punto de vadeo del río


El sendero, ya de mucha menor entidad que el que llega hasta la Hoya y parcialmente tomado por la maleza, más en estas fechas, continúa por la margen izquierda del Dobra atravesando un precioso bosque de ribera hasta alcanzar una zona donde las paredes del valle se cierran y no queda más remedio que continuar por encima de la conducción de aguas a Cangas de Onís.









Un tropezón tonto aqui y el baño es de los buenos.






Poco más arriba se alcanza el punto donde Cangas de Onís toma agua para su abastecimiento. El sendero muere aquí, pero aún se puede seguir remontando el río durante un corto tramo, pasando por encima de los enormes bloques de piedra que caóticamente van cerrando el paso, a la vez que el valle se vuelve más y más estrecho.







Llegamos así a un punto donde para poder continuar habría que volver a vadear el río, en una zona donde esta vez cubre bastante, e intentar continuar por la ladera contigua.





De manera que dimos por finalizada la ruta en este punto, a unos 3,7 Km del inicio e iniciamos el retorno, por el mismo itinerario.

Un saludo
Cienfuegos

sábado, 5 de junio de 2010

Bosque de Pome

26/05/2010
Macizo del Cornión. Picos d eEuropa
Concejo de Cangas de Onís (Asturias)


Mira que habré ido veces a la zona de los Lagos de Covadonga y sin embargo no conocía el bosque de Pome. Siempre me decía que tiempo habría a conocerlo y que la del bosque era una ruta demasiado corta y que lo que de verdad merecería la pena era enlazarlo con alguna más larga. Y así andaba. Si no era por una cosa era por otra y el bosque sin conocer. Pero hace un par de semanas casi diría que no me quedó otra que ir hasta allí y mereció la pena. Vaya si mereció la pena.

Inicio/Fin: Mirador del Rey
Desnivel: unos 400 m
Distancia: unos 4 Km (ida y vuelta desde el Mirador)
Tiempos: unas 2 y 1/2 horas más todo el tiempo del mundo para disfrutar del bosque y el río.


Desde la Vega de Enol hay que acercarse hasta el Mirador del Rey, primero por la pista que se dirige a Pandecarmen y unos metros antes de llegar a la vega tomar la pista que, cerrada con una cadena, sale a la derecha.

Vistas desde el Mirador




Vista general del bosque de Pome


El descenso desde el mirador se inicia por un sendero que sale hacia la derecha por medio de una zona de matorral hasta que se interna en el bosque propiamente dicho. Aquí directamente desaparece el sendero. La verdad es que siempre pensé que por medio del bosque debía de haber algún tipo de sendero más o menos marcado, pero la verdad es que apenas existe rastro de alguno.







La zona alta es un bosque mixto, con espineras, acebos, hayas, ..., pero la zona media, la más guapa, es un hayedo puro, con esos suelos limpios y cubiertos de hojas, lo que se agradece sobre todo al tener que recorrerlo sin sendas.







Nosotros queriamos descender hasta el puente de Pelabarda, en la confluencia de los ríos Pelabarda y Pomperí, justo aguas arriba de donde el Pelabarda se interna en la garganta en la que se juntará por el Junjumia y más abajo desembocará en el Dobra. Garganta imposible de recorrer como no sea con equipo de descenso de cañones.







Para bajar al Pelabarda hay que orientarse un poco y descender con tendencia a la izquierda para salir encima del Pomperi y una vez que se deja atrás la zona más cerrada de bosque, bajar justo a la confluencia de ambos ríos. Tanto el bosque como el río transmiten una sensación de aislamiento increible.













La pena el día. Aunque salimos de arriba con sol, apenas llegamos abajo comenzaron a caer unas gotas. Poco después se metió la niebla y a orbayar. Llegando arriba el orbayu ya se había convertido en buena lluvia.

En el bosque setas ...






... y junto al río flores








De no haber sido por el día, tal vez hubieramos salido por Fana, pero lloviendo como estaba hicimos el retorno por el mismo sitio. Eso si, como no podía ser otra forma, nada más llegar arriba, paró e incluso volvió a salir tímidamente el sol.





Con un poco de suerte este verano nos meteremos a conocer un poco del cañón del Dobra y volveremos a pasear por el bosque de Pome.

Un saludo
Cienfuegos