domingo, 29 de agosto de 2010

Picos Samelar, Sagrado Corazón y La Junciana

Macizo de Ándara (Picos de Europa)
Cillórigo de Liébana (Cantabria)
23/08/2010

La idea de esta semana era arrimar a Somiedo, pero daban la entrada de un frente por Galicia, así que cambié de planes y para la otra punta a ver si aguantaba el día. La verdad es que aguanto, lo justo, pero aguantó. Suficiente para un triplete de cumbres bien guapas, de las que me quedaban pendientes en ese macizo, recorriendo la cresta que encierra las Vegas de Ándara con los restos de las antiguas Minas de la Providencia.

Distancia: 17,5 Km
Desnivel máximo: 976 m
Denivel acumulado: 1.350 m
Tiempos: 7 horas


La verdad es que la ruta no tiene mucha historia, se hace mayormente por cómodas pistas, caminos y/o sendas. Las ascensiones al Samelar y el Sagrado Corazón llegando desde Andara son meras cuestas de vacas, compensadas en cambio por unas espectaculares vistas. Por su parte, la subida a La Junciana, sin ser para nada comprometida, le da un puntillo de gracia a la ruta.

Dejé el coche en el Jitu Escarandi (1.291 m), a medio camino entre Sotres y Tresviso y pista adelante hacia el refugio del Casetón de Andara con la Pica Mancondiú siempre presidiendo la ascensión.

Unos 50 minutos después estaba en el refugio (1.789 m), donde por no estar no estaba ni el guarda. La verdad es que la zona donde está el refugio es fea con avaricia. Todavía recuerdo la primera vez que llegué aquí. Ganas me dieron de darme la vuelta. Menos mal que luego el macizo por arriba mejora y mucho.

Desde el refugio por aquel laberinto de caminos, vestigios de las antiguas explotaciones mineras, arriba y con mayor o menor fortuna a buscar el collado Tresmancondiú (1.850 m) desde el que ya se da vista a parte de lo que quería recorrer.

Hacia atras se veia parte del macizo
Descendí a las vegas de Ándara y por buen camino hacia el collado San Carlos (2.052 m), ampliando vistas a medida que se gana altura.

Guapa la Pica Mancondiu

Una panorámica departe del macizo

En el collado (2.052 m), guapas panorámicas sobre Liébana y parte de la cordillera y por supuesto la preciosa canal de San Carlos.

Primero para el Samelar, sin ninguna complicación hasta su amplia, amplisima, cumbre (2.227 m). Vistas


La Junciana desde aqui se aparecía bien guapa

Un par de panorámicas desde cumbre


Regresé al collado San Carlos y para el Sagrado Corazón, también sin ninguna complicación. La cumbre (2.214 m) más pequeña y con unos cortados impresionantes sobre Liébana. Más vistas


Vistas hacia la Junciana, a donde me dirigiría después

Un par de panorámicas desde cumbre


Desde el Sagrado Corazón descendí al collado que forma el Alto del Hoyo Oscuro (2.104 m) y continué hacia la Junciana.

Un rastro de jitos me llevó hacia la base de unas lisas llambrias en las que me casi me da la risa pensando que son de las que se suben mejor que se bajan. Pero falsa alarma. Un poco más adelante se ve una especie de grieta en las llambrias por la que se sube sin problema con una corta trepadilla, de esas que amenizan un poco la ascensión,…

…que me saca a la cresta…

…que me lleva a cumbre (2.267 m). Y más vistas.

Aquí paré a comer. La idea era seguir después hacia la Rasa bordeándola por la parte de la Canal de las Arredondas para lo que tendría que alcanzar el verde colladín que se ve a sus pies. Sin embargo al empezar a bajar me topé con unos cortados que me iban a hacer perder bastante altura, altura que luego tendría que recuperar. Además el día estaba cambiando rápidamente de manera que al final me tiré abajo por donde mejor pude buscando el jou que se abre a los pies del Castillo del Grajal (1.855 m).

Una vista atras, hacia la zona por donde bajé
Ya desde aquí me arrimé a los restos de las Minas de la Providencia (1.890 m). Por allí pasee un buen rato visitando parte de los tajos abiertos, escombreras y casetones. Recogí unas muestras de blenda y para abajo a enlazar con el camino habitual de la Morra.

Pasé de nuevo por el Casetón, donde seguía sin haber nadie ¿¿?? y a desandar la pista hasta el Jitu Escarandi. La vuelta siempre se hace pesada por una pista como esta. Al menos ahora se veía bien toda la sierra de Cocón, que por la mañana, por la posición del sol, apenas se destacaba.

Ya bajando di por buena la decisión de no haber continuado hacia la Rasa. La niebla estaba entrando rápidamente y en poco más de 20 minutos no se vería nada del macizo.

De hecho, tomando una cerveza en Casa Cipriano, ya en Sotres, comentaríamos que parecía que iba a caer una bien gorda en cualquier momento. Y después para casa.

Un saludo
Cienfuegos