Sierra de Pesquerín
T.M. de Piloña (Asturias)
T.M. de Piloña (Asturias)
18/12/2010
Hace unos días discutiamos sobre las diferentes foces que se veían en una foto sacada desde la cumbre del Pico Vízcares, en la Sierra de Aves, identificándolas como la foz del río Color y la del río Foceyo. Buscando información sobre ellas nos dimos cuenta de que no había prácticamente nada publicado sobre la zona alta del río Color, un lugar que pese a su aparente cercanía a la zona centro de Asturias, se presenta como una zona de dificil acceso, con profundos y estrechos valles y perdidas majadas y sendas. Suficiente para meternos en ganas de ir a perdernos por allí.
El acceso más cómodo a la zona alta del valle del río Color es desde el pueblo de La Matosa, a donde se llega desde Sevares, pero nadie dijo que nos gustará lo cómodo y fácil, así que nos fuimos a Espinaredo para un poco más arriba del pueblo tomar a la izquierda la estrecha carreterina que por el valle de La Felguerina nos lleva hasta el pueblo, por llamarlo algo ya que no son más de dos casas, de El Pedroso (450 m), donde dejamos los coches.
Distancia: 13 Km
Desnivel máximo: 700 m
Desnivel acumulado: 1.150 m
Tiempos: unas 7 horas y media
De allí salimos valle arriba y con -1º de temperatura, Jonatan, Santos, Omar, María y yo mismo subiendo por una cómoda caleya hacia Brañanueva, donde en un cruce de caminos tomamos a la izquierda, por el valle que pasando por Robellados nos llevaría hasta el collado Niaño.
El día era frío pero se presentaba espectacular, sin una nube en el cielo y ya en la zona alta una ligera capa de nieve recien caida para hacerlo aún más guapo. Enormes contrastes de luz entre las cumbres bañadas por un frío sol de invierno y los valles sumidos en sombras, que no ayudaban demasiado al sacar fotos.
En el collado (872 m) dimos vista al valle del río Color. Allí y aunque en pincipio no estaba previsto, decidimos arrimar a la cercana cumbre del Niaño ya que el día presagiaba unas vistas impresionantes desde cumbre (1.074 m). Desde luego no nos defraudó.
Y un par de panorámicas desde cumbre, una de algo más de 180º hacia el oeste, desde la sierra de Peña Mayor (dcha) a la Xamoca, zona de Ubiña, San Isidro y Retriñón (izda) ...
... y otra hacia el este, desde la sierra del Cuera (izda), Mota Cetín, Picos de Europa y Cantu Cabroneru y Peña Beza (dcha).
Desde cumbre bajamos por la vertiente contraria para recorrer la cresta que nos lleva hasta el Collado Ovenes (865 m) dando vista al valle de Trebandi (otro pendiente de recorrer) y devolando la majada de Tebrandi, subirnos al Cantu Macules (882 m), desde el que iniciamos el largo descenso de unos 500 m de desnivel hasta Les Cuerries, en lo más profundo del valle del río Color.
En Ovenes hicimos un alto para tomar algo, mención especial para el café caliente con coñac con que nos obsequió Santos y que nos revivió a todos. Ovenes es hoy una solariega majada abandonada casi por completo, pero en su día debió tener su importancia a juzgar por los restos de casas, que no cabañas, que aún se pueden ver allí.
Desde Ovenes un perdido camino desciende hacia Les Cuerries (380 m), pasando por pequeños bosquetes con buenos ejemplares de haya y fincas con desperdigadas cabañas. En Les Cuerries no se había quitado aún la helada (ni lo haría en todo el día seguramente).
Apenas alcanzada la primera cabaña de Les Cuerries nosotros tomamos a la derecha un poco marcado sendero que tras cruzar una riega enlaza con la caleya que sube desde el fondo del valle, hasta alcanzar la collada de El Cobayón, con una buena cabaña, llamativa por la puerta de barco que sustituye a la tradicional puerta de madera y dando ya vista al río Color.
Una ancha caleya continua desde El Cobayón con dirección hacia la majada de Barovena, pero a los pocos metros nosotros nos salimos de ella por un estrecho sendero que desciende hacia la izquierda para continuar subiendo por el valle principal, el del río Color.
El marcado sendero se interna a los pocos metros en el valle del arroyo Foceyo, afluente del Color por la margen izquierda. Hasta donde sabemos, en la foz del río Color no existe camino y parece ser que es preferible atravesarla en aguas bajas. En cambio la foz del Foceyo la cruza una buena caleya, aunque hay que tener en cuenta la necesidad de vadear el río en varios puntos.
El sendero avanza primero a bastante altura sobre el río, siempre por la margen izquierda, para después continuar a su lado, debiendo cruzarlo en, al menos, cinco ocasiones. El frío aqui era de los buenos.
Se llega a un punto donde el río forma una serie de guapas cascadas. Aquí el sendero vuelve a ganar altura sobre el río y tras vadearlo una última vez, pasa a su margen derecha para acabar saliendo a las abandonadas cabañas de Prau Mestas, ya bajo la nevada mole del Vízcares y desde donde se tiene una buena perpesctiva de la foz enmarcada entre las peñas de Barovena a la izquierda y Pico la Vela a la derecha.
Desde aqui ya se ve a la derecha (sentido de la marcha) el collado Andolleú a donde tendremos que subir para volver al valle de Espinaredo. Para ello tendríamos que ganar altura por entre las cabañas del Pedrosu, donde paramos a comer al sol, aunque la alegría nos duró poco. A las 3 el sol se ponía tras el Vízcares y la temperatura caía rápidamente.
Contiuamos cogiendo altura camino del collado Andolleu, de nuevo entre nieve y con la peor sensación térmica de todo el día, para dar vista de nuevo al valle de Espinaredo. En el collado (914 m) hay una buena fuente y un mejor refugio, construido de cara a unas vistas increibles. ¿alquien sabe quien tiene las llaves de este chiringuito?.
Perdonar la calidad de la foto, pero a la gambada de haber subido la ISO a 400 para sacar fotos en las zonas de penumbra a primera hora y no acordarme de volver a ajustarla en todo el día, al llegar de nuevo a zona de nieve, me dió por maricar con el balance de blancos y acabar de estropear alguna buena toma.
Desde Andolleu ya solo nos quedaba recorrer la buena pista que baja pasando por las cabañas de Las Galleras hasta el cruce donde nos separamos del valle principal por la mañana y regresar por fin al pueblo del Pedroso, con 0º de temperatura. Vamos que en todo el día el termómetro solo se había movido un grado. Por cierto que en el descenso volvimos a dar vista al Niaño, donde habíamos estado por la mañana, pero ahora ya sin nieve, se ve que el sol algo si que había calentado.
Y por si no publico nada más en 2010,
¡¡¡¡Felices Fiestas y Próspero 2011!!!!
¡¡¡¡Felices Fiestas y Próspero 2011!!!!
Cienfuegos



















































