jueves, 23 de diciembre de 2010

Cerro Niañu y Foz de Foceyo

18/12/2010
Sierra de Pesquerín
Concejo de Piloña (Asturias)

Hace unos días discutiamos sobre las diferentes foces que se veían en una foto sacada desde la cumbre del Les Vízcares, en la Sierra de Aves, identificándolas como la foz del río Color y la del río Foceyo. Buscando información sobre ellas nos dimos cuenta de que no había prácticamente nada publicado sobre la zona alta del río Color, un lugar que pese a su aparente cercanía a la zona centro de Asturias, se presenta como una zona de dificil acceso, con profundos y estrechos valles y perdidas majadas y sendas. Suficiente para meternos en ganas de ir a perdernos por allí.

El acceso más cómodo a la zona alta del valle del río Color es desde el pueblo de La Matosa, a donde se llega desde Sevares, pero nadie dijo que nos gustará lo cómodo y fácil, así que nos fuimos a Espinaréu para un poco más arriba del pueblo tomar a la izquierda la estrecha carreterina que por el valle de La Felguerina nos lleva hasta el pueblo, por llamarlo algo ya que no son más de dos casas, de El Pedrosu (450 m), donde dejamos los coches.

Inicio/Fin: El Pedrosu
Distancia: 13 Km
Desnivel máximo: 700 m
Desnivel acumulado: 1.150 m
Tiempos: unas 7 horas y media


De allí salimos valle arriba y con -1º de temperatura, Jonatan, Santos, Omar, María y yo mismo subiendo por una cómoda caleya hacia Brañanueva, donde en un cruce de caminos tomamos a la izquierda, por el valle que pasando por Robellados nos llevaría hasta el collado Niañu.



El día era frío pero se presentaba espectacular, sin una nube en el cielo y ya en la zona alta una ligera capa de nieve recien caida para hacerlo aún más guapo. Enormes contrastes de luz entre las cumbres bañadas por un frío sol de invierno y los valles sumidos en sombras, que no ayudaban demasiado al sacar fotos.



En el collado (872 m) dimos vista al valle del río Color. Allí y aunque en pincipio no estaba previsto, decidimos arrimar a la cercana cumbre del Niañu ya que el día presagiaba unas vistas impresionantes desde cumbre (1.074 m). Desde luego no nos defraudó.







Y un par de panorámicas desde cumbre, una de algo más de 180º hacia el oeste, desde la sierra de Peña Mayor (dcha) a la Xamoca, zona de Ubiña, San Isidro y Retriñón (izda) ...


... y otra hacia el este, desde la sierra del Cuera (izda), Mota Cetín, Picos de Europa y Cantu Cabroneru  y Peña Beza (dcha).


Desde cumbre bajamos por la vertiente contraria para recorrer la cresta que nos lleva hasta el Collado Ovenes  (865 m) dando vista al valle de Trebandi (otro pendiente de recorrer) y devolando la majada de Tebrandi, subirnos al Cantu Macules (882 m), desde el que iniciamos el largo descenso de unos 500 m de desnivel hasta Les Cuerries, en lo más profundo del valle del río Color.




En Ovenes hicimos un alto para tomar algo, mención especial para el café caliente con coñac con que nos obsequió Santos y que nos revivió a todos. Ovenes es hoy una solariega majada abandonada casi por completo, pero en su día debió tener su importancia a juzgar por los restos de casas, que no cabañas, que aún se pueden ver allí.


Desde Ovenes un perdido camino desciende hacia Les Cuerries (380 m), pasando por pequeños bosquetes con buenos ejemplares de haya y fincas con  desperdigadas cabañas. En Les Cuerries no se había quitado aún la helada (ni lo haría en todo el día seguramente).



Apenas alcanzada la primera cabaña de Les Cuerries nosotros tomamos a la derecha un poco marcado sendero que tras cruzar una riega enlaza con la caleya que sube desde el fondo del valle, hasta alcanzar la collada de El Cobayón, con una buena cabaña, llamativa por la puerta de barco que sustituye a la tradicional puerta de madera y dando ya vista al río Color.



Una ancha caleya continua desde El Cobayón con dirección hacia la majada de Barovena, pero a los pocos metros nosotros nos salimos de ella por un estrecho sendero que desciende hacia la izquierda para continuar subiendo por el valle principal, el del río Color.


El marcado sendero se interna a los pocos metros en el valle del arroyo Foceyo, afluente del Color por la margen izquierda. Hasta donde sabemos, en la foz del río Color no existe camino y parece ser que es preferible atravesarla en aguas bajas. En cambio la foz del Foceyo la cruza una buena caleya, aunque hay que tener en cuenta la necesidad de vadear el río en varios puntos.






El sendero avanza primero a bastante altura sobre el río, siempre por la margen izquierda, para después continuar a su lado, debiendo cruzarlo en, al menos, cinco ocasiones. El frío aqui era de los buenos.







Se llega a un punto donde el río forma una serie de guapas cascadas. Aquí el sendero vuelve a ganar altura sobre el río y tras vadearlo una última vez, pasa a su margen derecha para acabar saliendo a las abandonadas cabañas de Prau Mestas, ya bajo la nevada mole del Vízcares y desde donde se tiene una buena perpesctiva de la foz enmarcada entre las peñas de Barovena a la izquierda y Pico la Vela a la derecha.







Desde aqui ya se ve a la derecha (sentido de la marcha) el collado Andolleú a donde tendremos que subir para volver al valle de Espinaredo. Para ello tendríamos que ganar altura por entre las cabañas del Pedrosu, donde paramos a comer al sol, aunque la alegría nos duró poco. A las 3 el sol se ponía tras el Vízcares y la temperatura caía rápidamente.





Contiuamos cogiendo altura camino del collado Andolleu, de nuevo entre nieve y con la peor sensación térmica de todo el día, para dar vista de nuevo al valle de Espinaredo. En el collado (914 m) hay una buena fuente y un mejor refugio, construido de cara a unas vistas increibles. ¿alquien sabe quien tiene las llaves de este chiringuito?.


Perdonar la calidad de la foto, pero a la gambada de haber subido la ISO a 400 para sacar fotos en las zonas de penumbra a primera hora y no acordarme de volver a ajustarla en todo el día, al llegar de nuevo a zona de nieve, me dió por maricar con el balance de blancos y acabar de estropear alguna buena toma.




Desde Andolleu ya solo nos quedaba recorrer la buena pista que baja pasando por las cabañas de Las Galleras hasta el cruce donde nos separamos del valle principal por la mañana y regresar por fin al pueblo de El Pedrosu, con 0º de temperatura. Vamos que en todo el día el termómetro solo se había movido un grado. Por cierto que en el descenso volvimos a dar vista al Niañu, donde habíamos estado por la mañana, pero ahora ya sin nieve, se ve que el sol algo si que había calentado.



Y por si no publico nada más en 2010,

¡¡¡¡Felices Fiestas y Próspero 2011!!!!

Cienfuegos

domingo, 12 de diciembre de 2010

Pico Fario y la Peña los Cuatro Jueces

06/12/2010
Sierra de Fario
Concejo de Siero (Asturias)

Hacía mucho que no salía a dar un paseo con Olaya. El lunes después de una mañana de agua, se presentó una tarde que parecía que podríamos aprovechar para dar un paseo, así que pensando en algo cerca y corto para ir con ella, me acordé que no conocía la Peña los Cuatro Jueces, límite de los concejos de Gijón, Villaviciosa, Siero y Sariego, así que para allá que nos fuimos.

Distancia: 5 Km (en realidad es poco más que un paseo)
Desnivel acumulado: apenas si llega a unos 185 m


Llegando desde Pola de Siero, subimos al Alto de la Fumarea. Allí una pista a la izquierda sube hasta el Area Recreativa del Pico Fario, donde dejamos el coche y comenzamos a andar hacia la cumbre del Pico Fario, hasta donde también podríamos haber llevado el coche, ya que en ella se localizan multitud de antenas y todo tipo de instalaciones de telecomunicación.

Me engolé en el vértice geodésico del Fario, techo del concejo de Siero con 737 m y continuamos por detrás de las antenas por medio de una ancha caleya que entre grandes fincas recorre la sierra por su zona alta en direción norte, perdiendo altura hacia unos bosquetes de pinos que se divisan a lo lejos.





Nunca había subido hasta aqui y la verdad es que es un mirador buenisimo de gran parte de la zona central de Asturias, con la Sierra del Sueve a la derecha y Gijón a la izquierda, el cantánbrico siempre al fondo y la cordillera detrás. Además la luz de la tarde, despues de la mañana de agua, era perfecta.






Alcanzado el bosque de pinos, nos internamos en él para salir a un claro en el que se localiza la Peña los Cuatro Jueces.


La Peña los Cuatro Jueces es en realidad una roca de casi 2 m de longitud y más de 1,50 m de altura rodeada de otras cuatro piedras más pequeñas. El conjunto, restos de un antiguo dolmen, marca hoy el límite de los concejos de Gijón, Villaviciosa, Siero y Sariego. En tiempos, representantes de los cuatro concejos subían hasta aquí y se reunian alrededor de la peña para debatir sobre pastos y demás.



En 1983 se recuperó la tradición y todas las primaveras suben los alcaldes de los cuatro municipios en una especie de jornada de hermanamiento, aunque hoy día se sientan alrededor de otra mesa, un poco más cómoda.


La Peña de los Cuatro Jueces, de 662 m de altitud, marca también el punto más alto del municipio de Gijón y como curiosidad he leido que en Asturias muchos de los restos megalíticos se ubican en lo que hoy son límites municipales. Supongo que el hecho de ser lugares simbólicos ayudarían a que siempre fueran considerados como puntos de referencia y/o estratégicos.



El regreso lo hicimos por el mismo itineraio hasta el área recreativa desde la que descendimos al nuevo mirador que han construido y que ofrece una buena panorámica sobre el municipio de Sariego.



Como ya era tarde, esperamos un poco a ver anochecer desde allá arriba, con una preciosa vista desde el Cantábrico a la derecha hasta el Monte Naranco y Oviedo a la izquierda. Y luego para casa.




Un saludo
Cienfuegos