domingo, 27 de marzo de 2011

Peña los Foyos desde Sevares

22/03/2011
Concejo de Piloña (Asturias)

El martes, en previsión del buen tiempo que daban, preparé una escapada exprés para después de trabajar. La primavera acababa de entrar y había que estrenarla, aún cuando eso suponga ir despidiéndonos poco a poco de las rutas con nieve.

En esta ocasión decidí arrimar a conocer un poco más el valle del río Color. Todos esos valles de la zona de Piloña/Parres, me llaman la atención, el río Valle, el Pequeño, el Color, el Tendi o el Mampodre, ofrecen muchas posibilidades y en cambio son muy poco visitados. Apenas si hay información sobre ellos ni en la red ni en cuanta bibliografía he podido consultar. No todos los valles tienen paso fácil por su fondo o los caminos se encuentran prácticamente perdidos. Hace solo unos días visité fugazmente algunos tramos de los valles del río Pequeño y del río Mampodre, investigando para futuras incursiones (tremenda la pinta del valle del Mampodre, por cierto). Hoy con más tiempo le tocaba el turno al del río Color.

Distancia: 11,5 Km
Desnivel: 630 m
Tiempos: 3 y 1/2 horas


El río Color es junto con el Espinaredo, el más largo de la zona y presenta lo que yo diría dos tramos bien diferenciados. El más bajo entre los pueblos de Sevares y La Matosa, hasta donde se puede llegar en coche por el contiguo valle del Tendi, y otro desde La Matosa hasta cabecera. En cada una de estas dos zonas se forman varias foces. Hace unos meses había recorrido en compañía de los amigos de Los de las Claras la zona alta desde Les Cuerries, atravesando la foz de Foceyo. Hoy quería recorrer la zona baja.

Dejé el coche en Piñera (100 m), cerca de Sevares, aparcando en mitad del pueblo y junto al puente que cruza el río Color. Desde allí una carreterina sube río arriba por la margen derecha hasta las últimas casas de Piñera.



Continua luego una ancha pista que pasa junto a una abandonada piscifactoría y que sin apenas desnivel nos lleva hasta una bifurcación de pistas. La de la derecha vadea el río. Debemos seguir por la de la izquierda.



La pista pierde entidad, quedándose en cómoda caleya que siempre por la margen derecha va pasando junto a varios prados que se abren en medio de un bosque mixto con buena presencia de robles y abedules y ejemplares sueltos de castaños.



Tras pasar los últimos prados el camino gana altura sobre el río, entrando en la primera foz bajo la Xerra les Vegues. El río se oye 50 m por debajo de la caleya, y digo se oye porque va encajonado de tal forma que es imposible verlo. Ninguna fotografía da idea de la profundidad que presenta allí el cañón.



En la foto siguiente se ve el que, a la postre, sería mi objetivo del día: la Peña los Foyos


A continuación el valle se abre de nuevo, con un par de prados y el camino alcanza de nuevo el río, o mejor dicho al revés, en una zona de preciosas pozas de agua.


Poco más adelante el sendero vuelve a ganar altura y se interna en el bosque. Un par de revueltas y de nuevo baja junto al río. Allí el camino principal parece cruzar el río, por lo que lo cruzo aprovechando una estrechísima pasarela que parece soportar una conducción de agua. Estamos en la zona del Boquerón.




La estrecha senda por la que voy desemboca en el río. Allí vi que ahora el camino principal parecía seguir por la otra margen por lo que no me lo pienso dos veces y me cuelgo las botas al cuello y vadeo el río. Por suerte el agua no estaba demasiado fría.




La senda se interna en la segunda foz, ahora junto al río, sin embargo un poco más allá el camino vadea de nuevo el río. Aquí decidí darme la vuelta. No era el día. Demasiado tarde para meterse allí sin saber siquiera si aquello tenía salida hasta el pueblo de La Matosa y vete a saber las veces que tendría que cruzar el río. Ya volveré con menos agua y más tiempo.


Así que me di la vuelta hasta un punto donde vi un buen sendero que subía a la derecha, ascendiendo por la ladera de la mole de la Peña los Foyos.



El sendero sube en cómodas revueltas por medio del bosque hasta una zona donde éste se despeja un poco, mostrando alguna zona de pasto.


Allí dejé el sendero y tomé por una trocha de ganado que sube a derecho pegándose a la peña del monte y buscando los pedreros o canchales de la zona alta.

La Peña los Foyos es pequeña pero matona. Supera a duras penas los 600 m, pero la subida desde el fondo del valle del Color se hace mayormente a güevo y con un desnivel de más de 400 m, así que con calma y para arriba.



Por fin alcanzo la cumbre, con una curiosa cruz, forrada de espejos y una bandera de Asturias ondeando en lo más alto. ¡¡Ahí!!. Haciendo patria. Curiosamente la cruz está en la cumbre norte de la peña (606 m) y pone Peña Priede, más baja que la cumbre que se divisa al sur y a donde me dirijo después y que entiendo son Los Foyos (615 m).


De allá abajo vengo …


Los Foyos es una buena atalaya, con guapas vistas, hacia el norte el valle del Piloña con la sierra del Sueve y al este las Sierras de Frecha y Bodes.



Al sur se ven los valles del Tendi y del Color, que casi se tocan en el pueblo de La Matosa, enclavado en la collada que los separa.


Por desgracia la bruma y lo tardío de la hora, con el sol ya muy bajo, no me permiten disfrutar de los montes al sur y oeste. Las vistas sobre la Sierra de Aves, con el Vízcares o la Mota Cetín, sin duda tienen que ser buenas. Para compensar una panorámica de las vistas hacia el norte.


Regreso a la cumbre norte y desciendo hacia el collado el Cabezu (416 m) que se divisa abajo con alguna cabaña suelta.



Allí paré un rato a charlar con un pastor. Un tío muy majo que me confirmó que existe paso por el valle del río Color hasta La Matosa. En tiempos hubo incluso camino carretero que hoy estaría en parte perdido, pero paso hay, aunque habrá que cruzar el río en algún punto. También me confirma que el pico que acabo de subir es Los Foyos, no Peña Priede como pone en la cruz y por último me indica el mejor camino para volver a Piñera. Desde la collada puedo dejarme caer a la derecha y pasar por el pueblo de Priede o bordear por la izquierda el Cabezu la Trana, más corto y evitando parte de la pista que me espera. Así que tiro por ahí.




Atrás queda el collado el Cabezu ...


… y me despido de la Peña los Foyos, cuando el sol, ya muy bajo, empieza a teñirla de naranjas


El sendero bordea la peña y alcanza un nuevo colladín (436 m) desde el que se ve Priede a vista de pájaro y luego baja a la izquierda hacia el caserío de La Xenra enlazando un poco antes de él con la pista que llega desde Priede.



La pista desciende con dirección norte, pasando por entre varias cabañas en una zona de pastos muy guapa. Más con aquella luz del atardecer.




En el extremo norte del cordal alcanzo una bifurcación con la pista principal girando a la derecha, mientras que una menos marcada pero hormigonada en sus primeros 50 m, baja hacia la izquierda. Tomo por esta.


La caleya acaba por llevarme a la zona alta de Sevares, por donde callejeo un poco, para luego tomar la estrecha carreterina que en menos de un kilómetro me devuelve a Piñera, cuando ya el sol estaba a punto de ponerse. Por cierto que esta carretera forma parte del GR 109 Caminos Naturales de Asturias - Etapa 5 de Villamayor a Cangas de Onís, así como del GR 105 Ruta de las Peregrinaciones.



El track...



... y eso es todo.

Un saludo
Cienfuegos

domingo, 13 de marzo de 2011

PR.AS-121 Sierra del Crespon

05/03/2011
Sierra del Crespón. P.N. de Redes
Concejo de Sobrescobio (Asturias)

En principio este sábado no tocaba salir, pero al final pude escaparme unas horas por la mañana, lo justo para volver a comer a Oviedo. De manera que pensando en algo corto y no excesivamente lejos para aprovechar la mañana, me acordé del PR.AS- 121 correspondiente a la Ruta de la Sierra del Crespón que tenía mirada y desde hacía bastante, a la que podría añadirle la cumbre del Fueyu o Argañosu, así que madrugué y para el Parque Natural de Redes bien temprano.

martes, 1 de marzo de 2011

PR.AS-212 De Sellaño al Collado Semeldón

T.M. de Ponga (Asturias)
30/01/2011

Hace unos días contaba aquí el paseo que nos habíamos dado para conocer el Beyu Pen. Pues tal y como comentaba entonces, después de recorrer el beyu aún tuvimos tiempo de realizar otra corta excursión, recorriendo el PR.AS-212 al collado Semeldón, para lo que nos arrimamos hasta el pueblo de Sellaño de donde parte la ruta.

Si bien para el paseo por el Beyu Pen el tiempo nos había respetado, para el del collado Semeldón nos llovió todo el rato, lo que no ayudó ni a disfrutar de la ruta ni a sacar fotografías.

Distancia: 8,5 Km
Desnivel: 220 m
Tiempos: 3 horas


La ruta arranca del mismo pueblo de Sellaño, casi en el cruce de la carretera de Beleño, con la de la collada Moandi y se trata de recorrer la zona baja del valle del río Semeldón aprovechando la inverosímil traza de un antiguo tren maderero, aunque la verdad es que el día no estaba para nada.



Lo de inverosímil lo digo porque a cualquiera que se acerque allí le parecerá prácticamente imposible que por aquel valle discurriera en tiempos un tren. Lo angosto del valle, lo inaccesible de sus laderas, el aislamiento en suma, de toda aquella zona, de la que da fe el hecho de que el único pueblo existente en todo el valle de Semeldón, es el abandonado núcleo de Vallemoru. Ni una sola carretera lo cruza y la única pista existente se ha abierto hace bien poco para permitir el acceso de todoterrenos, que no de turismos, a Vallemoru desde Taranes.

Ya conocíamos la zona media del valle de acercarnos a Vallemoru y la zona alta de las visitas al hayedo de Purupintu y de atravesar la foz de Saholla, pero personalmente tenía muchas ganas de conocer también la zona baja.


El primer tramo desde que se sale de Sellaño es cómodo. Una buena caleya, ancha y sin apenas desnivel nos conduce a un primer puente de madera que salva un afluente del Semeldón. Conocedores de la historia del valle apreciamos en el camino la traza del ferrocarril.


Más arriba alcanzamos un segundo puente, es el Puente Cureñu, bastante rústico y junto a un abandonado molino, que nos conduce a la margen derecha. A ratos la traza del tren se pierde, pero aún se conservan buenos tramos rectos y nivelados, cómodos de andar.







Un tercer puente, el puente la Sota del Cándanu, nos devuelve a la margen izquierda. Aquí el trayecto gana en espectacularidad. El trazado del ferrocarril discurre excavado literalmente en la roca durante gran parte del mismo.






Sin embargo poco más allá todo rastro de la posible existencia de un tren en otros tiempos desaparece. Sin duda la furia del río ha arrasado con cuantas obras, cimentaciones, excavaciones, puentes y demás se hubieran podido construir.

Atrás hemos dejado un cartel que indica "Ruta Peligrosa". No es para tanto, pero si que es cierto que desde aquí el sendero se vuelve más abrupto, debiendo poner un poco de atención en algún que otro punto. Lo mojado del terreno no ayuda demasiado y hay que tener cuidado no nos vayamos a mojar más de la cuenta.





Por fin se alcanza un último puente, este curiosamente y pese a ser el último, mucho mejor conservado, de hecho no tiene nada que ver con los dos anteriores.


Nada más cruzarlo la senda empieza a ganar altura por el valle de El Inobio dirigiéndose hacia el collado Semeldón. Otra ruta continuaría junto al río aguas arriba, pero en un día como hoy no parece apropiado seguirla.



Por fin alcanzamos el collado Semeldón con una solitaria y arruinada cabaña y donde hay una ligerísima capa de nieve. Abajo se ve la vega Semeldón con restos de las instalaciones de la industria que durante años sacaba madera del monte La Llambria bajándolos con un cable hasta Semeldón. Desde allí el tren los conducía a Sellaño donde se localizaba la serrería. Hoy parece increíble que una industria así hubiera podido existir en este lugar.





El día no dio para más. El tiempo no animaba a quedarse en el collado más de lo necesario y la comida en Sellaño nos esperaba, así que volvimos por el mismo lugar, aunque habrá que pensar en volver a dejarse caer por este valle con más y mejor tiempo.

Un saludo
Cienfuegos