lunes, 25 de abril de 2011

Oyu la Madre y Cantón del Texéu

09/04/2011
Macizo del Cornión. Picos de Europa
Concejos de Onís y Cangas de Onís (Asturias)
Al contrario de la anterior ruta, para este sábado el destino estaba claro. Después de una semana de marcar récords históricos de temperaturas en el mes de abril, se presentaba una oportunidad única de ver el Oyu la Madre en todo su esplendor. Por una vez no iría a Picos buscando sus cumbres, sino sus profundidades. Yes que el Oyu la Madre es una de las mayores surgencias de agua de Picos de Europa y la que da nacimiento al río Casaño. Por eso es aconsejable escoger bien la mejor época para visitarlo, en pleno deshielo, ya que el resto del año, no deja de ser un mero manantial, grande, si, pero un simple manantial.

La ruta hasta el Oyu la Madre desde los Lagos de Covadonga es bastante corta, así que preparé un circuitillo que me permitiría recorrer algunos de los sitios más guapos de los alrededores.

Distancia: 15 Km
Desnivel acumulado: 860 m
Tiempos: 6 horas


Aparqué temprano en la vega La Tiese, junto al lago Ercina (1.106 m), donde apenas había coches a aquellas horas, aprovechando para sacar la, no por archiconocida, menos guapa postal de las Peñas Santas.


Desde allí descendí por Buferrera, pasando por el centro de interpretación del parque. Nunca había pasado por aquí sin que hubiera nadie, pero absolutamente nadie. La sensación era incluso rara.


Y antes de llegar al aparcamiento de Buferrera tomé la senda que por medio del túnel del Furacón baja a la amplia vega de Comeya. Este camino ya os lo había comentado aquí hace una temporada al relatar el camino a los Lagos desde Covadonga pasando por la cumbre de la Cruz de Priena.




En Comeya tomé a la derecha, hacia el Apretadoriu y visita a la majada de Comeya (886 m), aprovechando para conocer la estupenda fuente de La Friera, de la que menudo chorro salía.



Desde aquí a empezar a remontar todo el valle de Llampazas, cerrado en su extremo este por la mole del Cantón del Texéu. A mitad de valle me desvié a la izquierda para alcanzar la majada de Soñín de Abajo (995 m). No me hacía falta pasar por aquí, pero hacía muchos años que no venía hasta esta majada.



y después a seguir subiendo hasta ganar la pista que desde Demués llega a los pies del Cantón y que pasa junto a la majada de Soñín de Arriba, dando buena vista sobre el valle de Llampaces que acababa de subir.


Justo donde muere la pista (1.050 m), hay que tomar a la izquierda y pasando bajo las verticales paredes del Cantón del Texéu encaminarnos directos hacia el encajonado valle del río Casaño.


A medida que nos acercamos a él, nos vamos metiendo en una canal que va cogiendo pendiente paulatinamente. Es el valle La Nueva. En un momento dado veremos a mitad de la canal un promontorio con el tronco seco de una vieja faya (haya). Nos servirá de jito, ya que junto a ella debemos girar a la derecha y continuar bajando por la paralela canal que se abre a esa mano. Es el valle de Entreroble. En total el descenso supone perder algo menos de 300 m de desnivel.




El descenso continua con fuerte pendiente, pero sin mayores complicaciones. La verdad es que siempre pensé que el acercamiento al Oyu la Madre era más complicado y no lo es en absoluto, (si se está un poco habituado a andar por este tipo de terrenos, vaya) solo se debe tener la precaución de tomar la canal adecuada.


Ya en la zona baja nos internamos en el bosque, donde hay buenos ejemplares de hayas. El ruido del agua anticipa la proximidad del río. En este tramo debemos seguir descendiendo con tendencia a la derecha.


Por fin alcanzamos el cauce del rïo Casaño (780 m aproximadamente. Aquí el GPS no es del todo fiable). Solo nos queda remontar unos metros por su margen izquierda hasta ver lo que hemos venido buscando ...


... el Oyu la Madre.




En realidad las fotos no hacen justicia al sitio. Solo estando alllí podemos hacernos una idea de la inmensidad de agua que sale de la montaña. En las fotos no existe un factor de escala que permita dar esa idea de su magnitud. Si acaso decir que absolutamente toda el agua que vemos en el río sale de aqui. El valle, aguas arriba, viene seco. La humedad, el ensordecedor ruido, el musgo, la vegetación, ... sin duda es un sitio increible.




No llegué a la surgencia propiamente dicha, ya que a poco que te acerques una nube de vapor de agua te envuelve empapándote por completo. Os dejo un pequeño video del espectaculo del Oyu la Madre.


Después de las mil fotos que saqué allí descendí unos metros por el río para visitar un poco aquellos rincones. Intenté, sin éxito, dar con el inicio del paso conocido como El Escaleru, para futuras visitas. Paré a comer algo y al rato, inicié el ascenso de nuevo hacia la majada de Soñín de Arriba.



Ya en Soñín de Arriba (1.053 m) un nuevo vistazo a la mole del Cantón del Texéu. Era mi próximo objetivo en el día.


De manera que tomé la senda que lo bordea por la derecha y que sale a la vega de las Mantegas.


Justo en el colladín que hay a la entrada de la vega, empecé a remontar la ladera del Cantón, más asequible desde este lado, y que alcanza una especie de repisa que sube hacia la izquierda.


Esta muere al pie de un corto muro de unos 5-6 m que hay que trepar. No presenta apenas problemas. Buena calidad de la roca y abundantes agarres. Con todo es de los que hay que descender de cara a la pared (yo aviso, no siendo que alguna se meta en un "fregao" por mi culpa)


Se sale a la plataforma que constituye la zona alta del Cantón del Texéu con dos cumbres, una al oeste y la principal al este (1.165 m). Buenas vistas hacia los cuaro vientos. Por desgracia el día, con mucha bruma, no estaba para grandes panorámicas, aunque aún daba para ver las Peñas Santas, el Requexón, o el Jascal, con el macizo de los Urrieles asomando por detrás y el Torrecerredo presidiendo,...



Al norte Cabeza Pandescura, por donde anduve el verano pasado, con la majada de Soñín de Arriba a vista de pájaro


Peña Ruana y la impresionante Canal del Picho


o la Vega de las Mantegas, por donde bajaría después



Desde la cumbre oeste se tiene una perfecta vista de la inmensa vega de Comeya, con el valle de Las Llampazas, por donde subí opr la mañana y en el extremo izquierdo la Porra de Enol


Después de estar un buen rato en cumbre, descendí hacia la vega las Mantegas (1.025 m), para salir de ella por la derecha, en dirección a la majada de Belbín


aunque a la vista de que era pronto, decidí alargar un poco más la ruta, y pasando de largo por Belbín, comencé a remontar toda la Llomba, la antigua morrena glaciar que separa la vega de Belbín de la zona de Brañaredonda y Vega Espines



Se pasa sobre la majada la Güelga, empozada en el fondo del valle del mismo nombre, y continué hacia la majada de la Rondiella,


para, poco antes de ésta, alcanzar una pequeña explanada donde se localiza una buena fuente, ¿la de Gustantíu? y sobre la que se observa un marcado colladín. Es el Asomadoriu.


después de refrescarme un poco en la fuente remonté hasta el Asomadoriu (1.275 m), para dar vista a la majada Las Bobias (1.240 m), ya en el camino de Ario.


Allí busqué un poco de sombra para parar a comer algo. A pesar del estupendo día que hacía me llamó la atención no ver a nadie en el camino de Ario. En todo el día no había visto más que a un montañero camino de Soñín, pero se me hizo raro no ver a nadie en una ruta normalmente tan transitada.


Me despedí de Las bobias y ya por terreno conocido, comencé a bajar en dirección a Ercina.


Toda la gente que eché de menos a primera hora, o en el camino de Ario, me la encontré en el aparcamiento de Ercina, donde paré a tomarme una merecida cervecita.


Ya bajando hacia Covadonga, una parada en los Güeyos del Reinazu, que al igual que el Oyu la Madre, era buena época para verlos con agua bastante.


Os dejo el enlace al track de la ruta



Un saludo
Cienfuegos

martes, 12 de abril de 2011

La Fana Brava

Parque Natural de Somiedo
T.M.. de Somiedo (Asturias)
26/03/2011

¿Alguna vez habéis salido de monte sin saber muy bien lo que vais a hacer?. Pues ese fue nuestro caso este sábado. La idea era realizar la que probablemente sería la última raquetada de la temporada y el lugar elegido los Lagos de Somiedo. Y una vez allí, ¿donde vamos?. Pues un poco sobre la marcha en función del día que tuviéramos y la nieve que encontráramos.

Inicio/Fin: Alto de la Farrapona  
Distancia: 13 Km
Desnivel acumulado:680 m
Tiempos: 5 horas


Dejamos el coche en el Alto de la Farrapona, límite de Asturias y León, con un día bastante feo, pero aguantando. La predicción daba empeoramiento a media tarde, así que habría que aprovechar la mañana.


Tomamos por la pista de acceso hacia los lagos de Saliencia. La pista estaba cubierta de nieve, pero bajando se veía un largo tramo sin nieve, así que de momento las raquetas a la espalda.


Rápidamente alcanzamos el primero de los lagos: el lago La Cueva, junto a los restos de la mina de hierro que allí había. Congelado casi por completo, aunque a su alrededor ya empezaba a escasear la nieve.


Tomamos dirección al segundo lago, el de Cerveriz, cogiendo altura poco a poco y cómodamente por la buena pista que hasta alli llega y que previamente pasa junto a la laguna de La Almagrera, congelada.


Poco después daríamos vista ya al lago de Cerveríz que estaba completamente congelado. Una preciosa estampa.


Allí la primera decisión del día. La idea era recorrer los puertos de Camayor, buena zona para raquetear, pero estaban muy pelados de nieve. La segunda opción era tirar hacia el pico Calabazosa, donde sin duda habría bastante más nieve, pero precisamente hacia ese lado pintaba mucho peor el día, con nieblas persistentes que tapaban las cumbres. ¿Qué hacer?. Por lo pronto tirar en dirección a los Albos que se ven más cargados y luego ya veríamos.


Cruzamos la vega y empezamos a ganar altura hacia el Albo Occidental. La nieve sencillamente horrible. Blanda como ella sola, lo que en aquel terreno tan kárstico suponía una peligrosa apuesta de ver quien se rompía primero una pierna. La pendiente hacía inútiles las raquetas que seguían a la espalda, por lo que buscabamos las zonas más despejadas de nieve para avanzar.



Alcanzamos el colladín que se abre entre el Albo Occidental y La L.lávana, dando vista ya a Pena Chana. Una vez alli decidimos cortar bajo el Albo Occidental hacia el valle de Lago, para a la cota 1.900 m más o menos, dar vista al Lago de Valle.



Impresinante el balcón al que nos asomamos, con una perfecta vista del Lago Valle y de todo el valle de Lago. La pena las nubes que cubrían la zona de Orniz y la Mortera





Desistimos de subir hacia los Albos. La nieve no estaba para muchas (más bien ninguna) alegría. Desde este punto decidimos tirar hacia el norte, recorriendo el incómodo terreno de los Pozos de Promediu pensando en dar la vuelta y regresar por Camayor, dando la espalda a los Albos.



Ya a mitad de camino se abren las nubes lo justo para mostrarnos la zona de La Mortera, bastante más cargada de nieve, tal y como nos parecía. Duro solo un instante antes de volver a cubrise.




En el extremo norte de los Pozos del Promediu una senda supera un pequeño collado, el Colladín a Promedio, dando vista ya las vegas de Camayor, presididas por la mole de La L.lavana.


La cumbre de La Fana Brava queda al lado y sabiendo como caen sus cortados sobre el valle de Valle de Lago no podiamos saltárnosla, así que hacia allí nos encaminamos.


La Fana Brava presenta dos cumbres, con la más espectacular situada al norte. Sin duda es un mirador increible de buena parte de Somiedo y en concreto del valle de Lago y del lago de Valle.




Una panorámica de 270º de las vistas desde La Fana Brava, desde el norte con el Tarambicu, en el extremo derecho de la foto, hasta Lago Valle y los Albos en el extremo izquierdo. 


Por desgracia la predicción se adelantaba y ya hacía rato que había empezado a chispear ligeramente, a la vez que las nubes iban cubriendo las cumbres de la zona. Ya no se veía nada hacia el Murallón de Orniz y hasta el Lago Valle empezaba a apenas vislumbrarse entre la niebla.

Regresamos al colladín a Promedio y empezamos el descenso hacia la machada la Brañota. La nieve en este tramo, aún estando blanda, fue con mucho la mejor que encontramos en todo el día.


Alcanzamos el solitario chozo de la machada La Brañota y sin pararnos mucho, que ya llovía con ganas, atravesamos los puertos de Camayor de regreso hacia el lago Cerveriz.



Restos de corros en el camino de regreso


A mitad de camino un par de fotos, una hacia atras, a la vega de Camayor y otra hacia delante, hacia la Tchomba Cavera.



Desde el lago ya solo quedaba recorrer de nuevo la pista por la que habíamos ido por la mañana hacia, primero el lago la Cueva y luego el Alto de la Farrapona, donde teníamos el coche.

Por cierto que las raquetas no se movieron de la espalda en todo el día. La verdad, pensaba que una raquetada era otra cosa.



Un saludo
Cienfuegos