jueves, 26 de enero de 2012

Un paseo por el río Latarmá

29/11/2011
T.M. de Herrerías (Cantabria)

Me temo que en una temporada me va a ser imposible salir de monte y es que ando con mil y un líos o a lo mejor es que dejo que me lien con mil cosas. No sé. Así que hoy tiro de archivo y recupero un corto y sencillo paseo a la vera del río Latarmá. Una ruta denominada T.I.2 "Los Paisajes kársticos: el río Latarmá", que recorrimos aprovechando unos días que anduvimos por la zona, y que a nosotros nos sirvió para abrir las ganas de comer en algún restaurante cercano.

martes, 17 de enero de 2012

Pico Magarrón desde Vegalencia

08/01/2012
Sierra de Llagos
Concejo de Ribera de Arriba (Asturias)

Para este fin de semana no había preparado nada, pero a última hora el domingo me levanté y, aunque tarde, se me apeteció ir a dar una vuelta. Tenía que estar en Oviedo para comer, pero podía perder unas horas por algún sitio no muy lejano. Así que me acordé del Magarrón en la Sierra de Llagos, al lado mismo de Oviedo. Ya lo había intentado una vez hacía una temporada, en concreto un día de ciclogénesis explosiva en que el viento me hizo desistir. Esta vez casi lo consiguen les cotolles (tojos).

jueves, 12 de enero de 2012

Estorbín de Valverde (2.115 m)

29/12/2011
Concejo de Aller (Asturias)

Había que despedir el 2011 a lo grande y también había ganas de pisar nieve. Incluso, o tal vez debido a que este año haya caido tan poca. De manera que lancé el órdago de subir al Estorbín de Valverde con poca esperanza de que se animara mucha gente, la verdad. La sorpresa fue cuando poco a poco se fueron animando algunos de los habituales y otros que no lo eran tanto. Al final Jose de "Nuestras Montañas", Chema de "Rutas con Mostayal", Carlos de "Trabajando por un Sueño", Alberto de "Scarpa Trek", Juan Carlos "Nuberu" y a última hora Monchu de "Monchu x Montaña", que pese a haber realizado la misma ruta solo un par de semanas antes, se animó a acompañarnos y hacer de excelente guía. Todo un encuentro bloguero para cerrar el 2011 y dar la bienvenida al 2012.

jueves, 5 de enero de 2012

El Tresconcejos desde la Colladiella

26/12/2010
Cordal de Urbiés
Concejos de Mieres y San Martín del Rey Aurelio (Asturias)

En uno de los días más fríos que hemos tenido en lo que va de invierno decidí salir a dar una vuelta con Olaya. A la hora de buscar ruta me decidí por algo soleado, huyendo de los sombríos, húmedos y seguramente helados fondos de valle y nos fuimos al Alto de la Colladiella, entre el valle de Turón, en Mieres y el de Santa Bárbara en San Martín del Rey Aurelio. Así, mientras que la las 11 de la mañana, el coche marcaba 0º en Urbiés y la helada era de las que hacen época - tal parecía que había nevado – en la Colladiella, la temperatura era de 10º y aún subiría hasta los 14º.  

lunes, 2 de enero de 2012

La Sierra del Trallán, desde Riofabar

23/12/2011
Sierra del Trallán
Concejos de Piloña y Caso (Asturias)

Un mes hacía que no salía de monte. Compromisos varios y una lumbalgía me dejaron en dique seco cuatro semanas, más o menos. Así que había ganas de hacer algo y algo guapo. La ruta que finalmente elegimos la tenía mirada desde hacía tiempo. Con todo resultó ser bastante más exigente de lo esperado. Larga y dura, muy dura, sobre todo por la práctica ausencia de caminos en gran parte del recorrido como consecuencia del abandono de las fincas y pastos en la zona, lo que trae consigo la desaparición de los ancestrales senderos y la progresiva colonización por el bosque de todas aquellas fincas y praderías.

Distancia: 16 Km
Cota mínima: 320 m. Riofabar
Cota máxima: 1.180 m. Pasada del Trallán
Desnivel máximo: 860 m
Desnivel acumulado: 1.190 m
Tiempos: 8 horas


Salimos de Riofabar, último pueblo en el valle de Espinaredo, en el concejo de Piloña, Alex y yo mismo, para tras las últimas casas en dirección al área recreativa de La Pesanca tomar un sendero que a la derecha nos lleva hasta las cabañas de Buzadales.


El sendero atravesará por entre las cuadras o cabañas y girará a la izquierda internándose en el bosque que se aprecia en la foto, con un par de zigzags.


Salimos bien temprano y el sol aún no levantaba sobre los Montes del Infierno - terrible nombre para un valle tan guapo - lo que nos permitía disfrutar de los colores que iba tomando la mañana.


El sendero continua ganando poco a poco altura y en un recodo del camino se vislumbra perfectamente toda la traza que hemos de seguir. Es un sendero cómodo y bien trazado que da muestra de la actividad que en otro tiempo tuvo que tener la zona.


Las mejores vistas eran - y serían a lo largo de toda la jornada - hacia atras. La posición del sol y el encajonamiento de los valles a recorrer harían que las fotografías "a favor" presentaran contrastes muy acusados. Por debajo de nosotros el sol comenzaba a dar en el valle del Infierno o del río Epinaredo.


Una nueva revuelta del camino y éste se separa del valle principal, el del río del Infierno, para internarse en el del río Ortigal que tendremos que recorrer en primer lugar hasta un collado (flecha) desde el que empezaremos a perder altura buscando las profundidades de la Foz de los Maserones.


Precioso el camino en este tramo. Ancho, cómodo, límpio. Aún no lo sabíamos, pero tardaríamos en encontrar otro como este.



Alcanzamos así el collado que habíamos visto, con una derruida cuadra a la derecha del camino, desde el que disfrutamos de las primeras vistas sobre la entalladura de la Foz de los Maserones.


En todo este tramo, hemos venido dándole la vuelta a la mole del Picu Castiellu, bien iluminado ya por el sol.


Abajo en la profundidad del valle, la Foz de los Maserones. En realidad la foz de los Maserones forma una "Y". A la derecha se ve la Foz del Potral y a la izquierda la Foz del Pedregal. Una vez se unen ambos ríos forman la Foz de los Maserones como tal. La ruta de hoy recorre el valle del Pedregal, el de la izquierda, pero la Foz del Pedregal no tiene paso, al menos paso sencillo, por lo que el camino tradicional bajaba a la Foz de los Maserones, se internaba en la Foz del Potral y cruzaba el Monte los Llacios, el que se aprecia en el centro de la foto, descendiendo posteriormente al valle del Pedregal, por encima de la foz del mismo nombre.


Desde el collado, el sendero empieza a perder entidad. A ambos lados se empiezan a ver diversos senderos que dan o daban servicio a aquellas fincas. De todas formas el sendero principal esta aún bastante marcado, y va perdiendo altura paulatínamente hasta llegar a la altura del río. Allí, al pie de un primer y corto crestón calizo, se pierde el rastro. Este primer crestón no se pasa por debajo, sino por encima de él, bajando casi hasta el río poco después.


Estamos en la Foz de los Maserones. El sendero se adivina, más que se ve, por la margen izquierda del río (derecha según sentido de la marcha).


Llegamos así a la mecedura de los ríos del Potral y del Pedregal. En la foto apenas si se aprecia debido a la vegetación, pero se ve llegar el río Pedregal por la izquierda y el Potral por la derecha. Debemos seguir por la misma margen por la que vamos y entrar en la Foz del Potral.


Al poco de entrar en la Foz vadeamos el río a la margen derecha. Poco más allá volveremos de nuevo a la izquierda. En nuestro caso, fue facil ya que el río no venía muy crecido.



Poco más arriba, cuando ya estamos saliendo de la foz veremos en la margen derecha los restos de un gran desprendimiento, un argayu, ocurrido hace ya bastantes años. A la vez se hace casi imposible continuar avanzando por la margen izquierda. Es el momento de volver a vadear el río.


El desprendimiento se llevó la traza del sendero original, por lo que ahora se sube por donde mejor se puede. En nuestro caso, justo aguas arriba del desprendimiento. De hecho ya en la zona alta de la ladera, avanzamos un tramo sobre él. En la foto Alex, negociando la subida menos mala. Hay que alcanzar el collado que se aprecia entre los árboles.


La subida del Monte los Llacios es dura. Mucho más de lo que contaba. El desnivel hasta el collado es de unos 150 m, pero el terreno es sumamente pendiente e incómodo. Es lo que se conoce como la Pasada´l Xerru.


Salimos por fin al collado del Monte los Llacios. Allí paramos un rato a descansar y picar algo. Desde aqui esperabamos encontrar un sendero claro. Pero para nada. Ganamos unos metros para salir del bosque y justo por el límite de este llaneamos entrando hacia el valle del Pedregal. Preciosos robles en este tramo. Como muestra el de la foto y eso que no se aprecia toda su envergadura, pero mi tamaño en su base puede servir de  muestra.


Según entramos en el valle del Pedregal vamos viendo abajo, la foz del mismo nombre.


Y ya tenemos una buena vista sobre la Sierra del Tralllán que tendremos que cruzar, aunque para eso aún tenemos que bajar al fondo del valle y empezar a ascender por las fincas que en esa mano se ven.


Seguimos llaneando por el límite superior del bosque hasta que damos con un crestón calizo que desciende hacia el fondo del valle. Estamos en lo que llaman el Miradoriu.


Bajamos pegados al crestón, sin llegar a cruzarlo. Por debajo de él se abre una loma tomada totalmente por maleza por la que puede que en tiempos bajara el sendero. Hoy está impracticable. A la derecha se abre un pequeño valle, el de la Riega Foceyal. A pesar de la ausencia total de senderos, nos pareció más cómodo el descenso por el fondo de este valle.


De manera que bajamos hasta su fondo, con mucha agua y mucho barro en este tramo y vadeamos la riega ya muy cerca de su confluencia con el río Pedregal.


Unos metros más allá salimos a lo que queda del antiguo sendero.


El sendero vadea el río Pedregal (de nuevo afortunadamente, el río no venía muy crecido) y alcanza lo que queda de una vieja portilla. Estamos entrando en las fincas de la majada de El Pedregal.


La zona baja de la majada Pedregal está totalmente abandonada. Sus cabañas son meras ruinas y las fincas están tomadas por la maleza, lo que de nuevo dificulta dar con el mejor sendero para ir avanzando por el valle Pedregal.


De todas formas poco a poco vamos ganado altura. A medida que subimos empezamos a encontrar cabañas más y mejor conservadas, no todas las fincas están abandonadas y damos con un estrecho sendero, con mucho barro, pero que nos permite un avance más cómodo. También se aprecia la entalladura de la Foz del Pedregal y por detrás de ella la mole caliza de Peña La Piedra, que cierra por la izquierda la Foz de los Maserones.


En la foto se aprecia el tramo recorrido. Llaneando por encima del límite del bosque hasta el crestón calizo y el descenso hasta la zona de maleza, donde nosotros nos tiramos al valle de la riega Foceyal.


En este tramo estamos cruzando bajo la alargada Sierra del Trallán. Esta sierra es muy afilada y por su vertiente norte, la del valle del Infierno, presenta grandes caidas, por lo que los pasos entre este valle y el del Pedregal se limitan a tres: por el extremo oeste de la sierra, acceso que ya hemos dejado a la derecha, por la collada y senda Colines en el extremo sureste de la sierra y por la Pasada del Trallán, aparentemente las más utilizada en otros tiempos y que es por donde nosotros cruzaremos.


Otra vista atrás


Llegamos a las primeras cabañas de Braña Copín. Justo a la altura de ellas, empezamos a ascender por la ladera, buscando el mejor terreno entre el cotollal que allí hay, mientras vamos espantando jabalies (literal, pena de alguna foto).


Por encima de nosotros ya vemos la entalladura de la Pasada del Trallán. El mejor camino llega desde la collada Colines, por lo que también podríamos haber continuado subiendo valle arriba hasta ésta y luego retroceder por el sendro hasta el paso, pero bueno.


El ascenso hasta la pasada se hace largo, pero en su zona alta ofrece rincones preciosos.


Un poco por debajo de la Pasada del Trallán tiro una panorámica hacia el valle del Pedregal (más arriba el sendero se encajona y se pierde perspectiva) desde la collada Colines, con las cumbres de Cuetos Negros, en el extremo izquierdo hasta el Picu Faceu y la Foz de los Maserones en el extremo derecho.


Solo restan unos metros ya hasta la Pasada del Trallán. En la zona alta se conservan tramos muriados del camino, lo que da muestra de la importacia que tuvo que tener en otros tiempos.


Y una vez superada la Pasada del Trallán damos vista al valle del Infierno, con la enorme mole del Pico Vízcares justo enfrente y las cumbres del Maoñu y Los Tornos a la derecha.


Por detrás del Maoñu asoman los Picos de Europa. Cantu Cabroneru empastado con el sector de la Bermeja.


O la zona del Jascal y Cabezo Llerosos, con muy poca nieve para las fechas en que estábamos.


Las cumbres del Maoñu y Los Tornos


Y a la izquierda de la Pasada del Trallán la vega de la majada del Trallán a donde bajaremos a comer para resguardarnos un poco del frío aire que tiraba arriba.


Para ello bajamos con tendencia a la izquierda atravesando una zona de bosque, sin sendero definido y donde encontramos pequeños neveros.



La vega de la majada del Trallán es una planicie con muy buenas vistas, tanto hacia el valle del Pedegal, por donde hemos subido, con el Pico Faceu justo enfrente,...


... como, y sobre todo, hacia la cabecera del valle del río Infierno. Las cumbres del Maoñu y Los Tornos y toda la cuerda con el Cuetón de les Travieses, La Frayada y la Ordaliega. Por detrás de ellos asoma la Llambria y más al fondo aún los Picos de Europa.


Alli paramos un buen rato a comer tranquilamente, bajo la modesta cumbre de El Foceyón, que sirve de límite entre las concejos de Piloña y Caso y junto a los restos de las antiguas cabañas de la majada.


La posición del sol impidió tomar una buena foto de las escarpaduras de la Sierra del Trallán por su verttiente norte.


Poco después reiniciamos la marcha. En este tramo debo decir que no recomiendo seguir nuestro itinerario. Nosotros empezamos a perder altura directamente desde la majada, bajando con dirección norte, primero por medio de una zona de monte bajo,...


... y luego atavesando el crestón calizo que cierra el pequeño valle que se forma bajo la majada, sin rastro alguno de sendero,...


... para acabar bajando por una canal herbosa con mucha, muchísima pendiente y por donde bajamos poniendo mucha atención.


En la base de la canal encontramos un difuso sendero, marcado con un par de jitos. Viéndolo ahora, creo que es mejor desde la majada dirigirse a la vega que se ve al otro lado del valle y casi a su misma altura, y buscar el mejor descenso desde alli, por la margen derecha del valle, no por la izquierda, como hicimos nosotrros.


De todas formas el sendero que vimos en la base de la canal se vuelve a perder a los pocos metros. Como no. Afortunadamente el siguiente tramo discurre por medio de un hayedo bastante límpio y ya se aprecia la zona del Collau Cabu a donde tendremos que salir, una amplia loma que pierde alura sobre el río Infierno, por lo que no hay mucho problema.


Al alcanzar el Collau Cabu salimos del bosque a una zona de pastos, hoy en parte abandonados.


Un vistazo atras para ver por donde hemos descendido.


Recorremos hacia el norte las praderías allí existentes hasta alcanzar Collau Mediu


En Collau Mediu quedan los restos de una majada con varias cabañas derruidas. En su extremo norte hay una charca. Por debajo de ella nos internamos en un nueveo hayedo muy limpio y cómodo de recorrer, por el que bajamos con ligera tendencia a la derecha hasta salir enseguida al sendero que daba servicio a la majada.


Por fin un camino claro, limpio y cómodo de recorrer. De hecho ya no lo dejaremos hasta salir, muy cerca del área recreativa de La Pesanca, a la pista que sube a la Foz de Moñacos.


El sendero se ve interrumpido por numerosos árboles caidos y un tramo intermedio presenta mucha vegetación, pero está muy marcado y va perdiendo altura poco a poco, haciendo que sea muy fácil de recorrer.


El día se había estropeado rápidamente desde que alcanzamos Collau Cabu y durante el descenso comenzó a orbayar, pero poco a poco vemos acercarse el fondo del valle.


Por fin, tras un par de últimas revueltas el sendero sale a la pista, solo unos metros por encima del área recreativa de la Pesanca.


Ya solo nos quedaban por recorer los 2 Km y medio que nos separaban de Riofabar, donde teníamos el coche y para Espinareu a tomarnos una más que merecida cervecita.


Un saludo
Cienfuegos