martes, 30 de octubre de 2012

Los Molinos de Corroriu

20/10/2012
Concejo de Quirós (Asturias)

Cambio de estación y cambio de estilo de rutas. Tiempo de recuperar los pequeños paseos con Olaya, en esta ocasión con la disculpa de "dir a la gueta" (a recoger castañas). Los valles del Trubia son seguramente la zona que más frecuento. No es raro, dada su cercanía a Oviedo y la belleza y variedad de sus paisajes. Pero precisamente por eso, no deja de llamarme la atención que a pesar de lo mucho que lo tengo recorrido, siempre quedan sitios que me sorprenden cuando los descubro. Como este. Una foto, una simple foto vista por casualidad hace tiempo me puso tras la pista de estos molinos. Una pequeña joya.

Inicio/Fin: Arrojo
Distancia: 5 Km
Desnivel: ubnos 200 m
Tiempos: Un par de horas de tranquilo paseo


Dejamos el coche en el pequeño aparcamiento recientemente habilitado en Vega, en el cruce de la carretera general de Bárzana y la que da acceso al pueblo de Villagondú.


Tomamos entonces por la carretera de Villagondú, cruzando el río Trubia y la Senda del Oso para, tras unos centenares de metros, alcanzar el cruce con una caleya que sube hacia la izquierda en la que vemos un cartel que ya nos indica que vamos por buen camino.


La caleya, en realidad el viejo camino tradicional que comunicaba Villagondú hasta la construcción de la carretera, estaba recientemente desbrozado. Algo que sin duda resulta de agradecer.


El camino tiene buena huella y mejor anchura, señal de su gran utilización en otros tiempos.


Alcanzamos así el pequeño pueblo de Villagondú, con varios horreos y no pocas casas arregladas.



Cruzamos el pueblo subiendo hacia la izquierda, paseando por sus caleyas. A nuestras espalda, al otro lado del valle, empezamos ya a disfrutar de buenas vistas sobre la Sierra del Aramo.


Salimos de Villagondú por otra buena caleya, la que lo comunicaba, y aún lo hace, con el cercano pueblo de Fresnedo y que aún hoy da servicio a no pocas fincas.



Entramos así en Fresnedo, por su extremo derecho.


Fresnedo es otro pequeño pueblo. Más o menos del mismo tamaño que el anterior. Según el INE, apenas si hay una docena de vecinos empadronados en cada uno de ellos.


Paramos a echar un trago en la fuente de Fresnedo. El día, aunque fresco a la sombra, era espectacular. Salimos del pueblo por la carretera, por la que tendremos que bajar unos cientos de metros, internándonos ya en un precioso "castañeu", con algunos ejemplares realmente destacables.


Guapo el bosque en este tramo. Por cierto que aqui ya sacamos la bolsa para ir cogiendo castañas.


En una cerrada curva de la carretera, baja a la izquierda una marcada caleya. Allí hay un cartel que nos indica que ya estamos junto a los Molinos de Corroriu.


Sin duda, el lugar es precioso. Se trata de tres pequeños molinos, rehabilitados entre 1993 y 1995, pero que datan de antes del siglo XVIII, pues ya figuran en el Catastro de la Ensenada. Dos de ellos se sitúan muy próximos. El tercero está unos metros más abajo.





Un buen sitio para venir a dejar que el tiempo pase. Sin prisas. De todas formas no pillamos el sitio en su mejor momento. El río llevaba poca agua y al bosque le faltaban un par de semanas para presentar sus mejores galas.




Los vistamos con calma, nos retratamos en el puente que cruza el arroyo de Corroriu y luego seguimos ruta hacia el tercer molino.


Sin duda el lugar es una maravilla.



Desde el tercer molino una marcada senda continua casi en llano por medio del bosque. Robles, abedules, avellanos, ... y castaños, claro. La bolsa iba cogiendo volumen.



Olaya corría delante de mi, recogiendo castañas, mientras yo me entretenía sacando fotos.



Por fin salimos del bosque, lo que nos permite disfrutar de las vistas sobre el valle de Trubia y lugares conocidos: la Collada Aciera, la cumbre de la Airúa Naval, o la collada de Pando la Mortera, entre otros.


Alcanzamos el pueblo de Faedo, con una pequeña ermita y un destacable tejo, junto a ella. Incromprensiblemente, no le tiré foto.


Casi saliendo de Faedo por la carretera alcanzamos el cruce con una caleya, en el que hay un poste indicando el GR-207 "Ruta de las Reliquias", por el que tomamos en dirección a Arrojo. Ya se ve la carretera general abajo.


Una nueva caleya baja por entre diversas fincas.


Si miramos valle arriba vemos el pueblo de Fresnedo, bajo los cortados calizos de la Sierra del Gorrión.


La caleya que vamos siguiendo se convierte poco después en una buena pista, por medio de un precioso bosque en el que siguen predominando los castaños.



Con una última curva desembocamos en medio del pueblo de Vega, junto a su lavadero. Ya solo quedaba cruzar de nuevo el arroyo Corroriu y alcanzar el coche. Y vuelta para casa a pensar en amagüestar las castañas. Os dejo el track.



Un saludo
Cienfuegos

jueves, 25 de octubre de 2012

Torrecerredo. Entre El Cable y Sotres

13/10/2012
Macizo de los Urrieles. Picos de Europa
TT.MM. de Cabrales (Asturias) y Camaleño (Cantabria)

Después de la paliza del Llambrión, ya casi que había dado por cerrada la temporada, pero en estas me llamó Sedeño. Que se subía de Madrid y que había que hacer  algo por Picos. No solo eso. El niño venía con el capricho del Torrecerredo. Parecía un poco tarde meterse al Torre a mediados de octubre, pero las previsiones del tiempo acompañaban. Además la idea me agradaba. Hacía más de 15 años de mi única visita al Torrecerredo y sería un broche perfecto acabar la temporada con la ascensión consecutiva a las dos cumbres más altas de Picos. Para rematar "Cabralitos" había propuesto una ruta de aproximación de lo más atrayente. El plan era perfecto.

martes, 16 de octubre de 2012

La Torre del Llambrión (2.642 m) por la chimenea

20/09/2012
Macizo de los Urrieles. Picos de Europa
TT.MM. de Posada de Valdeón (León) y Camaleño (Cantabria)

El mismo lunes que me dí el paseo por La Mostayal (ver la última entrada), llego a casa y recibo una llamada de Rafa Teverga, diciéndome que si quiero acompañarle a él y a Le Professeur hasta el Llambrión el jueves siguiente. ¡Joer!. El Llambrión. La segunda cima más alta de Picos y que hasta ese momento era mi gran asignatura pendiente. La ocasión la pintan calva. De hecho, me faltó tiempo para decir que si. Además el recorrido era tan atrayente como la propia cumbre en si. En palabras del propio Rafa: "Una ruta con glamour. Una ruta calicera".

miércoles, 10 de octubre de 2012

La Mostayal desde Peñerudes

17/09/2012
Sierra del Aramo
Concejo de Morcín (Asturias)

Había comprado unos botas nuevas y quería probarlas antes de meterles la primera calcetina, por aquello del "por si acaso", así que preparé una escapada express después de trabajar y pensando donde ir, que me permitiera una prueba adecuada, me acordé de la Mostayal. Hacía tiempo que no iba por allí. En el blog ya está documentada la ascensión desde La Vara y desde Pedroveya. En esta ocasión opté por la que seguramente es una de mis primeras rutas montañeras y todo un clásico: la ascensión desde Peñerudes, un camino por donde prefiero no pensar la pila de años que hacía que no iba.

El día no había estado bueno en ningún momento, pero a lo largo de la tarde aún fue empeorando más, con una bruma plomiza que creaba una luminosidad sencillamente horrible para tirar fotos. La que no salío con extraños contrastes, tenía halos, brillos o aparecía completamente oscura. Un desastre, vamos. Tampoco tiré demasiadas fotos, de manera que he montado la entrada con lo que he podido.

Inicio/Fin: Barrio de El Campu - Peñerudes
Distancia: 11 Km.
Desnivel máximo: 750 m.
Tiempos: 4 horas y media, con toda la calma del mundo.


En Peñerudes subí el coche hasta pasar las últimas casas del barrio de El Campu, aparcando junto a un abrevadero, justo en donde se acaba el asfalto. Allí comienza una buena pista que poco a poco va cogiendo altura hasta llegar a una bifurcación. Por la de la derecha bajaría más tarde, de momento a la izquierda.


La pista da una cerrada curva a izquierdas y sigue ganado altura, ampliando las vistas, por ejemplo sobre el Torreón de Peñerudes, con la ciudad de Oviedo y la Sierra del Naranco al fondo.


Poco después hay que saltar una alambrada que cierra la pista. Allí mismo la abandono, para empezar a tomar altura por un marcado y pindio sendero, que primero de frente y luego tomando poco a poco hacia la derecha pasa bajo los escarpes del Peñón Blanco.


Guapo el sendero en este tramo, muy pegado a la peña y un tanto volado. No lo recordaba así.



El sendero sube hacia la izquierda y entra en una primera vega, Vega Llagu, de la que sale hacia la derecha, para poco más arriba alcanzar una segunda, Vega Ordiales. Ambas son pequeñas y están muy mermadas, ya que a medida que se abandona el pastoreo en la zona, el monte le gana terreno a la vega.


Seguimos subiendo y alcanzamos así una amplia collada que nos da paso a las campèras de Vega Campo y Vega Cotina, una de las mayores vegas de esta zona del Aramo.


Bantante ganado en esta zona y las cabañas arregladas. La mole de La Mostayal ya es perfectamente identificable desde aqui.


El sendero se pierde al entrar en la vega y se multiplica entre las trochas de ganado, pero debemos ir subiendo hacia la izquierda, buscando la entrada a una horcada que se aprecia en el cresterío que baja desde la cumbre de La Mostayal.


El sendero se interna en una pequeña canal, muy tomada de cotolla en su parte baja, que da paso a la horcada y desde la que tenemos una buena vista de Vega Cotina.


Justo al otro lado de la horcada salimos a la Vega Piñera, y pasamos justo a los restos de una primera cabaña, para  poco más arriba bordear una segunda. La mole cimera de La Mostayal ya está siemrpe a la vista.



El último tramo puede subirse por donde mejor le parezca a cada uno. No hay mucho problema, la verdad.


Desde la antecima se tiene una buena vista del último tramo a recorrer, con las vegas Cotina y Campo abajo a la izquierda. Las vistas desde aquí son ya estupendas .... en un día despejado, claro está.


Y cumbre. Arriba siguen estando la cruz, un par de buzones, una placa y una virgen. De todo, vaya. Yo no dejo tarjetas en cumbre. Tampoco las recojo, más que nada porque luego no me acuerdo de reenviarlas, pero reconozco que me gusta encontrarme con un bonito buzón o una sencilla cruz de cumbre. Pero una cosa. No doscientas.

El día sencillamente horrible. La bruma parece estancada en torno a la cota 1.000, impidiendo disfratar de las preciosas vistas que ofrece este pico. Al este, apenas si consigo distinguir El Monsacro, pese a situarse justo enfrente y muy próximo.


Hacia el sur, el resto de la Sierra del Aramo aparece algo más despejada y se nota perfectamente hasta donde llega la bruma, que pese a que pueda parecer lo contrario no es humo, sino bruma, pura y simple bruma.


La Airúa Naval, y tras ella La Forcada y La Hoya, en la Sierra de Caranga, tambien muy difuminadas entre la bruma.


Hacia el norte debería poder ver Oviedo y a lo lejos Gijón y hasta el Cantábrico, pero hoy no. A duras penas logro distinguir el Embalse de Los Alfilorios y la columna de vapor de la Central Térmica de Soto.


Finalmente al oeste se aprecia la entalladura del Desfiladero de Les Xanes, con los pueblos de La Rebollada, Pedroveya y Dosango. Muy a lo lejos, en el extremo izquierdo se recorta la Sierra de la Manteca.


El día, lejos de mejorar, parece ir a peor, no en vano daban malo para el día siguiente y la tarde ya estaba muy avanzada, así que saco la correspondiente autofoto de cumbre y para abajo.


Comienzo a perder altura por el lado contrario a por donde subí, hacia la amplia Collada de Pan de la Forca, cruzando primero la Canal de la Mata, que separa la cumbre principal de la secundaria que tiene La Mostayal al sur.


Después empiezo a perder altura, acercándome a los cortados de La Belonga, que caen hacia el oeste. Buen sitio habitualmente para ver buitres, aunque hoy no están. A saber por donde andarán. A lo mejor tampoco a ellos les gusta esta niebla.


Alcanzo por fin las paraderías de Pan de la Forca, con un buen número de cabezas de ganado pastando. Me asomé al este a ver las cabañas de Brañacé, y después me fui a buscar el sendero que hacia el oeste, baja por la estrecha canal que se abre bajo los escarpes de La Belonga.


El sendero se retuerce pasando de una margen a otro en este punto, para internarse después en un cerrado y húmedo bosque.


Mucho barro en este tramo, incluso en una época tan seca como esta. No es sencillo buscar el mejor sendero en este tramo. El bosque es muy espeso y las trochas de ganado se multiplican entre las hayas y los acebos. De todas formas siempre podemos guiarnos por las marcas de pinturta naranja.



Si todo va bien saldremos junto a una caseta de captación de aguas, en una zona donde siempre suele rezumar agua. Desde ella seguimos una buena senda, por la que discurre la conducción y que nos llevará en primer lugar a las cabañas de Pozgabín.


Una vez alcancemos las primeras cabañas de Pozgabín, la senda gira a la izquierda y pierde altura hasta salir, junto a una cabaña a una marcada pista por la que continuo hasta la amplia collada de Gameo.


En Gameo veo como las nieblas van cubriendo poco a poco la Sierra del Aramo. Buenas cabañas aqui y mucho ganado. Se ve que la comodidad de poder subir en todo terreno ayuda.



Bajo por la pista hasta un punto donde ésta empieza a perder altura fuertemente hacia Pedroveya. Allí, junto a una arqueta de rotura de carga de la conducción de aguas, tomo por la trocha que sale a la derecha.


Avanzo así un buen tramo en horizontal o perdiendo muy poca altura hasta un punto donde la senda se pierde en un inmenso felechal por medio del cual me resulta imposible continuar, de manera que me busco la vida como mejor puedo para perder altura y salir a una pista que discurre en horizontal y por debajo de donde estaba.


Salgo a la pista justo a la altura de un abrevadero etiquetado como "Coto Peñerudes".


Desde aqui ya solo me quedaría recorrer la ancha y cómoda pista que me llevaría en horizontal hasta el cruce por donde había pasado solo unas horas antes.


El último tramo, me lo tomé con mucha calma parando a coger una buena bolsada de moras, que estaban en su punto y luego a recoger el coche y para casa. Por cierto las botas perfectas. Como si llevara un año con ellas. Preparadas para la primera calcetinada. Os dejo el track.


Un saludo
Cienfuegos