viernes, 23 de agosto de 2013

Vuelta a la cabecera del Pendón

29/07/2013
Sierra de Peña Mayor
Concejo de Nava (Asturias)

Al pico La Múa solo había subido por la vertiente norte, desde Fraynoquiso, por el PR.AS-46 como so conté AQUI, pero ya llevaba tiempo pensando en subir por la cara sur, que curiosamente me parecía incluso más sencillo, con menos desnivel. Así que preparé una escapada express para salir a correr un rato. La pista que desde Les Praeres lleva hasta La Llama, me venía de perlas. Cumbre en la Múa y volviendo por el mismo sitio podría subir a la vega de Anes y acabar bajando por la pista de Beza a Les Praeres. Parecía una buena mezcla de pista para correr y una cumbre, modesta pero guapa. Al final, la acabaría liando un poco y variando el retorno completamente, para acabar cerrando una circular, más montañera y seguramente más guapa.

Inicio/Fin: Les Praeres
Distancia: 13 Km
Desnivel máximo: 550 m
Desnivel acumulado: 770 m
Tiempos: La primera parte de la ruta la hice corriendo (de eso se trataba), por lo que no doy tiempos, pero en caso de hacerla andando a un ritmo tranquilo, podría rondar las 4 horas y media.


Aparqué en Les Praeres, lugar tantas veces visitado, pero que no me cansa. El bar cerrado. Hoy me quedaría sin cervecita. Un poco de calentamiento y a correr.


De momento a la izquierda, en dirección a la Llama. La idea sería volver por la pista de Beza, la que continua de frente. Al fondo Peña Mayor y su collada.


La ruta de ascenso se ve casi completa desde aqui. Pista hasta el alto de La Llama, luego remontando hacia la izquierda a pasar por el collado Las Fuentes y cumbre.


Y poco más adelante también vería la que sería gran parte de la ruta de regreso, aunque aún no lo sabía, cresteando para luego bajar al mayau de Brañabernés y "a saco" a las profundidades del Pendón.


De momento sigo por la pista.


Y llego al refugio de Nava. Cerrado a cal y canto. Como siempre. Una pena tener este edificio tan desaprovechado, la verdad.


Toda esta zona está sembrada de antiguas cabañas, hoy reconvertidas la gran mayoría para disfrute de fines de semana y vacaciones. Algunas son ya verdaderas casas. Hasta piscina vi en una de ellas.


Alcanzo el Alto la Llama. Desde aquí la pista empieza a perder altura hacia el valle de La Marea. A la derecha un sendero me permitiría subir más tarde hacia la vega de Anes. O esa idea tenía en mente. Por ahí tengo bajado ya en alguna ocasión. Se atraviesa un guapo bosquete de hayas. Pero yo de momento a la izquierda, a subir hacia La Berezosa y El Carbayal.


Ya se abren las vistas hacia el este, con toda la línea de cumbres que caen desde el Triguero, la máxima altitud de la sierra de Peña Mayor.


De momento toca subir hasta la collada que se aprecia al fondo. La pista de una vuelta hacia la izquierda para subir con menor pendiente. También queda el antiguo sendero que sube más a derecho, pero que me pareció que estaba muy tomado de maleza.


Llegando a la collada. Pasaremos por encima de las cabañas del Carbayal.


Al fondo, asomando la parte cimera de la Xamoca.


El tramo de la sierra de Peña Mayor que va de las cumbres del Triguero al Texu, con las vegas de Beza y Anes bajo ellas.


Por fin alcanzo la collada del Campetu los Aceos y doy vista de nuevo a la vertiente del Pendón. Desde aquí veo la cumbre de La Múa y por primera vez me fijo en lo que sería el trazado del descenso. La verdad es que desde Brañabernés se veía la traza de un buen sendero que baja a media ladera.


Desde la collada, un marcado sendero comienza a subir bordeando el Pico Cerisco, para ganar la collada Las Fuentes, más alta.


Una vista atrás, con la collada del Campetu los Aceos, por donde acabo de pasar y a la derecha la mole caliza de La Varallonga.


A medida que subo hacia la collada Las fuentes me voy fijando en el marcado sendero que baja desde Brañabernés. Juraría que está desbrozado. Sé, por haber leído otros reportajes, que el descenso hacia el Pendón es posible, pero que es muy sucio, con mucha maleza, aunque desde aquí no lo parece tanto.


Continuo subiendo y espantado algún venado. Este casi ni se enteró de que iba detrás de él.


Ya cerca de la collada Las Fuentes, tiro una vista general de lo que me queda por subir y de lo que será el retorno. El descenso por Brañabernés hacia el Pendón y el ascenso por las zetas de la vertiente contraria hacia Mayau Pastor.


Llego a la collada las Fuentes, con preciosas vistas hacia el este, desde el Vízcares, Tornos, Llambria, ... hasta la Xamoca.


Último repecho hasta La Múa, ...


... y cumbre. Allí sigue el buzón con forma de piolet.


Una vista hacia el valle del Pendón y el mayau de Brañabernés por donde bajaré.


Les Praeres, de donde vengo, entre Peña Mayor y La Varallonga. Se ve perfectamente la pista por la que vine.


Hacia la costa, la Sierra del Sueve. En el extremo derecho se ve la zona del Castiellu que cierra la desembocadura del Sella por su margen izquierda.


El Vízcares, collada Traslafuente, el Maoñu, collada Pandemules, Los Tornos y detrás La Llambria. Menudo elenco de cumbres.


La Xamoca asomando. El cordal que se ve delante fue el que recorrimos cuando la ascendimos desde La Marea.


Tirando de zoom, el precioso pueblo de Ceceda.


Una vista a la zona ya recorrida, desde Les Praeres al Campetu los Aceos y el cordal a cumbre. Al fondo la Sierra de Peña Mayor completa.


Y otra vista a la zona por la que bajaré. Finalmente me decido a volver por aquí. Estuve un buen rato mirando con el zoom de la cámara como era la zona para bajar al Pendón y trazando mentalmente la ruta. Vengo en mallas y zapatillas de correr, pero no espero que se me complique gran cosa el tema.


Una panorámica de gran parte de las vistas desde cumbre.


Autofoto y para abajo.


Primero a pasar por la conocida entalladura que queda bajo cumbre. En ella aflora un pequeño manantial. En esta ocasión estaba casi seco.


Amiguetes en la collada los Verdes


Alcanzo la vertiente del arroyo Gamonal. Por la cresta de la derecha asciende la ruta habitual a La Múa por el PR.AS-46.


Una vista atrás, hacia el pico La Múa con la zona de Los Negrones. La verdad es que por este lado presenta su cara más fiera.


El descenso hacia Brañabernes era un infierno de cotolla, la última vez que pasé por aquí, pero ahora está recién desbrozado. Incluso se ve perfectamente el trazado del antiguo sendero, por lo que se baja cómodamente. Solo la última parte, muy tomada por felechal, incomoda un poco.


Llego a Brañabernés. Desde aquí el PR.AS-46 sigue casi en llano hacia la collada que se ve al fondo, donde se asienta el mayau Casielles, pero hoy no toca ir por ahí.



Desde la cabaña cruzo la collada y me dejo caer hacia la izquierda, donde localizo el sendero que había visto desde cumbre. La primera parte un tanto tomada, pero se pasa bien.


Y luego salgo a una zona que, tal y como me parecía, ha sido desbrozada hace poco. ¡Genial!. Esto va a ser mucho más fácil de lo que pensaba.


Sin embargo la alegría me dura poco. El sendero alcanza lo que queda de una antigua cabaña y allí se acaba lo bueno. Desde la cabaña se ven salir varios rastros de ganado, pero ninguno inspira mucha confianza.
En la vertical de la cabaña hay lo que queda de un muro, una linde de finca, con lo que en otros tiempos fue un prado a su derecha. Bajo unos metros por la izquierda del muro, para luego cruzarlo hacia la derecha y bajo por lo que queda de la finca, hoy un inmenso felechal que casi levanta por encima de mi cabeza, hasta que tras cruzar una corta franja de árboles veo abajo y ligeramente a la izquierda otra finca. También está abandonada, pero no tan tomada de maleza como la anterior. Desde ella veo la zona alta del valle del río Pendón. ¡¡Menuda foz!!. ¿Habrá paso por ahí?. Será cuestión de meterse un día a investigar.


Salgo de la finca bajando hacia la derecha y continuo bajando por donde mejor me parece hasta que por fin alcanzo lo que quedan de varias cabañas en medio del bosque. También allí se ven restos de viejas sendas, que desaparecen a los pocos metros o que continúan en llano, sin bajar hacia el río.




Pierdo unos metros, con tendencia a la derecha. Aún estoy en la cuenca del arroyo de Brañabernés y la idea es alcanzar el río muy cerca de la confluencia de este con el río Pendón.


Cuando me parece que ya estoy a la altura necesaria, bajo a derecho por medio del bosque. Me lo encuentro mejor de lo que esperaba, la verdad, y por fin alcanzo el río.


Subo unos metros por la vertiente contraria y salgo a un buen sendero. Es el de las Foces del Pendón, el PR.AS-45. ¡Conseguido!. De hecho salgo a él solo unos metros por encima del puente sobre el río Pendón que hay aguas arriba de la captación de aguas para el abastecimiento de Nava.



Desde aquí vuelve a ser terreno conocido. Me entretengo sacando fotos a las fayas. Mira que es guapo este sitio.




Avanzo por el sendero y cruzo el puente sobre el río Pendón.


Comienzo a ganar altura. En la ladera de enfrente veo la zona por la que acabo de bajar, a la izquierda de la foto.


El sendero sube aquí trazando varias zetas.


Supero una colladina y doy vista a Mayau Pastor.


Menudas cabañitas se gastan por aquí. Justo detrás de esta abandono el PR.AS-45 y tomo a la izquierda, dirección a Les Praeres.


Toca atravesar una zona de avellanos que envuelven totalmente el camino. Aquí el barro suele estar asegurado, pero por suerte este día estaba todo bastante seco.



Salgo de la zona de avellano y remonto una vallina, con una derruida cabaña en su zona alta. Por encima de ella, una nueva horcadina me permite dar vista a la zona de Les Praeres, a la que llegaría bordeando la base del pico de La Varallonga, pero,...


.. la cumbre está cerca, así que subo a derecho a ganar su cima.


Y es que La Varallonga tiene una de las mejores vistas de Les Praeres, ...


... y de toda la zona central de Asturias. Es una cumbre modesta, pero que me encanta. Hasta aquí tengo subido muchas veces. Hasta de noche tengo venido para ver las luces de los incontables pueblos que salpican el centro de Asturias.


Y desde aquí también se ve casi todo el circuito de hoy, con La Múa en el centro de la foto.


Y para abajo. Última foto de La Varallonga, con el sol ya muy bajo, a pie de coche.


No parecía haber subido ningún coche más, pero cuando estoy recogiendo, me fijo que Aladino, el dueño del bar, tiene el coche aparcado junto al refugio. Pego una voz y asoma Aladino.
- ¿No tendrás abierto?
- No, … pero bueno, ¿que querías tomar algo?
- Si me dieras una cerveza, ….
- Ven p´aca, que estaba segando y así tomo una yo también.
Al final hubo cerveza. Día redondo. Tras un buen rato de charla con Aladino, me volvía para casa con una ruta inesperada, pero bien guapa en las piernas. Os dejo el track.


Un saludo
Cienfuegos