Solo un par de semanas antes también habíamos estado por el Dobra, para conocer la Cueva Jelipe, accediendo por la margen derecha del río desde la Sierra de Covadonga. En esta jornada el objetivo era la Mecedura del Dobra, el punto donde confluyen los ríos Dobra, Pelabarda y casi que hasta el Junjumia y para ello accederíamos por la margen izquierda del valle, cruzando la Sierra de Amieva, donde no hacía tanto que había estado recorriendo sus cimas. Si ya conocía las cumbres de la Sierra de Amieva, en esta jornada conocería sus profundidades.DATOS DE LA RUTA
- Fecha: 24/04/2025
- Zona: Garganta del Dobra. Sierra de Amieva
- Concejo: Amieva (Asturias)
- Inicio/Fin: Collado de Amieva
- Distancia: 11 Km
- Desnivel máximo: 690 m
- Desnivel acumulado positivo: 1.160 m
- Tiempos: 8 y 1/2 horas
- Dificultad: Muy Difícil. El acceso a la garganta del Dobra siempre es complicado, no solo por la propia orografía, sino también por el abandono ganadero que ha hecho que se pierdan las sendas y caminos. En el descenso a la canal de Macuera no hay lugar para fallos equivocando el camino. El descenso por la canal es muy sucio, dada la maleza existente. Nosotros perdimos mucho tiempo después intentando remontar el Dobra.
- Nota: Sobre todo el entorno visitado y la historia ganadera de sus caminos y cuevas os recomiendo el libro La Garganta del río Dobra y las Sierras de Vis y Amieva de Francisco Ballesteros Villar.
- Track: mecedura-del-dobra-por-la-canal-de-macuera
Os adelanto una foto tomada desde la cumbre de Piedras Negras, en la margen derecha del Dobra, en la que se puede ver prácticamente todo el recorrido desde la Voz de Timarro hasta la Mecedura del Dobra, en la que he remarcado alguno de los puntos de paso más significativos.
En nuestro caso subimos el coche hasta el collado de Amieva, de donde saldríamos con una mañana un tanto fresca, pero con un cielo absolutamente azul. Un precioso día de primavera.
De momento tocaba subir hasta la Voz de Timarro por lo que en el propio collado tomamos una senda que, tras ganar unos metros, va a dirigirse casi en llano hacia la cuadra del fondo para luego cortar bajo las paredes calizas hacia la derecha.
La primavera explotaba en Amieva y los gamones alfombraban los prados.
Desde el colláu La Corbera empezamos a ganar metros, siempre hacia la derecha, buscando la vertical de la Voz de Timarro. El collado de Amieva ya quedaba abajo a la derecha y al otro lado del mismo, veíamos el Picu Abogueru.
Subimos por la Varga Seoriu hacia lo que en otros tiempos fueron los pastizales del Cuetín de la Muda, hoy día ya muy tomados de monte bajo. Al fondo, la inconfundible silueta de la Mota Cetín.
Por fin ganamos la Voz de Timarro o mejor dicho Timarru. El pueblo de Amieva se aprecia en el centro de la foto.
Cruzamos la Voz y entramos en la vega de Timarro por la que vamos a ir bajando hacia el corte de la Garganta del Dobra.
Al frente ya teníamos las paredes que cierran la garganta del Dobra por su margen derecha.
Llegamos al extremo de Timarro y nos aproximamos al corte sobre el Monte Salgaréu. Nos habíamos dejado el Colladín de los Cerreos un poco a la derecha y tocaría remontar unos metros. A cambio disfrutaríamos de una primera y espectacular vista de la Garganta del Dobra.
Así que tras remontar unos metros nos fuimos a la derecha, buscando la entrada a los Cerreos.
Fue justo aquí donde espantamos a unos amigos. No tenían mucho sitio por donde escapar, así que subieron como voladores para entrar en los Cerreos.
Uno de los bichos tenía buen tamaño.
Cruzamos así el Colladín de los Cerreos, un terreno sensiblemente llano. No veríamos más como esto hasta la vega de Macuera, a orillas del Dobra.
Lo que si vemos al frente, al otro lado del Dobra, es la entalladura del Pelabarda, encerrado entre Piedras Negras a la izquierda y los Gurbiñales a la derecha.
Entramos en los Cerréu de Arriba, una amplia ladera de hierba argana y brezo, incómoda de recorrer al no ver bien donde se pisa. Con todo no será lo peor del descenso, ya que por pendiente que parezca, no sería nada con lo que esperaba más abajo. Toca bajar con ligera tendencia a la derecha, siempre a la derecha.
Ya se intuye un primer colladín que da paso al Cerréu del Mediu.
Cruzando el colladín vemos una llamativa aguja (foto). Hay que bajar al pie de la misma en un paso donde puede haber que apoyar las manos, pero sin complicaciones.
Desde aquí vemos ya la Mecedura del Dobra, aunque aún había muchos metros que bajar.
La aguja en el centro y el corte donde hay que apoyar la mano, a su derecha.
Seguimos bajando con tendencia a la derecha, ahora por el Cerréu del Mediu, en donde tocó pegarse con una mata de avellanos. El terreno empezaba a complicarse un tanto, volviéndose más agreste, aunque la vista de la Mesa del Naipe, impresionante mole vista desde aquí, lo compensaba todo.
Nos acercamos así a una primera canal (foto) que habremos de cruzar a su margen derecha.
Un árbol marca el punto de cruce de esta canal para entrar en el Cerréu de Abajo.
Seguimos bajando hacia la derecha, siempre a la derecha, aproximándonos a una nueva canal, la Canal de Macuera.
La Canal de Macuera forma aquí una especie de paré (zona negra de la foto). Hay que bajar casi al pie de dicha oquedad.
El punto de entrada a la canal lo marca un nuevo árbol, bajo el que se pasa. Hay que dar con este punto pues no hay otra posibilidad sencilla de entrada a la canal.
Entramos en la Canal de Macuera como tal. La zona alta es muy húmeda y hay que hacer un corto destrepe, sencillo, pero en terreno muy sucio, donde hay que poner cuidado. No llegué a tirar ninguna foto. Luego se sigue bajando por el pedrero que cubre la zona central de la canal ya de manera más sencilla y limpia.
Alcanzaremos un amplio pedrero. Casi sin llegar a entrar en él nos fuimos a la izquierda, buscando la base de la pared, ya que en ella se abre la Cueva de Macuera.
Si solo una semana antes visitábamos Cueva Jelipe, en la margen derecha del Dobra, en esta ocasión quería conocer Cueva Macuera. Todo el entorno de Macuera tuvo una gran importancia ganadera. En la cueva vieron pastores y ganados. No es muy grande, desde luego mucho más pequeña que Cueva Jelipe, y su boca está en parte cerrada por una muria de piedras. En las paredes se conservan alguna iniciales de los muchos pastores que hicieron aquí majada.
Y es que hoy día todo aquel entorno es monte y monte malo de caminar, pero en otros tiempos aquí se abrían pequeñas vegas y laderas que se pastaban. Todo se aprovechaba para el pastoreo. De hecho unos metros por debajo de la cueva cruzaríamos después lo que queda de la Vega Macuera, una llanada hoy poblada de árboles pero que antaño fue zona de pasto.
AFG. Ángel Fernández García, pastor que fue de Cardes, según nos cuenta Paco Ballesteros en su estupendo libro.
Tras la visita dejamos atrás la cueva saliendo de ella hacia la izquierda. Ganando unos metros, en una especie de collado, se localiza un precioso roble, el Roblón de Macuera.
Desde el Roblón podríamos continuar hacia la izquierda, entrando en el Monte Salgaréu e incluso tomar la arriesgada salida del Agua Timarru, pero hoy nuestro destino es la Mecedura del Dobra, así que nos dejamos caer en la vertical del Roblón hacia el río.
Estamos justo encima de la Mecedura, el punto donde se unen el Dobra, que llega por la derecha, y el Pelabarda que vemos venir al frente, al que solo unos metros antes se le ha unido el Junjumia.
Bajamos a la orilla del río, donde no dudamos en refrescarnos en sus aguas, de un llamativo y precioso color verde. y es que no todos los días podemos acercarnos a un lugar tan remoto, aislado y solitario.
Desde este punto empezamos a recorrer el río hacia aguas arriba, cruzando como comentaba lo que queda de la vega de Macuera..
La idea que traíamos era subir río arriba y salir por la Canal de Valluengu pero, sencillamente, no dimos con el paso, pese a que uno de mis compañeros ya había pasado en dos ocasiones. El río aún traía bastante agua y no se podría remontar y cruzar aquellas laderas de orografía demencial y maleza impenetrable se volvió una tarea titánica, por lo que finalmente decidimos volver nuevamente por la Canal de Macuera.
Nos tomamos el ascenso con calma. Subimos nuevamente la canal y paramos a comer justo en la salida de la misma. En la foto el árbol que marca la entrada/salida de la canal.
La Mesa del Naipe se alza sobre la Mecedura, dividiendo el valle del Dobra a su derecha y el del Pelabarda a su izquierda.
Impresionante tajo también el del Pelabarda.
Saliendo de los Cerros del Mediu para entrar en los Cerreos de Arriba.
Una última mirada a vista de pájaro de la Mecedura.
Y por fin salíamos de aquel mundo en vertical para volver a pisar en llano en la majada de Tiimarro.
Aún quedaba por subir un tramo más hasta la Voz de Timarro, pero nada comparado con la ya superado. Allí volvíamos a dar vista a Amieva.
Y con las mismas, para abajo, hacia la Collada de Amieva.
Concluíamos así una visita más al siempre espectacular entorno del Dobra. Por desgracia una semana más tarde sufriría un percance que me iba a apartar de la montaña una buena temporada, pero eso es otra historia. Os dejo el track.
Un saludo
Cienfuegos
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