sábado, 16 de junio de 2012

Cascadas de Friera

03/06/2012
Concejo de Illas (Asturias)

Nuevo paseo con la peque. En esta ocasión por una zona, en principio, poco montañera, como es el concejo de Illas para visitar una pequeña cascada. Las cascadas de Friera yo ya las conocía, aunque sin hacer el circuito completo, pero cuando me enteré de que además de una ruta sencilla y cómoda, contaba con dos puntos de geocaching, decidí que era perfecta para llevar a Olaya a la búsqueda de los tesoros.

Inicio/Fin: Callezuela
Distancia: unos 5 Km
Desnivel: apenas 150 m
Tiempos: unas 2 horas
Observaciones: las pistas para la localización de los cachés de la ruta los teneis en la página de Geocaching



La ruta parte del núcleo de Callezuela, capital de Illas. Allí junto a la iglesia dejamos el coche y tomamos por el camino Sollovio, que pasando frente al bar "La Tenada" (por cierto, imprescindible arrimarse a comer aqui un día, casi mejor entre semana ya que el menú es "el de todos los días" y hay muchísima menos gente, aunque si está lleno, en el oro bar del pueblo, "El Chigre", diria que se come casi que igual de bien), empieza a perder altura hacia la piscina.



Bordeamos la pequeña área recreativa de Sollovio con piscina y chiringuito y pasamos junto a un molino ubicado junto al arroyo Faxeras. El molino está muy arreglado, de hecho incluso circula agua por su canal.


Desde este punto el camino comienza a tomar altura poco a poco, mientras Callezuela va quedando atrás.


La ruta está perfectamente balizada gracias al desinteresado trabajo de los amigos de ADN Astur.


Continuamos ascendiendo hacia el collado que cierra el pequeño valle por el que vamos, adentrándonos en el tupido bosque de Estrada, mitad autóctono con robles y castaños, principalmente y mitad alóctono, con "ocalitos" de repoblación. La plaga de esta parte de Asturias.



Al fondo ya se intuye el collado del Cerrón. Olaya tenía prisa por llegar.


Alcanzamos el collado del Cerrón, máxima altitud de la ruta, que ahora han pelado a medias, talando los correspondientes ocalitos. Un vistazo atrás nos permite divisar la cercana Sierra de la Degollada con sus molinos de viento. A la salida del collado buscamos, buscamos y damos con el primer caché. La caja está rota y el agua a mojado la libreta de registro, pero da igual. Olaya no se lo pude creer: "está lleno de tesoros". Escogemos uno y dejamos otro, tras firmar mejor o peor en la empapada libreta.


Descendemos por el lado contrario del collado a aquel por el que hemos llegado, dando vista a la redondeada Sierra de Bufarán, con la cumbre del Bufarán o Friera, equivocada y comúnmente llamada Gorfolí, ya que el verdadero Gorfolí, más bajo, quedaría detrás de esta, ya totalmente en tierras del municipio de Llanera.


Seguimos bajando y alcanzamos el arroyo Valbona, el mismo que forma las cascadas de Friera que iremos a ver a continuación. Parece bastante menguado de agua. Una pena. La última vez que estuve aqui llevaba mucha más agua. Las cascadas no estarán tan guapas.


Desde el cruce del arroyo solo queda bajar unos metros hasta la zona conocida como la Pinguera de Abajo, y fijarse bien en la señalización para no saltarnos el cruce que permite visitar las cascadas.



Primero nos asomamos desde arriba. Bueno, no es que lleven mucha agua, pero tampoco está mal. Se trata de dos pequeñas cascadas consecutivas con una poza intermedia. No son demasiado espectaculares, pero el rincón resulta muy atractivo, incluso sorprendente diría yo, en mitad del precioso bosque de Los Cantarinos que, como una isla, aguanta en medio del "ocalital".


Las cascadas de Friera parecen llamarse en realidad, El Cayu la Guelta o Gualta, según nos cuenta el montañero y escritor Victor Villar Pis, y salvan en total unos 10 o 12 m de altura.


El descenso hasta el pie de la cascada no es para nada sencillo. Hay que bajar por la ladera, unos 15 metros, con una inclinadísma pendiente, que además suele estar húmeda, con lo que resbala aún más. Los amigos de ADN Astur han colocado una cuerda, pero en esta ocasión, se ha roto en su enganche inferior y aunque ayuda, tenemos que hacer el descenso con sumo cuidado.




El arroyo baja allí sumamanete encajonado y el rincón es guapo a rabiar. Escondido en algún punto de la base de la cascada localizamos el segundo caché. En esta ocasión la caja está perfectamente sellada y el tesoro está a salvo. De nuevo los nervios y la incertidumbre de Olaya para decidir qué nos llevamos y qué dejamos. Por fin escogemos una cosa y dejamos otra. Firmamos en el libro y para arriba.


Regresamos al camino y lo seguimos hasta salir del bosque a una zona de prados. Si damos vista atrás veremos la biesca en la que se esconde la cascada.


Y hacia el noroeste podremos disfrutar de una buena vista sobre gran parte del pequeño, pequeñísmo en realidad, concejo de Illas.



El camino muere a la entrada del pueblo de Friera, en el lugar llamado Piñeu de Valbona. Aqui salimos a la estrecha carretera por la que tendremos que bajar hasta el cruce de El Xusto, con la carretera AS-321.


Olaya, feliz con sus dos nuevos tesoros iba corriendo delante, buscando las marcas de pintura blanca y amarilla de la ruta y avisándome que seguíamos por el buen camino, no siendo que nos perdieramos justo al final.


Ya por la carretera autonómica bajamos hasta el pueblo de La Barrera, dando vista al Palacio de los Bárcena.


Un último repecho y entramos de nuevo en Callezuela, a reventar de gente a aquellas horas. Sin duda complicado conseguir mesa para comer o incluso tomarse un vermú.


Era una hora prudente, así que rapidito para casa, ducha y a salir a tomar algo antes de comer. Os dejo el track.



Un saludo
Cienfuegos

lunes, 4 de junio de 2012

Pico Mirueñu desde el Alto la Llama

29/05/2012
Sierra del Sueve
TT.MM de Piloña y Parres (Asturias)

En esta ocasión, una ruta sencilla, cómoda y sin complicaciones para aprovechar una fiesta local de Oviedo. Una de esas rutas que ya llevaban mucho tiempo esperando el día y que recordé el lunes antes, cuando no sé porqué, me acordé de los gamos, un bicho que no había visto nunca. Mira que habré ido veces al Sueve y no los había visto nunca. Ciervos si, corzos también, pero gamos ... nunca. Así que me acerqué con idea de intentar verlos y vaya si los ví.

Lo increible de la ruta es que para ascender una cumbre modesta, un pico de poco más de 1.100 m, el desnivel acumulado supere su misma altura, es decir, los 1.100 m. Aunque para los que conocemos como son estas sierras costeras no debería resultarnos extraño.

Distancia: 16,5 Km
Desnivel máximo: 735 m
Desnivel acumulado: 1.105 m
Tiempos: 6 horas y media
Observciones: según la bibliografía y cartografía que se consulte, los nombres de los lugares y sobre todo las cumbres del cordal norteño de la Sierra del Sueve pueden varíar. Yo me he basado en el libro de Víctor Villar Pis "El Sueve. Una montaña con encanto".


Dejé el coche en el Alto la Llama (419 m), en la carretera AS-258, de Infiesto a Colunga, junto al bar El Asturcón. Allí mismo, casi frente al bar, arranca la pista que sube a la majada Espineres, por la que empiezo a ganar altura.


Poco después de pasar una primera fuente que nos queda a la izquierda, a la derecha (sentido de la marcha) arranca una pista por la que si todo va como pienso volveré por la tarde.


El día parece que promete. En el fondo de los valles había nieblas, pero por arriba el cielo está limpio,. A medida que voy ganando altura, las vistas se amplian. Como esta hacia el Alto de la Llama, de donde vengo, al pie del monte con el repetidor que veo enfente, al otro lado del valle.


Valle abajo, hacia Colunga hay algo de bruma. Por desgracia, la bruma acabaría siendo la protagonista todo el día.


Después de un rato alcanzo una collada. La pista se asoma a un valle que se abre a la derecha. Es el de Campu´l Ríu. Por la tarde bajaría por él.


El Alto la Llama ya muy abajo. El repetidor casi ni se ve.


Ultimos metros de ascenso por la pista, casi llegando ya al collado Ovines. Un depósito de agua en lo alto de una peña nos sirve de jito de orientación.


Desde el collado Ovines, la pista pierde unos metros mientras zigzaguea por las vegas que anteceden a la majada de Espineres.


Por fin alcanzo la preciosa majada de Espineres. Aquí se celebra todos los años (si no me equivoco el tercer sábado de agosto) la Fiesta del Asturcón. Para los foráneos, una especie de Rapa das Bestas a la asturiana. Ese fin de semana se recogen los ejemplares de asturcones (y no asturcones) que viven en semilibertad por la sierra y se marca a los potros nacidos ese año. Demostraciones de doma, de monta, competiciones de arrastre, tonada, y sidra, sobre todo sidra,  ..... asturianía en estado puro, vaya. Ahora hace unos años que no voy.


Desde este punto deja de haber senderos claros y el terreno que viene por delante no es el mejor en caso de niebla. Yo aviso. Abandono la majada en dirección noreste, por un poco marcado sendero que gana altura  ofreciendo una buena vista de Espineres y las vegas que la rodean.


Tras superar un colladín doy vista a la alargada silueta del Pico La Mua o La Salgar. El sendero corta el pico por su base hacia la izquierda, pero yo me encamino directamente hacia él. Va a ser la primera cima del día.


Al otro lado de La Múa se enconde la laguna de Parea el Agua. El Sueve está lleno de charcas en mayor o menor medida artificiales, que garantizan el suministro de agua a todo el ganado que aprovecha sus pastos. Al fondo, destacando sobre las nieblas que aún tapan los valles interiores de Asturias, los Picos de Europa a la izquierda y la mole del Tiatordos a la derecha. Lástima de bruma.


Recorro la alargada y ancha cresta de La Múa hasta su cumbre en el extremo norte (1.021 m). El terreno es cómodo en todo momento.


Alcanzo la cumbre y observo a un lado el extremo suoeste de la sierra, con la majada Espineres aún cerca, y ...


... al otro lado , la mole del Miruellu o Mirueñu, y detrás el Pienzu. Segunda y primera cumbres, respectivamente, de la sierra. Desde arriba localizo un par de puntos de paso y trazo la ruta hacia la majada de El Potril. Una vez pierda altura, el caótico terreno del Sueve no va a dar mcuhas ayudas a la orientación. Y eso que hoy no hay niebla.


De repente, cuando me asomo un poco al oeste para sacar un par de fotos hacia la cordillera, descubro el primer rebaño de gamos del día. Están realmente cerca y no parecen asustarse lo más mínimo.


He visto gamos. Misión cumlida, ¡je!. Un par de fotos más hacia Picos y Tiatordos y para abajo.



Bajo y cruzo la zona de Follu Fresnu y El Campón, donde hay una preciosa cabaña a la sombra de unos magníficos fresnos.


Continuo, paso junto a lo queda de otro par de cabañas y me escoro un poco a la izquierda para salir casi junto a la cabaña de El Potril. Seguramente la vega más guapa del Sueve. Un sitio precioso....


... donde localizo el segundo rebaño de gamos del dia.


Desde El Potril ya tengo muy cerca la cumbre del Miruellu. En mi caso equivoqué el camino de ascenso, ya que intenté subir casi a derecho desde El Potril y me encontré con un terreno muy incómodo. Resulta mucho más sencillo bordear un poco hacia la derecha y ganar una especie de canal herbosa que casi te saca a cumbre.


Con todo mejor o peor llegué arriba (1.137 m) y en cumbre, después de espantar a un nuevo grupo de gamos, pues un primer plano del Pienzu, justo enfente.


La villa de Colunga y en la costa el puerto de Lastres. En medio la preciosa playa de La Griega. Lástima de bruma.


La visibilidad hacia Picos de Europa, en vez de mejorar parecía empeorar. Ya dije que había mucha bruma ¿no?.


Una panorámica hacia el noreste


Un detalle del complicado terreno que se abre hacia el norte del Miruellu. Mal sitio para meterse en caso de niebla.


y otra panorámica hacia el suroeste



Autofoto en cumbre y continuo ruta, bajando del Miruellu por el lado contrario a donde subí. En aquel momento la idea era continuar hacia el Pienzu, a donde calculaba menos de una hora de ruta, por lo que bajo hacia las vegas que se abren en medio,



donde literalmente voy espantando gamos a docenas. Se ve que a aquellas horas les gusta sestear bajo las espineras.


Pero cuando estoy en el punto más bajo me doy cuenta de esto:


Sin darme cuenta está entrando la niebla desde la costa y lo hace a toda leche. Me pilla totalmente por sorpresa. No contaba con ella, pues el día aparecía bastante despejado, así que dejo de lado el Pienzu y cambio de idea. Antes de que me tape por completo la cumbre de Peñalichar trazo rumbo hacia ella.


No puedo dar muchas referencias de este tramo. Los foyos, como allí llaman a los jous, se suceden constantemente. No hay senderos y el terreno es, en general, muy incómodo. Mal que bien alcanzo la ladera de Peñalichar y asciendo por ella hasta su cumbre de la que solo alcanzo a ver el montón de piedras que la coronan (1.055 m)


Tirando de GPS salgo de Peñalichar hacia la siguente cota del cordal que recorre la sierra por su extremo norte, el Pico Fontanielles y que me parece lo más cómodo dadas las circunstancias, cuando de repente, tal como vino, desaparece la nieba.


Ni rastro de niebla. De todas formas estando donde estoy, ya he decidido dejar el Pienzu. Recorreré  la sierra por este lado de vuelta hacia la collada Ovines. La pena es que me hubiera gustado dedicar más tiempo al tramo que cae al norte del Miruellu y visitar la fuente los Vasos, pero, el tramo que me queda por delante tampoco tiene mala pinta.


Desde la cumbre de Fontanielles (1.063 m) veo la laguna que hay bajo él y detrás el Miruellu y el Pienzu.


Yo sigo recorriendo toda aquella zona, espantando rebaños de caballos, muchos de ellos asturcones.


Desde la cumbre del Alto de Palomera (1.041 m), límite de los municipios de Piloña, Parres y Colunga, hecho un nuevo vistazo hacia atras, ...


... y otro hacia adelante.


Pronto llego a la enorme vega que existe en torno a la laguna del Requexu y que yo bordearé por la línea de cumbres de la derecha. A la izquierda la cumbre de La Múa, donde he estado hace solo unas horas.


La costa siempre visible desde los puntos altos de la sierra.




Recorriendo la zona alta alcanzo la cumbre del Pico Maladín (995 m), ya casi encima de la majada de Espineres.


Desde el Maladín ya veo la pista que asciende a Espineres.


Bajo para acabar saliendo justo junto a la cruz de María Mingo, en el collado Ovines. Allí mismo paro a comer mientras observo a un nuevo grupo de gamos pastando. A aquellas horas ya ni me molestaba en tirarles fotos.


Después de comer, bajo por la pista aproximadamente un kilómetro.


Justo en La Raiz, donde la pista da una cerrada curva a derechas y hay una cabaña a la izquierda (foto), sale un sendero de frente por el que tomo para ahorrarme el descenso por la pesada pista. Si por la mañana, con la fresca no me importó demasiado recorrerla, ahorta con todo el calor, no se me apetece lo más mínimo.


El sendero se interna en el valle de Campu´l Ríu, cuya cabecera vi de pasada por la mañana desde la pista de subida. A los pocos metros pasa junto a un abrevadero, el de Fuente Llovetu.


Multitud de asturcones en este tramo y multidud de crías, no en vano estamos en primavera. 


El sendero va perdiendo altura hasta salir a un ancho camino en el fondo del valle, que sigo recorriendo longitudinalmente hacia su extremo sur.


Un vistazo atras.

El valle de Campu´l Ríu es un polgé. Un valle cerrado, en el que las aguas se sumen. Casi en su extremo sur, la caleya por la que voy da un brusco giro a derechas para alcanzar una collada y salir del valle.


Alcanzo así la collada de La Cruz, con un cruce de caminos y un par de buenas cabañas. Yo tomo el que sale justo a la derecha del que traigo. Parece el más abandonado o al menos, el más tomado por la maleza. Otro quedará enfrente que parece seguir hacia los pueblos de Sieres y Vallobal y uno más a la izquierda que parece dar servicio a unas fincas.


Mi camino sigue ganando altura bordeando varias fincas, todas ellas con buenas cabañas hasta alcanzar una nueva collada.


Desde el collado una vista atrás, para ver el collado Ovines, en las alturas de la sierra desde donde vengo.


Para cuando doy vista al otro lado de la sierra, veo que el día a despejado mucho hacia la costa. A buenas horas. Con las vistas que hay desde arriba en un día despejado.


Un nuevo cruce caminos en el que tomo por el de enfrente y que bordeando el Cuetón, empieza a perder altura rápidamente.


El camino sigue perdiendo altura y acaba saliendo a la pista por la que subí por la mañana justo en el punto que había fotografíado y a tan solo unos 500 metros de la carretera y el Alto la Llama.


Cervecita y para casa. Os dejo el track de la ruta


Un saludo
Cienfuegos