martes, 26 de mayo de 2020

Cascada de la Maserona

En julio de 2019 os traía AQUÍ, la visita a la que dimos en llamar la cascada de Bolgues, dicho así porque estaba en el río Bolgues y próxima al lugar de Bolgues. En aquel momento lo que no sabíamos era de la existencia de otra cascada aguas arriba que, esta si, tenía nombre propio y era conocida por los habitantes de la zona, que en otros tiempos incluso acudían a bañarse el ella. Se trata de la cascada de La Maserona. Una de esas tardes previas al confinamiento arrimamos Diego y yo por la zona para visitarla y ya metidos en faena, fuimos bajando, bajando y bajando por el río, de manera que sobre la marcha decidimos intentar enlazar ambas cascadas. Lo que salió de aquella tarde, fue esto.

jueves, 7 de mayo de 2020

Pasarelas del río Vero en Alquezar

Allá por el mes de junio pasé unos días por Huesca en los que dió para hacer un poco de todo. Así, para la última jornada habíamos preparado un día de lo más completo. Visita al Castillo de Monzón, cata de vinos de la D.O. Somontano en Barbastro y visita al precioso pueblo de Alquezar, donde no me resistí a recorrer la ruta habilitada por la Garganta del río Vero, las llamadas Pasarelas de Alquezar. Un itinerario quizás en exceso preparado y de cara más al turista que al senderista, pero que no hay duda que recorre unos lugares increibles y que merecen la pena conocerse y disfrutarse, aunque hacerlo una tarde de verano con más de 30º, igual no fue la mejor idea.
 

viernes, 24 de abril de 2020

La Sierra de Sobia por el Calechón de la Llampaza

Fue 2019 un año en el que le dimos duro a la Sierra de Sobia. Aquel año conocimos las Sendas de la Peña y de Valmayor, en Villa de Su y la impresionante Canal de Calmerín, en pleno Desfiladero de Valdecerezales. Pero no acabaron ahí las sorpresas. Una de esas tardes de primavera decidimos ir a conocer otro acceso a la sierra, el Calechón de la Ḷḷampaza, senda que nos había adelantado Victor del blog Pindio Pindio. La tarde fue estropeándose poco a poco, lo que obligó a un improvisado cambio de planes, aunque no para peor, ya que aprovechamos para conocer lugares como la alucinante Cueva los Furaos, el insondable Pozu Pispirón o el no menos inquietante mundo de Las Fuércigas.

jueves, 16 de abril de 2020

Por los mayaos del valle de Fresnosa

Recupero una ruta de hace ya una buena temporada. Corría el mes de mayo, con esos días de tardes eternas, plenas de luz, y Pancho y yo aprovechábamos alguna que otra para seguir conociendo lugares de nuestras montañas. Como en esta ocasión en la que diseñamos una ruta que nos permitiría visitar un buen número de mayaos en el valle de Fresnosa, en la margen derecha de la cabecera del valle del río Negro o de Santibanes de Murias, una ruta en la que quitando la primera parte, avanzaríamos de forma rápida y cómoda por alguna de las numerosas pistas que recorren el valle.

jueves, 9 de abril de 2020

PR.AS-170 Senda del río Ñora

Para cuando publique esta entrada llevaremos ya casi un mes de confinamiento. Veo ahora las fotos, tan cercanas en el tiempo, y me parecen extrañamente lejanas. Como de otro año. De otro tiempo. Hoy, un sencillo paseo como este se nos antoja un imposible. Pero volverán los tiempos en que podamos salir a disfrutar de la naturaleza, de los bosques, los ríos y las playas. Y es para entonces que sigo proponiéndoos ideas de rutas de todo tipo. Como esta, un sencillo paseo mañanero en familia precisamente por uno de esos bosques, junto a uno de esos ríos y hasta una de esas playas.

miércoles, 1 de abril de 2020

La Sierra de Sobia desde el Desfiladero de Valdecerezales

Cuando nos dijeron por primera vez que era posible ascender a la Sierra de Sobia desde el Desfiladero de Valdecerezales, sinceramente no lo creímos. Cuando nos lo dijeron por segunda vez empezamos a estudiar aquella vertiente. La acosábamos desde la Sierra de Gradura, frente por frente, pero no acabábamos de ver opción alguna factible. Cuando finalmente nos lo confirmaron los amigos del Grupo de Montaña Les Xanes, no perdimos el tiempo y allá que nos fuimos. Eso había que verlo. Y vaya si lo vimos. En aquella jornada descubrimos un acceso tan salvaje como sorprendente, tan increíble que solo recorriéndolo se puede dar crédito a que efectivamente haya paso franco en aquel mundo de abismos, verticalidades, paredes, cortados y desventíos. El regreso no le fue a la zaga, ya que optamos por el poco conocido, solitario y abandonado, valle de Valdecerezales.

domingo, 29 de marzo de 2020

Libro recomendado: El río del olvido

El río del olvido
Julio Llamazares
Ediciones DeBolsillo

En 1981 el autor realizó un viaje en el que recorrería el valle del río Curueño, en León, desde su desembocadura en el río Porma hasta su nacimiento en el puerto de Vegarada, ya en el límite con Asturias. Un viaje en el que visitaría todos y cada uno de sus pueblos, unidos de forma indisoluble a su infancia y a su propia familia, no en vano uno de ellos, Llamazares, lleva por nombre su propio apellido.

lunes, 23 de marzo de 2020

Joyudongu desde Nueva con Cueva Negra y Cueva Lledales

Una última invernada había dejado algo de nieve a cota relativamente baja. Poca. Poca y mala. Por eso buscamos algo donde precisamente no hubiera nieve, algo por una sierra costera. Fue así como recordé una ruta por el río de Nueva que podíamos mejorar con la cumbre del Joyudongu. Una aproximación diferente a la Sierra de Escapa, la del Mofrechu, cerrando una circular por un valle, el de Nueva, que nos sorprendió por el espectacular bosque de ribera que conserva en su zona baja y que ya de regreso nos habría de permitir una visita a las impresionantes cuevas de Cueva Negra y Cueva Lledales.

domingo, 15 de marzo de 2020

La Cotorra de Escobaño desde Soto

Conjunción astral, capricho de dioses o simple casualidad. La ruleta de la fortuna quiso que Bedia estuviera por Oviedo entre contrato y contrato, Andrés estuviera libre entre nieto y nieto y Pepe estuviera recuperado entre achaque y achaque. Oportunidad única para volver a reunirnos los cuatro y celebrar el evento con una ruta como disculpa a una posterior comida en Vegabaño. Al final, el refugio estaba cerrado y nos quedamos solo con la ruta, sencilla pero guapa, corta pero amena, y por supuesto con la cima, modesta en altura, pero inmensa en vistas. Un paseo sin igual por los hayedos y robledales sajambrinos.