martes, 20 de mayo de 2014

Por los ríos Junjumia y Redimuña

03/05/2014
Macizo del Cornión (Picos de Europa)
Concejo de Cangas de Onís (Asturias)

Tiempo para una ruta que ya llevaba mucho en la carpeta de pendientes, pero siempre se iba quedando para otro día. Sin embargo, este año era de las que estaban marcadas en rojo para hacerla en primavera, y así pillar los bosques de Ciarda y Redimuña con la hoja recién echada y las surgencias de los Güeyos del Junjumia y de la Teya con agua bastante. También aprovecharíamos para recorrer entre otras, las majadas de Gusteguerra y Jul Paré, ubicadas en alguno de los lugares más aislados, solitarios y hoy día seguramente menos visitados del macizo, cerrando un circuito en el que recorreríamos buena parte de las cuencas de los ríos Junjumia/Gusteguerra y Redimuña/Pomperi.



Inicio/Fin: Pandecarmen - Lagos de Covadonga
Distancia: 15 Km
Desnivel máximo: 500 m
Desnivel acumulado: 1.010 m
Tiempos:  8 horas
Nota: La ruta discurre por una zona del macizo del Cornión muy poco visitada, por terreno con senderos muy perdidos o ausencia total de ellos, pudiendo complicarse mucho en caso de niebla.


Para allá que nos fuimos Victor y yo pasando el corte de la carretera de Los Lagos por los pelos. Y es que no contábamos con él. Aparcamos el coche en la explanada de Pandecarmen, desde donde ya vemos la primera parte del recorrido enfrente y al otro lado del río Pomperi. Por esa ladera y a nuestra misma altura discurre el conocido como Camin de la Madera que vamos a recorrer hoy.


Para ello tomamos el ancho camino de Vegarredonda, pero unos metros antes de alcanzar Vega del Huerto lo abandonamos para tomar por un sendero que, a la derecha, baja hacia el río. Es posible que hayamos pasado docenas de veces por aqui, camino de Vegarredonda y que nunca nos hayamos fijado en él, pero está perfectamente marcado. Alcanza el río, que debemos vadear, en este punto, la Xatera la Piedra. Por suerte, hoy no venía muy crecido.


La senda gana metros por la ladera contraria internándose en un pequeño bosquete.


Continúa después con tendencia a la derecha, buscando la entrada a los Llanos del Burdio.


Alcanzamos los Llanos del Burdio, la vega que se abre por debajo de Vega la Piedra, desde donde también podríamos haber llegado hasta aqui.


Cruzamos los Llanos del Burdio hacia la izquierda, debiendo remontar una pequeña loma que parece dividir la zona en dos. La senda puede perderse en la vega, pero en la zona izquierda, más pegada a la peña, localizamos de nuevo un sendero perfectamente marcada. Es el Camín de la Madera. Al fondo, ya al otro lado del río Pelabarda, se distingue la zona de Peñas Negras.


El Camín de la Madera nos sorprende por su perfecta construcción y conservación. Se trata de un camino ancho, de buena construcción, con tramos perfectamente muriados y que se conserva limpio y en perfecto uso.


El camino va a ir ganando metros poco a poco, recorriendo el valle del río Pomperi hacia aguas abajo.


Al fondo la vega de Pandecarmen donde se ven un buen puñado de coches. Abajo el río Pomperi que recibe su nombre del arco de piedra bajo el que pasa.


Alcanzamos la pequeña Vega los Corrales, casi convertida en una llamarga, y donde arranca a la izquierda un empinado sendero que nos permitiría ganar de forma directa la Vega de Ciarda, por donde pasaremos poco después, pero de momento seguimos por nuestro sendero, que cruzando una alambrada empieza a perder altura internándose en el Monte la Cerezal.


Al otro lado del valle la mancha boscosa del bosque de Pome, otro sitio de cuento, por donde hace tiempo que no voy y en el que me quedan cuentas pendientes.


La senda sigue perfectamente marcada. Baja hacia un pequeño colladín en medio del bosque. Es el Jortigalón.


En el collado la senda gira a la izquierda y sigue bajando.



El llamado Camín de la Madera que venimos siguiendo fue un camino construido a finales de la década de los 50 del siglo pasado, para dar salida a la madera del Jaedo de Ciarda. De allí se sacaban los mejores troncos para vigas, tablones, pero también para fabricar madreñas.


Poco después alcanzaremos un cruce. A la izquierda la senda más marcada sube con varias revueltas a salir a la Vega de Ciarda. Pero nosotros tomamos de frente, por otra senda algo menos marcada que se dirige hacia el Collado los Cabritales.



La senda va a ir ganando metros poco a poco y girando para entrar en la ladera norte de la Sierra de los Gurbiñales. Poco después alcanzamos un característico paso conocido como el Escaleru.


El Escaleru da acceso directo al Jaedo de Ciarda, un precioso bosque en el que nos sorprende la escasa pendiente que presenta, casi una planicie, inpensable en aquel mundo de desventíos.



Atravesamos el "ḥaedu" hasta alcanzar el collado los Cabritales, un increíble balcón sobre la Mecedura de los ríos Dobra, Junjumia y Pelabarda.


No me extraña la expresión que he leído en alguna ocasión de este sitio como "el Machu Pichu asturiano". La verdad es que le viene que ni pintado. En el centro de la foto, la Mota los Cabritales divide las canales que caen a la izquierda hacia el río Junjumia, aquí ya denominado Gusteguerra, y a la derecha, al río Pelabarda. A la izquierda del todo, los bosques del Monte Berezosu (arriba) y Rubietu (abajo) separados por el crestón calizo. Al fondo, ya al otro lado del rio Dobra, la Sierra de Amieva y a la izquierda la mole de Peñas Negras.


Bajamos unos metros por el, sorprendentemente, marcado sendero que alcanza la base de la Mota y que se dirige hacia las profundidades del Gusteguerra. Por aqui continúan otras sendas, empresas de mayor envergadura que la de hoy. Luego volvimos sobre nuestros pasos hasta el collado los Cabritales y nos dirigimos hacia la Vega de Ciarda, cruzando de nuevo el Jaedo de Ciarda a mayor altura que antes y subiendo por un poco evidente sendero que, entre las Astas de Ciarda, los crestones calizos de la zona alta, alcanza la vega.


Salimos así a la amplia Vega de Ciarda, con restos de un par de cabañas y un buen manantial al fondo de la misma, que se sume solo unos metros después, en la parte baja de ella.


Remontamos la ladera al fondo de la vega, desde la que le tiramos una foto. Visto así engaña. No se aprecia la enorme entalladura de los ríos Pomperi y Pelabarda, que se abre bajo Ciarda.


Nos liamos un poco al salir de Ciarda. En vez de seguir la senda que da un rodeo hacia la izquierda, acometemos de frente el crestón calizo que separa Ciarda de la Rondiellina y llegamos a ella justo por encima de los restos de sus cabañas, por un terreno un tanto incómodo.


Salimos de la Rondiellina hacia la derecha, buscando el cercano collado Gusteguera, desde el que ya vemos la Sierra les Tucaes, en la zona de Ordiales de Abajo, al otro lado del valle del Junjumia o Gusteguerra.


Alcanzamos el collado y vemos el rectilíneo valle del Junjumia que vamos a remontar. Al otro lado, el Monte los Somedanos y la Joyosa de Verdepelao. En las alturas, entre la niebla, los Poyones, la Canal Vaquera y el Cotalba.


Aunque de momento queda bajar y bajar mucho, unos 200 m, hasta la ubicación de la antigua majada de Gusteguerra, de la que ya vemos los restos de alguna de sus cabañas.


Justo enfrente tenemos el tajo que forma la Canal de Chizidi. Parece increíble que tenga paso franco.


Una panorámica de las vistas desde el collado Gusteguerra. La verdad es que solo acercarse hasta aquí ya merece la pena.


Bajamos hasta Gusteguerra, por donde mejor nos parece. No hay senda evidente o mejor dicho, aparecen varias trochas de animales, que con mejor o peor fortuna, nos acabaran por acercar hasta la majada. Ya habíamos espantado rebecos en Ciarda, pero aqui vimos un buen puñado de ellos.


Paramos un rato en Gusteguera a picar algo. La verdad es que el sitio impone. Parece increible que aqui se hiciera majada, que los pastores pasaran meses vivendo en este aislamiento, en una zona donde incluso se aprecia poca zona de pasto.


Al rato continuamos ruta. En el siguiente tramo apenas si distinguiremos senda alguna. Desde la cabaña superior de Gusteguerra, trazamos una línea imaginaria que, en horizontal, va a ir cortando el valle, hasta encontrarse con el río. Mas o menos esa es la idea.


Una vista atrás. La primera parte es cómoda de recorrer al tratarse de terreno muy limpio...


..., pero a medida que nos acerquemos al río se vuelve más complejo. Ya cerca del cauce localizamos la Fuente Prieta, en la que paramos a echar un trago. Hasta ella llega una marcada trocha desde la zona alta que seguimos por debajo de la misma durante un tramo, pero que se pierde al poco, dejándonos en un terreno muy incómodo justo por encima del río, en una zona en la que va muy encajonado. Remontamos unos metros más hasta que localizamos de nuevo una marcada senda, justo en un punto donde se aprecia un buen punto de vadeo, unos metros por debajo de esta cascada.


Justo encima del punto de vadeo hay una pequeña vega que parece dividir el Monte los Somedanos (aguas abajo) de la Joyosa de Verdepelao (aguas arriba) y en la que nos internamos.


Viene a continuación otro tramo complicado, en el que no se pueden dar muchas indicaciones. Hay que ir separándose del cauce, ganando metros por el interior del bosque, arrimándose a los crestones que caen desde lo alto. En un momento dado pasaremos junto a una pequeña cueva, en realidad una pequeña oquedad y poco después localizaremos una especie de franja despejada de árboles. Estamos en el buen camino.


La franja se vuelve más evidente a medida que subimos por ella. Una vista atrás.


Y la propia franja nos conducirá a la entrada de la canal pedregosa que nos llevará, ya sin pérdida posible, a la escondida majada de Jul Paré.


Y así por fin, alcanzamos la vega de Jul Paré, que como su nombre indica, es un jou bien protegido en la base de un paré. En ella quedan restos de un par de cabañas.


Salimos de Jul Paré por un marcado sendero, en la vertiente que cae de nuevo hacia el río Junjumia, por una especie de canal que aunque parece que baje directa al río, hacia la mitad de la misma, la senda empieza a abandonar hacia la derecha. Justo enfrente tenemos la Ingiesta las Fuentes, por donde podríamos haber bajado también desde la zona alta de los Gurbiñales.


Una vez alcancemos la altura del río, ya solo resta ir remontandolo, disfrutando de sus pequeñas cascadas y pozas. Al fondo del valle, ya se aprecia el techo del refugio de Vegarredonda, cuando el día parecía querer encapotarse.


Una vista atras, con la sierra de los Gurbiñales a la derecha y la marcada canal de la Ingiesta las Fuentes.


Llegamos a la zona alta del Junjumia. La majada de Junjumia queda en la margen derecha y por encima de ella el collado por el que ganaremos el camino de Vegarredonda, pero antes queremos acercarnos a ver los Güeyos del Junjumia, el verdadero nacimiento del río.


Así que remontamos el cauce hasta la cueva, en la que vemos venir el agua, que, no obstante, sale a la superficie unos metros más abajo. Esto justo después de una tormenta tiene que ser impresionante.


Nos vamos hasta la majada de Junjumia, en donde paramos a comer junto a una de sus antiguas cabañas, en ruinas. El día ha decidido torcerse finalmente y se nos está echando la niebla encima. No paramos demasiado. Tampoco nos acercamos a Vegarredonda. Salimos por encima de las cabañas a enlazar con el camino del parque cerca del collado Gamonal. En la foto, se ve el techo del refugio, en el extremo izquierdo.


Ya en el camino decidimos qué hacer. La idea era acercarse a Justillagar. Conocer, conozco el camino, aunque no me gustaría que nos pillara la niebla. Por fin, nos decidimos a tirar. Una vez en la vega, aún con niebla, la dirección es clara. Valle de Redimuña abajo, así que vamos. Aquí buscamos la senda demasiado arriba, a la derecha de la foto, siendo mejor entrar a la canal que parece formarse, más cerca de su base.


Localizamos la senda que recorre el fondo de una especie de valle que nos conduce hasta Justillagar, saliendo a ella por una colgada plataforma desde la que vemos sus cabañas.


Bajamos a Justillagar, donde nos cruzamos con un grupo, las primeras personas que vemos desde que salimos de Pandecarmen. Me encanta esta vega con sus tremas. Encima todavía no ha subido el ganado y está sin pastar. Espectacular. Pena de niebla, que no nos deja ver el Cantu Limpou.


Los rediles que se conservan en las oquedades de la vega y su cabaña. En el extremo izquierdo, la senda por la que acabamos de bajar.



Salimos de la vega por la collada que queda más cerca del Porru Osil. Otras veces tengo bajado por la que queda más cerca de Entre los Porros, pero saliendo por ésta pasaremos por la majada de la Vallisca, a la izquierda de la foto, que no conocía.


En la Vallisca, no nos acercamos a los restos de sus cabañas, sino que salimos de la vega por el fondo de la misma, buscando la cabecera del valle de Redimuña, metido en niebla.


Una pijotada, de camino a Orrial.


Después de perder algunos metros, ya vemos perfectamente el valle de Redimuña por el que bajaremos.


A nuestra derecha dejamos la majada de Orrial, hasta la que no nos acercamos. La tarde se había quedado bastante tristona y no se nos apeteció perder más tiempo.


Así que bajamos hasta el fondo del valle, buscando la senda que lo recorre siempre por la margen izquierda del río, internándose en el Jaedo de Redimuña.


De repente vemos que otro arroyo llega por la izquierda y trae incluso más agua que el principal, son los Güeyos de la Teya, verdadero nacimiento del río, hasta los que nos acercamos. Ya los conocía, pero esta vez los vi mejor, llegando hasta ellos desde abajo.


Luego ya solo queda ir recorriendo el valle aguas abajo. La senda está lo suficientemente marcada y de todas formas no hay posibilidad de pérdida. De tanto en cuanto pasaremos justo a algunos recintos vallados, parece que para ver la evolución del bosque sin el ramoneo de los animales.



En la zona baja el valle se abre mucho. Ya se empieza a apreciar la marcada caja del camino del parque que desde Pandecarmen sube a Vega la Piedra.


Una última foto al río, justo aguas arriba del puente de Redimuña, en el que salimos al camino del parque.


Y ya por el conocido camino, retornamos a Pandecarmen. Cambio de ropa y a tomarnos una merecida cervecita y para casa. Una jornada bien aprovechada. Os dejo el track.



Un saludo
Cienfuegos

22 comentarios:

  1. Menuda maravilla os hicisteis...Nosotros la mecedura la vimos desde Peñas Negras llegando a ellas por la Canal del Puercu y el Porru la Jermosa, es decir desde la otra vertiente.Justillagar es uno de los poljes más extraordinarios de Picos. Desde un poco más arriba de la Rondiella hay una canal, por la que subiste supongo, que te lleva perfectamente.Tb por el bosque Palomberu llegando al Orrial se accede bien a ella, en sentido inverso. UNa locura eso de Picos...

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    1. Peñas Negras lo tengo pendiente. Había mirado un circuito para esta primavera, que ya no se si me dará tiempo a hacer, subiendo desde Covadonga. Se me amontonan las rutas, ja, ja. De todas formas por la zona volveré, que quiero recorrer toda la zona alta de los Gurbiñales.
      Un saludo

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  2. Las gencianas de primavera ya comienzan a aparecer...son preciosas!!!

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  3. Zona totalmente desconocida para mi, por una zona que no he oido mucho de ella, y que gracias a tu reportaje nos das a conocer para en un futuro poder disfrutarla.
    Que buen reportaje, algun dia lo rerorreremos, seguro.
    UN Saludo.

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    1. No me extraña que no te resulte conocida. Es una zona muy poco visitada de Picos, aunque la verdad es que el camino hasta los Gurbiñales está perfectamente marcada y es sencillo llegar allí, y créeme qu eel sitio merece la pena visitarse.
      Un saludo

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  4. Pues una ruta que es totalmente nueva para mí, en una zona que inicialmente creemos conocer pero por irnos hacia otros destinos, y ya vemos, que todavía nos queda mucho que andar por ahí.
    Los bosques es una de las cosas que cada vez me gustan más...entras en ellos y pareces que cambias de mundo.
    Preciosas las fotos y la ruta.
    Un saludo!

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    1. Es lo que tiene Picos, que a veces creemos conocerlo todo, pero en cuanto te sales de la senda, ... ondia, pero donde estoy?, ja, ja. Sobre bosques no digo nada que alguno/a se escojona, pero yo es que soy un enamorado de ellos.
      Un saludo

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  5. Bufff, increyible la ruta Javi. Too esa fastera baxa del Cornion ye una maraviya. Casi dan ganes de dexar de xubir a los altos y tirar a conocer eses mayaes y viesques, jaja.

    Un saludu

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    1. Hay tiempu pa to, Berto, hay tiempu pa to, pa los altos, también, pero combién nun escaecer estes fasteres de más abaxo. más abaxo entovía que tenga ganes dir, a Cueva Jelipe y per ahí.
      Un saludu

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  6. ¡Caray!, que bonita excursión, vemos esos prados y esos montes, que los que somos de Alicante, nos resultan envidiables, pero claro, uno no lo puede tener todo.
    Lo que me ha extrañado es que un recorrido de 15 Km. se tarden 8 horas, y que el desnivel sea de 500 m. y el acumulado 1.010m.
    Tan solo lo comprendo, porque es tan apetitoso tumbarse por los prados junto a los rios, que el tiempo debe de volar muy rápido.
    Pero insisto, tengo una ligera envidia.
    Gracias por compartirlo
    3mil.

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    1. 3milio, supongo que el paisaje combiara lo suyo respecto a Alicante, si, ja, ja. No se si conoces Picos. Es una zona karstica muy mala de recorrer, además en este caso, date cuenta que desde que salimos de la Vega de Ciarda hasta Junjumia, se hace sin sendero alguno practicamente, por terreno muy malo, teniendo que ir buscándose la vida y corrigiendo rumbo constantemente y sobre la marcha. Eso ralentiza mucho la marcha y jornadas en que la media es de 2 km/hora o menos, no son raras por ahí. De todas formas, reconozco que nos lo tomamos con calma tambien. Los sitios merecían la pena.
      Un saludo

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  7. Hola Cienfuegos, ya me has puesto los dientes largos con esta ruta, ya hace tiempo que la tengo entre las pendientes, y esa majada de Justillagar.. ¡uf!, impresionante. Un reportaje estupendo

    un saludo

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    1. Manuel, alguna vez tenía que adelantarme yo y enseñarte algo a ti, hombre, ja, ja. Solo puedo recomendarte el itinerario. Una maravilla. Y a Justillagar fuimos porque yo ya lo conocía de hace unos años y me había gustado muchísimo, así que tenía ganas de volver, que la idea original no pasaba por allí. Para mi, esa vega es una de las más guapas del Cornión. Quizá no tenga las vistas de otras, pero ess tamaño en mitad de Picos, pocas hay y con las tremas y sus cuevas, ...
      Un saludo

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  8. Chulísimas las fotos!!! Desde que tienes cámara nueva eres el puto amo!!!! Me quedo con las de las florecillas. La primera por el desenfoque, la de la flor amarilla porque es preciosa y la última... pues porque está chula, así sin más. Te ha quedado bien eso de ponerla en blanco y negro y devolverle sólo el color a las florecillas.
    Un abrazo.

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    1. Pues todavía voy aprendiendo Carlos, que el tema de los desenfoques y las macros, con esta me da mucha guerra. La óptica sería peor, pero el manejo era más sencillo en la vieja Olympus.
      Un saludo

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  9. Qué Patrimonio Natural tenemos Javi...ojalá nos prestasen cien vidas, cien más para poder disfrutar a tope cada uno de ellos...tus imágenes son como siempre una preciosidad.
    Nuestro abrazotedecisivo

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    1. Yo con una a tiempo completo, no de fin de semana en fin de semana, igual me contentaba, Sara, ja, ja.
      Un saludo

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    2. impresionante Javier, no añadiría ni quitaría nada jjj. Es siempre un placer conocer a gente con tantos conocimientos y sin inconvenientes para compartirlos; chapó!

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    3. Victor, un placer compartir ruta. A ver si volvemos a coincidir por ahí otro día. La topopníamia hay que agradecersela sobre todo a Paco Ballesteros y sus libros o publicciones en Foropicos.
      Un saludo

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  10. El reportaje de diez: ruta espectacular, fotografías increíblemente bellas y detallada toponimia. Parte del recorrido lo conozco pero, en su mayor parte, no así que he disfrutado visualizando el mismo. Un fuerte abrazo, Cienfuegos

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    1. Victor, solo puedo recomendarte repetir la ruta. Es un circuito precioso y no excesivamente comprometido para quien esté habituado a este tipo de rutas y zonas del Cornión.
      Un saludo

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