miércoles, 29 de julio de 2015

Cantu Cobil por el río Valle

16/07/2015
Concejo de Piloña (Asturias)

Siempre comento las posibilidades que encierran los ríos de la margen derecha del Piloña a su paso por Parres y Piloña. Seguramente el más habitual sea el Espinaréu, puerta de acceso a multitud de cumbres de sobra conocidas. Otros, como el Color o el Tendi, aún siendo menos recorridos, también alcanzan las laderas de otras montañas habituales. Queda sin embargo algún que otro río, de menor entidad que, a pesar de su menor tamaño ofrece rincones que merecen la pena ser recorridos. Hoy me movería por la cuenca del río Valle, el más pequeño de ellos, para atravesar una espectacular foz y ascender a un par de modestas cumbres.



Inicio/Fin: Valle
Distancia: 12 Km
Desnivel máximo: 635 m
Desnivel acumulado: 770 m
Tiempos: 4 horas


Dejé el coche junto a la Iglesia de Santa María Magdalena, del Siglo XIII, en la parte inferior del guapo pueblo de Valle (240 m), próximo a Infiestu. De hecho la desviación a Valle se toma nada más dejar atrás la circunvalación de Infiestu.


Allí mismo, tras la iglesia, arranca la pista que sube valle arriba y por la que haré la primera parte de la ruta, en una nueva tarde de brumas que limitarían mucho las vistas, pero sobre todo de mucho bochorno, que me haría sudar como pocas veces en mi vida.


El valle del río Valle es más bien estrecho, tan solo abre un poco en un par de confluencias con otros arroyos.


En el Puente les Melendreres (275 m), la pista pasa a la margen izquierda. El río Valle es pequeño, pero para la seca que hay, aún llevaba un buen caudal.


El valle se estrangula un tanto entre el Pico Coroña (derecha) y el Cerru´l Tombu (izquierda). Al fondo el Cantu Cobil, el objetivo de hoy.


En el Puente Carraces (315 m) pasamos de nuevo a la margen derecha.



Y poco después llego al Puente Los Ciegos (330 m), con una bifurcación en la que yo tomo a la derecha para seguir valle arriba. La pista de la izquierda sube por Valdegallinas a La Collada, por donde pasaría más tarde.



Guapo el valle en este tramo, en las fincas de Los Cardos. Al fondo veo donde se divide el valle en dos, a la derecha el arroyo La Pepina y a la izquierda el principal, el río Valle, por donde subiré.


Una vista atrás, con el Cerru´l Tombu que subiré más tarde.


La pista muere en una captación de aguas para el pueblo de Valle (390 m). Desde aquí otra pista de menor entidad, sube a la derecha a la collada de la Tayada Cardes, para pasar al contiguo valle del río Espinaréu.


Pero de frente y valle arriba continúa una senda. Este era la verdadera razón de venirme hoy aquí. Desde este punto el valle se encajona mucho y en la cartografía de la que dispongo no muestra senda alguna, pero hace poco había visto una foto que parecía mostrar un paso por el fondo del valle.


Efectivamente una marcada senda sube valle arriba. Se la ve aún en uso, con paso reciente de ganado. El valle se va estrangulando y la senda sube pegada a las paredes de la margen izquierda, muy próxima al río, poco más que un arroyo ya.


Entramos así es una espectacular foz, en la que casi no caben río y senda. En algún punto tendrá poco más de 3 m de anchura.


Las fotos no consiguen transmitir la estrechez del paso.



A la salida de la foz, el valle se abre un poco, pero continúa con altas paredes a ambos lados, en cuya base se abren numerosas oquedades.


Poco después alcanzamos una finca, que dejamos a la izquierda.


Desde aquí la senda va a seguir subiendo valle arriba, de forma lineal y con poca pendiente, siempre próxima al cauce.



Detallucos a pie de un providencial manantial que nace a pie de camino y que me dió la vida para refrescarme del bochorno que hacía.


El valle continúa siendo muy estrecho y de momento ofrece pocas vistas, pero la senca es cómoda y el paseo resulta de lo más agradable.



Por fin alcanzo un cruce (515  m). Una senda gira a la derecha y gana metros. Parece dirigirse al collado Pendedor, punto de paso hacia la zona de Espinaréu. Otra senda, la mía, sigue de frente, cruza el río y sube a salir al pie de las fincas de La Quinta, en el unico punto donde el valle se abre lo suficiente como para ofrecerme una vista de su zona alta, con el collado Pendedor enfrente.


Desde aquí me toca subir por la vallina que se abre a esta mano, hasta alcanzar la collada Cerancia, 200 m más arriba. En un primer momento subo por las fincas, en la margen izquierda, pero pronto me doy cuenta que la senda sube por la margen contraria, así que paso a ella. Ya cerca de la collada alcanzo una buena fuente (705 m) en la que recargo agua fresca, cuando la sudada ya es sencillamente de las de recordar.


Una vista atrás, a la valina por la que he subido, con el collado Pendedor, en la Sierra de Abedular, al otro lado del valle.


Alcanzo la collada Cerancia (768 m), amplia y despejada, guapa, con una cabaña muy arreglada y otro par en ruinas.


Y desde ella doy vista al valle del río Pequeño, otro más de esos que ofrece guapos rincones y del que de momento solo conozco la zona baja hasta El Chorrón. Al otro lado de él, la Sierra de Pesquerín, con la cumbre del Cerro Terbrandi a la derecha.


En la collada giro a la izquierda y acometo los 100 m de desnivel que me restan para la ascensión a la cumbre del Cantu Cobil. En la foto una vista atrás, con la collada Cerancia y al fondo el Picu Niañu, que ascendimos hace unos años desde la vertiente de Espinaréu. A la izquierda asoma el Pico Cunio.


Y cumbre en el Cantu Cobil o Pico la Olla (869 m) como aparece en según que cartografía. Al norte la sierra que voy a recorrer a continuación, con la plana cumbre del Cerru´l Tombu, por donde pasaré. Más allá, ... brumas.


El valle del río Pequeño y el extremo norte de la Sierra de Pesquerín. Al fondo la zona central de Asturias, Villamayor, Arriondas, ... debería verse la Siera del Sueve, pero de momento nada.


Tiro un par de fotos con el zoom, que procesándolas después en casa, consiguen mostrarme al sur la silueta de La Llambria, ...


... y más al este la de la Mota Cetín. Una pena la bruma. Esta modesta cumbre, en un día despejado, debe resultar un mirador precioso. Por encima de la Mota debería estar viendo los Picos de Europa.


Ya que al norte, hacia las sierras costeras, no se ve nada, tiro una panorámica hacia el sur, desde la Mota Cetín a la izquierda, al Cunio, pasando por La Llambria, el Cerro Niañu y la collada Pendedor a la derecha, con al silueta del Facéu asomando sobre ella.


Como algo y sobre todo bebo, que buena falta me hace y después, autofoto y para abajo.


Mala elección la de los pantalones cortos para el descenso del Cantu Cobil, con la ladera literalmente tapizada de cotolla hasta bien abajo.


A la derecha voy a ir dejando el valle de la Riega Foz, que baja hacia el río Pequeño.


Yo sigo la sierra por arriba, pasando por varios colladucos (636 m), y acercándome a Valdelescabres.


En Valdelescabres (646 m), la senda continúa por la ladera derecha para cortar así el crestón que se ve al fondo, en uno de los tramos más guapos de la ruta.


Una vista atrás, al Cantu Cobil, de donde vengo.


Y el tramo que comentaba. Aquí, en el cruce del crestón, la senda se convierte en un precioso camino armado, con la Sierra de Pesquerín al fondo.


Una vez cruzado el crestón, la senda retoma la parte alta de la sierra y sigue bajando hacia La Collada, a donde llega la pista que había dejado hace un par de horas a mi izquierda, mientras subía junto al río Valle.


A la derecha baja el valle de La Cueva, hacia el río Pequeño. En él se localiza el abandonado pueblo de La Cueva, que puede vistarse alargando la ruta de El Chorrón. Esta para otro día.


Alcanzo La Collada (549 m). Soso nombre. Hasta aquí llega la pista que comentaba y que da servicio a varias fincas en la zona alta de la collada y del valle de La Cueva.


Desde aquí podría bajar por la pista y enlazar con la ruta de hace un rato, junto al río Valle, pero yo sigo al norte, acometiendo el ascenso al Carru´l Tombu. Una vista atrás.


Desde La Collada continúa un camino ancho y bien desbrozado que sube hacia la izquierda. Parece una pista inacabada.


Una nueva vista atrás. Abajo La Collada y a la derecha el Cantu Cobil y el río Valle, sobre el que se destaca el Cerru Niañu. A la izquierda de nuevo la Sierra de Pesquerín.


Y alcanzo el alto del Cerru´l Tombu, una cumbre plana y alargada con su máxima altitud en el extremo este. No es de extrañar que en algún sitio aparezca como Les Llanes del Cayu.


Un amiguete que me siguió un buen rato. Seguramente tenía el nido cerca y se dedicaba a jugar al despiste.


Y ya que la cumbre pilla cerca y la pendiente es poca, me acerco hasta ella (673 m).


Una nueva panorámica, esta desde el Cerru´l Tombu. En el extremo izquierdo asoma Peña Priede, que subí en su día para conocer la parte baja del valle del río Color. Sigue la Sierra de Pesquerín. Al fondo la zona de La Llambria, el Cantu Cobil, Cerro Niañu y ya a la derecha, la Sierra de Abedular, que separa los valles de Espinaréu y Valle.


Al norte ha limpiado algo la bruma y ya se aprecia la Sierra del sueve, con el núcleo de Villamayor en el fondo del valle del Piloña.


Abajo ya puedo ver el pueblo de Valle, de donde he salido y a donde regresaré.


Y de nuevo tras tratar un poco la foto, veo que desde cumbre hay una buena vista de Infiestu, capital del concejo de Piloña.


Vuelvo al punto donde alcancé la zona alta del Cerru´l Tombu y empiezo a bajar por la ladera norte sin senda clara - que contrasta con la buena y ancha caleya que sube por la ladera sur - con ligera tendencia a la izquierda y por medio de una zona con algo de cotolla baja, hasta que doy con el viejo camino que en largos tramos aún conserva su buena hechura.


Bajo así por la Cuesta´l Tombu hasta alcanzar las fincas de Les Llanes del Cayu (441 m), con varias cabañas.


Una vista atrás a la adera por donde discurre la senda.


Para dar servicio a estas fincas llega desde Valle una buena pista por la que haré el resto del descenso, escoltado en todo momento por buenos ejemplares de robles.


Paso por las fincas de El Estelleru (400 m).



Y ya muy cerca del pueblo, en un cruce, yo tomo a la izquierda para salir así a la misma pista por la que subí hace un rato y que me lleva directo a la iglesia, donde tengo el coche, aunque también podría haber seguido de frente hasta Valle.


Justo antes de la iglesia me refresco otro poco en una fuente y luego a por el coche y para casa. Ducha y a sidratarse convenientemente, que "la caló" había sido mucha. Os dejo el track.



Un slaudo
Cienfuegos

18 comentarios:

  1. Una ruta muy guapa y por zona desconocida para mí. Les esplicaciones y les fotos muy guapes. Saludos

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    1. No me extraña que te sea desconocida. no es muy habitual, pero resulta perfecta para una ruta corta.
      Un saludo

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  2. Hola Javier!! Al igual que le pasa a to p'arriba, para nosotros también es una zona desconocida, aunque si conocemos la zona de Espinaréu... Tienes mucha razón en eso de que los ríos que quedan relegados a un segundo plano, por la presencia de otros mayores, nos ofrecen muchas veces rincones de una gran belleza y para muestra "un botón", que bien puede ser esa collada Cerancia...
    Un bonito reportaje más, a los que nos tienes acostumbrados.
    Un abrazo!!

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    1. Si es que todos somos de piñón fijo, también yo, pero a veces merece la pena salirse de los "valles de siempre" y buscar algo por los de al lado.
      Un saludo

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  3. Pues ya lo han dicho mis compis anteriores: siempre un placer ver tus reportajes, y esa zona de Piloña tiene rincones preciosos . Un abrazo

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    1. Gracias Paloma. Hubo un tiempo en el que me parecía que no salía del valle de Espinaréu, pero la verdad es que los de al lado también merecen la pena recorrerse.
      Un abrazo

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  4. Bonita ruta y muy bien documentada, unas fotos preciosas.
    Y lo a gusto que se anda en pantalones cortos.
    Un saludo.

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    1. ja, ja, si, si,, pantalones cortos y mallas, que yo soy mucho de ir en mallas, pero a veces echo pestes de no haberme llevado unos pantalones largos. Largos y bien gordos, ja, ja.
      Un saludo

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  5. Que guapu... hai muncho por percorrer en Piloña... y la verdá ye que nun ye de los conceyos más percorríos per montañeros. Ye una pena, siempre tiramos pal cercanu Casu desdexando Piloña.

    Un abrazu

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    1. Ye verdá Berto. Quicias ye que sacante´l Vizcares, nun tien dellos cumales peraltos y siempre vamos fijanos nel más altu, ensin echar detrás de otres coses. Pero Piloña tien monte asgalla y rincones ablucantes.
      Un saludu

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  6. Leñe!! Qué guapo!! Sobretodo esa foz.
    Una pena no haber podido acompañate esi día.

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    1. No te preocupes David. De este estilo, cortas y cerca, tengo una buena colección de pendientes esperando una tarde para hacerlas. Ya hablamos.
      Nos vemos

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  7. Por ahí ya entramos varias veces para ir hilvanando valles y pueblos y me parece una zona maravillosa con valles muy intrincados. Muy prestosu el reportaje, me ha encantado

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    1. Gracias Mar. Yo por este valle aún no había entrado y me gustó mucho. lo de la cotoya, ... pues ya se sabe. En cuanto te metes en zonas poco andadas, es lo que tiene.
      Nos vemos

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  8. Muy guapa Javier, no conozco nada de ese recorrido, pero me encantó, especialmente esa foz tan rectilínea y la Collada Cerancia con esa cabaña tan arreglada, muy buena esa foto.
    Un saludo

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    1. Monchu, ya ves que es una ruta corta, que puede ser buena para otoño o invierno. La foz merece la pena. Yo no la conocía y me sorprendió.
      Un saludo

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  9. Tengo algún amigo de Infiesto que sale de monte y no conece eses foces. Realmente es un sitio muy poco transitado, lo cual le añade atractivo.

    Nosotros tuvimos un día excepcional con buena temperatura y unas vistas que sorprenden.

    Muchas gracias por compartirlo.

    Un saludo, Sergio.

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    1. Suele pasar Sergio. No conocemos precisamente lo de casa. Espero que os haya gustado. A mi esa foz me sorprendió. Parece que está de moda esta temporada. Otra persona me ha puesto hoy un comentario sobre esta ruta en Google+ y se que el amigo Viti Pisapraos iba precisamente hoy a hacerla.
      Saludos

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