lunes, 5 de septiembre de 2016

Cabezo Llerosos desde Buferrera

08/08/2016
Macizo del Cornión. Picos de Europa
Concejos de Cangas de Onís, Onís y Cabrales (Asturias)

El año pasado había ascendido a la Peña Jascal pasando sobre el precioso valle del Jascal, tan precioso que me prometí volver con más tiempo para recorrerlo entero. La idea era cerrar un circuito que también me permitiera visitar la no menos sorprendente majada de Beresna. Entre ambos quedaba la inmensa mole del Cabezu Llerosos, una disculpa perfecta para volver a una cumbre a la que tan solo había subido desde La Molina. La invitada sorpresa fue la niebla que me alcanzó ya de bajada impidiéndome disfrutar de buena parte de la ruta.


Inicio/Fin: Aparcamiento de Buferrera. Lagos de Covadonga
Distancia: 24,5 Km
Desnivel  máximo: 760 m
Desnivel acumulado: 1.500 m
Tiempos: 8 horas
NOTA: Parte del descenso lo efectué entre una cerrada niebla, por lo que el recorrido puede no ser la mejor opción o senda. Debe tenerse en cuenta que la zona alta recorrida resulta muy compleja incluso en un día despejado. Más aún en caso de presencia de niebla.


Salí de casa un poco más tarde de lo previsto, lo que hizo que llegara al corte de la carretera de los Lagos con escasos 5 minutos de margen. A aquellas horas el aparcamiento del Campu la Tiese ya estaba lleno y tuve que dejar el coche en Buferrera (1.030 m), lo que alargaría algo más una ruta que por otro lado ya iba a serlo bastante. También me acordaría de esa media hora de más, cuando me alcanzase la niebla. De momento tomé hacia Ercina, disfrutando de las vistas sobre la Vega de Comeya.


Y en la Vega la Tiese (1.115 m), pues la foto mil veces hecha del lago Ercina con las Peñas Santas al fondo. Por arriba el día se mostraba radiante. Sin una sola nube.


Dejé el bullicio de los Lagos, que a aquellas horas parecía un circo y tomé la solitaria pista que se dirige a la majada de Belbín, pasando antes por la de La Llomba (1.117 m), con su pequeña charca.


Inicio luego el largo descenso hacia Belbín cuando ya veo el Jascal al frente, con muy mala luz dada la posición del sol.


Paso por Belbín (1.052 m) donde desde lejos sale a darme los buenos días un mastín con un par de ladridos que debieron retumbar hasta en el Jou Santu.


Salgo de Belbín bordeando la morrena de La Llomba y dando vista a la vega de Las Mantegas, con el Cantón del Texéu al otro lado.


En el colláu Las Mantegas giro a la derecha, perdiendo unos metros hacia el fondo de la vaguada por donde discurre el arroyo de La Guelga o Los Reguerones. A la izquierda continúa el camino de la vega de Brañaredonda en dirección al Jascal y por donde subiré, mientras que a la derecha sube el de Arnaedu, por donde tenía pensado bajar.


Bajo hacia Los Reguerones (1.010 m), donde alcanzo a un par montañeros, los únicos que veré en todo el día. Ellos continúan de frente hacia Arnaedu. Yo cruzo el arroyo a la izquierda para empezar a subir por una cuenye hacia Brañaredonda.


Paso por Brañaredonda (1.042 m) sin parar.


Atras queda Brañaredonda cuando ya empiezan a abrirse las vistas hacia la zona alta del macizo.


Llego a Vega Espines (1.074 m) y me acerco hasta la fuente que brota junto al cercado de ganado para echar un trago. Pese a la hora que era, ya empezaba a hacer calor.


Desde la vega entro el el valle Espines por el que iré subiendo, dejando a mi espalda la destacada silueta del Cantón del Texéu.


Subo todo el valle Espines dejando a mi izquierda la Llomba Esqueru que lo separa del valle del Texu. A la izquierda de la foto se ve la pista que baja hacia Belbín y tras ella la Porra de Enol.


Subo hacia los Camplengos, cruzando el colláu La Muda (1.205 m). Allí en vez de tomar la senda que a la izquierda se dirige directa a Camplengu Vieyu, sigo la principal que de frente va a Camplengu la Cueva, mientras veo a mi izquierda la Cuesta Coriscada, la ladera del Jascal por donde subiré a continuación hacia la Beyuga, la collada de la izquierda.


Me asomo a Camplengu la Cueva (1.272 m), una vega que me encanta, cerrada en su extremo contrario por el colláu Camplengu, por donde tengo pensado pasar más tarde.


Después sigo hacia Camplengu Vieyu (1.274 m). Sobre la majada sube la Cuenye Estrecha que culmina en el colláu Verancielles, otro punto de paso para la tarde.


Desde aquí podría subir más directo por Los Jondones hacia Beresna y el Cabezu Llerosos, pero yo voy a dar una pequeña vuelta, así que cruzo toda la cabecera del valle Texu y empiezo a subir por la ladera de la Cuesta Coriscada hacia la collada de La Beyuga, disfrutando de buenas vistas sobre el Cornión y dejando las vegas de los Camplengos ya por debajo de mi.


Poco después ya asoman los Urrieles.


Casi culminando la Cuesta Coriscada tiro una foto hacia la zona de los lagos, con la pista de Belbín y la Porra de Enol. Veo que hay nieblas por los valles, pero confío en que se vayan disipando a lo largo de la mañana.


Alcanzo la Beyuga (1.402 m) y accedo al jou en el que se asienta la majada del mismo nombre (1.388 m), bajo la cumbre de Peña Ruana.


En La Beyuga cambio de rumbo hacia el este, remontando la ladera que me ha de llevar al collado que se ve al fondo, bajo el Paramentosu del Jascal.


A la izquierda voy a ir dejando la amplia vaguada que baja hacia Brañaredonda, hacia Ceribios y Brañas, por donde bajé el año pasado tras hacer cumbre en el Jascal. Al fondo Cabeza Bubena, ya en la Sierra del Cuera.


Ya en el collado (1.528 m) tiro una última foto a La Beyuga y la cumbre de Peña Ruana.


Al otro lado doy vista a la zona alta de los Puertos de Llerosos. Aunque para la costa se veía cubierto, el valle del Casaño se mostraba despejado.


Cruzo un par de colladinas más con alguna pequeña charca, bajo las paredes del Jascal, aproximándome al valle del Jascal, cuando ya veo claramente el Cabezu Llerosos frente a mi.


Pero primero me acero a la izquierda a ver la majada del Jascal desde arriba.


Luego toca perder casi 100 m hasta el fondo del valle del Jascal (1.430 m), por donde discurre el arroyo homónimo, valle que luego habré de remontar en dirección al Cabezu Llerosos.


El valle es una pasada. Un oasis en mitad de tanta caliza. Allí pastan un buen número de vacas en armonía con los rebecos que huyen de mi por las paredes del Jascal en cuanto me ven bajar. Localizo uno de los nacimientos del ríu Jascal y paro un rato a la sombra de una peña a comer algo y recargar agua fresca para poco después seguir ruta, remontando todo el valle, que poco a poco se va estrechando bajo las paredes del Jascal.


Salgo del valle por las Esmenadas (1.580 m). 


Desde aquí se forma una alargada franja con pequeñas vegas que poco a poco van subiendo, entre el Cabezu Llerosos a la izquierda y la Becerrera el Cantu a la derecha.


Me aproximo al colláu de Campu Riegu (1.639 m), aunque no llego a atravesarlo. Desde aquí ya queda muy cerca la cumbre del Cabezu Llerosos, hacia la que me dirijo subiendo por donde más cómodo lo veo.


Y por fin alcanzo su cumbre (1.795 m), con un día espectacular hacia los Urrieles que me va a permitir disfrutar de magníficas vistas hacia esa mano.


Allí sigue el buzón con forma de piolet.


El núcleo "duro" del Cornión.


La "Garganta divina", entre los Urrieles y el Cornión. Al fondo la Sierra de Gabanceda en la que culmina el valle de Valdeón.


Las altas cumbres de los Urrieles se alzan sobre el Murallón de Amuesa y el Monte Llué.


La zona alta de la alargada Sierra del Cuera aparece parcialmente cubierta de nubes y bajo ella veo perfectamente, ....


... Arenas de Cabrales.


Pero lo que me preocupa es lo que veo a mis espaldas. La niebla ha ido subiendo tras de mi y ya cerca la modesta cumbre de Peña Ruana, al fondo, tras la esbelta silueta de la Peña Jascal.


Tirando de zoom veo el Tiatordos.


La cumbre del Cabezu Llerosos continúa al este hacia la zona del Cuetón. Por detrás de él, se destaca la Sierra de Cocón, con el Cuetu la Cerralosa. A la izquierda entre las nubes se vislumbra la inconfundible silueta de la Pica de Peñamellera.


No me gusta mucho la pinta que tiene la niebla, así que no me entretengo demasiado en la cumbre. Tras un rato de disfrute tiro una autofoto y me dispongo a bajar.


El próximo punto de paso debería ser la Horcada los los Bueyes, la amplia y verde campera que se abre en el extremo izquierdo, para desde ella dirigirme a la majada de Beresna, a la derecha de la foto y fácilmente identificable por la negra cueva que se abre tras ella.


Esta cueva, tras las cabañas de la majada.


Así que una panorámica para despedirme de las espléndidas vistas del Cabezu Llerosos y para abajo, que la niebla seguía subiendo y ya se la veía bien por encima de los Lagos de Covadonga.


Desde cumbre bajo hacia el sur siguiendo una linea de jitos, para luego bordear una sima y salir justo encima de la H.orcada los Gües, la Horcada los Bueyes (1.696 m).


En la horcada culmina la Canal de Fuentes de Rama, de engañosa pendiente en su zona alta, ya que más abajo se despeña vertiginosa hacia el Cares.


En la horcada giro al oeste para dirigirme al fondo de un primer jou, con la cumbre de la Becerrera del Cantu enfrente, a la izquierda del colláu Campu Riegu.


Y aquí la lio. Ya sería raro lo contrario. Obnubilado por la visión de las Peñas Santas, sigo un marcado sendero que gana una collada.


La cruzo y pensando en mis cosas empiezo a perder metros al sur, sin darme cuenta de que me he dejado a la derecha la senda que debería llevarme a Beresna. De hecho no me doy cuenta hasta que estoy muy abajo, practicamente en las pequeñas vegas que se abren en el fondo de Pozas Jondas (1.498 m), cuando Beresna ya está muy arriba a mi derecha.


Pienso en que hacer. No me apetece dar la vuelta. Por un momento y pensando en la niebla, que sin duda seguirá subiendo, me planteo incluso renunciar a Beresna y seguir bajando hacia Vega las Juentes. Pero no. Yo hoy quería visitar Beresna, así que miro el GPS y trazo nuevo rumbo, subiendo hacia el colláu La Cistra (1.564 m), pasando para ello por una pequeña vega en la que aún quedan en pie varias cabañas con techumbre de piedra y de la que desconozco el nombre.


Casi en el colláu La Cistra, giro a la derecha y remonto metros hasta dar justo encima de Beresna (1.590 m). La majada resulta ser mayor de lo que pensaba.


La ubicación es magnífica, un poco empozada para estar a resguardo, pero con unas vistas preciosas.


Recorro la majada pasando entre sus cabañas, para acercarme luego hasta la cueva.


Y la cueva también que me sorprende por su tamaño y profundidad. Siempre había pensado que sería poco más que un paré, pero no, es una cueva con mucho fondo y una altura que pasará de los 20 m. El suelo está tapizado por una gruesa capa de estiercol. Generaciones de ganaderos guardaron aquí su ganado. Al fondo una galería parece continuar hacia las entrañas de la peña.


La boca de la cueva. Algunas cabañas están prácticamente dentro de la misma.


Tras la visita de rigor subo de nuevo al collado por el que había llegado y dejando bajo mi el colláu La Cistra, tomo un senderín que a la derecha se dirige al colláu el Peyu (1.560 m), que me dará entrada a la zona de los Jondones.


Entrando en Los Jondones (1.510 m) veo que la niebla ya está en el colláu Mediu. Más arriba de lo que contaba. Aunque empieza a ser tarde, retraso la hora de parar a comer hasta llegar a Arnaedo.


Cruzo toda la zona de los Jondones por la senda que se dirige a colláu Mediu (1.526 m). Por arriba tira una ligera brisa que parece que impide que la niebla suba por encima del collado, así que mantengo las vistas sobre los Urrieles.


Poco después corto a salir a la senda que, paralela a la mia pero a menor altura, se dirige al collado Verancielles (1.463 m), cerrado ya en niebla.


Y me meto en la niebla. Tirando de GPS y aprovechando los pequeños senderos que me voy encontrando bordeo por el norte el Cantu Moscadoriu, girando hacia la izquierda. Lo que busco es salir de la vaguada que baja hacia Camplengu Vieyu y dar con la ladera que cae hacia Camplengu la Cueva.


A mitad de ladera paro a decidir que hacer. Conozco la zona y se que si me dejo caer ladera abajo llegaré a Camplengu la Cueva, donde puedo entroncar con el camino de la mañana, pero en vez de eso, sigo con la idea original que traía. Subo hacia el colláu Camplegu (1.386 m) y tal y como esperaba, la brisa que tira por arriba mantiene la niebla justo a su altura, de manera que doy vista a Vega Maor.


Más mal que bien, entrando y saliendo de entre la niebla y sin senda clara, consigo cruzar la cara oriental de Cabeza la Xatera por la vertiente de Vega Maor, buscando pasar del collaú Camplengu al colláu de Xerra Buena (1.426 m).


Nada más cruzar el collado me vuelvo a meter en la niebla. Ya no saldré de ella. De todas formas, desde aquí ya voy más tranquilo. Por Xerra Buena pasa el GR-202 "Ruta de la Reconquista" y la senda está bien pisada y balizada con las habituales marcas rojas y blancas del GR.


Llego a Arnaedu (1.275 m) en mitad de una cerradísima niebla. Ya ni ganas de comer tengo, así que decido seguir y parar más abajo.


A la entrada de la majada de Parres (1.140 m) la senda se pierde en la vega y tengo que buscar las marcas del GR. Un par de vistazos al GPS me ayudan a seguir bajando hacia la vega inferior.


Hubiera sido mejor bajar por La Güelga, pero ya es tarde para dar la vuelta. En el fondo de la vega, de nuevo me toca buscar las marcas para dar con la mejor salida hacia la izquierda, hacia el arroyo Los Reguerones.


Por fin, ya cerca del arroyo, la niebla afloja. Al frente consigo ver la morrena de La Llomba tras la que se esconde Belbín.


Cerca del colláu Las Mantegas cierro el círculo saliendo a la senda de la mañana. Y de nuevo paso por la majada Belbín, donde está esperándome el mastín de la mañana que, ahora si, me marca de cerca escoltándome y ladrándome hasta casi la majada La Llomba.


Es tarde y aún no he comido. El pequeño repecho de La Llomba a la Vega la Tiese se me hace eterno. Por fin alcanzaría la vega, cerrada en espesa niebla, y guiándome por el bullicio de la gente consigo dar con el bar que hay junto al lago Ercina. Allí si, por fin paro a comer, con más sed que hambre. Y después, con un par de refrescos encima, bajo hasta Buferrera donde tengo el coche. Cambio de ropa y para Lieres a pegarme una buena ducha, que eran fiestas y el cuerpo aún tendría que aguantar una verbena. Os dejo el track, recordándoos que hoy el tramo recorrido entre la niebla (del collaú Verancielles para abajo) podría no ir por el mejor sitio.

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Un saludo
Cienfuegos

2 comentarios:

  1. Si no conociera buena parte de esta ruta se me caerían los dientes de la envidia.
    Un saludo.

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    Respuestas
    1. ja, ja, no me extraña. La zona es una pasada.
      Saludos

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