viernes, 24 de agosto de 2012

Al Cuetón por la Foz del Home Muertu

12/07/2012
Picos de Europa. Macizo del Cornión
Concejo de Cabrales (Asturias)

Era esta una de las rutas que tenía apuntadas para este realizar verano, así que aprovechando los primeros días de vacaciones, ¿para qué lo iba a demorar más? Lancé el órdago por si alguien quería acompañarme. Al final se vendría Santos. La previsión del tiempo no era especialmente mala, aunque al final la niebla fue la protagonista, impidiéndonos disfrutar, sobre todo en el descenso, de mejores vistas sobre las distintas majadas que atravesamos. Por contra en cumbre nos regaló un precioso mar de nubes.


Inicio/Fin: Inguanzu
Distancia: 17 Km
Cota mínima: 325 m. Inguanzo
Cota máxima: 1.651 m. Cumbre de El Cuetón
Desnivel máximo: 1.325 m
Desnivel acumulado: 1.355 m
Tiempos: unas 8 horas
Dificultad: Técnicamente la ruta no es difícil, sin embargo hay que poner especial atención durante el cruce de la Foz del Home Muertu, donde no se admiten tropezones y puede dar sensación de "vacio" en algún punto.


Salimos temprano del pueblo de Inguanzu con un día bastante nuboso, aunque aún confiábamos en que fuera abriendo con el transcurrir de las horas.


Desde la zona alta del pueblo, se sale por una buena pista que pasa junto al depósito de aguas y que poco a poco se aproxima a los escarpes de la Sierra de Dobros, envuelta en la niebla.


En un marcado cruce de pistas, en el collado Sordía, optamos por la de la izquierda, que parece alejarse de la entrada a la Foz del Home Muertu, a la derecha de la foto, pero que tras una cerrada curva a derechas retoma la buena dirección y alcanza un par de cabañas entre árboles.


Junto a la primera cabaña, y a la izquierda de la misma, sube un poco perceptible sendero. Hay que fijarse bien. Nosotros nos lo saltamos la primera vez y tuvimos que volver atras.  El sendero se interna en una zona muy tomada de felechos y cotolles. Lo normal en nuestras rutas, vaya. Es la ladera denominada los Campos de Texa.


El sendero va ganando altura con tendencia a la derecha, buscando la entrada a la foz. En la zona alta la vegetación decrece y el sendero se va bien más y más marcado.


Llegamos a un pequeño collado desde donde vemos la entrada a la foz de tan siniestro nombre. Aunque parezca mentira a media ladera discurre el sendero


La pendiente del terreno es considerable, pero la traza del sendero está muy marcada. De todas formas mejor fijarse bien donde ponemos los pies, sobre todo en un día como el nuestro con el suelo totalmente empapado.


El sendero discurre por la vira herbosa inferior, que se aprecia a media ladera en la pared izquierda. Un paso precioso y que parece increible que lo haya hasta que entras en él.



Un vistazo atras hacia el colladín al que habíamos salido.


Poco a poco vamos internándonos en la foz. El sendero discurre en este tramo con ligera pendiente ascendente, siempre muy por encima del río Burdo.



Se alcanza un punto donde parece que el camino no va a tener salida. Los murallones caen verticales hasta el río. Entonces el sendero se retuerce perdiendo altura rápidamente para luego avanzar en horizontal por una vira apenas perceptible desde lejos, y ganar así la pequeña Horcada del Home Muertu, punto de salida de la foz.






Desde la horcada, perfectamente visible a la derecha en la foto, se pierden unos metros y salimos definitivamente de la foz.


Al frente el terreno cambia radicalmente. La niebla sigue agarrada al monte las Coronas. El sendero sube por la izquierda de la foto, pasando junto a la fuente del Home Muertu, donde echamos un trago aunque no precisamos rellenar cantimploras. Parece que finalmente hoy no vamos a pasar calor.


Un vistazo atrás a la entalladura de la foz, entre el Cuetu llovedu a la izquierda y el Cuetu Seldelapiedra a la derecha, desde la zona de Las Camperas. En toda esta zona el terreno es tremendamente húmedo, lo que explica que en pleno verano el río Burdo baje con un buen caudal de agua. De hecho la zona alta, donde se asientan las vegas son una verdadera llamarga, plagadas de juncos, que bordearemos por su derecha.


Cruzamos hacia la derecha, dejando otros senderos que hacia la izquierda se dirigen hacia la zona del Monte las Coronas y Dubrieyu y entramos en la escondida vega de Ternás (930 m).


Ternás debió ser una vega preciosa. Increíble encontrar una vega tan grande y llana en un terreno como el que nos envuelve. Sin embargo hoy Ternás no es ni sombra de lo que debió ser. No solo se debe a que sus cabañas se encuentren en estado ruinoso, algo a lo que por desgracia ya estamos acostumbrados, sino que la propia vega ha desaparecido como tal. La zona de pastos ha sido totalmente invadida por la maleza. Felechos, cotolles, juncos, ... dan un aspecto de abandono como he visto en pocas vegas de Picos. Una verdadera pena. Parece que aqui ya hace años que no se lleva ganado alguno y es que no podemos olvidar que el paisaje de Picos, tal y como lo conocemos, se debe en gran medida a la actividad ganadera. A medida que esta actividad entra en decadencia, el paisaje cambia y los vegas y majadas desaparecen. A la vuelta de 15 o 20 años gran parte del territorio de Picos no va a tener nada que ver con lo que hemos conocido los que llevamos otros tantos pateándolo. Ley de vida.


Tras picar algo junto a una de las cabañas, continuamos ruta. El día está visto que no va a levantar, pero esperamos que abra en la zona alta. Cruzamos Ternás de parte a parte buscando al fondo y a la izquierda de la vega, la zona de la Concha la Canal.


Allí el sendero gana metros por una marcada canal, que se estrecha en su zona alta, dejando a la derecha una antigua bocamina en la que se extraía cobre. Superados los primeros metros la canalina de acceso se abre a una marcada y larga canal, denominada sencillamente La Canal. A la entrada de la misma nos envuelve la niebla. Casi mejor, ya que tenemos por delante unos 600 m de desnivel, que se harían muy largos en caso de ir al sol.


El sendero se pierde a ratos, pero contiúa siempre por la izquierda (sentido de la marcha) de la canal, bajo los verticales paredones del Paré la Señorita. Pocas fotos en este tramo. Vamos mirando el altímetro del GPS. Esperábamos que abriera hacia la cota 1.500 m, pero la niebla nos envuelve en todo momento. Precisamente a esa cota, más o menos, enlazamos con un sendero más marcado que el que traíamos. Hacia la izquierda nos permitiría una salida hacia la majada de Ostandi, pero yo tengo el antojo de seguir hasta el Collado Sanllago o San Llagu, que cierra La Canal por su extremo sur.


Por fin casi cuando estamos acabando la canal la niebla empieza a ceder y justo en el momento que alcanzamos el collado Sanllago (1.577 m) se abren los cielos. Las vistas son increíbles.



Desde el collado continuamos unos metros por la vertiente sur. La razón de que yo quisiera salir de La Canal por este collado es que quiero ver la laguna Sanllago y es que, hace años, cuando hicimos el Cabezo Llerosos equivocamos el camino de Beceña a Ondón y acabamos aquí. En aquel momento, sin GPS ni nada parecido, ni sabíamos donde estábamos. Solo después de llegar a casa identifiqué la laguna y desde entonces tenía ganas de volver para hacerme una composición de lugar de toda esta zona.


Continuamos ruta subiendo hacia la izquierda y cruzando por entre los Picos de la Vega los Carros por donde mejor nos parece. En este tramo vuelve a envolvernos la niebla, por lo que navegamos con el GPS, de tal manera que nos liamos un poco y no trazamos el mejor de los caminos (aviso para quien se descargue el track).


Alcanzamos un punto donde según el track que trae Santos se localizaría la cumbre (1.651 m). Yo traigo otro que crestea un poco más. De todas formas allí no hay vértice geodésico, ni cruz de cumbre, ni nada que se le parezca. En estas estamos cuando la niebla abre un poco y vemos la cumbre varios cientos de metros más allá.


Ya solo queda crestear un tramo hasta alcanzar, ahora sí, la cumbre del Cuetón, también conocido como Altu la Peña, coronada por un precioso (y enorme, todo hay que decirlo) piolet colocado por el GM Ensidesa, como buzón de cumbres. Curiosamente el buzón parece estar colocdo en un punto ligeramente inferior al que coronamos antes (1.650 m).


Las vistas son excepcionales hacia los tres macizos de Picos, enmarcados por un precioso mar de nubes. A derecha el Cornión, a la izquierda Ándara y en medio, los Urrieles.




Tirando de zoom unos primeros planos de alguno de los protagonistas.




La niebla sigue entrando y saliendo. Comemos en cumbre disfrutando de los ratos de sol y esperando a ver si el día abre más, aunque no se decide a hacerlo, asi que finalmente nos vamos. Foto de cumbre y para abajo.


Una panorámica de las vistas hacia el sur. Hacia el norte la niebla lo cubría todo y no pudimos disfrutar de las, sin duda, preciosas vistas sobre el Cuera y gran parte de las sierras costeras.


Comenzamos el descenso hacia la majada de Ostandi. Ahora sin niebla, trazamos un poco mejor el sendero.


Cuando estamos finalizando el cresteo, parece que las nubes se abren sobre el Cares. Esperamos un rato, pero no llega a abrir lo suficiente para poder ver las profundidades de la Garganta del Cares, aunque casi se adivina en el fondo del valle.


Dejamos atrás la cumbre del Cuetón y empezamos a dirigirnos hacia Ostandi, bordeando la modesta cumbre de Las Quemadas.Un vistazo atras hacia el Cuetón...


... y un último vistazo hacia el Naranjo antes de dejarnos caer definitivamente por la cara norte de Las Quemadas.


Perdemos altura por la Vega les Salgueres, buscando la collada que se abre a la izquierda de la redondeada cumbre del Pico Sanllago.


Justo bajo la collada nos internamos de nuevo en la niebla, perdiendo toda referencia. De todas formas el sendero baja bastante marcado, trazando amplios tornos hacia Ostandi y pasando primero junto a la buena boca de Cueva Costandi. En esta zona tambien hubo actividad minera, pero con medios muy precarios, con los que se extraía hierro y que llegaba a bajarse a Cabrales en cestos a hombros de los propios mineros.


Alcanzamos Ostandi entre una cerradísima niebla. De hecho no vemos ni  la laguna, ni la fuente, ni sus mejores cabañas. En la vega perdemos el sendero y rodeamos un poco más de la cuenta entre las cabañas en ruinas, saliendo saliendo finalmente hacia la izquierda de ellas.


El sendero, bordea por la izquierda un jou protegido por algo de alambre y más marcado desde este punto, pierde altura rápidamente. Aunque no podemos verlo estamos descendiendo bajo Cuetulegua, el crestón que nos separa de La Canal, paralela a nosotros y por la que subimos hace unas horas.


El sendero gira luego a derechas (importante localizar el punto exacto de este giro, para no liarla en el descenso) y alcanza una pequeña vega con un par de derruidas cabañas, La Curiscada, de la que se sale saltando una precaria portilla.


Continuamos bordeando el Monte Ardabosu hasta salir a la majada de Dubrieyu, en la que solo una cabaña parece conservar el tejado.



Dubrieyu se localiza a una colgada collada. El sendero sale de la collada y durante un tramo va protegido con alambre para evitar las caidas hacia el valle que se abre a la derecha y que baja hasta el Cares. A lo lejos se aprecia la carretera de Arenas de Cabrales a Poncebos.


Un vistazo atras nos permite ver la collada de donde venimos, justo en el límite de la niebla. El sendero pasa solo unos metros bajo el Colláu Carraceda y comienza a bordear el Monte Las Coronas por su cara este.


En este tramo y en caso de no haber niebla disfrutaríamos de las vistas sobre la zona de Portudera, al otro lado del Cares, pero no es nuestro día. Nos dirigimos hacia la afilada crestería de la Sierra de Dobros.


El camino alcanza el Colláu Maneda, con la cabaña de la majada Cananda o La Maeda bajo los murallones del Paré Cananda, en la Sierra de Dobros.


La Canal de Cananda baja vertiginosa hacia el Cares.


Traspasamos la collada y damos vista a la especie de hoya que forma la vega de Busnuevu, donde se localizaba  alguno de los depósitos de manganeso que se explotaron por toda la Sierra de Dobros. Perdemos altura por la vega hacia una estrecha horcadina que permite el cruce de la sierra.


La horcada está cerrada por una portilla, es la Portilla de Busnuevu. Al otro lado ya vemos Inguanzu a vista de pájaro.



Se inicia aqui un vertiginoso descenso por la zona conocida con el Escalón. Increible pensar que esta airosa senda fuera en otros tiempos un camino minero por el que se bajaba el mineral.


El sendero, protegido en algunos tramos con alambre para evitar que se despeñe el ganado, pierde altura por medio de varios tornos, pasando junto a la Cueva Antuña



Desde abajo podemos apreciar mejor la enorme obra de ingeniería que soporta los tornos del camino.


En la base del mismo, el sendero pierde altura, siempre muy marcado y por medio de la Cueste la Surbial, totalmente tomada de maleza, baja con tendencia a la izquierda, para luego girar a derecha y de nuevo a izquierda.


Acabamos saliendo así, a la pista por la que subimos por la mañana, unos metros por debajo de la cabaña que marcaba el punto para tomar el sendero de acceso a la foz del Home Muertu, y desde donde vemos los murallones de la Sierra de Dobros, en los que apenas si somos capaces de localizar la senda por la que acabamos de bajar.


Ya solo quedaba continuar hasta Inguanzu, donde pararíamos a tomar una cerveza y charlar un buen rato con un par de parroquianos en el chigre del pueblo. Os dejo el track.



Un saludo
Cienfuegos

19 comentarios:

  1. Que pena la niebla Javi. Estuve hace años por esa zona, una vez para subir el Coronas y otra en una travesía de Inguanzo a Carmarmeña espectacular. Un saludo y buen fin de semana.

    ResponderEliminar
  2. Vaya Javi, una lástima lo de la niebla, como dice mi tocayo, pero bueno, por contra os encontrasteis con ese interminable mar de nubes.
    Me ha traído grandes recuerdos ver el Jultayu, tan rodeado de nubes como cuando subí el año pasado.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  3. Un recorrido muy guapo.Yo hice exactamente lo mismo el año pasado y me dejo un muy buen recuerdo

    ResponderEliminar
  4. Apabullante!!!!.Vaya caidas a la foz que como bien obvias denominas "de siniestro nombre". Lejos de lo que podamos imaginar,¿hay alguna certeza sobre su nombre?. Las vistas posteriores son un merecido premio a la constancia. Otros quizás se hubieran retirado ante la persistente niebla. Enhorabuena a ambos. Hasta pronto.

    ResponderEliminar
  5. Espectacular el sendero y preciosas fotos.Un saludo

    ResponderEliminar
  6. Fantástica ruta compañero. Además acompañado de tan "ilustrado" amigo, mejor que mejor. Los dos tenéis unos conocimientos de montaña inmejorables y vuestros respectivos blogs, son referencia obligada para unos cuantos; digámos: "montañerinos", como yo.
    Gracias por publicar estos bellos reportajes, de los que poco a poco, voy aprendiendo.
    Un fortísimo abrazo para los dos.

    ResponderEliminar
  7. Hola Javier.
    Pues a mi me encanta el toque de niebla!!!! lo hace todo mas bonito y como si estuvieras metido en un cuento...
    Que bonito y que VERDE!! sigue todo.
    Precioso!!!!

    Un beso.

    ResponderEliminar
  8. Esta vez se os fué la mano Javier... que pasada de ruta.
    La verdad es que está precioso el reportaje, a pesar de ese peligro que se vé claramente en algunas de las imágenes.
    Un alarde, si señor.
    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  9. Vaya ruta chula, chula...impresionantes las fotos y especialmente las últimas. una belleza!!

    ResponderEliminar
  10. Vaya ruta más guapa, si señor, enhorabuena!!!... y, en efecto, lo del piolet hay que decirlo... ¡¡¡ES ENORME!!!, ja, ja, ja, me imaginaba que era grande, pero no tanto, je, je, je!!!... Saludos Esgalleros!!! =D

    ResponderEliminar
  11. Haceis facil lo dificil, ruta impresionante, y la niebla contribuye a darle su toque gotico.
    Para los que empezamos ahora, sois un libro de texto.
    Un Saludo

    ResponderEliminar
  12. Joer, que ruta más increyible Javi. Siempre acabas enseñando dalgun senderu espectacular como'l de l´Home Muertu... que foz más guapa

    Un abrazu

    ResponderEliminar
  13. Alucinante tanto la vía de subida por el Home Muertu como el descenso por el Escalón. Una zona que tengo muchas ganas de conocer desde hace años. Lo que es una pena es ver esas antiguas majadas tan deterioradas y ya no solo las cabañas sino tambien las propias camperas.

    ResponderEliminar
  14. Guapa ruta Javi, veo que os pasó lo mismo que a nosotros, con niebla en la parte baja, no se disfruta lo mismo, pero al menos la canal que sube desde Ternás se hace mejor.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  15. Cuando trabajaba en Cabrales, siempre veía esa zona de montañonas que rodea Inguanzo y Berodia y me imaginaba por esos parajes, ruteando y disfrutando. Ahora veo que es factible dejar de imaginarlo, gracias por compartir la ruta, un saludo Cienfu.

    ResponderEliminar
  16. CARLOS, pues si, una pena la niebla, sobre todo en el descenso, ya que no pudimos ver bien las majads que siempre me gustan,

    Carlos, si vienes en octubre y haces lo que tiene pensado, si que vas a ver bien el Jultayu, ja, ja,

    Jose, pues no he encontrado nada sobre el origen del nombre de la foz, ni de la fuente, aunque con esas caidas, puede ser más obvio de lo que pensamos.

    Alex, como bien dices: espectacular. Y las fotos no le hacen justicia al sitio.

    Viti, la ruta no es complicada para alguien habituado a moverse por la zona, de manera que solo puedo animarte a repetirla.

    Toñi, a mi tambien me gusta en ocasiones el toque que le da la niebla, aunque en esta ocasión nos hizo la gracia al "matarnos" todo el descenso.

    Jorreto, ja,ja, ja, qué se nos va ir la mano, hombre, aunque esta a ti no te la recomiendo, or si acaso.

    Javier, realmente guapa, es verdad.

    Vidal, es que los del Ensidesa son muy "grandones" ellos, ja, ja, ja. Desde luego el piolet no es a escala 1:1, no.

    sanclagones, es una zona muy poco frecuentada, pero muy, muy recomendable.

    Berto, nun escaezas que por muncho monte que faigamos, nun lu vamos a acabar, ja, ja, quédanos muncho que caleyar.

    Yoni, ya te digo el chasco que me llevé e Ternás. Una verdadera pena. También fue pena la niebla que no nos dejó verlas totalmente. No descarto volver por la zona.

    Monchu, me acordé de vosotors, porque había estado revisando tu reportaje. Vosotros tuvisteis mejor día, sobre todo para bajar. Ah!, y cuída ese brazo que tenemos que quedar para hacer alguna ruta.

    Slow Rider, preciosos efectivamente. La llegada al collado Sanllago fue impresionante con las nubes abriéndose justo en el momento en que lo alcanzábamos.

    Muchas gracias a todos y un saludo

    ResponderEliminar
  17. Pues la ruta es una maravilla, lástima de la niebla, además, hay que estar bien "de piernas" porque es dura de las de verdad.

    Saludos!!!

    ResponderEliminar
  18. Valentín, pues si que es dura la ruta, pero no todo iba a ser malo, la niebla ayudóa a hacer más llevadera la ascensión.
    Un saludo

    ResponderEliminar

Deja un comentario. Un blog se alimenta de ellos. Gracias.