domingo, 16 de noviembre de 2014

Alrededor de la Sierra del Rubio o de Caduepo

29/10/2014
Sierra de Caduepo o del Rubio
Concejo de Somiedo (Asturias)

Había quedado con Victor en que "me paseara" un poco por Somiedo para otoño y así disfrutar de alguno de sus hayedos. Igual nos adelantamos un poco o quizás es que este año el otoño ha sido raro, con los árboles tirando la hoja sin llegar a cambiar totalmente de color. Con todo sirvió para cerrar una guapa circular alrededor de la Sierra de Caduepo, la mal llamada Sierra del Rubio y del valle de la Trapa, y "amillarar",  investigar vaya, un par de sendas que en parte, ni el propio Victor conocía.



Inicio/Fin: Pineda
Distancia: 13,5 Km
Desnivel máximo: 530 m
Desnivel acumulado: 960 m
Tiempos: 6 y 1/2 horas


Subimos un coche a Pineda, solo uno, ya que no mucho sitio para aparcar, cuando el día empezaba a despuntar, mostrando un cielo parcialmente cubierto. La verdad es que aunque la previsión era buena, no ibamos a tener un día tan espectacular como pronosticaban.


Salimos de Pineda por la parte alta del pueblo, tomando la ancha y perfectamente empedrada caleya que sube a la Cutchada Pineda con fortísima pendiente y sin dar un solo respiro.



En cuanto ganamos altura, ya disfrutamos de guapas vistas hacia la cabecera del valle de Somiedo, con la Motchada en primer término.


La Cutchada Pineda está cerca ya.


Y desde ella damos vista ya al valle de la Trapa, con la Sierra de Caduepo y su cumbre del Rubio al otro lado del mismo. Aquí ya espantamos a los primeros venaos (ciervos) del día. Ya en la Sierra de Caduepo como tal veríamos bastantes más, así como algunos rebecos.


Iniciamos el descenso hacia la braña de Ortigueiru pasando junto a la fuente El Carbatcho, con su correspondiente otchera y seca en estas fechas.


Desde aqui vemos el ascenso que vamos a realizar hacia el Rubio. Recorreremos su base hacia la derecha para subir por el hayedo de Turrubio, casi oculto en la foto, en el extremo noeste de la sierra, y por medio de él, alcanzar el colladín que se ve arriba (flecha) y que es el Chanu de Pena Betchosa, desde el que seguiremos hasta llegar a la cresta cimera.


El bosque parece que va cogiendo color, pero mucho menos de lo que debería tener ya a estas fechas.


Bajamos por el fondo del valle, pasando frente a la Cueva el Palacio, hasta alcanzar las cabañas de la braña de Ortigueiru.


Guapa y recogida la braña en el fondo del valle, con algunas cabañas construidas, literalmente, al abrigo de las peñas.


El valle continúa su descenso hacia el Pigüeña, por zona restringida en su parte baja, eso sí.


Nosotros vamos a empezar a remontar la ladera este de la Sierra de Caduepo, siguiendo o intentando seguir, una antigua senda totalmente perdida, para lo que vamos a ir ganando metros por encima de la braña, con tendencia a la derecha.


Muy pendiente el terreno en esta parte. Se aprecian trochas de animales y de vez en cuando la traza de una vieja senda que con alguna que otra revuelta va ganando metros.


Por fin alcanzamos el hayedo de Turrubio. En la parte baja aflora mucho la caliza. La senda parece seguir unos metros casi en llano aunque la perderemos poco después.


Seguimos subiendo por una ancha canal, dejando unos espectaculares murallones a nuestra izquierda. El sitio es guapo a rabiar.



Cuando nos izamos por encima de dichos cortados, reencontramos la senda justo encima de ellos. En algún punto la habíamos perdido y esta subía más a la izquierda de nuestra ruta.


Desde allí continúa subiendo hacia la derecha, pegándose a los cortados que parecen cerrar el bosque por arriba. Sigue sin verse con claridad, pero de todas formas el hayedo es lo suficientemente limpio, como para poder subir por cualquier sitio, sin necesidad de seguir fielmente la vieja senda.


Oquedades en la base del murallón calizo, cuando el sol parecía haber ganado la batalla a las nubes y nos hacíamos ilusiones de un día soleado.


Salimos del bosque y alcanzamos un colladín, sobre la Pena Turrubio y en el límite de la zona restringida, desde el que vemos la zona baja del valle del Pigüeña, con la Sierra de Peña Manteca a la izquierda y la redondeada cumbre del Monegro a la derecha.


Desde aqui podríamos seguir ascendiendo por la Escampada hasta alcanzar el collado de Chanu Turrubio, ya la cresta cimera de la sierra, pero nosotros vamos a volver a internarnos en el hayedo, cortando a la izquierda para seguir disfrutando del mismo.


La parte superior del hayedo es más limpia que la inferior, aflorando menos la caliza, con menor pendiente y mayor suelo, permitiendo que los árboles crezcan con mayor porte, más altos y rectos.



Fotos mil en todo este tramo.


De nuevo salimos del bosque, en un colladín. Es el Chanu de Pena Betchosa. Desde él vemos, al otro lado del valle de la Trapa, la Cutchada Pineda (flecha) por donde pasamos hace un rato. El día volvía a cubrirse.


Desde la colladina, seguimos ascendiendo directos a ganar la cresta de la Sierra de Caduepo. Al otro lado damos vista al valle del Pigüeña, con el pueblo de Pigüeces y al fondo la cumbre del Alto la Prida o La Patana, facilmente reconocible por la antena que tiene en su cima.


La cumbre del Rubio - aunque en realidad deberíamos referirnos a él, como el Pico del Prao del Niseiro o el Pico de la Vatchinona - nos queda relativamente cerca, a nuestra izquierda y de hecho se aprecia perfectamente el vértice geodésico, pero en esta ocasión nuestra ruta no pasaba por allí.


Nosotros empezamos a perder altura, hacia el lado contrario, a la derecha, recorriendo parte de la cresta pasando por el Chanu Turrubio y siguiendo hasta el Chanu Pena Miana, una pequeña collada justo en el límite superior del hayedo.


Al contrario de la cara este, la cara oeste de la Sierra de Caduepo está pelada de arbolado y está recorrida transversalmente por tres antiguas sendas a diferentes alturas. Nosotros vamos a perder altura hasta enlazar con la del medio.



La senda, aúnque muy abandonada, se sigue perfectamente, muy marcada en todo momento. Va a ir cortando en horizontal toda la sierra, pasando por la Fana Pigüeces, la amplia ladera que cae hacia el citado pueblo, en la que se ven las "treitas", las canales por las que se dejaban caer los troncos de los árboles que se sacaban del hayedo Turrubio.


Un crestón divide la ladera en dos. Lo atravesaremos por la Muezca.


El "guía" haciendo un poco el indio, con Pigüeces al fondo. La verdad es que era dificil resistirse a engolarse en el crestón y yo mismo lo haría poco después.


Atravesando el crestón por la Muezca con el día ya muy plomizo.


Justo al otro lado, damos vista a una marcada canal, es la Vatchinona, un directo aunque duro, acceso a la cumbre del Rubio.


A continuación atravesamos un pequeño bosquete en la Cariadona.


Preciosas vistas de Pigüeces desde aqui.


Seguimos ruta hacia Don Cueva, cruzando la zona conocida como Los Cinchos.



En la pequeña collada de Don Cueva, a la derecha de la foto, hicimos una breve parada para picar algo. Desde aquí podríamos descender hacia la braña de Pigüeces, abajo en el fondo del valle, pero nosotros tomamos una senda que continúa ascendiendo poco a poco, en dirección al Chanu la Trapa, por la Cariada el Cordel.


Alcanzamos la collada del Chanu la Trapa, en donde volvemos a dar vista al valle de la Trapa. La Sierra del Rubio ya ha quedado atrás. Desde aqui se podría recorrer cómodamente en toda su extensión por arriba.


Nosotros seguimos ascendiendo hacia el sur, como si nos dirigiéramos hacia el Vildéu, dejando a nuestra izquierda el pequeño bosquete de El Montecín. Las fotos sencillamente horribles con aquella luz mortecina que nos acompañaría ya en el resto de la ruta.


Una vista atrás con la afilada silueta del Rubio. Bajo nosotros la Vatchina, el bosque que baja hacia la braña de Pigüeces.


A medida que subamos vamos a dejar a nuestra izquierda una zona amplia, muy llana, con pequeñas vegas, son los Chanones, una zona cuando menos curiosa.


Desde los Chanones y con el Vidéu al fondo, bajamos a internarnos en el hayedo de El Veneiro, que aunque no presenta sus mejores galas, tiene algo más de color que el de Turrubio.



Guapo también este hayedo. Una delicia pasear por lugares así.




Por fin, perdiendo algo de altura, salimos del bosque para desembocar directamente en la braña de Orticeda, braña perteneciente a Pola de Somiedo, por lo que a veces aparece en diversa cartografía como Braña de La Pola.


Curiosa cabaña en la braña, aprovechando una oquedad natural.



La verdad es que el valle de la Trapa es una maravilla, escondido entre las cumbres del Rubio, el Vildéu y el Cerréu y rodeado de hayedos. Tenía muchas ganas de conocerlo y no me defraudó en absoluto. De hecho mientras lo recorríamos ya trazaba mentalmente nuevas rutas para volver a visitarlo.



Nos vamos de Orticeda. Atravesamos el incipiente cauce del arroyo de la Trapa, para pasar a la margen derecha, desde donde nos despedimos de la braña y del hayedo el Veneiro.


Y tras cruzar la muria que delimitaba la vega de La Pola, nos dirigirmos al collado que se abre a la derecha, el Chanu la Sietche.


Vamos a realizar el descenso por la Sietche. Para ello perderemos metros con tendencia a la izquierda, buscando una perdida senda. Una más. En la zona alta es prácticamente inexistente, pero el terreno es lo suficientemente limpio para poder bajar con comodidad. Más abajo enlazaremos ya con la marcada senda.


Ya en la senda, esta se pega en un momento dado a un paredón en el que se forma un pequeño abrigo, es la Cueva la Sietche.


A nuestra derecha iremos dejando una zona catalogada como restringida, con la mole de la Motchada al fondo.


A partir de la cueva, la senda se muestra ya mucho más evidente, bajando hacia la izquierda por la ladera de La Cabreiriza. Al fondo el Monegro, una vez más.


Una vista atrás, con la collada del Chanu la Sietche y la senda que venimos recorriendo.


Alguna de las escasas vistas que nos regaló el día, la de la afilada y dentada sierra de los Bígaros.


Ya bastante abajo, damos vista de nuevo a Pineda, con toda la Sierra del Michu enfrente, al otro lado del valle de Somiedo. La senda gana un hombro que atraviesa por la Muesca del Tchombo Cerréu para entrar en un pequeño valle.


Seguimos bajando por el fondo del valle, ya muy cerca del pueblo. En la zona baja, ya de fincas, la senda vuelve a estar muy perdida, siendo preferible bajar por lo que queda de los antiguos prados a intentar seguir la senda.


Y desembocamos así de nuevo en Pineda que atravesamos hasta su entrada, donde habíamos dejado el coche.



Cambio de ropa, a lavarse un poco en la fuente y a comer algo allí mismo, que ni habíamos parado a comer algo decentemente por arriba. Y es que la ruta había sido corta porque había prisa por volver. Aunque siempre hay tiempo para una cervecilla. En esta ocasión en Belmonte. Os dejo el track.


Un saludo
Cienfuegos

17 comentarios:

  1. Otra ruta guapa y bien ilustrada, gracias Cienfuegos.

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  2. Leo el reportaje y alucino con los nombres. Todo collado tiene nombre, al igual que todos los pasos. Y encima los conocéis!!!!.
    Bonito recorrido, lo tiene todo.
    Otra cosa, para poder hacer un reportaje tan detallado, es preciso hacer mogollón de fotos. Imagino que estarás toda la excursión a la carrera, si no quieres hacer esperar a tus compañeros.
    Saludos.

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    1. Pepe, en los reportajes me gusta poner especial cuidado en la toponimia. No siempre es posible. O hay poca información o a veces, la cartogrfía disponible tiene múltiples errores. En esta ocasión lo tenía fácil, Victor se lo conoce todo sobre Somiedo y le gusta enseñarlo y contarte mil cosas, incluidos los nombres. Y fotos salieron unas cuantas si, pero no tuvieron que esperar por mi. Andávamos todos parecidos en cuanto a fotos. De hecho en esta ocasión y para que te hagas una idea, incluso se grabaron varios planos de video para un futuro documental que tiene Victor en proyecto.
      Un saludo

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  3. Ya has conseguido "pasear" a fondo por la zona...esa Braña de Orticeda es una pasada total eh? Los hayedos hermosos en esa fase del verde, marrón, rojo... La verdad es que caminando por Somiedo no te cansas nunca!!! Un abrazo

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    1. Paloma, Orticeda es efectivamente una preciosidad, en mitad de ese valle que parece casi virgen. Tengo que volver por la zona. Ese valle no está a mucha altitud, pero con nieve tiene que ser una pasada.
      Un saludo

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  4. Los paseos con Victor son así de disfrutables, siempre te sorprende. Un saludo.

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    1. Ya te digo Carlos. Donde no nos meta esti hombre.
      Un saludo

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  5. Mui guapu... habrá qu'echase a andar per cotes más baxes de Somiedu que son una maraviya según nos amueses. Ties de cuntame d'esa grafía qu'uses tanto tch... ya que nun lo viera nunca pa la che vaqueira.

    La ts por cuenta de la normativa l.l si, pero tch... tendré qu'investigar.

    Un abrazu

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    1. Berto, tch ye una grafía vieya. Selo de sobra. Nun ta admitida. Tamién lo se. Guei casi nun se utiliza, pero tengo dellos llibros nos que así veníen los nomes. La academia solo recoye la grafía l.l, pero a mi escribilo asina, "ele puntu ele" nun me presta un res, aunque nel blog tengo delles entraes con esa grafía. Si el teclao del mio ordenador permitiérame escribilo "elle con diéresis embaxu" poníalo, pero non. Poniendo tch (o ts) que también podía, a mi parezme que tanto los asturianos como los foriatos, entienden cual ye el soniu buscau. Lo de tener que poner l.l pa la che vaqueira, a mi va a tener que esplicámelo un filólogu algún día. Tamién ye verdá que fue Victor el que me dió la mayor parte los nomes y diómelos asina y nun pensé en cambialos de grafía. Les coses como son.
      Y si, les cotes baxes de Somiedu dan mucho xuegu tamién.
      Un saludu

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    2. Uff, nesto de la llingua hai pa too. Gracies por desplicalo.

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  6. Yo creo que Somiedo cada vez que vas sorprende siempre, y en esta época pues todavía mas, ruta y fotos preciosas como siempre y que mejor manera de terminar una ruta que tomando algo y charrando de montaña con los amigos, un cordial saludo.
    Pablo Lara.

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    1. Es que de Somiedo parece que siempre vamos a los mismos sitios y a las mismas cumbres, pero en cuanto te sales un poco de esas zonas, te sorprende con rincones igual de preciosos que los más conocidos.
      Un saludo

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  7. Precioso paseo por el Somiedo poco conocido, tener una amigo tan conocedor de la zona es un muy buen regalo, del que tambien nosotros aprovechamos para conocer esos rincones a traves de tu entrada,
    Un Saludo.

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    1. La verdad es que poder tirar de Victor para este tipo de rutas es, efectivamente, un lujo. Esta ruta, aún discurriendo por sendas muy perdidas en ocasiones, es de las que me atrevería a recomendar a poco que se esté de andar por este tipo de terreno. De verdad que atravesar esos bosques es una maravilla.
      Un saludo

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  8. Javi preciosa!! conozco el Rubio, pero desde Pigüeces lo hice varias veces y la última con ese gran "Orbayu"
    Tomo nota de ésta ruta y trataré de acertar con el momento otoñal adecuado.
    Un saludo, amigo

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    1. Monchu, pues precisamente desde Pigüeces tengo yo pendiente la ascensión a él por esa Vatchinona. A ver si cae más pronto que tarde. Precisamente esta semana tengo visto fotos de esa zona y ahora mismo está espectacular.
      Un saludo

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