jueves, 27 de abril de 2017

Al Moroma por el Camín de la Mina los Pandanes

12/04/2017
Cordal del Retriñón
Concejo de Sobrescobio (Asturias)

Hacia tiempo ya que Pancho y yo habíamos hablado de recorrer la senda de la mina de hierro de los Pandanes, o la Mina del Llaímu, o por su nombre más comercial, la Mina Carmen y habíamos fijado la ruta para principios de primavera, con la vegetación aún baja. La escapada exprés daría además para aprovechar la tarde ascendiendo al Pico Moroma y tras un cambio de planes sobre la marcha, enlazar las majadas de Los Pandanes y Les Felgueres, regresando por la Cruz de los Ríos y el Desfiladero del Llaímu.


Inicio/Fin: La Vega (Nosotros contábamos con autorización para acceder en coche hasta La Vega. En caso contrario la ruta debe iniciarse necesariamente en Soto de Agues)
Distancia: 11 Km (12 Km más si se inicia en Soto de Agues)
Desnivel máximo: 1.020 m
Desnivel positivo acumulado: 1.080 m
Tiempos: 4 y 1/2 horas


Tal y como comento, subimos un coche hasta La Vega, el punto donde termina la pista que sube por el valle del Alba arriba, casi hasta la entrada a la Foz del Llaímu.  Cruzando el puente sobre el río del Alba, justo enfrente veremos una marcada senda que sube por medio del bosque (flecha). Es la nuestra.


La senda se muestra muy evidente, ancha y limpia en esta primera parte. Gana altura con fuerte pendiente durante un tramo, para después continuar ascendiendo de forma mucho más tendida hacia la derecha, internándose poco a poco en la Foz del Llaímu.


A la salida del bosque nos damos de frente con la Foz del Llaimu. Este va a ser el tramo más incómodo del día, ya que aquí la senda está bastante tomada de escobero y brezo. Con todo en estas fechas se pasa bien y la traza es evidente.


Desde una balconada vemos la agreste ladera de Llapacanes. Cortada por innumerables canales y salpicada de agujas, se precipita hacia las profundidades del río Del Alba.  Por increíble que parezca, la senda va a ir serpenteando por tan espectacular paisaje. Al fondo, en el centro de la foto, se aprecia el primero de los casetones mineros junto al que pasaremos.


Abajo, la Foz del Llaímu y la senda que asciende por ella hacia la Cruz de los Ríos. Por ella acabaríamos bajando más tarde.


Este tramo resulta de lo más espectacular. La senda va buscando los pasos, atravesando pequeñas horcadas, pegándose a las paredes o cruzando sobre estrechas repisas, aunque sin sensación de vacío en ningún momento.


Alcanzamos el primer casetón, ubicado en una amplia horcada en Los Caballetinos.



La senda gana metros por encima del casetón y cruzando a la derecha busca la entrada en una marcada canal en la que vemos caer una cascada.


Una de tantas horcadas atravesadas. A la derecha de la foto, se ve una losa de hormigón que soporta la senda, completamente armada y reforzada con cables y losas en este tramo.


La preciosa cascada que cae por la canal de La Escombrera.


La sorpresa es que todo el agua que baja por este pequeño valle, sale de una bocamina. Se trata de la inferior de las tres que parece existieron en la Mina Carmen.



Dejamos la mina y subimos por su izquierda, remontando con fuerte pendiente por la margen izquierda de la canal. La senda en este tramo se pierde, pero la buscamos a la derecha (sentido ascendente) y volvemos a dar con ella. Sale de la canal por esa mano y sigue subiendo hasta alcanzar los restos de un nuevo casetón.


Luego vuelve casi en llano hacia la izquierda, a entrar en la misma canal.


Poco más arriba y en el centro de la canal de La Escombrera vemos las instalaciones principales de la vieja mina de hierro de Los Pandanes. Casetones, una nueva bocamina y lo que parece un plano inclinado para trasportar el mineral. El color rojizo de la roca no deja lugar a dudas sobre el mineral aquí extraido.


La canal de La Escombrera desciende hacia la Foz del Llaímu. Cuando subimos por el valle, por la conocida Ruta del Alba, pasamos junto a unos viejos cargaderos de mineral en El Campurru. Hasta ellos se conducía el mineral de hierro desde aquí por medio de un cable aéreo de 2,5 Km de longitud.


La bocamina principal de la Mina Carmen o Mina de Los Pandanes. En esta bocamina notamos una fuerte corriente de aire.


La senda sigue subiendo a la derecha de la bocamina. En esta zona ya hemos entrado en contacto con la caliza y el hayedo coloniza la ladera, por lo que la senda se muestra mucho más limpia. Pasamos junto a otra construcción que parece haber albergado un transformador, a juzgar por los aislantes eléctricos que conserva.


Muy guapa la zona alta del valle de La Escombrera. Pasaremos junto a lo que parece una nueva bocamina, pero que en realidad es una chimenea de ventilación de la anterior - de ahí la corriente de aire - y junto a lo que parecen viejas calicatas mineras.


Por fin la senda gira a la izquierda y cruzando toda la cabecera del valle alcanza el hombro donde se aloja la Casa de Obreros, el casetón principal de la mina. A su alrededor aparecen tirados los viejos armazones de los camastros. Me la encuentro más deteriorada que la última vez que la visité, a nuestro regreso del Retriñón, como os relaté AQUI.


La Casa de la Mina se alza sobre una despejada collada que constituye un buen mirador sobre el valle del río Del Alba, con la Sierra del Crespón al fondo y sobresaliendo ya a la izquierda el Corbellosu.


De momento subiremos hacia Los Pandanes por lo que cortamos por donde mejor vemos el Monte´l Furáu a salir al Senderu les Cuestes que sube desde Les Argamosielles hacia la majada.


A la salida del hayedo, entroncamos con el sendero que continua subiendo por la despejada Canal de Los Pandanes.


Dejamos atrás los primeros restos de cabañas en Los Corripos los Pandanes y llegamos a la amplia majada de Los Pandanes, con sus cabañas y corros repartidos por la buena meseta en la que se asienta. La mayor parte de las viejas cabañas están en ruinas, aunque aún aguantan varios corros de techumbre de piedra, algunas abovedadas y otras soportadas por buenas vigas de texu.


Son llamativas las pequeñas entradas, muchas de ellas con un trabajado dintel de madera.


La idea es ascender a la cumbre del Moroma, una poco visitada cumbre en el espolón norte del Retriñón, por lo que vamos a tener que "comernos" los 450 m de desnivel de la despejada ladera de La Carba los Pandanes, que se alza sobre la mayá.


Atrás dejamos Los Pandanes donde han podado buena parte de los fresnos, no se si para que lo coma el ganado, pero han dejado la majada completamente enterrada entre ramas y troncos. Al otro lado del valle del Llaímu, vemos las cumbres de El Cuchu y La Forcada.


Y al sur, sobre la collada La Valencia, vemos la inconfundible silueta de Peña Redonda.


Vamos subiendo poco a poco, sin prisa. El desnivel es importante. Escogemos el extremo izquierdo de la ladera, que se muestra más limpio de matorral.


A nuestra derecha, en todo momento, el Retriñón y bajo él la "hoya" donde se asienta la escondida majada del Fuiyu.


Ganamos la cresta norteña del Moroma, dando vista al valle del Arganusu, con la cumbre de La Frayada en primer término, Peña Riegos tras ella y a su izquierda, el Collargayos.


Continuamos subiendo por la cresta. El primer tramo resulta sencillo mientras pasamos por Moroma Masaltu, con una pequeña vega y un marcado sendero, sin embargo la última parte resultará ser sumamente incómoda, ya que hay que superar grandes bloques de cuarcita, en un terreno totalmente tapizado de brezo y escoba.


Una vista atrás a las camperas de Moroma Masaltu.


En vez de recorrer por arriba la cresta final, la bordeamos por la base de sus lisas llambrias de cuarcita.


Dejamos atrás una pequeña antecima y nos alzamos al punto más alto del Pico Moroma (1.658 m).


El Moroma resulta ser una buena atalaya. Lo primero miramos a ver como es el descenso hacia Pandefresnu, los prados que se ven bajo la cumbre de La Frayada, ya que la idea era regresar por allí, bajando por Les Argamosilles a La Vega, aunque al final cambiaríamos de idea.


Tratando digitalmente la foto, se aprecian las vistas sobre Picos. No dio para mucho más, ya que las brumas de la tarde impedían una mejor visión.


En primer término Cabeza d´Arcu y a su derecha el Coriscáu.


Por encima del Cabeza d´Arcu vemos el Corteguerón y a su derecha la zona de la Peña´l Vientu y la Rapaina.


A la derecha de la anterior, y por detrás del Coriscáu, asoma El Torres.


Toda la cuerda que sigue al Retriñón.


Paramos un rato en cumbre. No es que nos sobre mucho tiempo, pero tampoco nos apuramos. Comemos algo, charlamos sobre el valle del Llaímu y sus diferentes caminos y resulta que Pancho no conoce el que sube por el valle del Texíu, pasando por Les Felgueres y El Argayu, así que sobre la marcha hacemos un cambio de planes. Bajaremos de Los Pandanes a Les Felgueres y volveremos por la Cruz de los Ríos.


Nos despedimos de la cumbre. El descenso hacia Pandefresnu se queda para otra vez. Se ve incómodo la primera parte, pero factible a la izquierda de la cresta. El resto no parece que dé mayores problemas.


Recorremos un tramo de cresta hacia el Retriñón, hasta ponernos encima de la mayá El Fuiyu. Allí nos despedimos de la vertiente oriental y del Cabeza d´Arcu, ...


... e iniciamos un descenso hacia la mayá del Fuiyu por Les Carbellines, una ladera un tanto incómoda por el brezo y la acusada pendiente, pero por la que acabamos bajando sin problema.


Dejamos la hondonada donde se asienta El Fuiyu a nuestra izquierda y ganamos las vegas de Les Yanes saliendo directos desde ellas hacia los Pandanes.



Bajamos por el Regatu´l Fuiyu hasta salir al sendero que baja desde El Fuiyu a Los Pandanes, por el que regresamos a la mayá.


Ya en los Pandanes, una última vista hacia el Moroma, de donde acabamos de bajar.


Cruzamos Los Pandanes de parte a parte, aproximándonos al Cantu Los Pandanes, la cresta que la protege por la vertiente del Llaímu. Vamos pasando unas pequeñas vegas y enseguida vemos una marcada collada que permite un evidente cruce de la cresta. Es la Güeya les Llastres.


En la Güeya les Llastres vimos senda marcada pero en la vertiente contraria la perdimos. Bajamos de todas formas por Les Llastres sin problema, con tendencia a la derecha, buscando aproximarnos a la cresta que forma el Cantu les Ventanes, cuyo nombre le viene perfecto ya que en sus agujas se abren varios huecos, a modo de ventanas.


Cuando estamos encima del hayedo del Parreal de Les Felgueres nos dejamos caer hacia él. Justo en la zona alta damos de nuevo con la senda, que seguimos durante un par de zetas, aunque enseguida volvemos a perderla.


De todas formas se trata de un hayedo bastante limpio que se deja bajar bien. Lo hacemos con ligera tendencia a la izquierda, por donde parece ser que bajaba la senda de Los Pandanes a Les Felgueres aunque ya no volvemos a dar con ella.



Por fin salimos del hayedo y entroncamos con la senda que desde Les Felgueres sube por el Texíu hacia el Argayu y La Valencia y que yo ya conocía, justo cuando el sol ya está empezando a desaparecer tras el Cuchu y tiñe de rojos el Retriñón.


Cruzamos el Prau les Felgueres y paramos a echar un trago en la fuente.


Luego nos acercamos a la mayá Les Felgueres y su refugio que me encuentro más cuidado que la última vez que lo visité. Lo han desbrozado y está limpio.


Desde Les Felgueres bajamos hacia la Cruz de los Ríos. También han desbrozado el camino, lo que es de agradecer, porque se estaba perdiendo en la zona de la Escamplaína les Felgueres, una zona propensa a llenarse se maleza.


Cruzamos el río del Alba que viene con muy poca agua para las fechas en que estamos.


Y pasamos por la Cruz de los Ríos con su refugio, punto habitual de finalización de la conocida Ruta del Alba. A estas horas ya no veremos a nadie por allí.


Desde aquí ya solo quedaba bajar por la Foz del Llaímu. Una pena la hora que era, con el sol ya tras las montañas y poca luz para hacer unas fotos decentes, aunque es un sitio que ya he visitado en multitud de ocasiones.


De todas formas es imposible pasar por la Cascada la Pontona y no tirarle una foto.


Poco más adelante veríamos otra cascada en la margen derecha. Es el arroyo que baja de La Escombrera, el mismo que vimos salir de la bocamina inferior hace unas horas.


Y ya sin prisas para el coche.


Una tarde bien aprovechada. Os dejo el track.

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Un saludo
Cienfuegos

14 comentarios:

  1. Siempre buscando alternativas con su complejidad para acceder a cumbres hermosas. Precioso reportaje como siempre. Un abrazo Javier

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    1. Bueno, de lo que se trata es de seguir conociendo otros caminos y si encima son tan chulos como este, pues bienvenido sea.
      Un abrazo

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  2. Espectacular Javi. Ésta ya me había comentao Yoni hace un tiempo que teníamos que hacerla y, por lo que veo, va a ser impepinable el acercase; eso sí, a ver si Pancho repite que si no, esos 12 km de más por el Alba van a doler.
    Muy chulo el reportaje.

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    1. Hombre, lo de salir desde Soto si que es un coñazo, pero podría combinarse con alguna otra senda en la zona baja del valle. Aunque, claro, si va Pancho, que puede meter el coche, se abre todo un mundo de posibilidades por arriba. La senda es corta, pero merece la pena.
      Nos vemos

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  3. Otra ruta que pasa al cajón de "pendientes", y gracias a tí tenemos ya un montón, a ver si este mes de mayo, una vez curadas las tendinitis y demás desgracias del esquí, retomamos la actividad montañera.

    Saludos!!!

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    1. Pues a mejorarse Valentín, que las tendinitis dan guerra, pero claro, dándoos la caña que os dais con el esquí, normal. A ver con que rutas nos sorprendeis en la etapa montañera.
      Un saludo

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  4. Ruta que promete ser espectacular, solo ver las fotos, ya invita. Eso sí, con 23 kms, ya queda un ruton

    Saludos

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    1. Si, reconozco que en caso de tener que salir de Soto, es un coñazo, porque se hace muy larga, pero se puede recorat. Ya solo acercarse a conocer el camíno de la mina, merece la pena. El regreso se puede variar por alguno de los caminos de la margen derecha del valle.
      Un saludo

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  5. Preciosa ruta Javi, la verdad que apetez hacerlas todas, no hay tiempo, jejeje, un saludo.

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    1. Ya te digo, diego. Ni en dos vidas las acabamos, je, je.
      Nos vemos

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  6. Como comenta Paloma, eres un experto en encontrar nuevos y apetecibles itinerarios y en este caso lo has hecho una vez más!!
    Tarde muy aprovechada! Un abrazo!!

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    1. No se si soy un experto, pero si que lo que más me llama la atención son ese tipo de sendas, más incluso que muchas cumbres. Tiene que haber gente "pa tó", ja ja.
      Un abrazo

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  7. Bueno que sitios más chulos te sacas de la manga. Me ha encantado, la vegetación y el río con sus cascadas magníficos.
    Un saludo

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    1. Pues no se si conoces la Ruta del Alba, pero las fotos que puse no le hacen justicia. Merece la pena por si sola. Eso si, escoge un fin de semana que no sea puente, Semana Santa o Julio y Agosto, porque aquello se pone a reventar, pero aún así, sigue mereciendo la pena.
      Un saludo

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