domingo, 11 de octubre de 2020

Acantilados de Loiba

Habíamos pasado un estupendo día de playa en Esteiro y la verdad es que era de esas jornadas en las que apetecía quedarse remoloneando en la arena hasta el atardecer, e incluso darse el enésimo baño con los últimos rayos del sol, pero yo tenía el antojo de recorrer la ruta de los Acantilados de Loiba, así que dejé a la familia disfrutando del arenal y, tras un último y refrescante baño, tomé por la acondicionada senda que me habría de llevar hasta Porto de Espasante, a donde irían a recogerme. Por medio, 15 km de espectaculares acantilados, preciosas vistas, solitarias playas y algún que otro bullicio como el que conlleva un eslogan tan estúpido como efectivo como resulta ser el del "banco más bonito del mundo".

DATOS DE LA RUTA
  • Fecha: 27/07/2020
  • Zona: Rías Altas. Costa de A Coruña
  • Municipios: Ortigueira y O Barqueiro (A Coruña)
  • Inicio: Playa de Esteiro
  • Fin: O Porto de Espasante
  • Distancia: 15 Km
  • Desnivel máximo: 158 m
  • Desnivel acumulado positivo: 540 m
  • Tiempos: 3 horas
  • Dificultad: Fácil.

Saldría de la playa de Esteiro. Precioso y tranquilo arenal de frías aguas, todo hay que decirlo.

En la entrada del parking de la playa, junto al campo de futbol, arranca una pasarela de madera que está balizada como parte del Camino Natural de la Ruta del Cantábrico.

La pasarela cruza el arenal que se forma en la desembocadura del río Esteiro,...

...y que cruzaremos solo un poco más allá.

A la salida de la playa doy con una pista en la que tomo a la derecha.

Finalizada la pista, continúa una marcada senda que va a ofrecerme una preciosa vista sobre la playa de Esteiro y de Punta Herbosa.

Al lado contrairo veo los acantilados de Punta Vilardeira.

La senda asciende durante un tramo para alcanzar una mesa con bancos, el primero de muchos, en lo que se denomina el Mirador de Esteiro.

Punta Herbosa, tras la que se esconde el Cabo de Estaca de Bares.

Devolando Punta Vilardeira doy vista al siguiente tramo de costa, cuando ya veo al fondo del todo Cabo Ortegal y sus Aguillóns, una vista que va a acompañarme durante casi todo el trayecto.

Al fondo ya asoma la Playa do Picón

Era un día de muy buena mar y las aguas presentaban un color casi caribeño. Lástima que la temperatura no sea igual de caribeña.

Majos estos gallegos. Te van dejando piños de percebes a modo de tapa a lo largo de la ruta, ja, ja.

Buen camino, ancho y cómodo en todo momento.

Guapas playas que afloran en marea baja.

Una vista atrás.

Nuevo banco en la ruta. Ya comenté que se pasa junto a un buen puñado de ellos.


Alcanzo el pequeño núcleo de O Picón, con la playa homónima bajo él.

No estoy seguro de lo que fue, pero parecer parecía un viejo molino de viento.

Esta claro. Esta zona es la de Loyba, que no Loiba.

A la salida de O Picón hay un pequeño mirador. Desde él una escalera con no pocos peldaños permite bajar a la solitaria playa de O Picón.

Otra vista atrás

Solo un poco más allá otra escalera permite bajar a una cala de piedra en la que hay unos edificios. Quizás se usara como un mínimo puerto, ya que resulta muy recogida.


Costa Xuncos

Y a lo lejos, Cabo Ortegal y sus Aguillóns.

Alcanzo lo que, para mi, es el punto más guapo de toda la senda. Un pequeño cabo se adentra en el mar. Allí hay instalado un nuevo banco. Uno más. Uno que no se si será el más bonito del mundo, pero sin duda alguna, para mi, este es el más bonito de la ruta.

Las vistas son espléndidas y los aguillóns le dan un toque precioso. Lo mismo es un día tan estupendo como el que tenía esta tarde,...

...como en otra jornada de cielos plomizos que también pasamos por allí. Solo puedo imaginármelo en un día de mala mar, con las olas batiendo contra los acantilados.



Y solo un poco más allá alcanzo el que se lleva la fama. El "banco más bonito del mundo". El puñetero banco, vamos. El eslogan no puede ser más estúpido y sin embargo funciona. Vaya que si funciona. En toda la ruta solo me cruzaré con un montañero. Uno solo. Y en cambio aquí...un mercado. Mejor dicho, un circo. Gente a patadas haciendo cola, ¡¡cola!!, para sacarse una puñetera foto. Una foto que yo, casi robo entre pose y pose. Aparcamiento, chiringuito, furgoneta de helados, furgoneta de recuerdos,...lo dicho, un circo.

Huyo de allí como de la peste, nunca mejor dicho en estos tiempos que corren de distanciamiento social, y continúo con mi solitaria y tranquila ruta.

La pista se interna ahora en una plantación de eucaliptos, mientras va a ir ganando algo de altura.

Atrás se queda "o puñeteiro banco".

Playa de Fábrega. Otro precioso y solitario arenal.

Y el mirador de Coitelo. Una pequeña área recreativa con mesas y bancos.

Alcanzo un cruce que indica la bajada a la Ribeira do Carro. Tomo un tramo por la pista desde la que ya veo Pena Furada, con Cabo Ortegal al fondo.

Una nueva vista atrás a los acantilados de Loiba

El grupo de casas de O Rubido. Un poco antes una senda a la derecha, permite acercarse al mirador de Pena Furada.

La bajada a la Ribeira do Carro por donde acabo de estar.

La playa de Sarridal

Y por supuesto, Pena Furada

Llamativo y singular islote

Desde este punto la ruta se aleja de la costa. Vamos a ir siguiendo una pista que atraviesa un extenso eucaliptal en el tramo más insulso, seguramente.

Tras un buen tramo alcanzamos el núcleo de Mazorgán, guapo pueblo de arregaladas casas. Aquí atentos a tomar en un cruce a la derecha. No estaba bien señalizado cuando yo fui.

La senda atraviesa una zona de fincas y se aproxima nuevamente a la costa, aunque ya no vamos a tener la misma amplitud de vistas que en la primera mitad.

La senda gana altura y se interna en un pinar. Vamos a ir girando a la izquierda, bordeando Punta da Bandexa y Punta Barrosa.


Nuevamente en el pinar. Un tramo realmente guapo de senda estrecha, pero muy marcada.


A la salida del pinar damos vista a la playa do Bimbeiro. Un precioso arenal en el que ya habíamos estado un par de veces.

Al otro lado de la Ensenada de San Antón ya veo O Porto de Espasante, el que será el punto final de la ruta, aunque aún faltaba un tramo.

El sol ya empezaba a bajar y se reflejaba en la Ría de Ortigueira.

Cruzo la playa do Bimbeiro

Y accedo a la de Eirón. Aquí cometí el error de la jornada. Debería haber cruzado la playa y, superando el resalte rocoso del fondo, acceder directamente a la playa de San Antón, en lo que sería un tramo más corto y sin duda, más guapo que lo que al final haré.

En vez de eso, seguí las indicaciones del GR de Caminos Naturales que asciende con fuerte pendiente hasta alcanzar una estrecha carretera, por la que me tocará seguir, ya sin abandonarla, hasta O Porto de Espasante.

Alcanzo así O Porto de Espasante, cuando el sol alargaba ya las sombras y la gente estiraba los minutos en la playa de San Antón, con un último baño. Al fondo veo Punta Barrosa, por donde acabo de pasar. A mi quedaba esperar allí un rato por la familia que venían desde Esteiro.

Y tras adecentarnos un poco, para el puerto, a disfrutar de una nueva puesta de sol, "Made in Galicia", a las que ya nos habíamos acostumbrado.

Os dejo el track, aunque tampoco es que haga mucha falta.

 

Un saludo

Cienfuegos

6 comentarios:

  1. Lo del banco con mejores vistas (del mundo mundial) habrá que ir a verlo, pero lo que no me creo es lo del enésimo baño. Las aguas de Galicia (como las de Asturias) son del tipo que te das el primer baño porque por eso fuiste a la playa, el segundo para hacer un pis y se acabó.
    Me encanta la combinación de monte y mar.
    Un saludo Caleyeru

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    1. Buenas Pepe, lo del banco, casi que te lo puedes ahorrar, de verdad. Lo del agua, ¿que quieres que te diga?, yo soy de los que me baño siempre y aunque reconozco que el agua en Galicia está fría, días hubo de tres y cuatro baños. Pero si, esa combinación de monte y mar, a mi también me gusta mucho.
      ¡¡Un saludo!!

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  2. Interesante ruta por tierras gallegas, monton de playas, mejor banco del (mundo)? y curiosa la figura del islote de Peña Furada, ademas estando de vacaciones, se saborea el doble, sobre todo esas cervezas del final.
    Un Saludo Javier.

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    1. Pena Furada es muy curioso, si. Me recordó a alguna de las peñas que hay por la zona de Oviñana. Y las cervezas... eso era lo mejor Luis, jjj.
      Un saludo

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