30 enero 2026

Camino del Salvador. Etapa 0

El año anterior había recorrido el Camino Primitivo entre Oviedo y Santiago de Compostela y aunque lo habíamos hecho un poco a nuestra manera, en días sueltos a lo largo de varios meses, la experiencia me había gustado tanto que ya llevaba tiempo pensando en el siguiente Camino. Así, me pareció que la continuación lógica era recorrer el Camino del Salvador, el que comunica el Camino Francés con el Camino Primitivo y el Camino del Norte, uniendo León y Oviedo. Este si que lo haría del tirón, ya que son pocas etapas y además tenía la idea de hacerlo en solitario, aunque como suele pasar en el Camino, en realidad, solo, solo, no llegas a estar nunca.
  
Mi Camino
  • Número de etapas: 5
  • Distancia total: 126 Km
  • Desnivel total acumulado positivo: 2.782 m
  • Desnivel total acumulado negativo: 3.392 m
  • Horas total invertidas: unas 34 horas 
  • Etapa más larga: 34 Km
  • Etapa más corta: 19,5 Km
  • Máximo desnivel positivo acumulado en una etapa: 741 m
  • Máximo desnivel negativo acumulado en una etapa: 1.117 m 
  • Nota: Los desniveles acumulados varían bastante según donde se consulten. Los datos referidos son los que devuelve wikiloc.

El llamado Camino del Salvador es la ancestral comunicación entre León y Oviedo, recorrida por tantos y tantos peregrinos que en su andadura hacia Santiago de Compostela se desviaban hacia Oviedo para visitar su catedral, dedicada al Salvador y es que ya lo dice el refrán:

Quien va a Santiago y no al Salvador, 
visita al Criado y olvida al Señor.

En realidad, si entendemos que el llamado Camino Primitivo, entre Oviedo y Santiago, es el verdadero origen del Camino, durante los primeros siglos la peregrinación desde Europa hacia Santiago de Compostela se hacía principalmente por el que ahora se llama el Camino del Norte, o Camino de la Costa. Una vez que los reinos cristianos fueron ganando terreno a los reinos y taifas musulmanas, llevando la frontera más y más al sur, el viaje por el sur de la Cordillera Cantábrica empezó a ser más seguro por lo que tomó auge el llamado Camino Francés. Sin embargo, la visita a la catedral de Oviedo seguía teniendo su interés al acumular la Cámara Santa uno de los mayores relicarios de Europa, entre las que destacaban el Santo Sudario, espinas de la corona, una rama de olivo y tantas y tantas más. Por tanto, eran muchos los peregrinos que al llegar a León tomaban dirección norte, hacia tierras asturianas para alcanzar después Santiago de Compostela, bien por el Camino Primitivo o bien por el Camino del Norte.

Hecha esta pequeña introducción, no era un motivo religioso el que a mi me llevaría a recorrer este Camino, si no el simple hecho de conocerlo. Además, siendo de Oviedo la logística se simplificaba bastante. Viajaría a León en AVE para después regresar caminando a mi casa. Así, sin más.

El Camino del Salvador suele estructurarse en seis etapas, aunque yo lo haría en cinco, sin que eso suponga un exceso que lo endurezca especialmente. Lo normal suele ser hacer parada en Pola de Lena, tras salir de Pajares, pero si la etapa anterior la alargamos ligeramente hasta Llanos de Somerón, nos permitirá acometer una etapa, sin duda larga pero factible, que nos lleve directamente a Mieres del Camino, acortando así una jornada.

Al ser un Camino corto, de cinco etapas, la mochila no precisa ser muy grande ni pesada. Yo conseguí ajustarla a unos 7 kg de peso, que sería el ideal (no superar el 10% de tu propio peso, algo que no siempre es fácil). Entre las cosas que llevaba y que considero útiles, estarían un par de pinzas para tender la ropa a airear o secar; un saco sábana, ya que en los albergues te dan sábana bajera y funda de almohada, pero no sábana de arriba, con lo que te tapas directamente con la manta o edredón que habrán usado cientos de peregrinos antes que tú; unas chanclas para la ducha y un calzado de descanso; y una toalla de microfibra. Combiné la mochila con una riñonera para llevar a mano lo esencial, móvil, dinero, gafas, unos cascos para escuchar la radio, unas notas de cada etapa,... La previsión del tiempo en mi caso mejoró mucho a última hora por lo que opté por dejar el plumas en casa y no llevar camisetas de manga larga. En su lugar opté por unos manguitos que usaba con las camisetas de manga corta Es una opción muy útil, ya que por la mañana sales de largo y cuando calienta el día, te quitas los manguitos y sigues en manga corta, sin necesidad de cambiar de camiseta. Por último, acordaros del cuidado de los pies. Unas tiritas para las ampollas son fundamentales. En mi caso no llevaba y tuve la desgracia de que una bota vieja me hizo daño un día. Por suerte, en el Camino se comparte todo. Incluso las tiritas.

Así pues, reservé cama en un hostel de León - el Globetrotter Urban Hostel, un hotel de cabinas en habitaciones compartidas bastante económico (25€) y pegado a la Catedral - y me desplacé en AVE la tarde del día antes para dormir allí. La Credencial de Peregrino específica para el Camino del Salvador, podéis solicitarla en la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León Pulchra Leonina, aunque en mi caso al ser domingo de tarde me la encontré cerrada. También la Oficina de Turismo estaba cerrada, con lo que la alternativa fue el Albergue de Peregrinos del Monasterio de las Hermanas. Benedictinas "Las Carbajalas", donde la conseguí por 2€. Allí fui con Felipe, un colombiano que había conocido en el hostel y que también necesitaba su propia credencial, si bien para el Camino Francés que iniciaría al día siguiente en León. Junto con Felipe di un vuelta por León, visitamos la catedral y después fuimos a cenar algo, compartiendo charla, vinos y cena con Mathew, un neoyorquino parlanchín de lo más majo. Alternamos por el barrio del Húmedo hasta cerca de las 11 de la noche y luego, para el hostel a dormir, que al día siguiente tocaba madrugar para acometer la primera etapa.

Un saludo
Cienfuegos

No hay comentarios:

Publicar un comentario