domingo, 23 de noviembre de 2014

Por la cuenca del Pelabarda

01/11/2014
Macizo del Cornión. Picos de Europa
Concejo de Cangas de Onís (Asturias)

Le debía una ruta al bueno de Andrés ahora en otoño. Pensando en una ruta corta, no demasiado exigente y con algo de bosque tiré de la carpeta de pendientes para recuperar esta circular que incluía la ascensión a la modesta cumbre de Piedras Negras. Con lo que no contaba era con la niebla, una cerradísima niebla que nos dejó sin cumbre y que a punto estuvo de darnos un buen susto al perder la senda en el peor tramo posible, entre las majadas de Pelordaña y Pandecolines.



Inicio/Fin: Refugio de la Vega de Enol
Distancia: 14,5 Km
Desnivel máximo: 10 m (se trata de una ruta en la que salimos casi que desde el punto más alto)
Desnivel acumulado: 640 m
Tiempos: 6 y 1/2 horas
Nota: En el descenso al Campo Pelabarda hay senda, pero se trata de sendas muy perdidas en las que hay que saber moverse para no perderlas. Por supuesto no recomiendo seguir nuestro track en la zona marcada en el plano. Siempre hay que tener muy presente que, toda esa zona, es muy mal terreno en caso de niebla.


Dejamos el coche en el aparcamiento del refugio de la Vega de Enol, donde luego esperábamos poder tomar algo.


El día feo de narices. La previsión no era especialmente mala, pero subiendo a los Lagos ya nos habíamos metido en niebla de la que no salimos casi hasta arriba.


Sin embargo a ratos las nubes se abrían y mostraban un cielo azul por encima, así que esperábamos que el día fuera abriendo poco a poco y total, a nosotros, con que la niebla levantara un centenar de metros nos valía.


Total, que salimos de la vega por la pista que se dirige a Pandecarmen, pasando junto a las cabañas de Enol y de Vega la Cueva.



Por fin alcanzamos Penadecarmen, con un buen puñado de coches. El valle del Pomperi, por donde íbamos a bajar aparecía cubierto por la niebla.



Mi idea era subir a Vega la Piedra y bajar desde allí a los Llanos del Burdio, pero mis compañeros no conocían el acceso directo al Camín de la Madera, así que unos metros antes de llegar a Vega el Huerto, abandonamos el tradicional camino de Vegarredonda, para tomar la senda que baja hasta el río Pomperi.


Vadeamos el río, solo unos metros por debajo del Pozu el Alemán, el verdadero, no el del Puente Redimuña.


La senda se muestra evidente mientras sube hasta los Llanos del Burdio.


Atravesamos hacia la izquierda los Llanos del Burdio, como si fuéramos a tomar el Camín de la Madera, que recorrí todavía la primavera pasada y que teneis en el blog AQUI. Hoy sin embargo la idea era bajar por todo el valle del Pomperi hasta el Campo Pelabarda. Abajo, en la margen derecha se aprecia la masa boscosa del hayedo de Pome. Enfrente, al otro lado ya del Pelabarda, deberíamos ver la línea de cumbres que a la izquierda culminan en Piedras Negras, la que era nuestro objetivo para hoy.


Empezamos a perder metros. La senda se pierde a tramos por lo que debemos ir atentos.


Tenemos que pasar por encima de una zona donde nace un abundante caudal de agua. Es la Fuente la Cerezal, hasta la que me acerqué a sacarle una foto.


A partir de este punto la senda se interna en el bosque la Cerezal. Hay esporádicos jitos. De todas formas la senda está relativamente marcada. No debemos buscar la cercanía del río. La senda pierde metros a la vez que este, manteniéndose siempre a bastante altura sobre él.



Al otro lado del valle iremos dejando el bosque de Pome, otro rincón precioso sobre el que también teneis una entrada al blog AQUI. Por momentos el sol se abría paso entre las nubes y confiabamos en que poco a poco fuera despejando.


Poco después cruzaremos un pequeño resalte, que es el Collado del Monte, desde el que la senda pierde altura con mayor pendiente.


La senda por la que estamos bajando forma parte del Camín del Puertu de los pastores de Següenco. Me llamó la atención que todavía se veía usado de haber bajado vacas recientemente.


Cuando ya llevemos un buen trecho, la senda se acercará al río. Puede que sea el tramo más guapo. Aquí el bosque se vuelve selva.



Por fin alcanzamos el nivel del río que en estas fechas baja con poco caudal, pero que debe ser todo un espectáculo verlo aquí en pleno deshielo.



La senda remonta de nuevo unos metros sobre el río para pasar por arriba un tramo donde este se encañona. Piedras y árboles están tapizados por un manto contínuo de musgo.



Por fin alcanzamos el Campo Pelabarda. Se trata de una zona que se muestra más depejada de arbolado, señal inequívoca de su uso en otros tiempos como majada, si bien apenas quedan restos de ella.


Alcanzamos el Puente Pelabarda, junto al que hacemos una breve parada para picar algo y coger fuerzas para la ascensión que viene a continuación.


El río Pelabarda, del que es afluente el Pomeri, uniéndose solo unos metros por encima del puente. También con poco caudal.


Empezamos a remontar la ladera contraria por el Tabláu. Desde aqui tenemos una perfecta vistión de la Canal de la Muyada que permite una esforzada ascensión al Jaedo de Ciarda. Esta para otro día.


El valle del Pomperi por donde acabamos de bajar.


A mitad de ascensión nos tropezamos con una víbora de Seoane. Quería haberle sacado alguna foto más, pero no me dió opción y como comprenderéis, tampoco era plan de echarle mano.


Seguimos subiendo. No es que sea mucho desnivel, pero la pendiente es de las buenas.


Por fin alcanzamos la pequeña vega en la que se asienta la majada de La Cobertoria, cuando ya me empezaba a temer que no íbamos a librar la niebla.


La majada hoy es una mera ruina. Lo que si quedan son unos impresionante fresnos.


Seguimos ruta en dirección a la majada de Pelordaña, pero en cuanto dejamos atrás la vega de La Cobertoria nos metimos de lleno en la niebla.


Pasamos la fuente El Cucián y seguimos hasta bien cerca de Pelordaña, donde ya vimos que era tontería intentar seguir a Piedras Negras. Viendo como estaba el día, a la altura de la fuente deberíamos haber buscado una senda que bordeara el Porru Merín por la derecha, pero seguimos subiendo hacia Pelordaña. Yo este día, y en contra de lo que es habitual en mi, no llevaba track de la ruta, así que buscamos una senda que hacia la izquierda y ganando metros por aquella ladera tomada mayormente de cotolla, nos condujera bordeando el Paré Merín hacia la majada de Pandecolines. La que tomamos y que desapareió al poco, no nos llevó por donde pretendíamos, de manera que atravesando sin senda alguna un terreno muy, muy malo de andar y navegando a ciegas entre la niebla, solo gracias al GPS, acabamos abandonando la idea de llegar a Pandecolines pasando entre el Porru Merín y el Porru Caballeru y tomamos dirección norte, hacia donde sabía que acabaríamos por salir a otra senda que bordea por el norte el Porru Caballero, y que al final fue a la que realmente llegamos.


Solo cuando me vi en la senda que bordeando por el norte el Porru Caballero, nos conduciría a la collada Jermosa, respiré tranquilo y aún así hubo que seguir el resto de la ruta con toda la atención del mundo para no volver a liarla. Por supuesto Pandecolines, ni lo vimos.


Cruzamos la amplia collada Jermosa entre la niebla. Ni rastro de las espléndidas vistas sobre las cumbres del Cornión que sin duda justificarán el nombre de "jermosa". Bordeamos por la derecha el Porru la Jermosa y en la Collada los Blancos giramos a la izquierda, para bordear por ese lado la Xerra la Cuenca, en un tramo donde la senda va literalmente por la peña y que puede que fuera la parte con mayor niebla.



Tras cruzar la Vega las Traviesas, alcanzamos Las Tremas, una serie de colladinas que, como su nombre indica, rezuman agua por todas partes. Por suerte la senda desde Collada Jermosa está muy pisada y se mostraba bastante evidente.



La foto no está tomada en blanco y negro, ni retocada lo más mínimo. Esa era la visibilidad que, por momentos, teníamos.



Tras cruzar un último colladín bajamos por la Cuesta las Porqueras a salir a la amplia Vega de Fana, tomada como toda la zona, por la niebla.


En Fana salieron a recibirnos un buen puñado de mastines que acabaron por animarnos a no parar a comer nada allí y seguir hasta Enol. La verdad es que la mojadura por la niebla empezaba a ser considerable y apetecía llegar ya al refugio. Hasta para salir de Fana a la carretera - no quisimos tomar la pista - hubo que tirar de GPS.


Y en el lago de Enol esto era lo que se veía. Un día estupendo para andar de monte por el Cornión, vaya.


Por fin alcazaríamos el refugio de la Vega de Enol. Ni nos cambiamos. Nos fuimos directos al bar, a sentar el culo en algún sitio seco y a resguardo. Allí, nos quitamos un poco el mal sabor de boca que nos había dejado la ruta, con un par de tablas de queso de Cabrales y Gamonéu, acompañados de un par de pintas de vino. La ruta no sale de la carpeta de pendientes. Y es que creo que merece la pena repetirse y disfrutarla como se merece. Pero con mejor día, eso desde luego. Os dejo el track, recordándoos que entre Pelordaña y Pandecolines, no sería buena idea seguir nuestra ruta.


Un saludo
Cienfuegos

16 comentarios:

  1. ENTORNO APOTEOSICO, con niebla y todo!! Saludos

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    1. Y que lo jures. Habrá que volver con mejor día.
      Saludos

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  2. Sois unos aventureros...con un día así de incierto ir a esa zona de Peñas Negras que es toda muy similar. Yo pensaba que volveríais por la senda que hay bajando de Piedras Negras a la cuenca del Pelabarda pero que va bordeando por debajo de Pandecolines y el Porru la Jermosa y va a salir a Fana . Nosotros para ir a Peñas negras la hicimos circular por la Porqueras y Sierra de Cuenca y volvimos por donde te digo. Es una ruta de enmarcar pero con buen tiempo. Así no me meto yo en ella ni jarta vino...Un abrazo

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    1. Atravesao que es uno, Paloma. Viendo como estaba el día y donde nos metimos, a toro pasado, esa ruta que tú apuntas hubiera sido lo más juicioso. Pero como de donde no hay no se puede sacar y nosotros queríamos vovler por arriba, pues, ... eso. Por la zona volveré que Piedras Negras sigue pendiente y esta vez no cuenta como visita.
      Un abrazo

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    2. No te la puedes perder, ya que desde ella observas la Mecedura de los Ríos como desde ninguna otra. Y zonas del Cornión...ni te digo.
      Aún sigo con la maleta preparada para ir a Madrid...parece que no tiene mucha gana de conocer un mundo nuevo... Un abrazo

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    3. La repètiré pero seguramente la deje ya para primavera. Y nada, a esperar. Se ve que está a gusto allá dentro.
      Un saludo

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  3. Pues con niebla y todo la ruta me parece muy guapa.
    A repetirla.
    Saludos.

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    1. La repetiré, que me quedé sin disfrutar de las vistas que tiene la zona alta y se de buena tinta que son espectaculares hacia la zona alta del Cornión.
      Un saludo

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  4. Lastima que la niebla os fastidiase el día porque por el reportaje parece que la ruta es preciosa, aun no conozco nada de Pandecarmen hacia el Dobra, pero me parece que no voy a tardar en hacer alguna ruta por la zona.
    saludos

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    1. Pues lo mismo el descenso por Pome, que por este camino, como acercarse hasta el Collado los Cabritales, encima de la Mecedura, por el Camín de la Madera, son rutas muy recomendables, Manuel.
      Un saludo

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  5. Vaya susto lo de la niebla, sin duda, a mí, con las tormentas, a lo que más respeto le tengo. Pero bueno, lo importante es disfrutar un día con los amigos y que todo acabe saliendo bien.
    Por el resto, la ruta tiene que ser preciosa, aunque la zona no la conozco prácticamente nada, salvo el tramo hasta Vega la Piedra lógicamente.
    Preciosas las fotos y las descripciones.
    Un saludo!

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    1. Pues si, la niebla suele dar estos sustos, sobre todo en Picos. La zona merece la pena conocerse, aunque solo sea bajar por Pome hasta el Puente Pelabarda. Es una zona muy poco visitada, pero guapísima y al lado mismo de los Lagos.
      Un saludo

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  6. Una ruta de las que nunca se hacen porque te centras en las cumbres, pero que es muy interesante, de todas formas es una zona en la que perderse es muy fácil, mejor sin niebla.

    Otra ruta que queda en "tareas pendientes".

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    1. Razón tienes. Cuando vamos para Pandecrmens, suele ser para tirar para arriba, para los Picos, pero por la zona de abajo quedan recorridos muy guapos tambien, que merecen la pena conocerse. Y si, mejor sin niebla.
      Un saludo

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  7. Estuvimos por allí hace unos meses y sé de la dificultad del terreno máxime con esa espesa niebla. Buena ruta, lástima de tiempo pero qué te voy a contar yo si lo sufrí en mayor medida recientemente. Saludos

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    1. Ya te digo si es terreno comprometido en caso de nebla. Habrá que volver, pero garantizando más y mejor el tiempo.
      Un saludo

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