26 noviembre 2019

Peña Saleras desde Villa de Sub. Senda de la Peña

Hace unos meses habíamos ascendido a Peña Saleras desde Villa de Sub por la Senda Valmayor, senda que no conseguimos recorrer íntegramente. Sin embargo aquel día, un vecino nos indicó la existencia de otra senda, la Senda de la Peña, que además se iba a desbrozar solo unos días más tarde. Quedaba por tanto pendiente una nueva visita a la Sierra de Sobia. En esta ocasión aprovecharía una tarde para ascender por la Senda la Peña y, tras hacer cumbre, acercarme a conocer el hayedo de El Miru, desde el que remontaría hacia el Cantu Valmayor para intentar dar, ahora si y en descenso, con la huella de la Senda Valmayor, algo que tampoco en esta ocasión lograría.


DATOS DE LA RUTA
  • Fecha: 14/05/2019
  • Zona: Sierra de Sobia
  • Concejo: Teverga (Asturias)
  • Inicio/Fin: Villa de Sub
  • Distancia: 11 Km
  • Desnivel máximo: 835 m
  • Desnivel acumulado positivo: 1.020 m
  • Tiempos: 4 y 1/2 horas
  • Dificultad: Difícil. La Senda Valmayor apenas conserva su huella y se pierde con facilidad por lo que hay que tirar de orientación en la ladera de Sobia. 
  • Nota: En el descenso desde Valmayor yo cruce una zona muy tomada de maleza y arbolado que NO RECOMIENDO seguir. Os aviso por si os descargáis el track.


Aparqué en la parte baja de Villa de Sub, desde donde ya veo el paso que tengo que ganar en un primer momento. La zona de hiedra, por donde cruza la senda en Sobresaltu.


Subo por las cuestas - buenas cuestas - del pueblo y paso junto al lavadero y más arriba junto a la Fuente de la Cruz, en la cruz de caminos, claro, donde cargo agua. De momento sigo las indicaciones que me llevan hacia la escuela de escalada.


Enseguida entronco con el camino de ha de llevarme a Sobresaltu.


La tarde resultaba espectacular y con muy buena temperatura. Dejo atrás Villa de Sub y abajo en el fondo del valle, Páramo.


Efectivamente le camino está recién desbrozado. Mucho más transitable que cuando vinimos hace unos meses. Una gozada.


Bajo la hiedra se abre la cueva de El Cándanu, frente a la que acabo de pasar. Clavada en la peña a su entrada hay una vieja herradura. Quizás para atar el ganado, quizás parte de un cierre.


Tras la cueva salgo a una pequeña vega sobre la que se abre una marcada canal. La senda va a ir subiendo por ella. Al otro lado del valle veo la localidad de La Foceicha.




Poco a poco voy ganando altura sobre el pueblo. Al otro lado del valle en todo momento disfruto de las vistas sobre el Ferreirúa (izda) y Las Piedras (dcha).


Muy guapa la senda en esta parte, buscando los pasos entre las peñas.


Ya asomaban las Ubiñas.


Alcanzo la tendida ladera de Penaḷḷana. En mi anterior visita tomamos una senda que la recorre casi en llano hacia el noroeste, tal y como os conté AQUÍ. Hoy al alcanzar un cruce (apreciable gracias a que está recién desbrozado y a que lo marqué con un jito) giro a la derecha para seguir subiendo hacia el este. Al otro lado del valle veo Peña Vigueras.


La senda sube con fuerte pendiente manteniendo la dirección por lo que parece una especie de repisa. Paso junto a una bañera utilizada a modo de bebedero y por fin me pego a las paredes que caen sobre las fincas de Los Cabrales. Por entre ellas bajamos durante la anterior visita.


La senda sigue muy pegada al corte, lo que supone ir disfrutando de las vistas sobre el macizo de las Ubiñas.


Paso sobre la canal de Les Canalices, que permite un descenso hacia las fincas del Ḷḷanu Bustieḷḷu.


Finalmente gano la parte alta de la sierra. En la parte final, donde más aflora la caliza, la senda está muy desdibujada y hay que "navegar" un poco. Yo aprovecho para acercarme más al corte de la sierra, para tirar alguna foto hacia las Ubiñas, que estaban preciosas.


Después giro al norte, ganando altura en busca de la línea de mojones que hace de límite entre los concejos de Teverga y Quirós.


Alcanzo el primero. Llegar a él supone cruzar un tramo un poco quebrado, pero merece la pena. Desde aquí ya será mucho más sencillo seguir a la cumbre principal.


Otra vista sobre las Ubiñas. Si es que no me cansaba de tirarles fotos.


Picos de Europa, con algo de bruma.


Vistas hacia Babia y Somiedo. Destaca sobre todo el Morronegro (izda) por detrás del Ferreirúa.


Continúo al norte, pasando por un segundo mojón y desde el que ya veo al fondo el vértice geodésico de Peña Saleras, o mejor dicho, el Barriscal.


Una vista atrás. Si, las Ubiñas. Otra vez.


Al norte, toda la Sierra de Sobia. Terrible planicie salpicada de jous.


Un poco más y alcanzo por fin la cumbre de El Barriscal, habitualmente conocido como Peña Saleras, si bien las Saleras son en realidad una serie de vegas que caen al oeste de la cumbre y que más tarde recorreré. Al fondo se recorta la Sierra del Aramo en toda su extensión.


Paré un rato en cumbre a picar algo. Es esta una cumbre que me gusta mucho. No se las veces que tengo venido, siete, ocho, ... buenos recuerdos de hacerla en invernal o con amigos que ya hace tiempo que colgaron las botas.


Si, lo se. Un poco cansino con las fotos sobre el macizo, pero es que de verdad que con aquella luz estaba espectacular.


Tirando de zoom, empastados Colines, Práu Fontán y Fontanes, elevándose sobre la vega de Soceḷḷares. A la derecha asomando Peña Ubiña.


Peña Rueda


Más vistas sobre Picos de Europa.


Cornión, con Peña Santa


Urrieles con Torrecerredo (izda).


Y algunos detalles de lo que se veía, el Picu Torres, sobre el Puerto San Isidro


El Cornón sobre el Puerto Somiedo


Peña Calabazosa


Torre de Orníz


Tras el descanso abandono la cumbre. La idea ahora es bajar como si me dirigiera a la braña los Fuexos, así que bajo al noroeste, hacia el valle de La Forcada.


Tras bajar toda el valle alcanzo un jou que bordearé por la derecha para subir a su izquierda, donde se localizan los restos de la braña Murias.


Una vista atrás desde braña Murias


Por encima de los restos de la braña alcanzo un colladín que me da paso a un nuevo valle. Estoy entrando en el valle de Murias.


Senda muy marcada que desciende todo a lo largo del valle hacia la braña Los Fuexos.


Me salto, a propósito, un cruce y bajo aún unos metros hasta dar vista a la hoya en la que se asienta la braña Los Fuexos, donde había bastante ganado.


Luego subo nuevamente hasta dar con un cruce donde una senda entra a la derecha, hacia el Monte el Miru, el bosque que se abre a esa mano.


Tenía ganas de conocer la senda que atraviesa el Monte el Miru. El hayedo es guapo y la senda cuenta con algún paso precioso para sortear los crestones calizos.




Guapo el bosque. No muy denso y con fayas de poco porte. No hay mucho suelo para que desarrollen, pero muy guapo, de verdad. Con bastantes texos.


Y al ser primavera me lo encuentro con el suelo alfombrado de jacinto estrellado.


La senda lo corta casi en horizontal.



Tras el bosque salgo a la despejada ladera que desciende hacia Pozaracheiru. Yo corto la ladera al frente, en horizontal.


Dejo abajo los restos de la braña de Pozaracheiru, que se asoman al valle de Teverga.


Yo sigo al frente, cuando ya veo la cumbre del Cantu Valmayor. Bajo ella se abren las vegas de las Saleras, empezando por la Fondera, hacia la que voy, ya que quiero asomarme al borde de la sierra.


Me asomo a una de las canales que se descuelgan hacia la Foz de la Estrechura, la Canal de Valmayor.


Luego asciendo por la siguiente vega de las Saleras.


No llegaré a la Salera Cimera, ya que me salgo a la derecha, ascendiendo hacia la collada que se abre bajo el Cantu Valmayor.


Y "ya que estoy aquí", subo a hacer cumbre en el Cantu Valmayor. Cumbre modesta, pero de preciosas vistas, especialmente sobre la Foz de la Estrechura.


Increíble que por ahí pase la carretera de Teverga al Puerto Ventana.


Todo el flanco occidental de la Sierra de Sobia.


Nuevas vistas sobre el valle, con la cumbre de Peña Vigueras (dcha) y el pueblo de La Foceicha.


Desciendo hacia la collada. Por ella pasa la Senda Valmayor. Nos costó seguirla el día que ascendimos por aquí. A ver que tal se da en bajada.


De momento localizo un tramo armado que sale de la collada hacia la izquierda.


Al poco el camino se convierte en una simple trocha que parece ir bajando con poca pendiente siempre con tendencia a la izquierda. Por suerte el terreno no resulta complicado.


Sin embargo la senda acaba por desaparecer. Aquí tuve el momento glorioso de la tarde. La traza que traía parecía que acabaría por llevarme nuevamente a la Senda de la Peña por donde había subido. Seguir hacia ella hubiera sido lo más inteligente. Pero ¿quién dice que yo lo sea? Desde este punto NO RECOMIENDO seguir mi ruta. Yo vi lo que me pareció una pequeña vega por debajo de mi y bajé hasta ella. Desde aquí seguí bajando sin senda alguna y como pude, para acabar metido en las Matas del Cueirán, unas densas matas de avellanos que cuesta un triunfo cruzar. Malo no, lo siguiente. De mala o peor manera las atravesé y ya intentando salir de allí a cualquier precio, atravesé un tramo muy quebrado, de mal andar y cubierto de maleza, donde lo más fácil es partirse una pierna, intentando alcanzar la traza de la Senda de la Peña, a la que saldría por fin ya bastante abajo.


Lo que quedaba ya era buen terreno y conocido. Volver a descender hacia El Cándanu, cuando ya veía abajo Villa de Sub y Páramo.


Villa de Sub ya muy cerca. El Ferreirúa ejerciendo de faro.

Ya con las sombras alargándose alcanzaría Villa de Sub, para cerrar una nueva circular por la Sierra de Sobia. Os dejo el track, si bien os recuerdo que no lo sigáis en la parte final de la Senda de Valmayor.


Un saludo
Cienfuegos

2 comentarios:

  1. Como me gusta leer las correcciones de los auténticos nombres de la voz de los lugareños... Víctor Manuel Delgado ye un referente. Cuánto le debemos!!! Preciosu reportaje. Mi suegru era de La Villa de Sú y mi suegra de Páramo

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    1. A Victor le debo casi toda la toponimia que aparece en la entrada Mar. Préstame que te preste.
      Un abrazo, Mar

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