01 enero 2021

Fotografías 2021

Existía un bosque, allá en la Europa vikinga, al que acudían los ancianos que habían dejado de ser útiles para la comunidad. Sabían aquellos viejos que Odín, también llamado Dios de los Ahorcados, sólo les admitiría en el Gran Banquete si morían en combate o si, habiendo alcanzado la edad crítica, se apartaban voluntariamente del camino. Así que se adentraban esos hombres en la espesura, anudaban las sogas a las ramas y se dejaban caer con el orgullo de quien no titubea siquiera ante la Muerte. 
Los bosques de Upsala. Álvaro Colomer 

El bramido del agua embravecida que se precipita valle abajo.
El mecer de las ramas empujadas por el viento sobre sus incipientes hojas.
El canto de los pájaros en alocada búsqueda de pareja.
El crujir de la hojarasca y los guijarros levemente movidos por lagartijas.
El batir de alas de una legión de insectos de todo tipo, tamaño, forma y color.
El ensordecedor y mágico despertar de la primavera.

Basta. Me iré al extanjero.
¿Es que siempre voy a suspirar y languidecer?
Libres son mi vida y mis versos,
Libres como el camino,
desatados como el viento.
George Herbert


Cuatro son las virtudes cardinales enunciadas por Platón.
Templaza, para afrontar los malos momentos.
Prudencia, a la hora de asumir determinados retos.
Fortaleza, para superar los esfuerzos.
Justicia, para ser merecedor de la recompensa.
Me gusta creer que la montaña da la justa medida en cada una de ellas.

Hoy me levanté nostálgico. Nostalgia de viajar. De salir. De visitar. 
Nostalgia de disfrutar otros amaneceres y otros atardeceres. 
De oír otras lenguas. De sentir otros olores.
De huir de lo cotidiano. De este día de la marmota que nos ahoga.
Fuga mundi.
 

Reflexiones para un día de frío insoportable en el que creí perder los dedos de una mano:
"Un hombre que ha pasado por experiencias amargas y ha viajado lejos, 
disfruta incluso de sus sufrimientos después de un tiempo".
Homero. La Odisea
 

 

Por pedir podría pedir muchas cosas. Como otros años.
Pediría salud, trabajo, algo de dinero, lo justo ya que no soy de gustos caros.
Y montaña, claro. Pediría montaña, también.
Pero viendo como nos salió 2020, me conformaré con un año normal.
Normal para abrazar a la familia.
Normal para tomar unas cervezas con los amigos.
Normal para viajar a donde me plazca y hacer montaña cuando me apetezca.
Normal... para vivir.


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