26 abril 2021

Pico Tonón entre La Viña y Monasterio del Coto

Hace muchos años realicé una travesía por la Sierra de Santa Isabel en la que visitamos la braña de La Viña. El recuerdo que me dejó aquel conjunto de hórreos y cabañas fue tal que ya hacía tiempo que tenía ganas de volver. Esa sería la excusa para la ruta de esta jornada. Ascender desde el pueblo de La Viña hasta su braña y recorrer luego el cordal de Sierra Seca, haciendo cumbre en las cimas de Peñas Altas y el Tonón o Cervero, con posterior descenso a Monesteriu´l Coutu, siguiendo en parte el recorrido de una de las etapas del GR-203 "Por donde camina el oso".

DATOS DE LA RUTA
  • Fecha: 27/03/2021
  • Zona: Sierra Seca. Parque Natural de las Fuentes del Narcea e Ibias
  • Concejo: Cangas del Narcea (Asturias)
  • Inicio/Fin: La Viña
  • Distancia: 25,5 Km
  • Desnivel positivo máximo: 1.040 m 
  • Desnivel positivo acumulado: 1.375 m 
  • Tiempos:  7 horas
  • Dificultad: Moderada. En algunos tramos del recorrido toca pegarse con la maleza que poco a poco va comiéndose los caminos. Incluso el GR tiene zonas muy abandonadas, como en el descenso a Monesteriu´l Coutu.


Dejamos el coche en la carretera del Puerto de las Mujeres Muertas, cerca de la iglesia de Iglesia Santa María Magdalena, bajo el pueblo de La Viña, hacia el que empezamos a subir.


La Viña nos sorprende. Es un pequeño pero precioso pueblo de arregladas casonas con grandes techos de ḷḷávana. Incluso sus hórreos conservan tal techumbre.


En la parte alta del pueblo desechamos la pista que asciende hacia la braña, para tomar el viejo camino que cruza a la derecha pasando sobre sus tierras de labor. Abajo queda el valle del río Del Coto.


El camino, en otros tiempos carretero, se dirige en llano hacia una pequeña foz que se abre entre las escarpadas y negras paredes de Los Abregales.


Guapo paso.


Buen camino que se eleva sobre espléndidas armaduras.


Accedemos así al valle de La Braña por el que vamos a subir. Los prados se mantienen limpios y aparentemente en uso. El camino sube en todo momento por la margen izquierda del valle.


Ojo si os descargáis el track, porque el camino da un par de revueltas y en una de ellas nosotros nos saltamos un cruce tomando por una senda que va justo por la linde de las fincas. Está muy tomada de escobero y tuvimos que subir un tramo por los prados para salir más arriba nuevamente al camino correcto.


Una vista atrás


Precioso el camino, a la sombra de un robledal.


Ya en la zona alta vemos al otro lado del valle la ubicación de La Braña, a la que tendremos que llegar, con la cumbre del Pico Cogollo detrás.


Alcanzamos la braña de La Viña. Sigue tan espectacular como la recordaba, con sus cabañas arregladas y sus diminutos hórreos que tan llamativos resultan. Parte de las construcciones conservan sus techos de ḷḷavana.


Una foto que me tira Alberto, da idea del verdadero tamaño de los hórreos. De juguete.


Guapa la braña, localizada en una collada.


Dejamos la braña ascendiendo por la Veiga la Braña hacia el collado superior, pasando antes junto a su fuente. Abajo se quedan las cabañas.


En el collado la Chanada damos vista a la vertiente contraria, a la cabecera del río Arganza, con los pueblos de Las Abieras (Las Avelleras) y San Fliz (San Féliz de las Montañas).


Desde la collada vamos a seguir durante un largo tramo por una buena pista que va a rodear la base del Pico Cogollo.


A esta altura ya empezábamos a disfrutar de las vistas sobre las cumbres de la cordillera, como estas hacia la zona del Teso Mular y Peña Rogueira, ya en Ibias.


Vamos ascendiendo poco a poco por la pista y contorneando el Cogollo, para empezar a dar vista a Peñas Altas y el Pico Tonón a su derecha, el objetivo del día.


A la derecha seguimos dejando el valle de Las Montañas, la cabecera del Arganza. En el centro destaca la cumbre del Cazarnosa.


Poco después la pista inicia el descenso hacia la collada de Folgueirosa, sobre la braña homónima y con el Pico Tonón al fondo.


Braña Folgueirosa. No tan llamativa como la de la Viña.


En la collada hay una fuente y una pequeña laguna. En la época en la que nosotros hacemos la ruta, pasaremos junto a varias.


Desde la collada asciende un marcado pero pendiente sendero por la ladera de Peñas Xuntas. Una vista atrás.


La senda forma parte del GR-203 "Por donde camino el oso" que en esta jornada vamos a seguir durante un par de tramos.


La senda se desdibuja un tanto en la zona alta. Hay que procurar no perderla porque el brezo, la cotoya y la escoba monopolizan las laderas y hacen harto complicado caminar fuera de las veredas. A la izquierda  desciende el valle de La Pasada hacia el río del Coto.


Una vista atrás, hacia el Pico Cogollo y la ladera que estamos cruzando.


En un momento dado dejaremos el GR-203, ya que éste bordea por el sur la cumbre de Peñas Altas, alejándose del Pico Tonón, que es nuestro objetivo. Dado que estamos muy cerca, ascendemos directamente a ganar la cumbre de Peñas Altas (1.446 m), desde la que vemos el Tonón.


Nuevas vistas sobre el valle del Arganza. A la lejos, en el extremo derecho se ve la Sierra de Peña Manteca.


El Cogollo y la pista por la que acabamos de bajar hacia la collada Folgueirosa. Sobre el Cogollo, a su izquierda, destacan con nieve el Cogoḷḷu Ceboḷḷeo y el Cornón. Al fondo a la derecha, ya en cordillera, sobresale el Cueto Arbás.


Abajo se aprecia el pueblo de Combos, al otro lado del valle del río Del Coto.


Si no me equivoco, la zona del Cuiña


Hacia el occidente el cordal pierde altura hacia la collada Pedrairas, a la que tendremos que llegar, pero aún no. A la izquierda destaca la cumbre del Chao´l Pozo o Pico da Golada, cuya ascensión os relaté AQUÍ.


Pero de momento nuestros pasos nos encaminan al Pico Tonón o Cervero, por lo que desde la cumbre de Peñas Altas descendemos por entre el brezal hacia la collada del Chano la Forguina que le antecede.


Al fondo, ya en cordillera, el Cueto Arbas (izda) y el Caniechas (centro)


Toca navegar un poco al paso por la Forguina, muy tomada de brezo y escobero, pero poco después alcanzábamos la cumbre del Pico Tonón o Cervero, con vértice geodésico (1.475 m).


Al noroeste vemos la Sierra del Valledor, que hace de límite del valle de Las Montañas, la cabecera del río Arganza, con un aspecto un poco desolador ya que esta zona fue devastada por grandes incendios no hace demasiados años.

Al norte, la Sierra de Lagos que culmina en la cumbre del Panchón (dcha) aparece cosida literalmente a molinos.


Girando al noreste se abren los valles cangueses, hacia tierras de Allande y Tineo con la Sierra de Peña Manteca al fondo (dcha).


Fontes de las Montañas (Fuentes de las Montañas)


Con el zoom a tope, vemos Tineo


Cueto Arbás a la izquierda y Caniechas a la derecha. En el medio el Cueto Rogueiro. De estos tres también tenéis información en el blog.


La Cordillera Cantábrica en su extremo más occidental.


Miravalles (izda) y Cuiña (dcha)


No paramos mucho en cumbre, así que al poco, para abajo regresando a Chano la Forguina. Desde él bordaremos Peñas Altas por su derecha en un tramo bastante incómodo ya que no hay sendas claras, sino varias trochas a diferentes alturas que cortan la ladera recubierta de un denso brezal. En todo caso toca ir ganando algo de altura para alcanzar una collada entre Peñas Altas y el Pedrairas.


Por fin, tras un tramo de bregar con el brezo alcanzamos Los Chagunos, una especie de "chao" o llano en la cumbrera de la sierra con una laguna de cierto tamaño sobre la que volvemos a ver el Cueto Arbás, Cueto Rogueiro y Caniechas. Aquí volvemos a tomar contacto con el GR-203.


Pasamos bajo la cumbre del Pedrairas y descendemos hacia la amplia collada Pedrairas, con una nueva laguna.


Sobre la laguna, al fondo, la cumbre del Tonón. Allí haremos una parada larga para comer y descansar un rato antes de afrontar el último tramo de ruta.


Después continuamos la marcha. La collada Pedrairas se abre sobre el valle de Las Brañas que desciende hacia el río Del Coto. Esta zona también parece haber sido calcinada no hace mucho. Una  verdadera pena.


Un ancho camino nos hace descender hacia una nueva collada, en la que se asienta la braña La Sieḷḷa.


A la izquierda se abre el valle de La Pasada. Ya al otro lado del valle del río Del Coto se alza el Pico Queipo (dcha).


En la Sieḷḷa se conservan un par de cabañas, una de ellas aparentemente recién restaurada.


En La Sieḷḷa dejamos de lado la pista que desciende valle abajo para tomar el ancho camino por el que sigue el GR-203. Una vista atrás a la braña y sl collado Pedrairas a la izquierda.


El camino corta en horizontal la ladera de Los Castieḷḷos atravesando una zona que debió ser un precioso robledal, hoy lamentablemente calcinado.




Alcanzamos un nuevo collado, el Forquín, en el que ya damos vista al valle de Monesteriu´l Coutu, unos 400 m por debajo.


El descenso hacia el pueblo no es cómodo. La maleza se está comiendo la senda del GR y en algunas partes cuesta seguirla e incluso interpretar por donde va. Aún así, nosotros conseguimos seguirla fielmente en todo momento.


Ya en la parte baja abandona el centro del valle para salirse a la derecha entrando en una zona poblada por buenos ejemplares de castaños.


Entraremos así por fin en Monesteriu´l Coutu, pequeño pero guapo pueblo con excelentes ejemplos de arquitectura popular. Cubiertas de pizarra y l.lávana. Casonas de piedra. Hórreos y paneras de gran tamaño,...


...y llamativas tallas. Una en concreto, esta, cuenta con una inscripción que se lee mal, pero que parece poner "esta obra se hizo el año 1781". Ahí es nada.


Allí, en Monesteriu podríamos dar por finalizada la ruta, pero a nosotros aún nos quedaba regresar a La Viña. Un "paseo" de unos 6,5 Km por carretera que en nuestro caso nos iban a amenizar un par de amigas que nos estaban esperando allí mismo y que ayudarían a solventar el trámite de forma mucho más agradable.

Junto al coche, cambio de ropa y la correspondiente cerveza ya de camino para partir el viaje. Una nueva ruta por el "lejano oeste" asturiano. Os dejo el track.



Un saludo
Cienfuegos

4 comentarios:

  1. Pues hace unos años hicimos una ruta similar, aunque un pelín más corta, y nos prestó mucho. El único recuerdo no tan bueno, fue un tramo que atravesaba una pista privada, y que según nos habían explicado, a algún vecino no le prestaba mucho ver gente por allí.

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    1. Si, en esa zona de Cangas todavía queda gente de esta que parece que le estorba que vayan montañeros o turistas. Supongo que poco a poco vaya cambiando a medida que el concejo se abra más al turismo. La verdad es que es una zona que está por descubrir y donde se pueden hacer muchísimas rutas. Un saludo

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  2. Como me gustan esos finales con ruedas!!!!!
    Saludos Caleyeru.

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    1. La verdad es que dan mucho juego para poder alargar las rutas.
      Un saludo

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