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05 noviembre 2024

Cabezu Llerosos y Cuetón por Pregüeles y las Envernadas

Había ascendido a Cabezu Llerosos desde La Molina y desde Ercina. Por su parte el Cuetón lo tenía hecho desde Inguanzu y desde Poncebos. Sin embargo no conocía yo aún Pregüeles ni las Envernadas, un par de sitios de esos por encima del Cares, que se me apetecían mucho. Su visita abría la puerta a ascender nuevamente a Cabezu Llerosos por un itinerario diferente, por el Colláu Cuernu y la cresta de La Gorgucina, con vistas al abismal territorio de los Arandanales. El descenso por Beceña me permitía alargar la ruta con una nueva visita al Cuetón, regresando por Ostón y la Canal de Bobia a Camarmeña y Poncebos. De sobra para un día.

28 octubre 2017

El Cuetón desde Poncebos

El Cuetón es la cima más nororiental del macizo del Cornión. Colgado literalmente sobre la Garganta del Cares y situado frente al macizo de los Urrieles, se convierte en un mirador privilegiado de gran parte de los Picos de Europa. Pero además domina todo el valle del Casaño y gran parte de las sierras costeras, alcanzando la vista hasta la rasa costera de San Vicente de la Barquera o Comillas, ya en la vecina Cantabria. Por eso cuando hace cinco años lo ascendí desde Inguanzu con un día en el que la niebla fue la protagonista, quedó apuntado para una nueva visita. En esta ocasión le propuse a Xoserra ascenderlo desde Poncebos por la Canal de Bobia, para regresar por el trazado del Maratón Pastoras de Portudera. Con lo que no contábamos era con que ese tramo entre Dubrieyu y Obar, ya en la carretera de Poncebos, fuera tan salvaje y se hallara en tal estado de abandono, convirtiendo el descenso en un suplicio no exento de complicaciones e incertidumbres.

24 agosto 2012

Al Cuetón por la Foz del Home Muertu

Era esta una de las rutas que tenía apuntadas para este realizar verano, así que aprovechando los primeros días de vacaciones, ¿para qué lo iba a demorar más? Lancé el órdago por si alguien quería acompañarme. Al final se vendría Santos. La previsión del tiempo no era especialmente mala, aunque al final la niebla fue la protagonista, impidiéndonos disfrutar, sobre todo en el descenso, de mejores vistas sobre las distintas majadas que atravesamos. Por contra en cumbre nos regaló un precioso mar de nubes.