sábado, 7 de noviembre de 2015

Alrededor de la Sierra de Brañapiñueli

21/10/2015
Sierra de Brañapiñueli
Concejo de Caso (Asturias)

El otoño estaba en pleno apogéo, así que tocaba preparar ruta por alguna zona de bosque. Barajamos un par de opciones y nos acabamos por decantar por esta que Pancho ya conocía bien. Yo había recorrido la sierra de Brañapiñueli anteriormente, llegando desde Belerda, como podeis ver AQUI, pero esta vez subiriamos por la vertiente del río Monasterio, remontando todo a lo largo del valle, utilizando perdidas sendas y cruzando olvidados mayaos.

 

Inicio/Fin: Belerda
Distancia: 23 Km
Desnivel máximo: 945 m
Desnivel acumulado: 1.535 m
Tiempos: 10 horas


Dejamos el coche en Belerda, de donde salimos cuando apenas si había amanecido, con un día de momento muy plomizo, en el que las nieblas se agarraban al valle del Nalón, aunque esperabamos que fuera abriendo.


De momento tocaba subir por la pista que conforma el camino de Llinde la Gobia, que atraviesa el espectacular castañar de Aguatorna en su parte baja. Pocas fotos en este tramo. La luz escasa y total ya lo teneis documentado en el blog en la otra entrada sobre la sierra.


La idea en esta primera parte es subir por la margen derecha del valle del río Monasterio. Tras pasar  Llanu´l Pandu ya se aprecia al otro lado del valle la pista que desde Bezanes sube a Brañagallones y que iremos viendo en prácticamente todo momento.


Subimos por la pista hasta pasar las fincas de Tablau. Nada más cruzar un paso canadiense abandonamos la pista que sube a la majada El Gavilán y por la que bajaremos por la tarde, para tomar la que, a la izquierda, baja hcia el fondo del valle de Vallines, pasando junto a unas viejas cabañas.


La senda se muestra en uso y conserva buena caja en su descenso hacia el arroyo, para perderse un tanto ya cerca de él.


Tras cruzar el arroyo Vallines la senda vuelve valle abajo, subiendo hacia las cabañas de Llucencies, aún en uso.


Desde aquí seguimos subiendo por medio de un tramo de bosque en el Monte los Negreos, aún muy verde dada la escasa altitud a la que estamos ...


... hasta alcanzar un hombro, sensiblmente llano, en el que se asentaba la vieja majada de La Trapa. Si hasta aquí la senda estaba muy marcada y resultaba sencilla de seguir, nos adentramos ahora en un mundo donde las sendas ya hace tiempo que han pasado al olvido. No debemos llegar a entrar en la collada de La Trapa. Justo donde está sacada la foto, debemos buscar la vieja senda que remonta metros hacia la derecha por una zona un tanto tomada de helecho.


La senda cruza una ladera de monte bajo, que me imagino sea realmente incómodo de recorrer en primavera o verano y tras cruzar un pequeño bosquete gana una colladina en la que vemos el siguiente tramo a recorrer, bajo Xerra Forcada, más limpio y cómodo. Los árboles en la zona alta ya presentaban mucho más colorido.


En la siguiente collada que alcanzaremos localizamos lo que queda de la vieja mayá de Xabugo, con varias cabañas en ruinas y de las que solo una mantiene la cubierta, de tabla de madera, tan característica de esta zona de Redes.


Desde Xabugo, que parece deber su nombre a las matas de saúco que aquí crecen, vemos enfrente la pista que sube a Brañagallones y sobre ella perfilándose ya, la silueta del Cantu´l Osu.


Desde Xabugo continúa la senda senciblemente en llano buscando una marcada vallina que veremos a continuación. Desde su cabecera deberemos bajar por el centro de la misma hacia donde se asentaba la majada de La Braña.


En La braña la senda se pierde. Pasaremos junto a los restos de un par de cabañas y un cercado para ganado. Bajo él, un árbol crece sobre una piedra de aspecto cúbico (círculo). A su altura sale hacia la derecha (sentido de la marcha) la senda.


Nos internamos en un nuevo tramo de bosque que cortamos en llano.


A la salida de él, nos encontramos un punto donde hay que prestar un poco de atención. La senda ha perdido la armadura que la sostenía y hay que cruzar una especie de llambria con algo de caida. Es sumamente sencillo, pero se debe cruzar con cuidado. Desde ahí la senda sube con fuerte pendiente a ganar un crestón, cuando hemos salido de la caliza y entrado en la cuarcita.


Desde el crestón echamos la vista atrás, hacia Xabugo, justo enfrente y La Braña, en la vaguada de la izquierda.


Estamos cruzando sobre el cañón que forma el río Monasterio en su descenso desde la Mecedura hacia el Nalón.


El pasisaje cambia radicalmente en el siguiente tramo. La cuarcita hace que desaparezca el hayedo. En su lugar cruzaremos una ladera de brezo, en la que la senda serpentea entre llamativas agujas rocosas, en una zona en la que se conserva clara.


Ya vamos viendo la cabecera del valle, cerrada por las cumbres de la Peña´l Vientu y Cascayón. Bajo ellas ya intuímos la Mecedura de los Rios, sobre la que pasaremos.


Salimos de la curacita y volvemos a la caliza. Aquí habrá que cruzar varios crestones calizos entre manchas de haya. Hay que localizar correctamente los pasos, ya que los crestones no ofrecen muchos puntos de cruce. La senda aún conserva una llamativa armadura aquí.


Guapo el hayedo en esta parte, con mucho colorido ya. La senda en los tramos de bosque se mantiene bastante clara.



Desde el primero de los crestones vemos la Mecedura de los Rios, donde se forma el río Monasterio tras la unión del arroyo Valdebezón el que baja de Brañagallones (izquierda), el arroyo Borbogues que baja de la collada Acebal y Mericueria (centro) y el arroyo de La Roza que baja de la collada La Canalina (derecha).


El segundo crestón lo cruzamos saliendo por la zona alta de la vallina que lo precede. También habría posibilidad de cruzarlo por su parte baja, bajando por ella.


Desde aquí la senda va a ir perdiendo altura poco a poco, hasta alcanzar el río.


A nuestra izquierda dejaremos la foz del Retoyu, por donde sale el arroyo de Valdebezón. Al fondo la Sierra de Pries y Pintacanales.


Nosotros por nuestra parte vamos a ir internándonos en Cuefoz, la hoz que forma el arroyo de La Roza.


En plena foz, con las paredes calizas comprimiendo el valle, aunque el hayedo nos impide ver la foz propiamente dicha.



Tenemos tiempo incluso de investigar alguna pequeña cueva que se abre en sus paredes.


Poco más adelante cruzamos lo que queda de una vieja portilla.


Y solo unos metros después alcanzamos un desvencijado puente que permitía cruzar el arroyo La Roza y subir por la ladera contraria hasta Mericueria o ganar la pista del Monte Redes, que nos llevaría a Brañagallones.


Pero aunque el cruce la foz resulta espectacular, la joya de la ruta nos espera solo unos metros más arriba, en donde confluyen los arroyos Borbogues y La Rozaa. Allí se localiza uno de esos hayedos de cuento, en donde el "mofu", el musgo, es el rey.



Dejando a la izquierda el caudaloso arroyo Borbogues, tomamos por el cento del cauce seco de La Roza, enmarcado por altas y derechas hayas.


Por aquí pasa poca gente y te encuentras cosas como esta.


Curiosamente el arroyo La Roza trae un buen caudal más arriba. Este se sume solo unos metros antes de alcanzar su confluencia con el Borbogues.


Segimos remontando el arroyo. En cada confluencia que encontramos seguimos el arroyo de la derecha (sentido de la marcha).


En la zona alta de La Roza el hayedo da paso al acebal, con un cerrado bosque incómodo de recorrer, por lo que cuando estamos suficientemente altos, cruzamos a la margen derecha y siguiendo rastros de ganado subimos hasta alcanzar la vega en la que se asienta la mayá La Roza, con varias cabañas en uso y no pocas con techumbre de tabla.


La Roza es un balcón privilegiado sobre el Monte Redes, las Sierras de Pintacanales y Pries y la hondonada donde se asienta Brañagallones, así como sobre la afilada cresta que culmina en el Cantu´l Osu.


Desde La Roza salimos por un sendero que por su zona alta se dirige valle arriba, hacia la collada La Canalina,...


...pero al poco lo dejamos para cruzar el valle y encarar una canal que, al norte y con fuerte pendiente, sube hacia las estribaciones de la Sierra de Brañapiñueli.


Una vista al sur hacia la Peña´l Vientu y la ladera por la que discurre el camino que une La Canalina con la majada de Mericueria.


Alcanzamos una llanada en la que se asienta la antigua mayá de Braña Piñueli con sus cabañas en ruinas y junto a las que hacemos una parada para comer, que ya tocaba, cuando el día parecía cambiar, con mucha nube y un frío de narices.


Tras comer seguimos ruta cruzando la alargada vega hacie el oeste y pasando sobre una pequeña laguna, con la Peña´l Vientu entre nubes, al fondo.


Debemos empezar a remontar a lo largo de la sierra, para luego dar un cerrado giro a la izquierda, buscando la Pasada del Sendón.


Una vista atrás, a la vega de Braña Piñueli.


Alcanzando el collado de la Pasada del Sendón, vemos al fondo como el Cantu´l Osu ya está cubierto de nubes, apareciendo en cambio ahora la vega de Brañagallones, a sus pies.



La salida norte del Sendón resulta impactante. La cara norte de la Sierra de Brañapiñueli presenta unos espectaculares cortados, que caen a pico sobre la majada de La Cabritera, mientras que al frente se nos muestra la Sierra de La Canalina, con las cumbres del Atambos o el Visu la Grande.


A este lo pillamos por la retaguardia. Los cortados hacia el norte resultaban impracticables incluso para él, de manera que no le quedó más remedio que posar durante un rato.


Pasamos sobre los cortados hasta alcanzar un punto donde resulta factible bajar hacia La Cabritera, cuando ya vemos al fondo las cumbres de la margen derecha del Nalón, como La Senda. El Tiatordos o el Maciédome se mostraban esquivos, ocultos por las nubes.


Visto desde la cumbre de La Pelacera, tomada en una anterior visita por la zona, vemos el recorrido que hemos seguido desde la majada de Brañapiñueli hasta el Sendón, el descenso a La Cabritera y el siguiente tramo para entrar en el hayedo de Los Verdes.


La Cabritera conserva una única cabaña en pie, aunque muy deteriorada ya. Quedan restos de varias más. Al fondo la Pelacera (izquierda) y Atambos (derecha).


Desde La Cabritera podriamos bajar cómodamente por el fondo del valle hasta salir a la majada de El Gavilán, pero aún queremos regalarnos un poco más de bosque, que en esta cara norte ofrece el mayor colorido de toda la ruta. Para ello vamos a recorrer el hayedo de Los Verdes, en la cara norte de Brañapiñueli, por lo que remontaremos el pedrero de la derecha hasta la collada final.


Una vista atrás a La Cabritera, con la afilada cumbre de La Pelacera al fondo.


Al frente vemos Peña Brenosa, sobre la collada de Campa Robazu. Si la cruzáramos, caeríamos sobre la majada Xabugo, por donde pasamos por la mañana. Al fondo el Maciédome.


Una nueva vista hacia la Sierra de La Canalina.


Los Verdes se asienta sobre una serie de colladinas que separan pequeñas vegas, aisladas en medio de un denso hayedo que hoy muestra sus mejores galas. Este tramo lo recorremos más o menos en llano, sin senda alguna, dejándonos llevar por los colores del bosque.



Alcanzamos la tercera colladina, colgada literalmente sobre una vega un poco mayor que el resto y donde espantamos un pequeño rebaño de rebecos.



Trazando un amplio arco hacia nuestra derecha, vamos rodeando la escarpada ladera para bajar hasta la pequeña vega.


Una vista atrás a la ladera por donde hemos bajado, con los cortados de la Sierra de Brañapiñueli sobre nosotros. Mala luz en este tramo, con el sol, muy fuerte aún, oculto por poco tras la sierra.


La vega se abre en su extremo norte a una amplia vaguada en medio del bosque por la que es posible descender, pero a su izquierda sale una senda que nos conducirá a El Gavilán.  A la derecha, de nuevo Peña Brenosa. Al fondo, una vez más La Senda.


La senda está suficientemente marcada, aún cuando en algunos tramos se pierde un tanto. Baja con tendencia a la izquierda, por mitad del hayedo, en el que destacan algunos gigantes.


En este vega parece perderse pero se la localiza, nuevamente, a la izquierda de la misma.


Por fin sale del hayedo y por terreno de monte bajo, desciende hasta salir por encima de El Gavilán, justo a la altura de una fuente.


Alli enlazamos con la senda que baja directa desde La Cabritera y por la que alcanzamos las cabañas de El Gavilán, hasta donde llega la pista que sube desde Belerda.


Ya solo nos quedaba recorrer toda la pista que baja a lo largo del valle de Llinde la Gobia.


Iremos pasando junto a las cabañas de Les Campes, El Jardín, Roces, Porciles, ... con el Cantu´l Osu a nuestra derecha, de nuevo luciendo tras desembarazarse de las nubes.


En la parte baja ya alcanzamos a ver el valle del Nalón, con el pico La Senda al frente y solo parcialmente las cumbres del Tiatordos y el Maciédome.


En Tablau tomamos contacto de nuevo con el recorrido de la mañana, bajando por medio del castañar de Aguatorna.


Y así retornamos de nuevo a Belerda.


Y allí cambio de ropa y para Rioseco, donde habíamos quedado con otros compañeros que habían andado por el Campigüeños, para tomar todos juntos una reparadora cerveza. Os dejo el track.



Un saludo
Cienfuegos

36 comentarios:

  1. Espectacular, Javier. Madre mía, ¡qué paisajes! Qué bosques, qué mayadas, qué puentes, etc. No conozco nada de esa zona, al menos por ese valle. Imperdonable... Al menos me queda el consuelo de ver tus fotos para hacerme una idea. Espero que en el futuro nos adentremos en esta parte de Caso para patearla a fondo. Un abrazo

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    1. Victor, pues toda esa sierra ofrece muchos rincones preciosos y poco visitados. Te la recomiendo y si podeis haceros con el plano de El Cordal del Ponga de Juan Delgado (un clásico, por desgracia descatalogado) os va a dar muchas ideas de nuevos recorridos por viejas sendas.
      Saludos

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  2. Quizás uno de los itinerarios más salvajes y desconocidos de Redes. Saludos ;-)

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  3. Maravilloso reportaje, Cienfuegos. Espectacular recorrido y el tramo de La Campiza......gracias por compartir. Saludos.

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    1. Gracias Jose. Si, ese tramo subiendo hacia La Roza es para quedarse allí. O al menos para pasar un par de horas tirando fotos.
      Nos vemos

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  4. Tomo nota de ella. Me has dejado impresionado. Es de esas rutas perfectas. Tus fotos una maravilla. Un saludo

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    1. Gracias Dani. La verdad es que la zona y la época ayudan muchos en las fotografías
      Saludos

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  5. No suelo escribir comentarios en los blogs por la pereza que me da andar metiendo el usuario y contraseña, pero quiero que sepas que te llevo siguiendo hace mas de cuatro años. Gracias a ti,mi padre, mi hija y yo, hemos conocido muchísimos lugares de Asturias. No creo que haya ningún otro sitio en la red en donde se pueda buscar información para irse de ruta.

    Muchas gracias, sigue así, y recuerda que aunque no comentemos, hay muchísima gente que te sigue.

    Un abrazo Mon.

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    1. Muchas gracias a ti, Mon, de verdad, muchas gracias. Comentarios como el tuyo son los que animan a seguir con la página. Porque el tiempo pasa y todo cansa, no creas. Publico menos de lo que hago. Cada vez me da más pereza y me cuesta más. De hecho tengo pendientes varias rutas hechas con mi hija, que se que suelen ser del agrado de mucha gente. A ver si poco a poco las voy subiendo. Me alegra poder enseñar nuevos sitios. También yo tiro mucho de páginas de amigos para ir poco a poco conociendo nuevas rutas, cumbre o sendas.
      Un saludo

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    2. Piensa que esto quedará aquí para futuras generaciones.

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    3. No se. Ya veremos. A veces pienso en qué será de esto cuando yo no esté. Supongo que, como decía la película, se perderá como lágrimas en la lluvia, ja, ja.

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  6. Puro espectáculo visual. Me ha encantado. Enhorabuena y saludos

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    1. Gracias Javier. Como te diej hace unos días, ya ves que en esta zona tambien es muy común lo de las cubiertas de las cabañas de tabla de madera.
      Un saludo

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  7. Una pasada de ruta y de reportaje fotografico, impresionante. Saludos

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    1. Gracias. La verdad es que esa zona de Redes es una maravilla.
      Saludos

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  8. No pudisteis elegir mejor ruta para esta época del año.
    Nosotros, al igual que Víctor, no conocemos nada de esa zona de Redes y después de ver tus fotos estamos de acuerdo en que es imperdonable.
    Fantástica ruta la que nos acercas hoy.
    Enhorabuena!!
    Un abrazo.

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    1. Pues os digo lo mismo que a Victor. Es una zona muy poco visitada, pero muy agradecida. Sin necesidad de meterse en grandes lios, ya lo que es subir por la pista desde Belerda hasta el Gavilán y seguir a La Cabritera es una ruta preciosa.
      Un saludo

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  9. Qué maravilloso espectáculo nos ofreces con este reportaje. Increíble recorrido y en una época en la que los paisajes son de una extraordinaria belleza. Enhorabuena! Un abrazo

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    1. La verdad es que otoño ES (en mayúsculas) la época para realizar esta ruta. Posbilemente a principios de primavera también resulte espectacular, pero sin duda el otoño le aporta un colorido con el que dificilmente van a poder rivalizar el resto de estaciones.
      Un abrazo

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  10. Impresionante...enamoradita de Redes que estoy y cada reportaje que enseñas más y más...que lugares tiene esa Asturias profunda...hay imágenes de premiazo...gracias por permitirme disfrutar de esos parajes agrestes por los que yo no me atrevería a meterme jjjjjj ¿o si? jjjjj.
    Mi abrazotedecisivo Javi, me ha encantado.

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    1. Sara, en esta ruta no deberías de tener más problemas que los de no quedarte atrapada en el interior del bosque, abrazada a algúna faya o sentada sobre el musgo de alguna piedra, dejando pasar las horas, ja, ja.
      Un abrazo

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  11. Tremenda Javier. Ese día porque lo tenía comprometido con lo del Campi, si no, sin duda os hubiese acompañado.

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    1. Ya. Es que jugasteis al despiste, ja, j. Como primero os ibais a Cangas del Narcea y cambiasteis a última hora de ruta, quedamos todos un poco descolocados. Pero seguro que para dentro de una temporada no tendremos problemas Pancho o yo en repetir. El entorno merece una nueva visita.
      Un saludo

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  12. Buena ruta Javier, espectacular y poco conocida, creo que la apuntare para hacerla en el futuro.
    un saludo

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    1. ¿Que hay Manuel?. Pues si. Poco visitada esta zona y altamente recomendable para quienes nos gusta de recorrer senderos poco transitados y no nos importa pegarnos un poco con la maleza en algún tramo.
      Un saludo

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  13. Javi: he de comentarte que tengo esa ruta metida en mi GPS, desde el año pasado. Desde la primera vez que vi un reportaje de la zona; me quedé prendado. Mi pasión montañera es Redes y por lo tanto, es casi imperdonable que aún no haya ido a conocerla en persona. Recuerdo la primera vez que mi amigo y estupendo montañero Jesús "Xialosa", colgó su reportaje de la zona. Con la boca abierta me quedé. Este año tenía la intención de ir a conocerla, pero el tiempo fue pasando y como es evidente, aún no he tenido la oportunidad de conocer ese maravilloso entorno. Vuestros reportajes, tanto el tuyo como el de Jesús (en Picasa), merecen todos los elogios imaginables. Hubo algún día que estuve a punto de ir solo ha conocer parte de la ruta, pero me pareció, que en un terreno tan complicado, mejor sería buscar algún compañero de viaje. El año que viene, tengo que conocer esa ruta en persona, si o si. Bueno compañero, solo me resta felicitarte y mostrarte mi satisfacción por el estupendo reportaje que has conseguido realizar. Tu amigo y seguidor incondicional: Viti " Pisapraos ". Un abrazo.

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    1. Viti, un poco eso mismo era lo que me pasaba a mi, que era una ruta que ya llevaba mucho en la carpeta de pendientes esperando el momento y el mejor momento era, evidentemente, en pleno otoño. Por fin pudimos realizarla y no defraudó, desde luego. Solo puedo animarte a repetirla, aunque, como bien dices, no es el mejor itinerario para hacer en solitario. Por contra, en caso de hacerla solo, puedo garantizarte una cosa, vas a estar solo-solo. Es una zona muy poco visitada en la que la soledad y el aislamiento está garantizado.
      Un saludo

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  14. Un rincón realmente precioso que queda archivado para hacer algún día, seguramente quedará para el próximo otoño porque los paisajes son una maravilla.

    Anda que no nos quedan rutas por hacer.


    Saludos!!!

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    1. En otoño ya te digo yo que es una pasada de ruta.
      Un saludo

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  15. Paisaje precioso y las fotos increiblemente difíciles de realizar, sobre todo de los animales.
    Un gran aporte, aunque la ruta para mí es un poco demasiado aventurera y salvaje.
    Gracias

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    1. Si, la ruta discurre por sendas muy perdidas que solo son recomendables para gente que esté de ello y a poder ser a principios de primavera o en otoño, fuera de las épocas de más vegetación.
      Un saludo

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  16. Hoy he vuelto a visualizar esta ruta y aunque ya la conozco por verla en varios reportajes, por supuesto incluido el tuyo, no me deja de sorprender de nuevo. Aún no he tenido la oportunidad de visitar la zona y sigue en la carpeta de pendientes. Lástima. -Cuanto más veo tu reportaje, más me enamora la zona. Reres, siempre Reres. Gracias.

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    1. La verdad es que la ruta es de las de enmarcar. ambien es cierto que tuve suerte con el día para las fotos. Muy buena luz y los bosques en su momento justo. Ese día cayeron más de 300 fotos. La ruta tiene su historia, ya que no es sencila. Caminos muy abandonados y perdidos, pero si algún día se te presenta la oportunidad, no dudes en hacerla.
      Un abrazo

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