jueves, 6 de julio de 2017

Cascada de Valdorria y Bosque de las Hadas

02/06/2017
Alto Curueño
T.M. de Valdepiélago (León)

Un grupo de amigos habían organizado un fin de semana en el refugio que el Grupo de Montaña San Bernardo de Turón posee en Cerulleda y tuvieron a bien invitarme. Por desgracia no podía engancharme a la ruta del viernes, la ascensión a Peña Galicia ya que trabajaba, pero al menos la tarde sí que daría para visitar la Cascada de Valdorria, conocer el Bosque de las Hadas y ascender hasta la Ermita de San Froilán en Valdorria, en una corta, pero sin duda preciosa ruta.



Inicio/Fin: Punto kilométrico 5+200 de la LE-321
Distancia: 7,5 Km
Desnivel máximo: 360 m
Desnivel acumulado: 390 m
Tiempos: 2 y 1/2 horas


Dejé el coche a pie de la Cascada de Valdorria, a la que según el propio Ayuntamiento le pusieron el epíteto de Cola de Caballo. Allí mismo, por la margen  izquierda del arroyo se ve ascender un marcado sendero por medio de un pequeño robledal (en la foto se aprecian los quitamiedos de la carretera).


La senda gana metros con fuerza por un terreno arenoso, muy desgajado, saliendo poco después de entre los árboles.


La senda gira a la izquierda, buscando la entrada al valle de Valdecesar, que aquí forma un espectacular cañón.


Hacia atrás vemos las casas del cercano pueblo de Nocedo de Curueño.


La senda entra en el cañón, pero lo hace a mucha altura sobre el cauce. Debemos buscar la bajada hasta el arroyo.


En un primer momento sigo la senda más de la cuenta, pero está sigue valle arriba sin bajar al río. Desando unos metros y busco la bajada que se hace por una característica grieta, un perfecto diedro tumbado.


Vista desde abajo. Es un destrepe sencillo, pero que se podría complicar si estuviera mojado.


El diedro me deposita a la altura del cauce, justo en el que punto en que éste se descuelga formando la Cascada de Valdorria o de Cola de Caballo que, de forma increíble, atraviesa en su caída una cueva, una oquedad en el contrafuerte del barranco, pudiendo apreciarse la otra margen a través del ojal.


Desde este punto no queda otro remedio que ascender río arriba. En su recorrido habremos de vadearlo al menos cuatro veces, siendo éste el mayor problema de la ruta, ya que si el arroyo Valdecesar viene crecido, los vadeos pueden llegar a complicarse mucho.


Un primer vadeo me hace pasar a la margen derecha por la que se aprecia senda que sortea los bloques rocosos.



Guapos rincones.


Un nuevo vadeo me devuelve a la margen izquierda en un tramo donde el valle ensancha lo justo para permitir que se asiente un precioso robledal, el llamado Bosque de las Hadas.



Sin duda el nombre le viene que ni pintado, pues es un bosque de cuento.


Tras un tercer vadeo me encuentro, tal y como estaba previsto, con el grupo de Monchu, Antonio y compañía, que vienen de hacer Peña Galicia. En este punto Antonio decide darse la vuelta y acompañarme en el recorrido hasta Valdorria.


Salimos a una zona más despejada, un poco por encima del río, pudiendo apreciar las paredes que rodean el barranco.


Nuevo vadeo, el cuatro, y otra vez nos sumergimos en el robledal.


Llegamos a un cruce. A la derecha asciende la senda hacia Valdorria, pero a la izquierda un ramal permite acercarse a visitar el Pozo Burbuliegas. Sería "pecado" saltarse esta visita, ya que es el tramo más espectacular del barranco de Valdecesar.


Tras un par de nuevos vadeos extra de ida y vuelta, al pie de una pequeña cascada dejamos las mochilas y ascendemos con cuidado justo por el borde mismo del arroyo, debiendo prestar atención ya que la roca resbala mucho y hay que ayudarse puntualmente de las manos. La garganta se comprime hasta límites increíbles.


Llegamos al pie de una nueva cascada desde la que no es posible continuar sin mojarse. El sitio es guapo a rabiar.




Con la visita a tan sobrecogedor paraje guardada en la retina, regresamos a por las mochilas, al pie de una nueva cascada.


Volvemos al cruce y, ahora si, tomamos el ramal que asciende con fuerte pendiente hacia Valdorria, cruzando algún tramo que cuenta con verdaderos peldaños.


Salimos a una pequeña vega con las casas de Valdorria, bajo la peña del mismo nombre, enfrente, Sin embargo, pese a que pueda parecer que el recorrido hasta el pueblo ya será plácido, no lo es, ni mucho menos.


Debemos ganar metros por la base de las paredes que aún cierran el barranco de Valdecesar, para lo que la senda asciende soportada sobre buenas armaduras.


Continúa serpenteando entre los bloques y agujas de la escabrosa ladera de la Peña San Froilán sin que parezca existir salida.


Pero si la hay y se realiza a través de una oquedad, un pequeño túnel, ...


... que nos saca a la vertiente contraria, ya frente a Valdorria.


La senda sigue ascendiendo, perfectamente armada.


En un momento dado Antonio y yo la dejamos para seguir otra que sube a la derecha, dirigiéndose a la ermita de San Froilán, cuya aguja del campanario ya vemos asomar arriba.


Alcanzamos la ermita, construida - según cuenta la leyenda - por el propio San Froilán en el lugar a donde se retiró como anacoreta, con la ayuda de un lobo y por indicación de una paloma. Un poco "fumao" igual iba el tal Froilán.



Buenas vistas las que se tienen desde la ermita, con Peña Galicia sobresaliendo frente a ella.


Las negras agujas de Peña Morquera que cierran la salida del barranco por la margen derecha.


Tras la ermita vislumbramos Peña Valdorria, que se alza sobre el pueblo homónimo.


Descendemos de la ermita y nos dirigimos a Valdorria. Dicen que el camino tiene tantos peldaños como días tiene el año. No se si son tantos, pero si que hay un buen número de ellos.


Arriba se ve asomar el campanario de la ermita.


Y abajo el barranco de Valdecesar, en el tramo más abrupto por encima del Pozo Burbuliegas y que no hemos llegado a cruzar.


Entramos en Valdorria, pero enseguida salimos de él tomando por la carretera que desciende a Nocedo de Curueño. Unos 3 Km.


Abajo Nocedo, a orillas del río Curueño y bajo los contrafuertes de Peña Corbero.


Por suerte, al poco de empezar a bajar llegó Monchu que venía a buscarnos con el coche, ahorrándonos la carretera. De regreso junto a mi coche, quedaba por efectuar la visita a la cascada de Valdorria o de Cola de Caballo, para verla "desde abajo".


Una senda con varias pasarelas arranca a pie de carretera y nos conduce al encajonamiento de donde parece surgir el arroyo.


Si bien en realidad, no es que nazca aquí, sino que cae a través de la oquedad que habíamos visto hace un par de horas desde arriba. La oscuridad del paraje y la cantidad de agua que en esta ocasión trae el arroyo, con la nube de gotas que produce la cascada, impide hacer buenas fotos.




Y con esta ruta "apañada" un poco sobre la marcha, pusimos rumbo a Cerulleda y al refugio del Grupo de Montaña San Bernardo, donde nos encontraríamos con el resto de compañeros para pasar en animada compañía el resto de la jornada.


Al día siguiente teníamos programada al ascensión al Cueto Cabañas y al Bodón, pero eso os lo contaré otro día. Os dejo el track.


Saludos
Cienfuegos

18 comentarios:

  1. Me ha encantado ver los preciosos paisajes sobre la cascada de Nocedo que tanto nos gusta.
    La montaña leonesa es preciosa.
    Abrazotes.

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    1. Es que me hizo gracias ver tu reportaje, justo cuando yo estaba preparando este. Si un día os animais, ver la cascada desde arriba es un paseo bien corto.
      Un saludo

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  2. Precioso reportaje, Javier, que nos trae recuerdos de unas jornadas de montaña y de convivencia muy guapas, organizadas por el amigo Monchu.

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    1. Gracias a ti Antonio. Para mi fue un placer pasar ese fin de semana con todos vosotros.
      Un saludo

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  3. Ya tenía buenas referencias de esa zona y ahora al ver tus fotos veo que no me exageraron nada.
    Precioso lugar.
    Un saludo.

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    1. La zona es una maravilla y merece la pena dejarse caer más a menudo por allí. A ver si poco a poco le voy entrando y la voy conociendo mejor.
      Un slaudo

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  4. A favoritos para hacerla cuanto antes. Te ha quedado un reportaje muy bonito. Saludo!!!

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    1. La ruta merece la pena dedicarle tiempo para sacar fotos a tralla. Tú allí, Dani, seguro que te vuelves a casa con unas fotos espectaculares.
      Un saludo

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  5. Tuve que declinar la invitación de MOnchu porque teníamos una reunión en Madrid pero ya veo que lo aprovechasteis bien. Esa ruta tengo ganas de hacerla junto con la Peña Galicia. A ver... un abrazo

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    1. Y la rabia que me dió a mi no poder quedarme el domingo, que tenía una comida familiar. Fue un fin de semana precioso, y no solo por las rutas, que estaban muy bien escogidas.
      Un abrazo

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  6. Muchas cosas todavía pendientes por la zona, como el Valdorria y Peña Galicia, que habrá que combinarlas con la cascada, sin ninguna duda!!
    Un abrazo Javi!

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    1. Pues estais como yo, que esa zona la tengo poquisimo pateada. Solo la zona más alta del valle. Habrá que ir dedicándole más tiempo.
      Un abrazo

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  7. La cascada, de siempre, recibe el nombre de "Cola de Caballo", no sé si los de Nocedo se querrían adueñar del nombre pero fue toda la vida Cola de Caballo. Incluso en Valdorria hay una casa rural con ese mismo nombre.

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    1. Javier, al Cesar lo que es del Cesar. Acabo de mirar en la web del Ayuntamiento y efectivamente la denominan Cola de Caballo o mejor aún, Cascada de Valdorria, así que ya está hecho el cambio de nombre. Es lo que tiene el boca a boca, que a veces metemos la pata y no miramos de comprobar los nombres. Gracias y un saludo.

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  8. Adoraba esa zona, cuántas veces la pateé, cada año tres o cuatro veces, siempre terminábamos allí, es INCREIBLE y preciosa, pero ahora la tengo una manía que no puedo con ella, hasta el nombre del bosque no he podido pronunciarlo aún...pensar que días antes del accidente hablé con Jaime de ese bosque, de esa zona maravillosa, que nos tenía hechizados a ambos...cómo a tanta gente de nuestro León del alma.
    Aún con todo...qué preciosas fotos Javi, qué bonito reportaje.
    Mi abrazotedecisivo

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    1. Bien que lo siento, Sara. Lei la noticia un poco de pasada y la he buscado después de lo que me pusiste en Facebook para volver a leerla. Una pena. La verdd es que nunca se sabe donde "la tenemos", si en una ruta de alta dificultad o en un simple paseo.
      Un abrazo

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