viernes, 12 de julio de 2019

Polvoreda o Correcillas desde Villalfeide

Huyendo de la mala previsión de tiempo para Asturias cruzamos el puerto, dispuestos a seguir conociendo alguna cumbre leonesa. En esta ocasión la del Polvoreda o Correcillas, y entre las diferentes posibilidades de ascenso optamos por salir de Villalfeide, lo que nos permitiría realizar una circular que incluiría ascender por el itinerario del kilómetro vertical, la visita a la cueva del Moruquín en la vega de La Campona, en el valle del Marqués y recorrer un largo tramo de su quebrada cresta caliza antes de descender hacia los robledales que tapizan su cara sur.


DATOS DE LA RUTA
  • Fecha: 15/05/2019
  • Zona: Alto Torío
  • Municipio: Matallana de Torío (León)
  • Inicio/Fin: Villalfeide
  • Distancia: 15 Km
  • Desnivel máximo: 1.020 m
  • Desnivel acumulado positivo: 1.185 m
  • Tiempos: 7 horas
  • Dificultad: Moderada. La zona alta de la sierra que culmina en el Polvoreda es muy quebrada y puede resultar complicada de recorrer, más en presencia de niebla.


Salimos de Villalfeide, pueblo grande y con arregladas casas, buscando la pista que al noreste se adentra en el valle de Valdegallo.


La mañana fresca y algunas nubes que se arremolinaban en torno a la cumbre del Polvoreda o Correcillas que ya divisábamos al frente.


En un momento dado dejaremos la pista principal que continúa por el fondo del valle, para tomar la que, a contramano,  asciende a la izquierda para entrar en el valle del Reguerón.


Esta pista da paso a un marcado sendero que empieza a pegarse a la falda del Polvoreda.


Poco a poco hemos ganando ya algo de altura y nos elevamos sobre el valle, tapizado de densos robledales de carrasco, con Villalfeide al fondo del mismo.


En un primer momento seguimos una senda  que nos llevó demasiado a la derecha, hacia una collada y pasándonos la entrada al Vallín del Agua, por donde discurre el acceso habitual, así que hubo que cortar un poco para retomar la buena senda.


Ya en la senda habitual, que se muestra muy pisada en todo momento y que se dirige hacia un primer contrafuerte que cruzará con tendencia a la derecha.


Villalfeide y el valle del Torío que empieza a asomar a su derecha.


Cruzamos una zona de menos pendiente y de nuevo la ladera se empina, llevándonos ahora hacia una marcada canal a la izquierda.



Cruzamos una zona herbosa, en el único tramo casi horizontal de todo el ascenso y seguimos subiendo.


Luego comentaríamos que la ascensión nos había parecido dura, muy dura. Y es que apenas si da un respiro en ningún momento. No es de extrañar que en esta ladera se realice la carrera del Kilómetro Vertical de Villalfeide.



Por fin empezamos a despuntar sobre la crestería, que dejamos a la izquierda, siguiendo hacia la cumbre, en el extremo oriental de la sierra.


El último tramo es más llevadero y el vértice geodésico YA asoma al fondo, entre la niebla que no acababa de quitarse en cumbre.


Y cima del Polvoreda o Correcillas


No tuvimos mucha suerte con las vistas. Huyendo de las nubes de Asturias, nos fuimos a encontrar con las nubes de León, que no levantaron del todo mientras estuvimos en la cima. Cima, en la que tocó abrigarse porque el viento era realmente frío. Nos quedamos sin las vistas sobre Picos, Ubiñas o la Montaña de Riaño. Al norte si que veíamos la vega de La Campona, en el valle del Marqués, al que bajaremos después.


Hacia el occidente corre la cresta de la sierra del Polvoreda. Más tarde tocaría recorrerla en parte.


Poco a poco las nubes iban levantando y, elevándose sobre la Sierra de Sancenas, asomaba la Cordillera Cantábrica con El Huevo (centro) y La Morala (a su derecha), por donde anduve el año anterior, como os conté AQUI.


Un poco más al oeste veíamos el Bodón de Cármenes que también ascendimos el año pasado y os relaté AQUI y detrás de él, El Majáo y el Alto la Valerona.


Al sur veíamos los pueblos de Villalfeide y Vegacervera, con las Hoces de Vegacervera en el extremo derecho.


Al fondo del todo, se divisaba la térmica de La Robla.


Miestras que hacia el este veíamos el valle de Correcillas, con el pueblo homónimo, sobre el que se eleva la doble cumbre de Peña Galicia. En el extremo izquierdo, entre nubes, aparece Peña Valdorria.


Correcillas


No paramos gran cosa en cumbre. No se estaba a gusto. Así que al poco para abajo, descendiendo cerca de la arista norte, con guapas caídas hacia el valle de Santiago.


Poco a poco vamos aproximándonos a La Campona, la amplia vega que queda encerrada en el Valle del Marqués.


Y mientras bajábamos, las nubes se iban retirando y nos dejaban ver algo más. A la derecha el Agujas, el Cuerna y el Redondo, que encierran las pistas de esquí de San Isidro. A la izquierda, lo que creo que es el Torres.


La cuerda del Brañacaballo (izda) al Estorbín de Valverde (dcha).


Alcanzamos La Campona, con mucho ganado.



Y vamos a ir recorriéndola hacia el occidente, buscando la entrada a la cueva del Moruquín, que es la razón por la que nuestro itinerario pasaba necesariamente por el Valle del Marqués.


Impresionante tajo el que forma la entrada.


Pero aún resulta más impresionante la sala interior. La estrechez de la entrada da paso a una sala amplia y de gran altura.


Recorrimos la cueva con calma.



Y al rato, para afuera. Siguiendo con la ruta continuamos recorriendo el valle del Marqués hacia el oeste.


El día iba poco a poco mejorando.


En un momento dado, cuando el valle se estrecha, lo abandonamos ganando metros a la izquierda, para izarnos nuevamente a la cresta de la sierra.



Ya en ella, por fin alcanzábamos a ver el Macizo de las Ubiñas al fondo, con la Pequeña,, la Grande y los Castillines, asomando por detrás del Fontún.


Vamos a recorrer la zona alta de la sierra hacia el oeste. Alterna zonas muy llevaderas con otras donde hay que ayudarse de las manos.


A la izquierda vamos a ir disfrutando de las vistas sobre Villalfeide y Vegacervera.


Y tirando de zoom intuimos la ciudad de León.


Mientras que a la derecha tendremos nuevas vistas sobre el Bañacaballo y Estorbín.

 
Guapa y entretenida la sierra en este tramo.





Poco a poco vamos acercándonos a una marcada canal que será nuestra vía de escape de la sierra.


Aunque bajar a ella nos va costar un poco. Seguramente no lo hicimos por el mejor sitio. De todas formas, con calma y apoyando puntualmente las manos, vamos bajando.



A la entrada de la canal pararíamos un rato a comer, que ya iba siendo hora, mientras disfrutábamos de las vistas sobre Vegacervera.


Y después, para abajo.



Una marcada senda desciende a lo largo de la canal, bastante quebrada en su parte alta y más tendida a medida que perdamos altura. Se sale de ella con tendencia a la derecha, mientras vemos por debajo los inmensos robledales que pueblan la cara sur de la sierra.



Tras nosotros vamos dejando la caliza sierra del Polvoreda, con su máxima altitud, de donde venimos, en el extremo contrario.


Alcanzamos un recinto para ganando en el Sierro el Fraile, cuando vemos, al otro lado del río Torío, la mole de Peña Valporquero, que cierra la margen derecha de la Hoces de Vegacervera.


Desde aquí ya seguiremos por buena pista que va a bajar hacia una explanada en la que se localizaba la antigua mina de Mina Escondida.


Y ya sin más, seguiríamos bajando valle abajo de regreso a Villalfeide, mientras nos despedíamos con una última vista, del Polvoreda o Correcillas.


Y tras el cambio de ropa, a tomarse la cerveza ya de regreso. En esta ocasión, en Casa Ezequiel en Villamanín. Como no. Os dejo el track.


Un saludo
Cienfuegos

4 comentarios:

  1. Yo conozco el Correcillas (( Polvoreda )). Desde Villalfaide , por la ruta habitual. Lo de la cueva del Moruquin. Todo un acierto, nunca habia oido hablar de ella, pero si del Prao Marques, con el cual habia problemas para pasar.
    Preciosa ruta. Un saludo

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    1. Pues la cueva le da un plus a la ruta. Merece la pena. Si, sabía que había problemas para acceder desde Rodillazo. En cambio desde Villalfeide accedimos a la vega sin problemas.
      Un saludo

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  2. ¡Siempre nos quedará León...!, suerte tenemos de poder escoger. Guapísima ruta, como siempre. Que esas piernas no paren.

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    1. Efectivamente. A mal tiempo...pa León, ja, ja.
      ¡¡Un saludo!!

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