lunes, 4 de noviembre de 2019

Cuetos del Trave desde Poncebos

Se había ido el verano y parecía que la visita a los Cuetos del Trave si iba a quedar para otro año. Una vez más. Y es que ya me había pasado lo mismo el verano anterior. Pero mira por donde, el "veroño" que estábamos teniendo igual me daba una oportunidad, un último cartucho antes de la llegada del frente frío pronosticado, para la que sin duda iba a ser la última calcetinada del año. Saliendo desde Poncebos subiría por Amuesa a Cabrones y a los Cuetos del Trave, para luego pasar a Urriellu y regresar por la Canal de Cambureru. Una ruta dura, por distancia y sobre todo por desnivel, pero que es de las de enmarcar y recordar mucho tiempo.
 
DATOS DE LA RUTA
  • Fecha: 09/10/2019
  • Zona: Macizo de los Urrieles. Picos de Europa
  • Concejo: Cabrales (Asturias)
  • Inicio/Fin: Poncebos
  • Distancia:  25 Km
  • Desnivel máximo: 2.050 m
  • Desnivel positivo acumulado: 2.570 m
  • Tiempos: 10 y 1/2 horas
  • Dificultad: Moderada. La ruta no tiene dificultades reseñables, más allá de algún paso sencillo en los caminos de Cabrones o Cambureru, así como alguna trepada igualmente sencilla en el ascenso al Cuetu del Trave sur. La dificultad sin duda hay que buscarla en la dureza de la misma.


Consciente de que la ruta iba a ser larga, madrugué bastante y aparqué por encima del barrio de La Trapa, en Poncebos, poco después de las 7 de la mañana. Preparé la mochila, me calzé las botas y para cuando crucé el Puente la Jaya (220 m) aún era de noche cerrada.


Asciendo por el conocido camino de la canal del Texu a la luz del frontal, mientras el día va a poco a poco aclarando los cielos.


Para cuando alcanzo el Puente Colines (580 m), las primeras luces del día ya daban en las inmediaciones del Cuetón.


De momento no paso por La Villa y me voy directo al barrio de El Castillu (710 m), donde hago una breve parada para guardar el frontal y desde donde veo la canal del Texu por donde acabo de subir, con la solitaria cabaña de Colines, en el fondo del valle.


Subo por la senda marcada como parte del PR.PNPE-18 y hago una nueva parada en la Fuente del Tornu (815 m) para cargar algo de agua, ya que venía sin ella para aligerar peso. Después, encaro la Canal de Amuesa.


En ella salgo al sol, algo que hasta cierto punto agradezco. La mañana estaba siendo más fría de lo previsto.



Aunque pronto entro en calor, mientras subo los duros recuestos de la canal.


Finalmente corono el colláu Cima (1.400 m) y doy vista a la majada de Amuesa.


Allí hago una primera parada larga para picar algo, que desde las 5 de la mañana en que había desayunado, ya habían pasado unas horas. Desde allí veo el siguiente tramo a recorrer. La Cuesta del Trave, con los Cuetos del Trave ya elevándose sobre ella. Más valía no pensar en lo que faltaba aún.


El Cuetu del Albo, con mala luz. Este para otro día.


Y al otro lado del Cares, el Cornión, con el Cabezu Llerosos en el centro.


Continúo la ruta y asciendo por la Cuesta del Trave. Sé que es el tramo que más se me va a atragantar, así que lo tomo con calma, sin forzar aunque parando apenas lo justo para sacar alguna que otra foto.


Poco a poco voy ganando altura sobre Amuesa, cuando ya aparece la Sierra del Cuera en toda su extensión. Abajo a la izquierda va quedando la majada de Amuesa y el colláu Cima.


La senda, muy marcada en la Cuesta del Trave, va a ir ascendiendo hacia la base de la pared en la que se abre una gran oquedad, la Cuevona.


Por fin la hierba de la Cuesta del Trave da paso a la caliza que desciende hacia el Jou Lluengu.


El único punto en toda la ascensión al Jou de Cabrones donde hay que poner un poco de cuidado es en el cruce de un murallón que está equipado en su zona alta con una cuerda.


El cruce para alcanzar la horcada de salida, con la cuerda. Aquí igual era mejor instalar un cable de acero.


Al superar el paso anterior tenemos la primera, y siempre espectacular, vista del Picu de los Cabrones.


A la izquierda vamos a ir dejando todo el sector de los Albos.


Justo antes de alcanzar el Jou de los Cabrones tenemos el segundo paso equipado con cuerda. Mucho más sencillo que el anterior.


Y por fin entro en el Jou de los Cabrones (2.047 m). Llevaba muchos años sin venir hasta aquí, tantos que me siento un rato a disfrutar de la vista y recordar antiguas visitas, ascensiones y vivacs mientras un grupo de rebecos salta a mi alrededor. No se ve a un alma en todo el jou y el lugar es de los de disfrutar.


De momento no paso por el refugio. Bordeo por la derecha el jou y me voy directo a la collada del Agua.


Sin llegar a ella empiezo a ascender hacia los Cuetos del Trave. Entro en una canal, muy jitada, por la que se sube sin mayores problemas, en una trepada muy sencilla, pero en la que ya veo que el verdadero problema lo voy a tener con el viento. Sobre la collada del Agua se elevan los Picos de Dobresengos, con el Picu Cabrones y, a su izquierda y tras él, asomando Torrecerredo.


Me elevo sobre el jou, dejando el refugio bajo mi. En la ascensión por la Cuesta del Trave había soplado algo de viento pero es ahora cuando me doy cuenta de que en la zona alta se está desatando un verdadero vendaval.


Alcanzo al cumbre del Cuetu del Trave Sur (2.224 m), desde donde veo lo que me queda a la cumbre central, la más alta. El paso de una a otra lo hago unos metros por debajo de la cresta, para protegerme de las fuertes rachas de viento.


Y finalmente alcanzo la cumbre del Cuetu del Trave Central (2.253 m). El viento tira con fuerza y me obliga a sacar las fotos sentado para poder sujetar bien la cámara. Una pena, ya que venía con la idea de parar un buen rato en cumbre. Al final no será tanto, ya que no se está nada cómodo allá arriba. Las primeras vistas hacia el Cornión que se eleva sobre la Garganta del Cares, con las canales Capozo (izda), Mesones (centro) y Trea (dcha), entre otras.


Zoom a Peña Santa y las cumbres que rodean el Jou Santu.


El Cuetu del Trave Norte, que se queda para otra ocasión. Al fondo el mar Cantábrico.


La foto es horrible, pero a la izquierda del Cuetu del Trave Norte, asoma Lastres.


Hacia el norte gran parte de la ruta recorrida. Abajo, las verdes praderías de Amuesa y al fondo la Sierra del Cuera.


La majada de Amuesa.


El Turbina, en el Cuera.


La sierra de Peña Maín y tras ella la de Cocón, con el Cuetu la Cerralosa en el centro de la foto.


Y tras ella las playas de San Vicente de la Barquera.


Al otro lado del Jou de los Cabrones, la triple cumbre del Cuetu del Albo (izda), Picu del Albo (centro) y Neverón del Albo (dcha), con las Torres Areneras a su derecha.


Neverón de Urriellu (izda) y la Párdida (dcha). La ascensión aestos dos os la conté hace tiempo AQUI. A su derecha se recorta el Pico Boada.


Hacia el sur, la montaña leonesa, desde la zona del Yordas (izda) a los Mampodres (dcha), el valle de Valdeón y el sector de la Bermeja en el Cornión.


Y unos detalles tirando de zoom. Caín de Arriba.


El Picu Torres.


La Mota Cetín (dcha) y tras ella, la Sierra de Peña Mayor.


Y un par de panorámicas desde cumbre, una al oeste con todo el macizo del Cornión y la Garganta del Cares.


Y otra al este y sur con las cumbres de los Urrieles.


Y al poco para abajo. Ya estaba bien de aguantar viento y quería parar un rato a descansar y comer algo.


De bajada, una visita rápida a la collada del Agua para recordar viejos atardeceres disfrutados desde aquí.


En el refugio no había nadie. De hecho de la que llegué no estaba ni Jorge, el guarda, que apareció al poco. Estaba recogiendo. Solo dos días después se cerraba la temporada y aún tenía mucho que hacer. Disfruté de la soledad y el silencio del jou mientras comía algo. La ascensión desde Poncebos se me había dado bien. Mucho mejor de lo que esperaba y aún era temprano, así que seguí adelante con la idea que traía de regresar por Urriellu. Cargué algo de agua en la fuente (2.034 m) y tomé por el camino que asciende hacia la Horcada Arenera.


Me despido de los Picos de Dobresengos.


Y del Pico los Cabrones. Un par de rebecos también parecían venir a decirme adiós y que no tardara tanto en volver.


La senda va a bordear por el sur todo el sector de los Albos y las Torres Areneras, ganando metros hacia la Horcada Arenera, a la derecha de la foto.



El tramo de Cabrones a la Horcada Arenera es un auténtico tobogán con continuos sube-baja que no ayuda precisamente a hacerlo llevadero. Una vista atrás a los Cuetos del Trave.


Tan solo hay un punto donde poner algo de cuidado, en un corto destrepe en la pared que se ve en sombras en la foto. Sencillo.


Poco a poco iremos aproximándonos a la base de las Torres Areneras.


Por fin salgo a la senda que llega desde el Jou de Cerredo, con La Párdida al fondo.


Cuando alcanzo la Horcada Arenera (2.283 m) me recibe un auténtico huracán. Increíble la fuerza con que soplaba. El viento parecía ir a más (de hecho así sería y estaría soplando durante todo el fin de semana, complicando mucho las actividades en altura). Como buenamente puedo tiro un par de panorámicas, una al sur y oeste, desde la Párdida (izda) pasando por Torrecerredo, Cabrones, Picos de Dobresendos y Cuetos del Trave (dcha).


Y otra al norte y este, con el mar Cantábrico al fondo.


Me despido de las Torres Areneras. Una pena el viento. Pese a la paliza de desnivel que traía, el plan completo incluía el ascenso al menos a la Torre Arenera II, pero como semejante vendaval no me animo.


Desciendo de la horcada por la senda que habrá de llevarme a la Corona del Rasu, cuando ya empieza a asomar el Urriellu.


Peña Castil elevándose sobre la horcada Cambureru, con Cabeza Tortorios a su izquierda. Al fondo el macizo de Ándara.


La senda bordea la cara norte del Neverón de Urriellu, aproximándose a la Corona del Rasu.


Y allí disfruto de una de las mejores vistas que pueda tener en toda la jornada, la de la impresionante cara oeste del Picu.


Aquí me encuentro con el primer montañero de todo el día. Está comiendo "en el mejor restaurante del mundo" como él mismo me dice. Charlo un rato con él, tomo unas fotos y declino su invitación para comer, ya que yo quiero llegar a Urriellu antes. Él se dirige a Pandébano, pero a mi todavía me queda mucha jornada por delante.


Así que me despido de las Torres Areneras (izda y centro) y del Neverón del Albo (dcha).


Atrás se queda el restaurante, un verdadero nido de águilas.


Y bajo por el paso de la Corona del Rasu donde, para mi sorpresa, ha desaparecido la cadena con la que estaba equipado. Aún así, en seco, no es un paso complicado.


Una vista atrás a la senda que asciende hacia la Corona del Rasu.


Y yo para Urriellu que ya hacía rato que había ganas de comer.


En Urriellu (1.950 m) había algo más de movimiento, aunque tampoco mucho. Seis u ocho montañeros y alguno más que llegó desde Pandébano mientras comía. Ventajas de pasearse por Picos un día de entresemana de octubre.


Busqué un sitio donde no soplara mucho y allí por fin paré un buen rato, con la vista puesta en el Neverón de Urriellu.


Y a la sombra del Picu, mientras me tomaba una cerveza. Que yo creo que ya me la había ganado.


Después de comer y un mini "pigazu" (siesta) tomé por la senda del PR.PNPE-19 que desciende por la Canal de Cambureru. Ya no volvería a ver a nadie más hasta Bulnes.


Al poco de dejar atrás Urriellu encontramos el único punto donde puede haber algún problema. Un destrepe, sencillo, pero que no sé por qué aún no se ha equipado con cuerda o cable una vez que ya se han equipado otros pasos más sencillos que hay más abajo. (No soy yo muy de urbanizar la montaña, pero entiendo que en los caminos de acceso a los refugios, se debería dar toda la seguridad posible, más si están publicitados como PRs, dando en ocasiones una falsa sensación de sencillez).


La primera parte es la más abrupta e incómoda, por un terreno muy quebrado.


Luego entramos en una larga pedrera que recuerdo como una auténtica peste subiendo, pero que bajando se hace más llevadera.


Al otro lado del Jou Lluengu veo la senda que se dirige a Pandébano, en el tramo que asciende a ganar el collado Vallejo.


Durante el tramo del canchal tenemos una de las mejores vistas del Urriellu. Enseguida dejaremos de verlo, al menos, entero.


Una vez dejemos atrás la pedrera damos vista a la majada de Cambureru, con la collada Tiés (izda) y los Collaos (dcha), por encima de ella, por donde podríamos acceder a la majada del Acebucu o a la cara norte del Cuetu Albo.


La majada de Cambureru (1.345 m), con todas sus cabañas en ruinas.


A la entrada de la canal de Cambureru hago una breve parada. La ruta empieza a pesar y el desnivel negativo me está costando más que el positivo.


Desciendo por la senda de Cambureru que, curiosamente, me la encuentro en mejor estado del que recordaba. Una foto desde el Jou Baju.


La salida del Jou Baju se hace por un estrechamiento en lo que se denomina La Garganta.


En la parte baja se forma una pequeña cascada, en esta época muy mermada de agua. La senda baja por su margen derecha y está equipada con un cable, que ayuda en un terreno tan húmedo.


Entro en la canal de Balcosín, un alargado valle por el que sigo bajando.


Desde aquí tengo la última vista del Urriellu, del que ya solo asoma su parte cimera.


Las verticales paredes que impiden el acceso directo al Acebucu.


Bajo por Balcosín, un sitio que me gusta especialmente. Allí quedan restos de alguna antigua cabaña.


En la salida de Balcosín el valle se estrangula nuevamente. La maleza amenaza con comerse la senda que pasa de una margen a otra. Cruzando junto a una solitaria cabaña se sale del valle por la derecha.


Y doy vista a Bulnes, a la canal del Texu y a la de Amuesa (izda), por donde subí por la mañana.


Desciendo por un nuevo tramo armado con cable (aquí bastante innecesario) y tras visitar la cascada de la Boluga (casi seca) desciendo finalmente hasta Bulnes (645 m), donde haré una nueva parada junto a su fuente, en la que echo unos buenos tragos.


La ruta ya va llegando a su fin y empiezo a pensar en un merecido chapuzón en las frías aguas del Cares. Tomo por la canal del Texu a buen ritmo, adelantando a varios grupos de gente.


Al igual que por la mañana, pocas fotos en este tramo, ya no por la falta de luz, sino por las ganas de llegar a Poncebos. Por fin veo el Puente del Zardu y al fondo mi coche aparcado en la carretera.


Antes de cruzar el Puente la Jaya bajo al Cares. En él refrescaría las piernas durante un buen rato.


Y después si, para el coche. Cambio de ropa y a hidratar con una buena cerveza allí mismo, en Poncebos, antes de emprender el viaje de vuelta a casa. Seguramente había sido la despedida de Picos por esta temporada, pero lo había hecho con una ruta de las de recordar. Os dejo el track.


Un saludo
Cienfuegos

10 comentarios:

  1. Madre mía chico ,vaya Rutaza te diste,me la leí entera,de pason,intentaré hacerla en verano pero haciendo vivac.En un día me queda muí grande.Gracias x compartir y enseñarnos tanta belleza.un saludo

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    1. Gracias Eloisa. Haciendolo en dos días es muy llevadero y te da opción a completarla con algo más, o volver por Pandébano y Bulnes, un poco más largo, pero más tendido que Cambureru.
      Un saludo

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  2. Interesante ruta, por lo que detallas.Bonita y dura,intuyo que es para gente preparada, aunque tú le das un "aire ligero"
    Mis felicitaciones.

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    1. Me gusta lo del "aire ligero", ja, ja. Ser es dura, pero a mi se me hizo más llevadera de lo que esperaba. Solo la parte de Cambureru me pasó factura. Gracias y un saludo

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  3. Los Trave los subimos en el 2017, pero aunque con otros picos, lo hicimos en dos días. Jornada para enmarcar Javi, pues nada tiene desperdicio!! Un saludo!!

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    1. Si, me acuerdo de haber visto vuestro reportaje. En dos días es más llevadero, y seguramente se disfrute más, pero bueno, hacerlo en el día es uno de esos "miniretos" que está bien proponerse de vez en cuando.
      Un saludo

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  4. Menuda pateada para despedirse de Picos.no me extraña que ya nos los eches de menos hasta abril. Como bien dices ruta para enmarcar, tanto por la distancia como por el desnivel, que el negativo tambien a veces es bastante peor de patear, como te ha pasado a ti.
    Buen reportaje Javier.
    Un saludo.

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    1. Ja, ja, pues porque vino esta invernada (que ya se veía venir) que si no, ...alguna más hubiera caido. Y si, el desnivel negativo fue bastante peor que el positivo. Ese terreno además, castiga mucho las piernas.
      Un saludo, Luis.

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  5. Sin palabras y sin fuerzas....así me quedo tras leer la ruta que ya sabía habías realizado. Espero que no te plantees ningún maxi-reto... Una ruta fabulosa y como siempre, totalmente didáctica y sin desperdicio alguno en cuanto a los comentarios. ¡¡¡ Enhorabuena, Javi !!!

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    1. ja, ja, ja, pues algún reto (no se si mini o maxi) más había, pero ya no dió tiempo. Habrá que dejarlo para el año que viene y esperar que las fuerzas acompañen.
      Gracias Jose.
      Un abrazo

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