viernes, 16 de noviembre de 2018

Porra de Cueva Armada por la canal de Chizidi

05/10/2018
Macizo del Cornión
Cangas de Onís (Asturias)

Cuando realizamos el trayecto entre Vegarredonda y Ordiales dejamos bajo nosotros y a la derecha una amplia zona con la Porra de Cueva Armada como elevación más reseñable. Se trata de una zona de muy mal andar pero en la que se esconden pequeñas y olvidadas majadas unidas por antiguos senderos hoy apenas visitados. Ese sería nuestro campo de juego para esta jornada. Pero además la aproximación a la zona la haríamos por la no menos mítica canal de Chizidi lo que obligaría a una nueva visita a la Sierra de los Gurbiñales. Sin duda nos íbamos a pasear por el Cornión más desconocido y solitario.


DATOS DE LA RUTA
  • Inicio/Fin: Aparcamiento de Pandecarmen
  • Distancia: 15,5 Km
  • Desnivel máximo: 655 m
  • Desnivel positivo acumulado: 1.520 m 
  • Tiempos:  9 horas
  • Dificultad: Difícil. Todo el recorrido se efectúa por zonas de mal andar, perdidas sendas y complicada orientación en una de las áreas más solitarias y menos frecuentadas del Cornión. La canal de Chizidi presenta una pendiente extrema y el cruce del Junjumia para acceder a ella resulta siempre comprometido, además de que el propio nivel del río puede complicar o sencillamente impedir dicho cruce.
  • Nota: Hoy me extiendo un poco en fotos y texto, pero la complejidad del trazado creo que lo merecen.


Saldremos del aparcamiento de Pandecarmen, o mejor dicho de Verdalles (1.060 m), dando vista ya a la Sierra de los Gurbiñales a la que hoy le daremos una nueva vuelta de tuerca. Aún era pronto, pero el otoño ya empezaba a colorear los bosques.


De esta primera parte os pongo pocas fotos. En el blog hay otra ruta por el Camín de la Madera, que podéis consultar AQUI. Nosotros bajamos antes de llegar a la Vega del Huerto a cruzar el río Pomperi (1.042 m) y acceder directamente a los Llanos del Burdio (1.070 m), bajo la Vega la Piedra. Desde allí vemos el valle que desciende hacia el Pelabarda.


Cruzamos en horizontal la cabecera de la vaguada, para seguir por el Camín de la Madera en unos de sus tramos más guapos, perfectamente armado.


Sin embargo en esta ocasión solo llegaremos hasta la Vega los Corrales (1.077 m), fácilmente reconocible por estar permanentemente encharcada.


En ella dejamos el Camín de la Madera, ya que hoy ganaremos la zona alta de la Sierra de los Gurbiñales por la senda de la Cuenye los Corrales. Para ello, a la salida de la vega buscamos una senda que asciende a la izquierda por medio del bosque.


Nos sorprende su buena huella, la de seguir utilizándose por el ganado. La senda se introduce en una encajonada canal, una "cuenye".


Y tras un quiebro continúa ascendiendo.


Ya saliendo del bosque se conserva un tramo perfectamente armado.


En la zona alta la senda se pierde un tanto y hay que subir por medio de una zona de monte bajo que de todas formas no da muchos problemas, alcanzando enseguida La Rondiella (1.280 m), a la que salimos tras cruzar lo que queda de una muria, con los restos de sus cabañas justo enfrente.


Dejamos atrás la Rondiella, para seguir ascendiendo hacia el cercano collado El Acebu.


Ya tenemos al frente el collado El Acebu (1.325 m) y tras él, al otro lado ya del valle del río Gusteguerra vemos elevarse las altas cimas del Cornión, que descienden hacia el Porru de la Cueva Armada (centro) y el Porru los Machanes (dcha).


Desde el collado vemos uno de los objetivos de hoy, la rectilínea Canal de Chizidi, con el Porru los Machanes sobre ella. Bajo nosotros y en nuestra ladera, la ubicación de la majada de Gusteguerra (izda).


Descendemos a Gusteguerra (1.320 m), un lugar al que empiezo a cogerle cariño, pues ya van unas cuantas visitas. En esta ocasión descubrimos que hay ganado en la majada. Da gusto ver que aún se lleva ganado a lugares tan apartados como este.


El siguiente paso es dar con una bajada buena al río, algo bastante complicado. En nuestro caso, hacemos caso a lo que Francisco Ballesteros dicta en su libro "Pastores y majadas del Cornión" y recorremos desde Gusteguerra un tramo del camino valle arriba hacia Jul Paré, no más de 150 m, hasta cerca de una riega junto a la que una despejada ladera permite ir descendiendo.


El descenso es muy limpio y cómodo hasta cerca del río, algo que contrasta con lo que tengo visto y leído de otros compañeros que tienen bajado aguas abajo de Gusteguerra. Sin embargo, como casi siempre, el río Gusteguerra  forma un verdadero cañón de verticales y pulidas paredes y los últimos metros hasta el cauce suelen ser lo peor.


En nuestro caso, sin embargo, localizamos un punto donde descendemos de manera sencilla, con tan solo apoyar puntualmente las manos, aunque nuestro descenso nos deposita en un tramo donde el río va encajonado en extremo, con pocas posibilidades de salir por su margen izquierda (1.025 m).


Remontamos unos metros, pero el valle se ve interrumpido por una cascada de agua. Por aquí tampoco podremos continuar.


El único punto vulnerable en este tramo es una ladera terrosa y húmeda en la que va a tocar clavar las uñas y hasta los dientes, hasta alcanzar los primeros árboles del hayedo. Sencillo, aunque el terreno es muy falso.


De todas formas ganamos el hayedo y nos internamos en el Monte los Somedanos que vamos a recorrer valle abajo de forma más o menos horizontal.



Alcanzamos así la entrada a la Canal de Chizidi. Nos separan más de 500 m del collado La Cerrosa y la pendiente es brutal.


Así que en la zona baja nos salimos cuando podemos al hayedo de la margen izquierda de la canal, por donde se sube mejor.


Aunque luego no queda más remedio que volver a la canal. La hierba agarra poco y hay que asegurar el paso.



Un resbalón aquí y te vuelves al río de golpe.


Poco a poco las vistas se van abriendo. En la ladera de enfrente vemos el collado El Acebu por el que accedimos al valle.


Tras un colladín damos vista a un jou. La canal como tal acaba aquí. Desde este punto la pendiente no va a ser tan acusada, pero el terreno empeora. Nosotros subimos por la izquierda de la foto. Desconozco como será por la derecha, pero nuestra elección no parece la mejor.


Avanzamos por un terreno muy quebrado y cubierto de maleza, donde no se sabe muy bien donde pisas, pero poco a poco vamos ascendiendo.


Y como todo se acaba, incluso la Canal de Chizidi, por fin salimos a la herbosa ladera de la Campera de Chizidi y tras pasar junto a la fuente La Cerrosa - que encontramos seca - alcanzamos finalmente el collado La Cerrosa (1.520 m), desde el que damos vista al Porru de la Cueva Armada.


Las vistas hacia la costa desde el collado.


Tras un breve descanso en el collado para recuperar el resuello, seguimos ruta hacia el Porru de la Cueva Armada. Atrás se queda el collado La Cerrosa, bajo el Porru los Machanes.


Nos vamos directos al collado La Vergonza (1.522 m), en la misma cresta que cae desde el Porru de la Cueva Armada, impresionante ventana que se abre a los abismos de Angón y el Dobra.


Al frente tenemos el Porru de la Cueva Armada de espectacular estampa visto desde este lado. Bajo la cumbre vemos su cueva, la Cueva Armada, que le da nombre.


Hoy día la cueva ha perdido las armaduras que permitían su acceso y aproximarse a ella por esas pendientes "playas" de hierba es cuando menos arriesgado.


En el fondo del valle vislumbramos la Central Hidroeléctrica del Restaño, bajo el Monte los Llamarzales.


Nos resta un corto cresteo hasta cumbre...


..en el que vamos disfrutando de las impresionantes vistas que se abren al oeste.


Por fin hacemos cumbre en el Porru la Cueva Armada (1.675 m). Allí haremos una parada para picar algo mientras nos deleitamos con sus vistas. Las primeras, como no, hacia las Peñas Santas.


En primer término el Cotalba, bajo el que se divisa el refugio de Ordiales.


Hacia la vertiente del Dobra, el Cantu Cabroneru (izda) y la Porra Valdepino (dcha). Entre ambas, las vegas de Sabugu y Toneyu, en la Senda l´Arcedianu.


Justo bajo nosotros el valle de Angón con la pista que sube hacia el collado homónimo. Más allá las cumbres del Carria, Pienzu, Llambria, Campigüeños o el inconfundible Tiatordos.


Amieva a la izquierda de su sierra con el Primiellu y el Porru Bescoba. Al fondo la Mota Cetín.


Hacia la costa la Sierra del Sueve, con Arriondas por delante.


La Sierra de Escapa con el Mofrechu.


El lago Enol abajo a la izquierda. Al fondo a la derecha Cabeza Ubena en la Sierra del Cuera, en el centro Peña Llabres y a su izquierda Posada de Llanes y la costa llanisca.


Cerramos los 360º con Peña Ruana (izda), el Jascal (centro) y el Cabezu Llerosos (dcha).


Tras un buen rato, una fotaca de cumbre con el Tiatordos al fondo, y para abajo que aún nos quedaba mucho por hacer.


Os dejo un par de panorámicas.



De momento tocaba bajar al noreste, hacia la cercana majada de Los Redondos, en la parte inferior de la foto.


Los Redondos (1.535 m) toma su nombre de las curiosos rocas que jalonan la vega, y que fueron ingeniosamente aprovechadas por los pastores para hacer sus corros y refugios.



De los Redondos parten dos sendas que nos servirían, una al noreste que nos llevaría de forma más directa a Jul Paré, y otra al sureste, en dirección al Porru del Jayáu (izda), y que va a a ser la que tomemos.


La senda asciende por una marcada cuenye hasta un primer collado para pasar seguidamente junto a la Fuente La Llerosa que si bien estaba seca, un poco antes manaba algo de agua en un manantial en el que pudimos beber.


La senda cruza un par de jous y gana un nuevo collado desde él que vemos el descenso efectuado desde el Porru de la Cueva Armada hacia Los Redondos.


Descendemos ahora por la Cuenye el Jayáu para remontar a continuación al Jorcadín.


Vamos atentos a un jou que dejaremos a nuestra izquierda. En él se abre la Cueva el Jayáu (1.600 m), cueva de gran importancia histórica y que no es si no la razón de haber venido por este itinerario. La cueva conserva restos de murias y corros en su entrada.


Dentro lo que se conservan son restos de una tarima que dividía la cueva en dos espacios. En el superior parece ser que era donde dormía el pastor, mientras que al fondo se abre otra oquedad, donde se guardaban los quesos. El pastor más famoso que ocupó esta cueva fue Avelino, de Següenco, quien pasaba aquí los veranos y los inviernos en cueva Jelipe, en el Dobra. Tras él la ocupó Alonso de Mestas de Con hasta 1972. Aunque ya nadie duerme hoy en día en la cueva, sí que se sigue utilizando por algún pastor para guardar bidones, maderas y de más enseres. La verdad es que impresiona ver las condiciones tan duras en que llegaba a vivir esta gente.


Desde la Cueva del Jayáu la senda desciende y en poco tiempo alcanza los Campos de Torga, donde sale al buen camino que baja desde el Mirador de Ordiales hacia Vegarredonda. Sería un buen itinerario de regreso. Sin embargo nosotros vamos a darle una vuelta de tuerca a la ruta. Al este del Porru del Jayáu se abre una especie de amplia vaguada que pierde altura hacia el norte. Se trata de la Becerrera y por ella discurre una nueva senda que nos conducirá a Jul Paré. Nada más tomar por ella alcanzamos la fuente La Llerosa de abundante y buena agua en la que nuevamente echamos un trago antes de empezar a bajar por La Becerrera.


Poco después alcanzamos una nueva majada de la que no he podido encontrar el nombre. Se localiza en una pequeña vega que en su día estuvo cerrada por murias y en la que se conservan algunos corros. A la izquierda se abre lo que en un primer momento pensamos que es una cueva de pequeño tamaño,...


...sin embargo al bordear la base de la peña vemos una segunda oquedad. Es mucho mayor y comunica con la anterior. Entre ambas se abre una sala de buen tamaño. Al acceder a ella espantamos a un grupo de rebecos que echaban allí la siesta.


La vega vista desde la cueva. A la derecha quedan los restos del muro que cerraba su acceso. Al fondo algunos corros.


La senda, mucho más marcada de lo que inicialmente esperábamos, discurre con tendencia a la izquierda y poco después desciende hacia una nueva vega en la que pasta un rebaño de vacas. Saldrá de ella nuevamente por la izquierda.


Por fin, tras superar un colladín entroncamos con la senda que llega desde Los Redondos y que se dirige a Jul Paré. Curiosamente esta senda apenas conserva huella y toca ir fijándose en los jitos. Está bien jitada y en un par de sitios donde la trazada no era evidente, hemos colocado un par más. Va a dirigirse en un primer momento al norte aproximándose al valle del Junjumia para luego ir girando a la derecha y continuar la ladera hacia el río, que discurre bajo nosotros. Al fondo, empastada, vemos nuevamente la Sierra de los Gurbiñales.


La traza discurre por una especie de plataforma colgada sobre el hayedo de la Joyosa de Verdepelao con un continuo sube-baja, pero que poco a poco va perdiendo altura.


Descendemos por el Escaleru, un tramo armado con piedras a modo de peldaños.


Tras recorrer una especie de callejón, ...


...salimos justo encima de la majada de Jul Paré. La Sierra de los Gurbiñales nuevamente se ve empastada, ocultando el valle del Junjumia que queda en el medio.


Bajamos a Jul Paré (1.360 m) donde por fin pararemos a comer tranquilamente, a la sombra de uno de sus buenos fresnos.


Seguimos ruta. Desde Jul Paré lo suyo sería descender al río y ganar la cercana majada de Junjumia para salir al camino de Vegarredonda. Pero nosotros seguimos con ganas de más, así que vamos a subir nuevamente a Los Gurbiñales por la Ingiesta las Fuentes.


Bajamos al río (1.280 m) que vadeamos sin problemas al venir muy mermado.


Y subimos por la Ingiesta las Fuentes hasta alcanzar su collada (1.455 m) desde donde observamos la zona alta del macizo.


En la cara norte accedemos a la amplia vega de la majada Las Fuentes.


Sin embargo enseguida nos echamos a la peña en busca de la cumbre del Alto los Gurbiñales. La zona alta de la sierra es muy quebrada y mala de andar.


Hacemos cumbre en el Alto de los Gurbiñales (1.490 m) donde volvemos a disfrutar de las vistas sobre las Peñas Santas. Bajo ellas se ve el refugio de Vegarredonda (el actual y el antiguo). Hasta esta cumbre ya había llegado anteriormente por otro interesante itinerario por la Canal de la Muyada que os conté AQUI.


A la izquierda el Cotalba y a la derecha la otra cumbre de la jornada, el Porru de la Cueva Armada.


La Sierra de los Gurbiñales corre al oeste.


Pandecarmen y la vega de Enol con su lago. A su izquierda la Porra de Enol.


Descendemos como buenamente podemos de cumbre de forma directa a la majada de Las Fuentes (1.400 m) y nos acercamos a su fuente.


Allí intentamos dar con la entrada al sedo del Paré Rubiu pero, sin conocerlo y llegando desde arriba, no lo vimos claro y erramos el tiro, así que optamos por bajar por la Cuenye los Pavos que sale desde el extremo oriental de la vega bajando con tendencia a la derecha.


Se trata de una senda realmente guapa que baja trazando una diagonal hacia la derecha, para salvar de esa forma la pared que desde la vega Canraso se eleva verticalmente y que impide el acceso directo. Lástima de la hora, con el sol ya muy bajo y que no ayudó a tomar buenas fotos.


Ya vemos la majada de La Rondiella bajo nosotros. No hará falta llegar hasta ella.


El camino nos deposita en la parte superior de un caos de rocas. Desde allí continúa a la derecha hacia la cercana Rondiella, pero nosotros cortamos bajando directos a la vega Canraso (1.290 m).



Y desde la vega vemos el paré que da nombre al sedo del Paré Rubiu. Habrá que volver para conocerlo.


Ya solo quedaba bajar por el habitual camino del parque hacia Vega la Piedra y Pandecarmen.


En el aparcamiento daríamos por finalizada esta preciosa ruta. Allí, cambio de ropa y a tomarnos una cerveza por la zona, que bien merecida que la teníamos. Os dejo el track.


Un saludo
Cienfuegos

8 comentarios:

  1. Pues si una ruta impresionante tanto como.durisima. aunke no le deis importancia (yo no se de donde sacas estas rutas tan complicadas)en mi proxima vida la hare. Gracias por el.reportaje ke con el he aprendido muchisimo y las fotos espectaculares

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    1. Reconozco que no es una ruta para todos los públicos, pero si se está de ello, el entorno es sencillamente espectacular. Las ideas de este tipo de rutas salen solas según vas conociendo el territorio. Cuando en una zona ya pasaste por "casi" todos los caminos, empiezas a mirar para los que te faltan, por raros que sean. Y ese es precisamente el tipo de "monte" que más me gusta.
      Un saludo

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  2. ¡¡¡Uff!!!, dura dura, pero hermosa. Esas cuestas tan pindias y herbosas meten miedo.
    Saludos.

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    1. Si, Chizidi tiene una pendiente de las de agachar la cabeza y no mirar para arriba porque desmoraliza.
      Saludos

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  3. Una ruta con muchísimas sorpresas d3bido a la belleza de su orografía...enhorabuena Javier por tan bello reportaje

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    1. Todos esos caminos tan perdidos y poco frecuentados son para mi una maravilla.
      Un entorno precioso.
      Un abrazo Mar

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  4. Ruta exigente, y esa canal de Chizide, me imagino que húmeda debe de ser de cuidado, excelente el repor como siempre.
    Un saludo.

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    1. Je, en mojado no me pongo yo ahí encima ni de coña. Menudo tobogán.
      La ruta es exigente, si, pero se hace bien. Quitando la canal en si, el resto del desnivel va cayendo poco a poco y se deja hacer.
      Un saludo

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