15 febrero 2019

Les Vidrioses y Llaguiellu. Alrededor de Redimuña

Vuelvo a la Sierra de los Gurbiñales, de la que ya teneis varias rutas en el blog, en esta ocasión para conocer un par de lugares, la cumbre de Les Vidrioses, modesta pero de increibles vistas sobre la Garganta del Dobra y el Sedu la Poza. Después descenderemos por la Ingiesta las Fuentes para remontrar el Junjumia hasta el refugio de Vegarredonda, acometiendo el regreso por Justillagar y Llaguiellu, a caballo entre los valles de Redimuña y Resecu, con lo que acabaríamos por darle la vuelta al valle de Redimuña.


DATOS DE LA RUTA
  • Fecha: 22/12/2018
  • Zona: Macizo del Cornión. Picos de Europa
  • Concejo: Cangas de Onís (Asturias)
  • Inicio/Fin: Aparcamiento de Pandecarmen
  • Distancia: 15 Km
  • Desnivel máximo: 435 m
  • Desnivel acumulado positivo: 950 m
  • Tiempos: 6 h 45´
  • Dificultad: Moderada. El Sedu la Poza resulta sencillo, pero debe acometerse con cuidado. En la zona alta de la Sierra de los Gurbiñales hay que saber orientarse bien, así como en parte del descenso por Llaguiellu.


A pie de coche vemos la cara norte de la Sierra de los Gurbiñales. Sobre un zócalo calizo se asienta el hayedo de la Joyosa del Cuevón. Ahí se localiza el Sedu el Cuevón, por donde ya tengo pasado. La idea hoy es conocer otro paso.


Sin llegar a la Vega´l Güertu tomamos la senda que desciende hacia el río Pomperi, que cruzamos cerca del Pozu el Alemán (el verdadero, no el del Puente de Redimuña).


Seguimos la marcada senda que conduce a los Llanos del Burdiu.


En los Llanos del Burdiu damos vista al valle del Pelabarda. Aquí dejamos bajo nosotros la senda que descience hacia el Puente Pelabarda y la que en llano continúa por el Camín de la Madera, cortando la Sierra de los Gurbiñales.


Hoy tomaremos la que sube ladera arriba, en dirección a la majada de Vega la Piedra, pasando bajo el acceso al Sedu del Cuevón.


Alcanzamos así la majada de Vega la Piedra. También podíamos haber llegado por el habitual camino del Parque, pero llegando por aquí visitamos la majada al completo.


Seguimos por el camino del Parque unos metros, pero antes de alcanzar el colláu La Prida, lo abandonamos para empezar a ascender hacia la derecha, hacia una zona de grandes bloques desgajados de la sierra.


Mira que habré pasado veces por debajo y nunca me había fijado en las cantidad de tejos que hay aquí. Algunos se aferran de forma inverosimil a la caliza, naciendo en pequeñas grietas.


Una vista atrás, con el camino del Parque en el cruce del colláu La Prida.


Vamos pegándonos a las verticales paredes que defienden el acceso a la zona alta de la sierra. No conocíamos la ubicación exacta del sedo, pero lo buscamos en el punto que el murallón parece mostrarse más vulnerable.


La verdad es que no nos cueta mucho dar con el sedo. Se abre paso en una providencial grieta que parece dividir en dos aquella muralla caliza y está equipado con dos largos de cuerda.


La vista desde aquí de la vega de Enol y su lago, hace que bien merezca ya por si sola la visita.


Nos metemos en el sedo, que es corto y sencillo, ofreciendo muchos apoyos, aunque hay que subir con cuidado ya que no deja de ser bastante vertical y se muestra muy sombrio y húmedo.



El sedo nos saca a un pequeño jou, el que parece darle nombre, en un terreno muy abrupto del que salimos por donde mejor vemos.



Alcanzamos finalmente la zona alta de la sierra, en la vega La Poza y con el Alto de los Gurbiñales al fondo, aunque de momento vamos a irnos al lado contrario, al extremo más occidental del cordal.


Para ello seguimos la marcada senda que recorre la sierra por arriba, atavesando aquel queso de gruyere, plagado de jous, grietas y simas, en donde no es sencillo orientarse.


Poco a poco vamos acercándonos a la vega La Rondiellina, aunque no llegaremos a ella.


Y es que antes de llegar dejaremos el camino para irnos a la izquierda, hasta alcanzar el collado El Acebu, en el que daremos vista al valle del Junjumia, mientras vemos al frente la Porra de la Cueva Armada, a la que ascendí no hace demasiado.


El valle del Junjumia y al fondo las cumbres del Cornión todavía media cubiertas de nubes. La previsión meteorológica era buena, pero al día le estaba costando levantar.


La cumbre de Les Vidrioses se localiza en el extremo occidental del cordal por lo que nos aupamos a la cresta y la recorremos por arriba.



A nuestra izquierda vamos a ir viendo la impresionante canal de Chizidi por donde subí a la Porra de la Cueva Armada, como os conté AQUI.


Hacemos cumbre en Les Vidrioses. Una pena el día, porque es una cima muy vistosa. La primera foto, hacia las Peñas Santas.


El Lago Enol y al fondo Cabeza Bubena y Peña Blanca, ya en la Sierra del Cuera.


El Tiatordos por detrás del Carria.


Jascal y Cabezo Llerosos


Por desgracia el cañón del Dobra queda tapado por una cota ligeramente más baja situada un poco más allá. Así que nos acercamos hasta ella.


Merece la pena, vaya si lo merece. Ante nosotros se despliega la increible entalladura de la garganta del Dobra, casi desde la misma Mecedura de los Ríos, donde confluyen el Junjumia (izda), el Pelabarda (dcha) y el Dobra (centro).




Aunque traía en mente regresar al collado El Acebu, el recorrido de la zona alta de la sierra es un tanto incómodo, así que optamos por dejarnos caer hacia la vega de Ciarda, aunque sin llegar a bajar a ella.


Accedemos a la vega La Rondiellina, desde donde volvemos a ver la zona de Pandecarmen y la Porra de Enol.


Muchos rebecos en toda esta zona. Muchos y muy tranquilos, la verdad.


Desandamos el sendero hasta la vega La Poza, justo cuando el día se limpia de nubes. Una pena que no lo hibiera hecho solo media hora antes, cuando estábamos en cumbre. La vista del Dobra con el sol a nuestra espalda hubiera sido sin duda preciosa.


Otra vez la vega de Enol. En esta jornada sería objeto de muchas fotos.


Ascendemos hacia la vega Las Fuentes, con su solitaria y arreglada cabaña.


Y nos vamos a la salida de la Ingiesta las Fuentes en la que volvemos a dar vista al Junjumia, al que tendremos que bajar. Mala luz con el sol justo enfrente.


Empezamos a bajar por la Ingiesta las Fuentes. Al otro lado del Junjumia se aprecia el jou en el que se esconde la majada de Jul Paré.


Luego solo queda remontar el valle por donde mejor lo veamos.



En nuestro caso lo hacemos por la margen derecha hasta ya muy cerca de la majada Junjumia en donde pasamos a la margen izquierda.


En el extremo izquierdo de la foto se ve la tira verde de la Ingiesta las Fuentes por donde hemos bajado. En el centro de la foto, la majada Junjumia.


Remontamos el río hasta su nacimiento en los Güeyos del Junjumia que en esta ocasión venían con muy poca agua y luego nos acercamos hasta el refugio de Vegarredonda que estaba cerrado.


Empezamos con el regreso. De momento toca acercarse hasta el collado Gamonal, pasando por encima de la majada Junjumia, con una nueva vista de la Ingiesta las Fuentes al fondo.


Sin llegar a bajar a La Rondiella empazamos a dejarnos ir a la derecha, buscando la entrada hacia Justillagar. No lo hicimos bien. Tendríamos que haber bajado un poco más. En cambio nos fuimos muy altos y tuvimos que cruzar una zona sencillamente horrible de caminar, en un tramo que no recomiendo seguir.


De mejor o peor forma damos con la senda que serpentea por un terreno complicado de lapiaz antes de alcanzar la escondida vega de Justillagar. Un sitio que siempre me ha gustado.


Bajamos por la senda hasta salir a los rediles y la cabaña que hay en el extremo norte de la vega.


Salimos de ella cruzando el muro más cercano a la base del Porru Osil para descender hacia la vega de La Vallesca en la que dejamos a la izquierda sus arruinadas cabañas para buscar la salida por la derecha.


Accedemos a una especie de valle en una zona un tanto confusa donde por tramos perdemos la senda y tras pasar junto a la fuente Los Peyos vamos bajando en dirección a Orrial, la vega que vemos al fondo, con el Porru Llaguiellu detrás.


La vega de Orrial con la Peña Orrial detrás, en la que se abren algunas oquedades.


Aquí por fin paramos a comer, que ya iba siendo hora, junto a las ruinas de las viejas cabañas. Lo hacemos con la vista puesta en las Peñas Santas y sin un solo ruido, pues en esta época no hay ganado en las vegas y en todo el día tan solo nos hemos cruzado con una pareja de montañeros en Justillagar. Ni en Vegarredonda vimos a nadie.


Tras descansar un rato seguimos ruta. De momento subimos por la vega, pegándonos a las paredes de la Peña Orrial hasta alcanzar la horcada que se abre a su derecha.


Localizamos un marcado sendero que va a ir serpenteando por entre las peñas, buscando el paso hacia el valle del Resecu.


El valle del Resecu se abre ante nosotros. Por él tengo bajado en alguna ocasión. Hoy no llegaremos a descender a él, pues la idea es recorrer el cordal entre los valles del Pomperi y Resecu, por Llaguiellu.


Nuestra senda pierde unos metros y va a ir bordeando la cara norte de la Peña Orrial, en el límite del hayedo que cae hacia el Resecu, mientras vemos al frente el lago Ercina, asomando a la derecha del Picu Mosquital.


En un momento dado la senda girará a la izquierda, entrando por La Retuerta en una vaguada que desciende hacia Llaguiellu en un tramo precioso, cuando ya vemos su "porru", enfrente.


Accedemos a la vega de Llaguiellu, un rincón que merece la pena conocerse.


La vega Llaguiellu, con las tremas que le dan nombre, y al fondo las Peñas Santas.


Salimos de Llaguiellu por la collada que queda a la derecha del porru y bajando por Les Porciliegues entramos en la parte superior del hayedo del Monte Palomeru.


En Les Porciliegues se abren pequeñas vegas en medio del hayedo. Cuesta un poco seguir la senda, pero la orientación es clara.


Debemos ir atentos a no seguir una senda que descenderá por el Monte Palomeru y que nos llevaría hacia la vega del Bricial. En cambio otra ganará unos metros y bordeará el extremo norte del Porru Cuviellu, cuando ya tenemos al frente la Porra de Enol, elevándose sobre su vega.


Girando poco a poco a la izquierda alcanzamos una amplia vega desde la que tenemos una preciosa vista de la vega de Enol. No es una foto habitual la que se obtiene desde esta altura.


Cruzamos la vega, ascendiendo por su extremo contrario y damos vista a la alargada y tendida ladera que desciende hacia el collado de Pandecarmen por donde pasa la pista. El aparcamiento de Fuente Verdallés (Pandecarmen) ya está a la vista a la izquierda.

La senda nos depositaría justo a pie de coche, cerrando así una circular perfecta. Una más por en entorno de los Gurbiñales, con la que le habremos dado la vuelta completa a la cabecera del valle del Redimuña. Os dejo el track.


Un saludo
Cienfuegos

4 comentarios:

  1. Ya sabes que la hicimos bastante similar con los amigos llaniscos. Es una sierra para quedarse en ella porque ofrece visiones que no obtienes desde otros puntos. Siempre estupenda descripción y bellísmas fotografías. UN abrazo

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    1. La verdad es que a mi es una zona que me gusta mucho. Y aún volveré que quedan cosas pendientes por hacer y sitios por visitar.
      Un abrazo

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  2. Muy chula y distinta la ruta. Lugares poco frecuentados y que enamoran. Me la anoto para un proyecto que tengo!
    Saludos!

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    1. Os gustará. Muy entretenida. Ya ya nos contarás de qué va ese proyecto.
      Saludos

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