23 enero 2021

Alto la Zarza desde Gillón

Tres semanas de temporal habían dejado las montañas - y lo que no eran montañas - enterradas en la mayor nevada de los últimos 50 años. O eso decían. Había que salir a disfrutar de ese espectáculo y decidimos hacerlo por Cangas del Narcea, zona que frecuentamos poco. Después de barajar varias opciones nos decantamos por el valle de Xichón/Gillón. Algo conocía de haber ascendido el Caniechas hace unos años, pero no desde Gillón, así que iba a ser nuevo casi todo. Al final, como casi siempre, modificamos la ruta sobre la marcha para acabar haciendo cumbre en el Alto la Zarza que sirvió de colofón a una preciosa circular por un mundo helado.

DATOS DE LA RUTA
  • Fecha: 17/01/2021
  • Zona: Sierras de Saldepuesto y la Zarza. Parque Natural de las Fuentes del Narcea e Ibias
  • Concejo: Cangas del Narcea (Asturias)
  • Inicio/Fin: Xichón/Gillón 
  • Distancia: 14 Km
  • Desnivel máximo: 820 m
  • Desnivel acumulado positivo: 910 m
  • Tiempos: 6 y 1/4 horas
  • Dificultad: Fácil. De todas formas, al tratarse de una invernal, la dificultad como siempre la marca el estado de la nieve.


Madrugamos, ya que Gillón pillaba lejos y no sabíamos como estaría la carretera. Así que aún amanecía cuando ya ascendíamos por el valle de Gillón, cerrado al fondo por la mole del Caniechas y con los cielos coloreados por las primeras luces del día.


La carretera no estaba mal y además tuvimos suerte para aparcar en Gillón, con sus calles medio enterradas en nieve, pero en las que encontramos un sitio perfecto que nos ahorró tener que tirar de pala.


La idea inicial era una ruta en la que pasaríamos por las brañas de la Filtrosa y Brañas Altas de camino a las lagunas de Chauchinas, para regresar luego por el valle la Reboḷḷar, así de momento saldríamos del pueblo por la zona alta, buscando el valle de la Filtrosa.


Nada más dejar atrás las últimas casas ya tocó calzarse las raquetas. La nevada era efectivamente de las buenas y nos tocaba abrir huella en nieve fresca cuando los primeros rayos de sol daban ya en las Peñas del Xiplo.


El Caniechas iba a ser el protagonista del día, ya que ejercería de faro para las cámaras y se llevaría gran parte de las fotos. 


La pista por la que ascendíamos se mostraba inmaculada. Enterrada bajo medio metro de nieve.  Desde aquí veíamos el valle de la Filtrosa por el que pensábamos ascender. Por encima la alargada Sierra de Saldepuesto.



Una vista atrás cuando el sol ya empezaba a iluminar valles y montañas. El día frío, pero no en exceso. Habíamos arrancado con 2 grados bajo cero y en el valle no tiraba viento.


Alcanzamos el punto donde la pista cruza sobre el arroyo de la Filtrosa. Allí la dejamos para ascender directamente valle arriba, pasando junto a una caseta de captación de aguas.


Un tramo duro este, con nieve blanda y mucha pendiente.


Enseguida salimos a otra pista que asciende a la izquierda. No contábamos con ella. La pista nos llevaría a la parte alta de la Sierra de Saldepuesto, lo que abría la posibilidad de hacer alguna cumbre, así que hicimos un cambio de planes y tomamos por ella.


Nuevas vistas sobre el Caniechas,...


...y Xichón/Gillón, de donde venimos.


La pista va a ir girando a cara norte, lo que hacía que la nieve estuviera más dura y nos permitiera ascender a muy bien ritmo, aproximándonos al collado Portoal, donde por fin saldríamos al sol. 


Preciosas las vistas ya desde el collado Portoal (1.589 m). En los valles se levantaba una capa de nubes, pero no nos preocupaba. La previsión era buena y esperábamos que poco a poco las nieblas se fueran deshaciendo.


Al otro lado de Portoal damos vista al valle de Tabláu que desciende hacia el de Leitariegos. Más allá se alzan las cumbres sobre el valle de Xinestosu/Genestoso. La Sierra de la Serrantina.


Paramos a picar algo mientras vemos la alomada Sierra de Saldepuesto que vamos a recorrer hacia el Cueto Rogueiro.



La cumbrera estaba muy venteada, con poca capa de nieve, pero muy dura, casi más para crampón que para raquetas, pero aún así éstas agarraban bien, dada la escasa pendiente y subíamos cómodos.


El viento pegaba fuerte y la sensación térmica era muy baja. Tocaba abrigarse. Las extrañas formas de la nieve daban testigo de que el viento había estado soplando igual durante los últimos días.


Las nieblas se deshacían formando pequeños jirones. 


Pasamos por la antecima del Cueto la Beizuna (1.793 m). La última pala previa al Alto la Zarza desde el Chano´l Rogueiro (1.768 m) picaba más y había que poner algo de cuidado para subir, pero no nos dio mayores problemas.


Y cumbre del Alto la Zarza (1.881 m), punto en el que se unen las sierras de Saldepuesto (noroeste), la Zarza (sur) y de Viḷḷar de Rogueiro (noreste). Desde ella vemos la más apetecible cumbre del Cueto Rogueiro, pero la última parte se hace en terreno mixto por cara norte y, además de la pendiente, la nieve estaría realmente dura. No nos habíamos traído crampones, ya que la idea no era esta, así que tocó conformarse con el Alto la Zarza. Si queréis saber lo que se ve desde ella, en el blog tenéis su ascenso desde Rimolín AQUI.


Unas vistas desde cumbre. La primera, como no, al Caniechas. Abajo se ve la collada en la que se asienta la braña La Filtrosa, a donde iremos después. 


Sobre el valle de Rimolín se abren los puertos de Chauchinas con sus lagunas enterradas en nieve. La verdad es que el cambio fue bueno. Hubiéramos ido hasta allí para ver más bien poco. Al fondo del todo, el más alto que se ve en el centro de la foto, es el Valdeiglesias, encima de Salientes. A su izquierda, se recorta el que creo que es el Tambarón. Otro 2.100 m de la zona.

La Sierra de la Zarza corre al sur. A la derecha de la, casi plana, cumbre de los Altos del Monteiro, destaca el Miro, sobre el lago Cheiroso. Más la derecha y mucho más lejos comentábamos que se veían unas montañas nevadas que tenían que ser los Montes Aquilanos, ya al sur del Bierzo.

Evidentemente, el Caniechas en primer término. A su derecha, las cumbres ya de Degaña, con el Teso Mular y Peña Rogueira.

Al norte nos perdíamos entre tantas cumbres, pero en el centro-izqueirda de la foto, creíamos identificar la Candanosa, encima de las lagunas de Muniellos. Al fondo del todo, otras sierras que ya suponíamos costeras como las de la Bobia e incluso alguna ya en terreno gallego.

A la mano contraria, el valle de Leitariegos y la Sierra del Acebo que va ganando cota hacia el Rabu d´Asnu, a la derecha del todo.

En codillera el que destacaba perfectamente era el Cornón, inconfundible como siempre.

Una vista sobre la Sierra de Saldepuesto que hemos venido recorriendo.

Aunque la vista más guapa, seguramente era la del propio Cueto Rogueiro con el Cueto Arbás a su derecha. Espectacular la nevadísimia que tenía éste.

Una panorámica de las vistas del noreste al sur.

En cumbre hacía un frío intenso, así que no hubo opción a quedarse mucho rato. Al poco tomamos por la Sierra de la Zarza, al sur. Recorreríamos su cumbrera para dejarnos caer luego hacia Braña la Filtrosa.

Braña La Filtrosa bajo nosotros. La mayor parte de sus cabañas están en ruinas y apenas asomaban sobre la nieve. Solo una destacaba.

Y hacia ella fuimos,...

Una vez nos bajamos de la cumbrera el viento paró y la temperatura subió. El día era agradable. Por contra, la nieve aparecía más blanda y en mayor cantidad.

Dejando atrás la Filtrosa tomamos la pista que desciende hacia Brañas Altas, un conjunto de cabañas de buen tamaño. A partir de este punto encontramos los mayores espesores de nieve, con más de 1,20 m como pude comprobar con los bastones en varios puntos.

En Brañas Altas la nevada era impresionante. Llamaba la atención también la cantidad de huellas de animales de todo tipo que se veían.

Dejaríamos atrás Brañas Altas para ascender hacia el collado La Losera.

Tramo duro con mucha nieve blanda en la que abrir huella.

Traspusimos el collado entrando así en el valle la Reboḷḷar.

El sol estaba alto y ofrecía las mejores tomas sobre el Caniechas.


Una buena pista va a bajar con varias zetas para luego recorrer todo el valle de la Reboḷḷar hacia Gillón. Ese era nuestro itinerario cuando ya íbamos buscando algún sitio donde poder parar a comer.

La pista literalmente sepultada en nieve.

El valle de la Reboḷḷar.


Muy guapo este valle, mucho más que la zona por la que habíamos subido por la mañana, con mucho bosque. Por aquí habrá que volver en otra época.

Al final, a falta de otro sitio mejor acabamos sentados sobre nuestras chaquetas directamente sobre la ladera nevada. La verdad es que al sol se estaba genial y el comedor con vistas era inmejorable.

Luego ya solo quedaba seguir bajando tranquilamente hacia Gillón, sabiendo que ya estaba cerca.


La pista aún tendrá que cruzar un par de vaguadas, la del reguero de Caruz, que baja de Brañas Altas y el de la Filtrosa que baja de la braña homónima.

Una vista atrás.

Último tramo entre las fincas próximas a Gillón.

Y finalmente accederíamos al pueblo por la parte baja, para acabar cerrando la circular junto al coche.

Cambio de ropa y para casa parando de camino a tomar la oportuna cerveza. El día se nos había dado bien, y al haber madrugado regresábamos todavía a buena hora. La semana siguiente volverían a perimetrarnos. Os dejo el track.



Un saludo
Cienfuegos

4 comentarios:

  1. Preciosa la caminata y unas fotos espectaculares. Soy una vecina de Gillón. Muchas gracias por compartirlo. Isa.

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    1. De nada, un placer. Nos gustó mucho el valle de Gillón. Volveremos por la zona a hacer algo más. Un saludo

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  2. Que guapa pateada - raquetada invernal, hay tanta nieve que casi todas las cimas son parecidas jejejj , suerte con ese día que os permitió hacer esas fotos tan espectaculares y guapas me imagino que lo disfrutarías un montón, Jejejj que suerte.
    Un Saludo Javier.

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    1. Buenas Luis, es verdad que con nieve se parecen todas las cumbres. De hecho desde la cima dudábamos de gran parte de las montañas que se veían. Todas se parecían y se veían empastadas. Pero la nevada era de las de disfrutar.
      Un saludo

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