16 junio 2021

Maciédome desde Sobrefoz

El Maciédome era viejo conocido, pero siempre lo había ascendido desde Pendones. Hace años se hizo un intento desde Sobrefoz, que no salió todo lo bien que fuera menester. Así que era cuestión de tiempo volver y qué mejor época que en plena primavera para poder disfrutar de los hayedos en todo su esplendor. Así pues, subiría todo el valle de Solafoz hasta alcanzar su cresta noroeste por la que ganaría su cumbre. El descenso lo haría por la arista noreste hacia la majada Maciédome, para después perderme en los bosques del Monte Las Robelladinas hasta salir a la carretera de Ventaniella, por la que regresaría.

DATOS DE LA RUTA
  • Fecha: 23/05/2021
  • Zona: Cordal de Ponga
  • Concejo: Ponga (Asturias)
  • Inicio/Fin: Sobrefoz 
  • Distancia: 16,5 Km
  • Desnivel máximo: 1.280 m
  • Desnivel acumulado positivo: 1.400 m
  • Tiempos: 7 y 1/2 horas
  • Dificultad: Difícil. En el ascenso por cresta noroeste hay sencillas trepadas que no obstante hay que tener en cuenta. Peor resulta el descenso por la arista noreste que, sin ser complicado, resulta delicado, sobre todo si estuviera húmedo, pudiendo dar sensación de vacío.


Bien temprano y con bastante más frío de lo esperado para un mes de junio (5,5 grados) salía de Sobrefoz para iniciar esta ruta en la que esperaba cerrar una circular pura.


Salgo del pueblo por la carretera de Abiegos para, nada más cruzar el Puente Cima sobre el río Ponga, dejarla para tomar el Camín de la Prida o Camín de Calveado, precioso camino tradicional que conserva buena parte de su empedrado y que me evitará un buen tramo de pista.


La senda gana altura con fuerza por la ladera la Prida y pronto veo Sobrefoz ya por debajo. Por cierto que subiendo, se me olvidó arrimar hasta la Cueva la Llosa, un sitio guapo que conocía de cuando bajamos por aquí en ruta desde Ventaniella, por los cordales de La Bolera y Valloseru, como os conté AQUÍ.


Poco después la senda pierde pendiente y enseguida sale a la pista en el collado Calveado, pista por la que también habría podido venir, cuando ya veo al frente el Maciédome.


Voy a seguir la pista durante un tramo, pasando por entre diversas fincas y junto a varias cabañas, disfrutando de las vistas sobre el Recuencu o la Foz de Enol por la que tengo subido a éste y al Colláu Zorru.


Y por supuesto, sobre el propio Maciédome. Aún faltaba tajo para llegar hasta allá arriba.


Un raposu (zorro) de camino. Bastante curioso él.


La pista se interna en el valle de Solafoz, tapizado por un denso hayedo.


Sin embargo al llegar junto al río, la pista lo cruza para pasar a la margen derecha. Yo la dejo aquí, para continuar por el viejo sendero que continúa valle arriba, siempre junto al arroyo de Solafoz.


La parte baja la conforma un bosque mixto, pero en el que ya empiezan a destacar algunas hayas.


Subo sin prisa y a mi aire, disfrutando del bosque y parándome a sacar fotos del arroyo.



Un poco más arriba el valle se abre en el punto donde confluyen el arroyo que desciende de La Baullosa y el que le llega por su margen izquierda desde la base del Tiatordos. Allí el bosque ralea permitiendo la formación de varias camperas. Estamos en la ubicación de la antigua majada de Solafoz. Sus cabañas están en ruinas y solo quedan montones de piedras. Al fondo, el Recuencu.


Estoy pasando bajo las estribaciones calizas del Tiatordos, cuya cumbre queda aún más atrás.


La senda se conserva en bastante buen uso hasta Solafoz. Por encima de la majada, se observa un tenue sendero que se pierde de tanto en tanto. No obstante hay jitos y se avanza bastante bien, siempre próximos a la vera del arroyo.



El hayedo puro empieza a hacerse patente a medida que ganamos altura. Poco más arriba el valle se estrecha y empieza a ser complicado seguir junto al arroyo. Es el momento de salirse del fondo del mismo a la margen derecha, donde se localiza una larga tira despejada de arbolado.


Desde ella puedo ver, ahora si, emerger la mole del Tiratordos.


Subo por esta zona libre de árboles mientras puedo. Cuando se termina, me sumerjo de nuevo en el bosque. Me alejo del fondo del valle a propósito, buscando las zonas de hayedo puro, mucho más limpias y de fácil caminar.


Alcanzo así las amplias vegas de la majada La Baullosa.


Esta vega será la sorpresa del día. Un sitio precioso que no conocía. Apenas quedan restos de un par de cabañas. La vega se abre a los pies de la cresta del Maciédome que voy a recorrer dentro de unos minutos.


La vista del Tiatordos desde aquí es impresionante. A su izquierda se extiende el cordal de Pandellanza, completamente tapizado de hayedo, que lo une con el Maciédome.


Una vista atrás


Asciendo con tendencia a la derecha. Ya a bastante altura se cruza una marcada senda que corta en horizontal la ladera. Es la que se dirige al collado Llagos, para dar comunicación con la majada Llagos, ya en la vertiente casina. En vez de seguirla yo asciendo directo a ganar la cresta aunque para ello toca pegarse un trecho con la maleza. Resulta muy incómodo y puede no compensar.


Al fondo ya asoman los Picos. Quien me iba a decir que sería la única foto decente que les llegaría a tirar.


Gano la cresta y doy vista a tierras casinas, al valle del Nalón.


Una vista sobre todo el valle de Solafoz que acabo de recorrer, con la majada de La Baullosa justo debajo.


Paro a picar algo antes de meterme en la cresta. La conozco en descenso y tengo ganas de recorrerla subiendo. Se que es sencilla, pero lleva un rato hasta cumbre.


Por debajo queda la majada de Llagos, en ruinas.


Para alcanzar la cresta se accede primero a una canal subiendo por ella hasta que termina. Se sale de ella con un sencillo trepe a la derecha y ya estamos en la cresta como tal.


Lo que queda por delante. Hay senda marcada en todo momento, con lo que no hay mucha posibilidad de equivocación.


Y finalmente...cima. Y no os lo creeréis, pero con el día tan espléndido que estaba teniendo y fue llegar a cumbre y cubrirse completamente la vertiente pongueta.


Por suerte hacia León y Caso se mantenía despejado. La primera foto, para los Mampodres, por encima del Abedular.


El valle de Vegapociellu, con el Cantu l´Osu y detrás la cordillera cantábrica.


Cuetu Negru y Vegapociellu. Al fondo la zona de San Isidro.


En primer término el Cantu l´Osu. Al fondo la pirámide del Torres.


El valle del Nalón


Hacia la zona baja de Caso. Vistas sobre el Picu la Senda (dcha) y los pueblos de Bezanes y La Foz.


Por contra el Tiatordos se había puesto la boina y no se la quitaría en todo el tiempo que permanecí en cumbre. De los Picos de Europa, ...ni rastro.


Bajo cumbre veo entre las nubes el valle que desciende desde Ventaniella y la ubicación de la majada Maciédome, a donde tendré que bajar.


Me hubiera gustado parar a comer en cumbre, pero las nubes entraban y salían y no acababa de despejar, así que decidí seguir un rato más antes de parar a comer. Total, que desando un corto tramo de la cresta y empiezo a bajar hacia el norte, primero por una panda herbosa.


Pronto la ladera se corta con fuertes caidas. La vega de Maciédome muchos metros aún por debajo.


Voy buscando la mejor zona para bajar. No hay senda ni jitos. Hay que buscarse la vida. Primero doy con una corta canal y luego un sencillo destrepe en el que no obstante hay que poner cuidado, más aun si, como en mi caso, estuviera húmedo. Yo me lo encuentro además con la hierba tumbada aún de las nieves recién retiradas. Al ir solo, en las fotos no se aprecia la inclinación del terreno, que es mucha.


Sigue un tramo cómodo y un segundo destrepe, este más sencillo y ya sin apenas sensación de patio.


Tras dejar atrás esta parte, se acaban las complicaciones. Yo sigo la cresta hacia una tachuela que destaca en ella, dejando a la derecha los canchales que se forman bajo la cresta del Maciédome.


Desde la citada tachuela, echo la vista a uno y otro lado. El Tiatordos sigue entre sábanas.


A la izquierda se intuye el Recuencu. El Colláu Zorru permanecía tapado. La majada de Maciédome empezaba a verse más cerca.



Una vista atrás de la zona de descenso desde cumbre. Marco los dos destrepes. Aquí se aprecia mejor la mayor exposición del superior.




Por fin entro en la vega en la que se asienta la majada Maciédome.


Las vistas sobre el Recuencu y el Colláu Zorru siguen siendo tan espectaculares como siempre.



Allí por fin, paro a comer, con la espalda apoyada en aquellas viejas piedras y la vista puesta en la arista por la que acabo de bajar.



Como no podía ser de otro modo, mientras comía, la tarde volvió a despejar y el Maciédome volvía a lucir sin una nube. [Regla nº1 del montañero: la cumbre despejará una vez te hayas ido].


Salgo de Maciédome por la parte baja de la misma, justo en la vertical de las cabañas. No se aprecia senda, aunque el viejo camino sale de la vega inferior, ligeramente por la izquierda.


Me despido de Maciédome, vega, majada y pico.


Enseguida localizo la senda, o lo que queda de ella. No es fácil seguirla ya que está muy difuminada, tanto que por momentos desaparece completamente, pero recorre el hayedo del Monte Las Rebolladinas de forma lineal y sin apenas perder altura.


Además el bosque es precioso en esta parte y estaba para disfrutarlo. La senda acabará por ganar un hombro. Desde él pierde metros, a plomo por el filo y siempre dentro del hayedo.


Por fin salgo a una vieja pista. Se conserva la caja, aunque se ve que ya no se utiliza como tal. Continúo por ella durante un tramo en el que baja con varias revueltas por medio del bosque.


De vez en cuando, un claro me permite volver a ver la cresta del Maciédome.


La pista sé que acabará por bajar hasta el fondo del valle, saliendo a la carretera de Ventaniella a la altura de la Venta La Faeda, a casi 5 km de Sobrefoz. Demasiado asfalto para mi gusto. Así que opto por otro descenso. Cuando localizo una senda que entra a contramano, tomo por ella. 

A PARTIR DE AQUÍ LOS CAMINOS ESTÁN MUY PERDIDOS Y CORTADOS POR ALAMBRADAS Y TERMINA CON UN VADEO EN EL RÍO, POR LO QUE NO LO RECOMIENDO SALVO QUE OS GUSTEN ESTE TIPO DE "AVENTURAS".



La senda desciende que con tendencia a la izquierda durante un buen tramo, hasta que de repente me la encuentro cerrada con alambre de espino. Pierdo metros junto a la linde hasta que veo una nueva senda muy marcada que entra a la izquierda hacia un prado. Salto la alambrada y accedo a la finca que cruzo hacia el lado contrario, localizando el punto donde sale de nuevo la senda. Al frente tengo el Recuencu.


A la espalda dejo las vistas sobre Pileñes y Ten.


Continúo por esta senda pero veo que en vez de buscar el fondo del valle, va ganando altura poco a poco. No me vale. Al cruce por una especie de vaguada la abandono y me dejo caer por ella, perdiendo metros rápidamente.


Salgo así a un nuevo prado, de grandes dimensiones, con el Recuencu al frente.


Cruzo la finca hacia aguas abajo y en la parte inferior de la misma doy con la portilla de acceso y bajo ella la pista que le da servicio. Nuevas vistas hacia la parte alta del valle de Ventaniella. Se aprecian las casas de La Faeda a las que habría salido de haber continuado el descenso por la pista.


Mi nueva pista me acaba por bajar hasta la orilla del río Ponga, justo en la confluencia con el arroyo La Roza que se descuelga al anterior en una pequeña pero preciosa cascada. Allí se localiza el puente la Sota´l Trongu, pero está en tal estado de abandono que acabo por descalzarme y vadear el río, que por suerte venía con poca agua.


Subo por la pista ya en la margen derecha del río Ponga y vuelvo a ver la cresta del Maciédome cuando la tarde ha vuelto a cubrirse.


Por fin alcanzo la carretera de Ventaniella. Me quedarían por recorrer unos 3 km por ella, que hago a buen ritmo, mientras vuelvo a pasar por delante del valle de Solafoz por el que ascendí por la mañana.


En Sobrefoz cerraría la circular.

Y allí mismo, tras el oportuno cambio de ropa, tocaría tomarse la correspondiente cerveza antes de regresar para casa. Os dejo el track.


 
Un saludo
Cienfuegos

8 comentarios:

  1. Espectacular. Conozco el recorrido de Sobrefoz a la majada Solafoz y, aquel día, ya me picó la curiosidad de cómo sería la arista por donde bajaste del Maciédome. Muy guapa la circular

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    1. Pues ya lo ves. Guapa y asumible, pero con algo de cuidado. Te gustaría.

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  2. Mucha envidia, subí el Tiatordos y el Recuencu, éste quedó pendiente.
    Quizás algún día...
    Te esmeraste con las fotos.
    Saludos.

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    1. Pues merece la pena. El Maciçédone es un montañón y con unas vistas espectaculares. Las fotos, es fácil con ese entorno, jjjj
      Un saludo

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  3. Yo ,el Maciedome desde Pendones , esta variante desde Sobrefoz no, y por tus impecables fotos en esos verdes hayedos tiene una pinta espléndida, que vistas más chulas ahora en primavera con la hoja en todo su esplendor.. y si , yo la regla nº 1, me la aplican casi siempre jejej.. me paso en el Tiatordos, y el Collau Zorro de esa zona..
    Excelente el reportaje y las fotos..
    Un Saludo Javier.

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    1. Esa regla º1 yo parece que estoy abonado a ella. Me pasa muchísimas veces. En el Michu tuve que ir cuatro veces para poder ver algo. Las tres primeras, nada.
      Un saludo

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