21 abril 2022

Cantón del Texéu desde Gamonéu

Otra típica ruta de invierno, en esta ocasión por la zona baja del Cornión en la que, saliendo desde Gamonéu, subiríamos por el Camín del Puertu hacia Soñín, para ascender a la modesta pero siempre vistosa cumbre del Cantón del Texéu. Allí, dejando de lado la idea de volver por Ercina y el Escaleru ante la presencia de mucho hielo, bajamos directos a la vega de Comeya para regresar por el Camín de las Maedas, camino por el que había pasado en una ocasión, pero hacía tanto tiempo que al final resultó como si fuera la primera vez.


DATOS DE LA RUTA
  • Fecha: 28/01/2022
  • Concejos: Onís y Cangas de Onís (Asturias)
  • Inicio/Fin: Gamonéu de Cangas
  • Distancia: 17 Km
  • Desnivel máximo: 780 m
  • Desnivel acumulado positivo: 915 m
  • Tiempos: 7 y 1/2 horas
  • Dificultad: Moderado. El ascenso al Cantón del Texéu tiene una trepada sencilla y corta pero en la que hay que salvar un muro de unos 6 u 8 m que puede ser un III. En el Camín de las Maedas hay que poner atención pues puede resultar peligroso, sobre todo en mojado.


Dejamos el coche en el cementerio de Gamonéu de Cangas para retroceder después por carretera hacia Gamonéu de Onís, mientras veíamos la Corona´l Cantu que bordearíamos por su derecha a la tarde, ya de regreso. De momento el día, muy frío y metida en nieblas, aunque la previsión era que abriera.


Nos dejamos caer por entre las casas de Gamonéu de Onís para tomar la pista que sale por la parte baja y que se acerca a la ermita de San Marino.


En realidad no llegaremos a la ermita, ya que nuestro camino pasa por más arriba de ella. Al fondo se intuye, más que se ve, la cabecera del valle Tabardín, por donde vamos a subir.


Pasamos las cabañas del Peridiellu.


Atrás se queda Gamonéu de Onís.


La senda pierde metros para cruzar la Riega la Carrera por un puente, aunque en esta ocasión no hiciera falta, ya que la riega venía seca.


Muy guapo el camino, con buenas armaduras.


Vamos a pasar después junto a las cabañas de La Tornería, donde nos acompañó un buen tramo un rebañao de ovejas.


Un segundo puente, este para cruzar sobre la riega El Resquilón. Algo de agua traía, poca, pero algo.


Poco después cruzaremos una tercera riega, esta sin puente, la de Los Avareros. Enseguida nuestro camino sale a la pista que llega desde Demués. Desde ella vemos la Sierra de Bijorcos, aún metida en nieblas.


Y sin embargo, a medida que vamos subiendo hacia el collado Entrepeñas, vemos que por fin el día va abriendo.


Los cielos se abren y aparece ante nosotros el Uberdón, en la Sierra de Bijorcos, y en su ladera se dibuja el camino de Las Maedas, por el que bajaremos a la tarde.


Ya da el sol en tierras de Gamonéu.


La pista muere en el collado Entrepeñas, donde hay fuente. Desde allí sigue la senda. Nosotros en un primer momento tomamos una que sale casi en llano, pero que luego pierde altura. La buena asciende por encima de esta. Es el Camín del Puertu.


Al otro lado del valle vemos la silueta de Pandescura.


Al camino está en uso. Se ve pisado y es realmente guapo. Merece la pena conocerse. Al fondo, por detrás del collado Incós, se eleva Peña Ruana.


Nuestra senda en cambio se dirige al Collado Salgaréu, al pie del pico homónimo, a la derecha.


Por debajo quedan las cabañas de Coballos. Pandescura una vez más, al fondo.


Algunos tramos son realmente guapos. La pega del día la puso el frío. Llevábamos semanas de tiempo estable, pero muy frío, lo que hacía que nos encontráramos con planchas de hielo que había que ir evitando, sobre todo en las zonas más sombrías.


Pandescura con el Cuera al fondo del todo. La pista es la que sube desde Demués.


Ganamos el collado Salgaréu. Al fondo empezamos a ver las cumbres del Picos.


Nos acercamos a Soñín de Arriba, con buenas cabañas y alguna más que se estaba arreglando.


Las agujas y canales que descienden hacia el Casaño, con el Cuera al fondo. Las brumas marcaban bien a las claras la inversión térmica que había todos estos días, con frío muy intenso en el fondo de los valles.


Nos toca decidir qué hacer. La idea era bajar a la vega las Mantegas para pasar a Belbín y Ercina, bordeando el Cantón del Texéu. La duda era si ascenderlo o no.


Pero viendo las placas de hielo que ya nos habíamos encontrado y lo sombría que se mostraba la vega de Comeya en la zona del Escaleru, nos pareció que quizás no era el mejor día para bajar por allí, tal como íbamos, sin crampones.


Así que se impuso un cambio de planes. Asomamos a la vega las Mantegas, pero no bajamos a ella. En su lugar, nos iríamos al Cantón del Texéu. Yo ya lo conocía, pero mi compañero no.


En el blog ya tenéis otra entrada con la ascensión. Se sube a pegarse al paré y luego por una vira herbosa hacia la izquierda hasta situarnos bajo un muro de unos 6 m que se trepa con buenos agarres.


La parte alta del Cantón es una peste, eso si. Plagado de agujeros y grietas recubiertos de hierba argana, de manera que a cada paso parece que te puedas partir una pierna. Pero con cuidado,...cumbre.


Y a disfrutar de las vistas. La primera sobre las cumbres de los Urrieles.


La zona alta del Cornión.


La Porra de Enol y la vega de Enol



Soñín de Arriba, donde acabamos de estar.


El Cuera al fondo, con el cañón del Casaño justo bajo nosotros.


Y Peña Ruana y el Jascal.


Al poco para abajo, destrepando con cuidado el muro. Curiosamente no tiré ni una foto en el paso, ya me perdonareis. No es complicado, aunque puede ser un III.


Pues nada. Dejando de lado la idea de dar la vuelta por Ercina y bajar por el Escaleru y el Cuevón, nos vamos directos a Comeya. Yo había subido por aquí hace unos años y me lo encontré mucho más tomado de maleza. Alguna parte fue un verdadero incordio. Parece mejor acercarse a Soñín de Abajo y ganar la vega desde allí.


En la vega se marca a cuchillo la línea hasta donde da el sol y donde no da. En la umbría más que helada, parecía que hubiera nevado.


Y de hecho en el nacimiento del manantial La Friera la capa de hielo era brutal.


Una vista atrás, al Cantón del Texéu, donde acabamos de estar.


Comeya se divide en dos. El valle las Llampazas, por donde hemos bajado y la vega de Comeya como tal, en un plano inferior.


Nos acercamos hasta lo que queda de las viejas instalaciones mineras. La helada era impresionante y nos reafirma en lo acertado de no haber intentado el descenso por el Cuevón, que sin duda presentaría hielo.


El Paré del Arcu, bajo el Cerru Sojornín.


Nosotros saldremos de la vega por el collado de Llanu Cantu, que parecía haber sido desbrozado recientemente, lo que nos evitaría un tramo de cotoya.


Nos despedimos del Cantón del Texéu.


Desde el collado se tiene una preciosa vista de la vega, con las Peñas Santas al fondo. ¿Que mejor balcón para sentarse a comer?



Allí lo haríamos, al sol y un poco resguardados del frío viento que seguía soplando. Aún se veía Torrecerredo.



Al otro lado del collado volvemos a ver el valle del Tabardín, con Pandescura a la derecha.


Al fondo del todo, a la izquierda, Cabeza Ubena, en el Cuera. En primer término, Pandescura.


Del collado Llanu Cantu arranca el Camín de las Maedas. Yo tenía bajado una vez hacía muchos años en una colectiva, pero apenas si me acordaba de él.

Maeda: Precipicio. Sitio intransitable. Terreno pedregoso muy inclinado y peligoso. Camino falso y malo en terreno escabroso. Pues tal cual.


Aunque ya veíamos Gamonéu, aún nos iba a llevar bastante llegar allí.


El Camín de las Maedas presenta buena huella y nos lo encontramos mejor de lo que yo esperaba.

Con todo, mejor no tropezar o resbalar en la hierba argana. La pendiente es mucha y la altura aún más. Vamos a ir cortando la ladera del Picu Uberdón.


Precioso sendero. De lo mejor de la jornada.


Así pues, como "maeda" que es, hay zonas donde se deben extremar las precauciones. La peña aflora a menudo y puede estar resbaladiza, sobre todo en los cruces de las riegas, donde además se estrecha el paso y pica la pendiente.


La senda se veía que estaba desbrozada de no hacía mucho. Al fondo empezábamos a intuir el collado Peréu a donde teníamos que llegar.


Una vista atrás, hacia el Jascal.


En el collado Peréu nos despedimos de la vertiente del Tabardín, de Pandescura y el Jascal.


Nosotros debernos bajar por la vertiente contraria. Hay que perder una buena pila de metros para luego pegarse a la pared de la derecha donde se ve subir el camino por una especie de vira.


Toca ganar unos metros en un paso muy guapo.


Y bordeando la Corona´l Cantu damos vista nuevamente a Gamonéu de Cangas.


Poco más adelante la senda da paso a una pista por la que bajamos a la carretera, saliendo a ella muy cerca del punto donde teníamos el coche y junto al que cerrábamos una nueva circular. Cambio de ropa y a por la cerveza que pese al frío, no la íbamos a perdonar. Os dejo el track.



Un saludo
Cienfuegos

2 comentarios:

  1. Una ruta dura, dura.
    No olvidaré la caladura de pies cuando pasé por Vega Comeya totalmente inundada, menudo sufrimiento.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues mira, en esta ocasión no tu hubieras mojado. El agua estaba congelada, ja, ja. Un saludo

      Eliminar