Tercera etapa del Camino Primitivo, en esta jornada entre las localidades de Salas y Tineo. Etapa no excesivamente larga, pero con un desnivel positivo considerable y que la empezamos con una mañana muy fría subiendo por el siempre sombrío valle del Nonaya, donde visitaríamos su famosa cascada, para salir al sol ya cerca de La Espina. Para compensar, el resto de la etapa es muy solariega y agradecida en invierno, aunque podría resultar sufrida en verano, pese a que al ir casi siempre por caminos y sendas, cuenta con bastante sombra.
- Punto de Inicio/Punto de Fin: Salas/Tineo
- Hora de inicio: 9:18 horas
- Hora de finalización: 15:50 horas
- Tiempo total invertido: 16:20 horas
- Distancia total: 22,5 Km
- Desnivel acumulado positivo: 870 m
- Desnivel acumulado negativo: 445 m
- Velocidad media en la etapa: 3,15 Km/hora
- Velocidad media en movimiento: 3,81Hm/hora
- Albergues a lo largo de la etapa: Si. En Bodenaya, La Espina y La Pereda. Además de Salas y Tineo, lógicamente.
- Bares y tiendas a lo largo de la etapa: Si. En La Espina. Además de Salas y Tineo, lógicamente.
- Tipo de terreno: Casi toda la etapa se hace por ancestrales y preciosos caminos. Podrían presentar barro en épocas de lluvia.
- Curiosidades: Al poco de salir de Salas podemos visitar la cascada del Nonaya, a tan solo unos cientos de metros del Camino y que merece la pena.
Fuimos en coche a Tineo y volvimos a Salas en taxi (Taxi Emilio, 25€). De allí salimos pasando una vez más bajo el arco de la Casa Palacio de Valdés-Salas.
Arrancamos con una mañana fría y más que lo sería en todo el ascenso hacia La Espina, a orillas del río Nonaya. Zona muy sombría y húmeda de mañana.
Era diciembre, pero todavía quedaba color del otoño y bien que lo íbamos a disfrutar, sobre todo más tarde, cuando saliéramos al sol.
![]() |
| Puente de Borra (Siglos XVII-XVIII) |
Poco después dejamos momentáneamente el Camino para bajar a la derecha, hasta el río Nonaya y allí visitar la pequeña pero preciosa Cascada del Nonaya. Sobre ella tenéis una entrada específica en el blog. Las fotos de la cascada no salieron bien, al estar hechas con el móvil y haber tan poca luz aún.
Tras la visita, volveríamos al Camino para cruzar el Puente del Carcabón.
Seguimos valle arriba, con ganas ya de salir al sol, pero a la vez disfrutando del precioso entorno que ofrece este tramo del Camino.
Por fin salimos del encajonado valle del Nonaya y nos recibe un día soleado que agradecemos. En Porciles mis compañeros me dan el capricho de visitar Fuente Nonaya, el nacimiento del río. No es gran cosa y nos defrauda un poco. Sin embargo, al recorrer un tramo de la N-634 paramos a charlar con un paisano frente a su casa y nos cuenta que en otros tiempos fue posada de arrieros y nos muestra el desgaste de las ruedas de los carros en las piedras de entrada al bajo de la casa. Una curiosidad del Camino.
De nuevo en el Camino pasamos por Bodenaya, con un crucero junto al cementerio y un albergue poco después de la iglesia de Santa Marina.
Entramos en La Espina, pasando junto al guapo edificio de las escuelas. En La Espina pararemos a tomar un café en el Bar Paris, donde además del café y sellarnos la credencial, nos ofrecieron bizcochos y dadas las fechas, polvorones y demás dulces navideños. Casi salimos comidos de allí.
Salimos de La Espina por un precioso camino en la ladera sur de la Sierra de Tineo. En realidad casi que ya no lo abandonaremos hasta la villa de Tineo. Todo el recorrido es una preciosidad y al estar orientado al sur, resulta una maravilla para recorrer en un soleado día de invierno.
![]() |
| Capilla del Cristo de los Afligidos en La Pereda |
Subimos por La Pereda y bajamos por El Pedregal. En todo momento vamos a ir dando vista a la planicie que forma aquí esta parte de Tineo, con la Sierra de Peña Manteca al fondo.
En La Espina habíamos coincidido con una colectiva que estaban haciendo la misma etapa del Camino, pero les tomamos la delantera al salir antes que ellos del pueblo. No veríamos más peregrinos el resto del día.
![]() |
| Al fondo La Espina y la Sierra de Bodenaya |
![]() |
| Aún quedaba otoño |
![]() |
| Nuevas vistas hacia Peña Manteca |
Antes de llegar a El Pedregal pasaremos junto al Molino de Bedures, un sitio guapo donde merece la pena hacer un alto y visitarlo.
![]() |
| Curiosa cruz en el Camino |
Llegamos a El Pedregal, donde vistamos la iglesia de los Santos Justo y Pastor, aprovechando para poner un cuño más en la credencial. Allí alguno incluso comprobó la acústica del coro, que hay que decir que era muy buena.
Desde El Pedregal volvemos a ganar altura por encima de la carretera general, siempre por guapo camino. De la Espina a Tineo es un continuo sube-baja. A aquellas horas ya habíamos decidido tirar hasta Tineo y comer allí.
![]() |
| Crucero a la salida de El Pedregal |
Poco a poco vamos aproximándonos a Tineo y ya vemos, abajo, en el valle, el Polígono Industrial de La Curiscada.
Un nuevo molino, el de Tabladas, aunque ya vio tiempos mejores y es una mera ruina.
Como comento, en todo momentos se transita por preciosos caminos. El día también ayudaba, con el sol bajo de invierno que alargaba las sombras.
Buenas fincas en la zona. A la altura de Zarracín pasaremos junto a una pequeña área recreativa que puede servir para parar a comer, aunque dado que Tineo ya está muy cerca nosotros seguimos hasta el área de San Roque, encima de la villa.
![]() |
| Sierra de Peña Manteca |
Tanto la sierra de Bodenaya como la de Tineo, bajo las que habremos ido pasando a lo largo de la jornada están coronadas por sendos parques eólicos.
A Tineo se llega "por arriba", por lo que en la última parte de la etapa, la senda gana metros para alcanzar el campo de San Roque, donde se localizan, por ejemplo, las instalaciones deportivas de la villa.
Llegamos al campo de San Roque. Tineo está a un paso y la etapa casi acabada. Allí pararíamos a comer, aprovechando las mesas del área recreativa que existe junto a la capilla.
Desde San Roque bajamos hacia la villa por el Paseo de los Frailes, pasando así, frente al Monumento al Peregrino.
Por fin entrábamos en Tineo, donde por cierto, había mercado y bastante ambiente. Foto al crucero ante la iglesia de San Pedro y para el centro.
En la oficina de turismo no había nadie. Abierta, pero vacía. Podíamos habernos ido con lo que quisiéramos. Al final, nos sellaron la credencial amablemente, en el Hotel Palacio de Meras, aunque lógicamente no íbamos a ser huéspedes.
Pues una etapa más, o una menos. La cerveza allí, en Tineo y luego para casa.
Un saludo
Cienfuegos










































No hay comentarios:
Publicar un comentario